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Planeta Axel

Análisis, perfiles e historias de fútbol internacional

La Lazio es consciente de su inferioridad

11 Dic 2007
00:23 
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Sólo hay que leer las declaraciones de los componentes de la expedición de la Lazio para darse cuenta de que ellos mismos son conscientes de la superioridad del Real Madrid. Guglielmo Stendardo, defensa central: “Seguramente los valores técnicos del Real son superiores, pero nosotros pondremos mucho empeño e intentaremos hacer un partido perfecto”. Dellio Rossi, entrenador: “Tenemos que hacer el partido de nuestra vida: estar al 100%, que el árbitro también lo esté y tener un poco de suerte”. El técnico no ocultó que siente incluso admiración por su rival de hoy: “Acudir al Bernabéu era un sueño que tenía de niño. Y ahora vengo gratuitamente, con la Lazio. De haber venido con mi familia hubiera tenido que pagar”.

Es evidente, pues, sobre quién recaerá el favoritismo en este partido decisivo de la última jornada de la fase de grupos de la Champions. Lo que es la Lazio ya se pudo ver en el Olímpico: un equipo ordenado, con una pareja de centrales más bien fuertes, con laterales bastante ofensivos, con un trivote más de trabajo que de creación, con un enganche que aporta cierta imaginación y con una pareja de delanteros complementarios –el juego físico de Rocchi con el talento de la zurda de Pandev-. Ah, y un portero veterano y discutidísimo, Marco Ballotta, 43 años, abucheado el sábado en la victoria 2-0 ante el Catania por sus clamorosos errores recientes que le han costado al equipo varios puntos. Resumiendo, un equipo al que el Madrid debe ser capaz de hacerle daño con su calidad superior, pero que puede convertirse en peligroso si los blancos ofrecen una imagen pobre.

El técnico italiano ha desplazado a la capital de España a todos los jugadores disponibles. La única baja destacable es la del atacante Del Nero, que no suele ser titular. Rossi ha podido recuperar a Behrami, Firmani y Siviglia, que se perdieron por lesión el triunfo del fin de semana, en el que anotaron Rocchi y Pandev, las dos grandes amenazas. El macedonio ya mostró su valor en la ida.

Una auténtica final en el Vélodrome

11 Dic 2007
00:19 
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Ganar o decir adiós a la Champions. Esta es la situación que se le plantea al Liverpool esta noche en Marsella. Una eliminación en la primera ronda sería catastrófica para la entidad, y probablemente también para un Rafa Benítez que volvió a sentir la presión del entorno tras la derrota del sábado en Reading. El técnico español explicó ayer por qué sustituyó a Gerrard, Torres y Carragher: “Pensé que era lo mejor para el equipo. A veces tienes que proteger a tus jugadores clave. Si estamos descansados y tenemos piernas frescas, quizá podamos marcar el gol de la victoria en los últimos diez minutos en Marsella”. El resultado final del Velodrome dictará sentencia en un partido que Benítez describió como una final.

Sin embargo, parece que la hinchada tiene prioridades distintas. En la web oficial del club, se les preguntaba a los aficionados reds dónde, si sólo pudieran elegir una opción, preferirían ganar: hoy en Francia o el domingo en el clásico ante el Manchester United. La mayoría se inclinó hacia el duelo de la Premier del fin de semana, argumentando que el Liverpool ya ha triunfado en Europa recientemente y que no tiene necesidad de volver a hacerlo. En cambio, en Inglaterra sí hay urgencias, ya que no consigue una liga desde 1990.

Pese a ello, claro está, lo ideal sería ganar ambos encuentros. Y para hacerlo, la figura de Fernando Torres se antoja decisiva. El ex delantero atlético fue objeto de un reportaje en el Times en el que se le reunió con la leyenda del club Kenny Dalglish. Aunque el escocés ganó tres Copas de Europa y “el Niño” acaba de llegar, el artículo en cuestión se atrevía a trazar similitudes entre ambos. Otra prueba más sobre el impacto que está causando el atacante español en Inglaterra.

En Marsella esperan que su público apasionado se comporte como el jugador número 12. El director deportivo, José Anigo, pidió a su gente que convierta el estadio “en un verdadero volcán”. Mamadou Niang, que será el delantero centro titular esta noche, solicitó que se repita el ambiente de la eliminatoria contra el Deportivo de la Coruña en la Intertoto de 2005, cuando el Olympique remontó tres goles. La principal preocupación del técnico Eric Gerets es el estado de Nasri, baja en los últimos encuentros por lesión.

El final de los invictos

10 Dic 2007
00:00 
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Eran los dos únicos equipos de la Premier que aún no habían perdido y ambos conocieron el amargo sabor de la derrota este fin de semana. Lo hicieron cuando nadie lo esperaba, ante rivales de la mitad baja de la tabla que firmarían ahora mismo la salvación de la categoría. El Liverpool en Reading, el Arsenal en Middlesbrough. Si es cierto que tanto uno como otro pueden excusarse en factores externos –el arbitraje para los de Benítez, las lesiones para los de Wenger-, no deberían pasarse por alto algunas decisiones de sus entrenadores muy controvertidas.

