Opinion · Otras miradas

Los hijos como instrumento de la venganza del agresor

Cualquier día del año, a cualquier hora del día o de la noche, más de dos millones las mujeres en la España “democrática” de hoy intentan calmar su ansiedad y serenar su ánimo frente a los riesgos que les representa el acto de romper la convivencia familiar; sobreviven junto a sus hijos las consecuencias imprevisibles de la violencia de género en la variedad y gravedad de destrucción que el fenómeno encierra y cuyo conocimiento es cada vez más de dominio público.

Recordemos que se trata de una clase específica de violencia la de manipulador nato, que ejerce el agresor de las mujeres, lo hace con una maestría insuperable para confundir, anular y destruir sistemáticamente la personalidad de la mujer hasta someterla irremisiblemente, cuando ésta advierte que el chantaje recae sobre los hijos comunes a los cuales se ha tomado como rehenes para cerrar a la madre toda posibilidad de poner punto final al caos a que se le ha sometido con una mezcla de incomprensión, sufrimiento y dolor insoportables.

La historiografía de los conflictos judiciales en materia familiar ilustra sobradamente no sólo sobre la mentalidad común de esta patética especie de los así denominados “padres” a pesar de la conducta victimaria que los desacredita como tales, sino asimismo sobre la imposibilidad de las mujeres como madres para liberarse del suplicio en que como tales se las coloca.

En cuanto a la mentalidad común de este tipo de agresores, es la de considerar que “su” mujer y “sus” hijos son objetos de su pertenencia, sobre los cuales pesa la voluntad de sus decisiones como la de los “dueños legítimos” de los “siervos” del Derecho Antiguo: al que pertenece sus personas, vidas y ocupaciones. Sobre esta degradación ética y patética de la mentalidad del agresor como marido y padre, no hay dificultad para comprender que el mero anuncio de la decisión de la ruptura de la unidad familiar es para él la mayor afrenta que se le puede hacer.

Ante semejante situación, la mujer sabe por propia experiencia lo que es capaz de hacer ese sujeto llamado “padre” bajo la pasión de la venganza. El precio a pagar no es ninguna novedad. La venganza centrada en los hijos -cualquiera que sea su sexo y edad- es el arma por excelencia del agresor sexista. El drama comienza con la imposición de la presencia de semejante “padre” a un niño que le rechaza por temor, sufriendo un auténtico secuestro anímico; le sigue la malvada especulación del inexistente SAP, persistentemente negada por la comunidad científica internacional; la sarta de chantajes emocionales con que disfrazar la fraudulenta petición de la custodia compartida, todo ello apuntando al objetivo final de frustrar en la práctica la vida independiente de la mujer (culpándola en su fantasía de todos los males por haberlo abandonado), hasta llegar al conocimiento público de que el “atrevimiento” de romper la unión con estricta sujeción a las prescripciones de la Ley puede llegar al costo de la vida de los menores y la integridad psíquica de la madre.

Sólo quien se niegue a saberlo puede ignorar que lo peor que le puede ocurrir a un niño en la infancia es tener un padre agresor, la violencia es incompatible con el amor, se soporta por sistema en la destrucción de los demás: la madre y los hijos, con una saña, un ímpetu y una barbarie propia de los guerrilleros en la conquista de los pueblos.

Ya hemos salido del equívoco de considerar excepcional el parricidio de los hijos por venganza paterna. Multitud de niños ven destruidas sus vidas por impedírselo desarrollarlas adecuadamente la violencia ejercida por el padre como agresor directo de la madre. A mayor abundamiento cada año aumenta el número de los que mueren directamente a manos de sus padres, aunque inexplicablemente los medios de comunicación no lo difundan con la notoriedad que semejantes crímenes por venganza contra la mujer requeriría en todo el mundo pero especialmente en los países que se llaman a sí mismos democráticos y a los que se tiene por civilizados.

Sólo en el año 2012 han muerto en las condiciones que contemplamos dos niños a manos de sus padres biológicos: un menor de 5 años de edad en Inca (Palma de Mallorca) el 24/2/012, y el otro en Arinaga (Santa Cruz de Tenerife) 09/07/2012. La evidencia de este último caso resuena todavía en las crónicas de sucesos, porque el asesino la puso de manifiesto a plena luz del día y llamando la atención al gritar desde la calle a la esposa que hubo de ver desde la ventana de la casa cómo su marido, conduciendo el coche con su hijo en el asiento, lo estrellaba en golpe incendiario fatal, al tiempo que gritaba: “¡Mira lo que te mereces!”.

