Opinion · Otras miradas

M. Rajoy, el anticapitalista

Juan Alcántara

Economista y Miembro de la Plataforma Ciudadana de Córdoba para la Defensa de las Pensiones Publicas.

Las sociedades capitalistas, como la nuestra, basan la fórmula de su Producto interior bruto y su incremento anual que parece inherente e imprescindible, en un Consumo creciente, necesidad de más dinero para consumir, y una necesidad imperiosa de producir (cada vez menos) y especular con capitales (cada vez más). Pero nos basaremos en el CONSUMO.

Tal crecimiento, como concepto erróneo, debe ser sustituido por Sostenible. Y en esto están, aunque no lo sepan, las políticas económicas de M. Rajoy y su banda neoliberal. Están acabando con el crecimiento, limitando el consumo por una desconexión total con la ciudadanía y el tejido productivo.

Según el economista francés, Sergé Latouche:

“Hay que reducir nuestro crecimiento económico y sustituirlo por la noción de otra cultura de la felicidad y del bienestar. El crecimiento es solo un objetivo político inmediato que sirve a los intereses de las minorías dominantes”

M. Rajoy ha ha cogido buena nota de las recomendaciones de este economista. Ha reducido la capacidad de consumo de la mayoría de la población, tanto trabajadores, desempleados, pensionistas y jubilados. Todos han mermado en capacidad de consumo por los recortes, las nulas revalorizaciones y desigualdades entre países europeos. La sociedad española consume y produce menos por lo tanto, gracias a estas políticas decrecentistas del PP. Un ejercicio de Anticapitalismo ejercido, creemos que inconscientemente, por las élites oligárquicas internacionales establecidas también en nuestro país, con fondos de inversión que ponen y quitan gobiernos, compran lealtades y generan un estado de alarma en cuanto a lo público en aras de su pronto final, y su traspaso premeditado a manos privadas.

Creemos que su inteligencia no llega a tanto, pero estos legisladores deben haber considerado la frase de Latouche:

“ El crecimiento es un mito que se encuentra en el propio interior de la ideología del consumo”

Han actuado en consecuencia, y las pensionistas y jubilados están perdiendo capacidad de consumo. Los asalariados y asalariadas están cada vez más agotados en su capacidad de consumo y sus potencialidades de ahorro, y el concepto incluso de propiedad privada, con las recomendaciones del banco de España de traspasar la vivienda a las entidades financieras es un concepto de dudosa aceptación por los capitalistas más atrevidos.

Un escándalo. Un gobierno que no gestiona el bienestar, ni genera empleo de calidad, y que ha acabado con el Fondo de reserva de las Pensiones, con la negociación colectiva (con el beneplácito de otros) y con los derechos laborales en declive más aún con la ultra derecha de Rivera en la puerta. En cualquier empresa privada capitalista, estos gestores con estas medidas y terapias, estarían despedidos instantáneamente.

Medidas anti capitalistas en un gobierno neoliberal. El PP es el trampantojo de Europa.

Aunque estas interpretaciones parezcan en tono irónico, si se analizan más cuestiones, no es ninguna broma. Cuando LA ECONOMÍA VA BIEN y LOS CIUDADANOS VAN MAL algo indica que estamos siendo estafados por partida doble. Nos quitan el presente, y nos controlan el futuro de manera que desaparezca la esperanza.

Desmintiendo con datos: Según el capitalismo, los productos nuevos deben reemplazan a los antiguos, aunque estos sean mejores, y no se valora la destrucción de objetos antiguos. Pero está creciendo la reutilización y el reciclaje.

Se sustituye, en contraposición con ideologías liberales que midiendo mejor el bienestar se resuelven los problemas que genera el bien-tener. Se ha creado el concepto de “a mi que me dejen como estoy” , un nuevo concepto decrecentista que ha creado conciencia hegemónica en la sociedad. Y todo gracias a este Gobierno.

La vergüenza de las políticas de empleo, indicen en que recurrir a disminuir el tiempo de trabajo y aumentar el tiempo de ocio , aplicando conceptos como que la “auto producción” disminuye el PIB y aumenta la satisfacción personal. Que disminución es mayor que la falta de oportunidades, la perdida de competitividad gracias a la desigualdad, cuando este gobierno no apuesta por dirigir a una sociedad digna, siendo por una vez un estado emprendedor con su gente, no con sus bancos y mega empresarios.

Gracias a estas medidas del Gobierno de M. Rajoy, ya no será imposible vivir en otro sistema sin abandonar las conductas reflejas creadas por el sistema actual. Hay que extender la idea de que menos no es sinónimo de peor, o como el mismo gallego dijo:

“Cuanto peor mejor para todos y cuanto peor para todos mejor, mejor para mí el suyo beneficio político”

M. Rajoy, el nuevo anticapitalista de referencia internacional.