Opinion · Otras miradas

La importancia de ser de izquierda

Baltasar Garzón

Presidente de Convocatoria Cívica

Baltasar Garzón
Presidente de Convocatoria Cívica

Próximas las elecciones a Cortes Generales del 20 de diciembre, asistimos a una campaña muy competitiva entre los dos grandes partidos tradicionales, instaurados en el bipartidismo, y los llamados “partidos emergentes”, Podemos y Ciudadanos, aun sin representación parlamentaria, pero con un amplio apoyo social. En paralelo, se está produciendo un debate ideológico entre las formaciones más a la izquierda del espectro político. La división entre los votantes que se sitúan en esa zona y el desconcierto en muchos de ellos, son probablemente los de mayor dimensión que se han contemplado en nuestra joven democracia.

Hemos asistido a una campaña centrada en las personas que encabezan las listas, en su capacidad, en su historia, en sus amistades, en sus logros, en sus fracasos y en la viabilidad de sus propuestas. No obstante, pienso que existe en el debate público una falta de representación de los auténticos problemas reales que se dan en numerosos grupos de la sociedad española, muchos de ellos al borde de la exclusión social, o inmersos de pleno en ella. Movimientos sociales como la Marea Blanca, la Marea Verde, el feminismo, el ecologismo, el colectivo inmigrante y las personas con disminución funcional, reclaman conseguir una representación pública para poder ser activos en la vida política y avanzar juntos para lograr propuestas necesarias para ellos, tan largamente ignoradas por los grandes partidos.

Integrar a las minorías, hacerlas partícipes y promover la igualdad y la transparencia en las políticas públicas es donde cobra un auténtico significado “una candidatura de izquierda”. Ser de izquierda, dicho abierta y llanamente, significa creer en la defensa y promoción del Estado del Bienestar, sin menoscabar su capacidad de gestión, para poder garantizar los derechos humanos y sociales de la ciudadanía española, sin adelgazarlo para privatizarlo bajo los criterios de aumentar su eficiencia. Ser de izquierda significa promover las herramientas para la movilidad social, la participación, la transparencia, la meritocracia, la integración en armonía de todos los ciudadanos que conforman una sociedad a través de políticas públicas incluyentes y universales.

Ser de izquierda significa el plantear una reforma de la Justicia y dotar al Poder Judicial de recursos para que pueda llevar a cabo su labor de garantizar los derechos de las personas y que no reine la impunidad, el oscurantismo y la falta de garantías jurídicas. Ser de izquierda significa recordar que hoy debemos nuestras libertades a muchas personas que fueron víctimas de la represión del franquismo durante cuarenta años, despojados de su derecho al reconocimiento y cuyos cuerpos continúan sin honrarse. Tampoco hemos actuado en este sentido  para garantizar la no repetición de estos hechos, para lo que precisamos la puesta en práctica de una Ley de Memoria Histórica en condiciones y la creación de una Comisión de la Verdad por parte del Parlamento.

Convocatoria Cívica, la Asociación que presido, siempre intentó, desde su creación, llegar a una confluencia de todas las fuerzas progresistas, como única forma de poder aplicar en el Estado las políticas que traerían consigo el cambio por muchos deseado. Sin embargo, lo cierto  es que no recibimos respuesta a estas reiteradas peticiones de ninguno de los partidos con planteamientos políticos similares.

Por esta razón, desde Convocatoria Cívica apoyamos la candidatura X la Izquierda – Los Verdes, para integrar en ella movimientos sociales que reclaman tener una participación activa en la vida política española.

Es la única candidatura donde el ecologismo, tan necesario en esta época de crisis medioambiental, tiene un peso muy importante. También se diferencia por su apuesta hacia  la igualdad real de hombres y mujeres, integrando en su agenda las propuestas largamente olvidadas del feminismo. Nuestras tres primeras candidatas son mujeres con un alto grado de compromiso e implicación en la defensa de los derechos de diversos colectivos sociales que en nuestro país no están recibiendo un trato igualitario.

En cuanto a diversidad cultural y de nacionalidades, en X la Izquierda – Los Verdes los inmigrantes tienen una presencia fundamental, con siete representantes en la lista al Congreso de los Diputados procedentes de Colombia, Palestina, Ecuador, Cuba y Guinea Ecuatorial, y esta realidad refleja la actual diversidad de la vida española, reconociendo especialmente a las personas que llegaron a España en busca de una vida mejor.

Se integran en esta lista  ciudadanos de gran valía con diversidad funcional, haciendo patente en sus propuestas la problemática de este colectivo que supone un núcleo importante de la población. Es necesario también revisar la participación del colectivo LGTBI, que aún sigue reclamando muchos derechos y cambios normativos para garantizar su plena integración en la sociedad, sin que exista discriminación alguna. Sin olvidar a los grupos en defensa del tratamiento que se da a los animales en nuestro Estado, para que sus propuestas alimenten las iniciativas parlamentarias.

Para los grupos integrados en X la Izquierda – Los Verdes la unidad de la izquierda no se basa en el dirigismo de ningún partido, pero todos quienes comparten un marco programático común de defensa de la Sanidad, la Educación y la Justicia, así como la lucha contra la exclusión social, tienen cabida.   Es un movimiento creado como un frente de grupos sociales con una visión clara de lo que significa retomar el significado de ser de izquierda en España para luchar contra las políticas de austeridad que se nos imponen.