Un planeta bajo presión

30 Mar 2012
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Planet under  pressure. Este es el nombre del congreso internacional que se está celebrando estos días en Londres con el objetivo de analizar el conocimiento científico que permita progresar en la conferencia de las Naciones Unidas sobre desarrollo sostenible “Rio+20” que se celebrará en Brasil en Junio de este año. El congreso ha reunido a más de 3000 participantes de más de 80 países, que revisarán durante cuatro días el estado del conocimiento en más de 100 sesiones paralelas, 400 comunicaciones orales y 1000 posters. En el congreso conviven científicos de numerosas especialidades, tanto de ciencias naturales como sociales, tanto economistas como físicos de la atmósfera, y entre la enorme diversidad de actividades (mesas redondas, paneles de debate, puestos de exposiciones 3D, conferencias plenarias) uno tiene la oportunidad de charlar con un astronauta de carne y hueso, que, como Piers J. Sellers ha tenido realmente “una visión global de la Tierra” al verla desde fuera, no como la mayoría de los mortales. Uno cree que tiene muro por escribir en Facebook hasta que ve el “hipermuro” de la NASA, un montaje espectacular  de nueve monitores gigantes que muestran imágenes y videos impresionantes de la Tierra: corrientes marinas moviendo el calor del Planeta, la ciudad de las Vegas creciendo en el desierto, las fluctuaciones de la productividad de la Tierra, la subida del nivel del mar en las ultimas décadas o los incendios y el polvo recorriendo miles de kilómetros. Ver para creer. Si alguien duda de la huella humana en el planeta, la NASA lo muestra en multicolor (se pueden ver imágenes y presentaciones en science.nasa.gov/hyperwall)  y, para remate, en la misma visita te llevas un  autógrafo de Piers J. Sellers o te haces una foto con su eterna sonrisa.

     La cantidad de información disponible en este congreso es inmensa. Pero la variedad lo es también. Y en el aire se respira una misión apremiante: transmitirla rápida y eficazmente a la sociedad para poder tomar decisiones informadas y mitigar los efectos del cambio global en un planeta claramente presionado por nuestra especie.  Oran Young de la Universidad de California explica que  tenemos que cambiar de prácticas, ya no podemos usar  el “ensayo y error”, estamos tan cerca de los límites que no tenemos margen para fallar. Pero tampoco podemos esperar mucho para ir poniendo en marcha planes nuevos: un mundo tres grados  más cálido sería el mundo mas caliente de los últimos tres millones de años, un mundo cuatro grados mas cálido sería el mundo mas caliente de los últimos treinta millones de años; y los científicos del clima piensan que a finales de este siglo es muy probable que estemos en un mundo al menos cinco grados más cálido. A modo de  evidencia circunstancial, Londres lleva una semana de calor impensable (mas de 20 grados centígrados durante el día), disfrutando de un sol fuerte y naranja pero sufriendo una sequía que recuerda lo que está pasando en España.  ¿Será casualidad? Los datos sugieren que no, de la misma forma que seis de los diez años más cálidos del siglo han ocurrido en los últimos diez años.

     La información científica sobre el cambio climático y los demás agentes de cambio ambiental que empuja el ser humano no es completa, pero es mucho más sólida y congruente que la de otras áreas como la economía sobre las que se toman decisiones políticas importantes todos los días. Un miembro del ministerio de educación, ciencia y tecnología del Japón nos relata la situación de su país: un único evento (el tsunami) seguido de la catástrofe nuclear ha cambiado completamente la visión que la sociedad, los políticos y los empresarios tienen de los riesgos ambientales y nos desea que ningún otro país tenga que pasar por ello para realizar ese cambio.  Para lograr acción hay que mejorar la gobernanza. La gobernanza es mucho más que gobierno, y, como mantiene Vasna Ramasar del Earth System Governance  Project, precisamente porque todos los gobiernos del mundo lo han hecho muy mal, tenemos que pensar en gobernanza y hacerlo de forma global. Mamphela Ramphele, sudafricana del  World Bank, reflexiona que en la actualidad muchos habitantes del planeta no están preparados para ejercer la ciudadanía, para sacudirse los complejos, luchar por la igualdad, restablecer las heridas. La inseguridad personal predomina en nuestro mundo y ello hace que muchos acepten su inferioridad  sin intentar cambiarla a la vez que descargan ese desequilibrio personal en actividades y actitudes que perjudican al medio ambiente. Una buena gobernanza, sobre todo si es global, requiere de imaginación además de liderazgo. Laurence Tubiana del Instituto de Desarrollo Sostenible francés muestra como la forma de gobernar apenas ha cambiado desde la Segunda Guerra Mundial. Richard Wilkinson, de la universidad de Nottingham, muestra datos sobre las sociedades mas homogéneas e igualitarias: están formadas por personas conscientes de su huella ambiental, que trabajan por la sostenibilidad, y como no deben probar constantemente que están bien posicionados van mas en bicicleta, cambian poco de ropa y de muebles y reciclan más. Pero sobre todo son mucho más felices. Kari Marie Norgaard de la universidad de Oregón demuestra que la gente más solidaria y con comportamientos más amistosos con el medio ambiente es más feliz.

     Para liberar presión en este planeta humanizado hay que cambiar muchas cosas. Hay que romper con la inercia cultural, política y social. Debemos dejar de usar el producto interior bruto como indicador de bienestar o de progreso. Hay auténticos disparates de los que no somos siquiera conscientes: Charles Godfray,  del programa Martin de Oxford para el Futuro de la Alimentación, señala que nunca en la historia del dinero nos hemos gastado tan poco en comer, al menos en los paises desarrollados. Por ejemplo, comer representa  un 11% de los ingresos en el Reino Unido y apenas un 9% en Estados Unidos de América. Eso es ridículo y revela que destinamos mucho dinero a cosas que no son prioritarias y que en general tienen una gran huella ambiental.

     El problema para el Planeta no es la extinción de especies, el cambio climático o la contaminación. El problema es que la especie humana siempre quiere más.

 

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 El congreso se puede ver en www.planetunderpressure2012.net y se puede participar en el blog y seguirlo en Facebook (Planet Under Pressure 2012) y en Twiter (Planetconf2012). Se puede leer la declaración resultante del congreso que pretende inspirar a politicos y mandatarios del mundo sobre todo en relacion a la proxima reunión en Rio de Janeir (Rio+20) en Junio de 2012.


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