El asqueroso no lugar que define nuestros tiempos

Lucia Lijtmaer

Periodista y escritora @lalitx

Lucia Lijtmaer
Periodista y escritora @lalitx

1.- No lugar: se refiere a los lugares de transitoriedad que no tienen suficiente importancia para ser considerados como “lugares”. Son lugares antropológicos los históricos o los vitales, así como aquellos otros espacios en los que nos relacionamos. Un no-lugar es una autopista, una habitación de hotel, un aeropuerto o un supermercado… Carece de la configuración de los espacios, es en cambio circunstancial, casi exclusivamente definido por el pasar de individuos. No personaliza ni aporta a la identidad porque no es fácil interiorizar sus aspectos o componentes.

¿A dónde van los cuadros que se ocultan por miedo? A dónde van esas niñas que muestran las bragas, las que chupan piruletas, las de las cejas extrañamente pobladas. A dónde van las mujeres que quieren sangre, las ficciones con esqueletos, los padrastros que rozan muslos, las madres asesinas, los que golpean a las buenas personas en los libros, en los cuadros, en las películas. Dónde va toda esa ficción, tras qué cajón se oculta, qué beato paga qué museos, expía qué culpas, lava qué pecados y tiene que romper el terreno de la imaginación. El deseo es una bomba en el no lugar, y la censura es siempre perversa. Está en el ojo de quien mira.

2.- Centro de Internamiento de Extranjeros: establecimiento público de carácter no penitenciario donde se retiene de manera cautelar y preventiva a extranjeros sometidos a expediente de expulsión del territorio nacional. Los Centros de Internamiento de Extranjeros son un instrumento extendido por toda la Unión Europea adoptado en desarrollo de la política migratoria común suscrita en el acuerdo de Schengen de 1985. En España hay ocho centros que dependen del Ministerio del Interior. 

¿A dónde van los muertos por asfixia mecánica por ahorcadura? A dónde van las personas ilegales, las putas negras golpeadas en Lomas de Zamora a las que nadie toma declaración en comisaría, a dónde va la sangre por autolesiones con cuchillos de plástico, a dónde van los que mueren de frío, a dónde van los que son asesinados en el mar, a los que dejan morir, a dónde van los ojos saltados por balas de goma, a dónde van todos ellos, flujo de esta ignominia.

3.- Extracto -traducido-de conversación entre Lluis Prenafeta y Artur Mas. Este es el contenido de una conversación telefónica pinchada en 2009 entre el ex secretario de Presidencia de la Generalitat y Artur Mas, que se reprodujo en el juicio del caso Pretoria. Durante su declaración como acusado, Lluís Prenafeta reconoció haber cobrado comisiones de entre un 3% y un 4% para hacer de intermediario con empresarios que querían adjudicaciones públicas y haber defraudado 14,9 millones de euros a Hacienda. Prenafeta ha asegurado, sin embargo, que nunca hizo ninguna gestión con Artur Mas para licitaciones o adjudicaciones públicas.

Durante la conversación se refieren a Germà Gordó, en su momento Secretario del Gobierno de la Generalitat, y en la actualidad investigado por el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) por tráfico de influencias, soborno y malversación de fondos públicos en el marco del caso 3%.

Prenafeta: ¿Artur? ¿Cómo estás?
Mas: Bien, ¿y tú?
Prenafeta:No tan bien como tú pero voy tirando (ríe). Escucha, hay un señor que querría desayunar contigo porque quiere facilitar cosas, ¿me explico?
Mas: Sí.
Prenafeta: Es un señor que conoces muy bien, no quiero decir su nombre por teléfono.
Mas: Muy bien.
Prenafeta: Es un tío controvertido de Terrassa…
Mas: Ah, sí, sí.
Prenafeta: Así que dime tú qué día te va bien para desayunar en un sitio discreto.
Mas: ¿Estaríamos los tres?
Prenafeta: No, no. Vendría un segundo suyo que yo conozco mucho, se llama Isaac. Y creo que tú tendrías que hacer ir a Francesc Gordó.
Mas: Germà Gordó, vale.
Prenafeta: Sí, eso a Germà Gordó.
Mas: De acuerdo. ¿Tu no estarías entonces?
Prenafeta: Sí, sí, yo también. Dime que día os va bien, buscamos un sitio adecuado y estaríamos este Isaac, este otro señor, yo y Germà Gordó.
Mas: Muy bien. Te llamo en un minuto con la agenda delante.
Prenafeta: Muy bien.

De esta última conversación, solo se me ocurre lo más simple, de puro estupor: ¿a qué no lugar va la pasta?