Miserables en privado, de cojones

Cristina Fallarás

Periodista

Vaya por delante que el sueldo de la secretaria de Estado de Comunicación, Carmen Martínez Castro, ronda los 112.000 euros al año, con algunos flecos más, como informa el portal Sueldos Públicos. Es la mujer que, ante los pensionistas que protestaban en Alicante dijo: “¡Qué ganas de hacerles un corte de mangas de cojones y decirles: ‘¡Pues os jodéis!”. Muchos de esos pensionistas, que sí, se joden mes a mes hasta un punto que ella no puede ni imaginar, cobran entre 350 y 700 euros.

La secretaria de Estado de Comunicación, Carmen Martínez Castro
La secretaria de Estado de Comunicación, Carmen Martínez Castro

Martínez Castro, ha ido al programa de Carlos Herrera en la Cope a pedir disculpas, como quien dice. Así ha ido la cosa:

El periodista Herrera le pregunta, para empezar la entrevista, si la debe tratar de usted o de tú, a lo que ella responde: “De usted, siempre. De tú, en privado… porque conviene distinguir entre lo privado y lo público, así que vamos a tratarnos con mucho respeto”. Queda claro, pues, que la cosa va a ir de eso, de lo público y lo privado, y que los oyentes van a asistir a una triste representación del aún más triste género periodístico del lamido de bota.

Una vez claro el no-tuteo, Herrera pregunta “¿qué es lo que pasó?”, tras confesarle que no ha visto las imágenes, lo que ya es mucho confesar. No solo porque las imágenes se han emitido una y otra vez en todas las cadenas de televisión y en las redes, sino porque una piensa que a este señor no le vendría mal prepararse la entrevista, ya que va a hablar con la protagonista y no se está refiriendo a un documental por entregas sino de cinco magros segundos.

Y allá va ella:

“Yo le confieso que no tiene mucho sentido tampoco entrar en cómo ocurrió. Lo que ocurrió es un comentario que yo creo, Carlos, como usted ha dicho, es un comentario jocoso con un amigo en una conversación privada. Dicho lo cual, cuando ese comentario pasa del ámbito privado al ámbito público, se convierte evidentemente en unas palabras muy inadecuadas en fondo y en forma. Y por lo tanto ya agradezco que me brinde usted la oportunidad de pedir disculpas a aquellas personas que lógicamente se han podido sentir ofendidas por ellas”.

Y brindado ese bonito guión, la señora remata: “Muy fina no quedé, he de reconocer”.

Quiere esto decir que, a la señora secretaria de Estado de Comunicación, baronesa de Silencios y Plasmas, no le parece mal pensar que se jodan los pensionistas y mandarles un “corte de mangas de cojones”, ni siquiera le parece mal compartir su tenebroso pensamiento con sus correligionarios del PP. Lo único que le parece mal es que se emita en público.

Ah, señora, sepa usted que a quien es miserable en privado se le acaba saliendo la basura en público. Y lo que es peor: se sabe que, cuando una piensa una cosa y en público dice la contraria, lo que acabará haciendo es lo que piensa, nunca lo que dice.

Así que no me cabe la menor duda de que sus mangas y sus cojones retratan la línea de actuación del Gobierno, a quien usted comunica. Hasta el punto de parecerle incluso jocoso.

Y en cuanto a lo de “pedir disculpas a aquellas personas que se han podido sentir ofendidas”: ¿debo deducir de sus palabras que cree que existen personas que no se han sentido ofendidas?

Hala, disfrute usted de sus 112.000 euros al año en privado, que de lo público, a nosotros, apenas nos queda nada.