BRÚJULA – Rey de la selva.

28 Ene 2012
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Berto Romero

Hace muchos años escuché la conversación de un par de niños criticando a un tercero en el patio de la escuela. Pude deducir que el aludido era un empollón y los otros dos estaban opinando sobre ello. Hablaban con esa demoledora vehemencia con que se expresan los preadolescentes cuando no hay adultos cerca. Uno de los niños dijo con gran desdén: “ese tío para el colegio y los exámenes es muy listo, pero en la vida real es un pringado”. A lo que el compañero añadió: “Sí, a ese lo llevas con un helicóptero y lo sueltas en medio de una selva llena de leones y fijo que no sobrevive ni un minuto”.

Como yo también era un niño estuve bastante de acuerdo con sus opiniones. Me parecieron lógicas y me atrevería a decir que bastante bien argumentadas. Hasta que fui descubriendo algunas verdades sobre el futuro de los que compartíamos aquel patio. La primera, que siempre sería mucho más probable volver a enfrentarnos a otro examen que a leones hambrientos en el corazón de la jungla. La segunda, que esa rocambolesca operación de traslado en helicóptero con destino a una muerte del siglo XIX era muy rara. No me imaginaba a nadie organizándola para un alumno de aquel colegio. Aunque reconozco que ignoro si alguien de mi clase corrió esa suerte al convertirse en agente secreto o “señor” de la droga.

Hoy lo explico como un chiste. Y precisamente, entiendo ese chiste como un símbolo. La prueba del nueve que declara oficialmente muerta la ingenuidad.

De todas maneras debajo del callo de mi edad adulta aún noto agitarse dentro un fragmento de ese pasado. Esta semana me he reencontrado con el niño que consideraba plausible una vida de aventura y lucha contra grandes felinos. Ocurrió al darme cuenta de que todavía no he quitado la brújula de la primera pantalla de aplicaciones de mi smartphone. Aún sabiendo que jamás he tenido la necesidad de usar una brújula, siempre he considerado necesario tenerla a mano. Y eso quiere decir que una parte de mí sigue sin descartar un súbito viaje en helicóptero rumbo a lo desconocido.