En los dos casos recién citados ambos vengadores eran autores reiterados de malos tratos a sus respectivas mujeres con sentencia penal acreditativa.

En el recuento anterior falta por enumerar el suceso dramático relativo a la presunta muerte de los hermanitos Ruth y José, de 6 y 2 años de edad respectivamente, que vuelve a estar bajo secreto sumarial por decisión judicial, después de que nuevas investigaciones instadas insistentemente por la madre de los menores con el apoyo llamativo de la población cordobesa, hayan enardecido el ambiente después de casi un año de incertidumbre sobre el conjeturado doble parricidio por venganza del marido a la mujer a causa del divorcio instado por ella.

A reserva pues, de la decisión judicial a la vista de la nueva instrucción del caso de Ruth y José; permítasenos tenerlo presente sub conditione a la hora de clamar contra la pasividad de las instituciones (sin más determinación); estaríamos ante dos crímenes más producto de la violencia de género, ante otra venganza imposibles de conciliar con la función de la paternidad ni con la condición humana; dos niños privados de la vida y una madre muerta en vida. Tal es el objetivo de la venganza criminal.

En consideración a lo cual, ni las amenazas, las persecuciones de todo orden, las difamaciones con ánimo de desacreditarnos de los maltratadores que colectiva e individualmente nos atacan para silenciarnos, nunca dejaremos de luchar reclamando justicia e igualdad para las mujeres, sus hijos y los hombres de buena fe, aquellos que creen que ser hombre o mujer no da derecho a privilegios ni permite discriminaciones.

Tampoco dejaremos de reivindicar nuestros derechos ni los de los menores ante los Gobiernos, las Instituciones y las Cámaras Legislativas, porque cualquier injusticia nos atañe, cualquier política nos concierne. El mundo no está dividido en dos sino en una sola especie humana, mujeres y hombres.

Y de nuevo, ante el crimen de la violencia de género en todas sus manifestaciones, reclamamos en nombre de la Justicia y los Derechos Humanos que las Cámaras Legislativas a instancias de los partidos que pretenden representarnos, procedan a legislar con normas imperativas las siguientes propuestas:

* proceder a introducir las adendas legislativas necesarias en el Código Civil para que cuando se detecte la existencia de violencia de género en las relaciones de pareja, no se concedan visitas ni convivencias del agresor con sus hijos. Y en caso de haberlas concedido, se proceda a su invalidación.

* que la violencia de género lleva aparejada –tras las reformas legislativas pertinentes– la pérdida del agresor de la patria potestad sobre los hijos.

* que la custodia compartida de los hijos se regulará sólo a instancia de ambos progenitores de mutuo acuerdo y únicamente en aquellos casos en los que la convivencia previa haya transcurrido sin apreciarse violencia de género en ninguna de sus modalidades.

* reforma legislativa del Código penal, en el que se recoja el cumplimiento íntegro de las penas en los delitos de violencia de género que afectan a las mujeres y a los menores hijos comunes de la pareja.

El interés primordial de los hijos empieza por salvar su vida cuando ya han nacido; lo demás no deja de ser, en el mejor de los casos, una hipocresía.

Federación Mujeres Progresistas
Presidenta.- Yolanda Besteiro de la Fuente

 Federación de Asociaciones de Mujeres Separadas y Divorciadas.
Presidenta.- Ana Mª Pérez del Campo Noriega

 Fundación Mujeres
Presidenta.- Marisa Soleto

 Asociación Universitaria contra la Violencia Machista
Presidenta.- Rosa San Segundo Manuel

 Coordinadora Española para el Lobby Europeo de Mujeres
Presidenta.- Rosa Escapa Garrachón

 Federación de Asociaciones de Madres Solteras
Presidenta.- Mª Carmen Flores Rodríguez

 Asociación “Consuelo Berges” de Mujeres Separadas y Divorciadas
Presidenta.- Mª Ángeles Ruiz Tagle Morales

 Asociación de Mujeres Separadas y Divorciadas Orense
Presidenta.- Dolores Alonso Reverte

 Asociación Mujeres para un envejecimiento Saludable
Maria Enriqueta Vázquez Albertino

Asociación Mujeres para la Salud
Presidenta.- Soledad Muruaga López de Guereñu

 Asociación de Mujeres Valdés Siglo XXI (Asturias)
Presidenta.- Aurora Valdés Suárez