Un singular combate contra el mar
ARMANDO FRANCA / AP

PORTUGAL// El mar tiene a veces una belleza turbulenta y canalla. Adentrarse en él provisto de una tabla de surfista es formular una arriesgada apuesta: si uno pierde la partida contra las olas, el precio de la derrota puede ser la misma muerte; pero si uno gana la apuesta, el premio será únicamente la victoria misma, una de esas victorias inútiles y porque sí que son a su vez las mejores victorias que cabe concebir. Que la suerte acompañe al jugador. Antonio Avendaño