El colegiado Andre Marriner tuvo mucho que ver con la derrota de los reds en el Madejski Stadium. Señaló pena máxima a favor del Reading en una infracción que se produjo fuera del área –aunque era difícil verlo en directo- e ignoró dos penaltis claros sobre Fernando Torres con 1-1. Sin embargo, hubo algo en el planteamiento del técnico español que volverá a levantar críticas. Dio la titularidad por primera vez en Premier a un inexperto central de 19 años –Jack Hobbs- teniendo a Sami Hyypiä en el banquillo. La zaga se resintió, mostrándose mucho más insegura de lo que es habitual. Ya perdiendo por dos goles, Rafa arrojó la toalla y retiró a Torres y a Gerrard. Si el cambio del ex delantero atlético puede entenderse porque había recibido un golpe, el del capitán es menos comprensible: quedaban veinte minutos, suficiente como para pensar que un gigante aún tenía opciones de sacar algún punto en el campo de un modesto. En el fondo de estas elecciones de Benítez está una cuestión de constante debate: da prioridad absoluta a la Champions y se deja puntos vitales en la competición local por su excesiva afición a las rotaciones. El problema es que si el martes cae en Marsella, las críticas aún serán más duras.

En Middlesbrough, el Arsenal echó de menos a tres de sus titulares habituales: Hleb, Flamini y Cesc. Sobre todo al catalán. Pero más aún viendo la alineación que sacó Wenger, dejando fuera al jugador más parecido a Fàbregas que tiene en la plantilla –el joven brasileño Denilson- y apostando por un doble pivote formado por Gilberto Silva y Lassana Diarra, ambos de características defensivas y poco dotados para la creación. De esta forma, los gunners no tuvieron nunca el control del juego y se vieron superados por la agresividad del rival, como ya había sucedido en Newcastle el miércoles pasado exactamente con el mismo once inicial de los londinenses. Cuando el técnico galo quiso rectificar, sus futbolistas ya estaban demasiado frustrados y el rival se sentía con fuerza y moral para derrotar al líder. Viendo los últimos precedentes, se presume fundamental que Cesc se recupere a tiempo para medirse el próximo domingo al Chelsea.

Duelo en el Mediterráneo con el Liverpool al acecho

07 Dic 2007
23:42 
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Marsella y Monaco están separadas por sólo 241 kilómetros, pero sus estilos de vida parecen proceder de galaxias distintas. Si una se define como una urbe trabajadora y repleta de inmigrantes que intentan abrirse paso en Europa con grandes dificultades, la otra es el paraíso del lujo, el glamour y la jet-set. Pocos derbis en el mundo enfrentan realidades sociales tan distantes como el que se vivirá esta tarde (17:10) en un Velodrome repleto. Es la magia del fútbol, convertido en uno de los pocos motivos por los que un pequeño comerciante del puerto marsellés puede sentirse por unas horas más afortunado que un multimillonario de Monte Carlo. Sólo hace falta que el balón entre más veces en una portería que en la otra.

La batalla del Mediterráneo se presentaba también como un duelo individual entre dos de las grandes promesas del fútbol francés. Samir Nasri y Jérémy Menez, compañeros en categorías inferiores de la selección gala no hace mucho tiempo, veinteañeros pretendidos por gigantes continentales, iban a verse las caras el uno contra el otro en un choque de descaro, atrevimiento y talento. Sin embargo, el joven enganche marsellés sigue arrastrando problemas en el tobillo –se lesionó en Estambul- y se ha preferido no forzar, con lo que no entró en la convocatoria que dio ayer Eric Gerets. Si es cierto que un partido tan especial podía hacer pensar en que el Olympique intensificaría sus esfuerzos para que Nasri se recuperara a tiempo, el calendario actual invita a la prudencia. Y es que el choque decisivo para el equipo del técnico belga llegará el próximo martes en la Champions en una auténtica finalísima contra el Liverpool.

Los reds estarán muy pendientes del partido de hoy en el Velodrome. No sólo para espiar a su próximo rival, sino también para seguir viendo a Menez, al que muchas informaciones sitúan en Anfield el próximo mes de Enero. No sería un mal fichaje, ya que además reforzaría una de las posiciones que más problemas le está dando a Benítez: la banda izquierda del centro del campo. Jérémy actúa en esa zona en muchas ocasiones, buscando la diagonal hacia el área en una acción muy parecida a la que solía hacer Thierry Henry en sus tiempos del Arsenal. Por su origen parisino –nació cerca de la capital-, su presente monegasco y algunas características de su juego, a Menez le han comparado varias veces con el hoy jugador del Barcelona. Buen regateador con excelente aceleración, su futuro en la selección absoluta parece asegurado, por mucho que aún no haya debutado. Sólo tiene veinte años, pero sus compañeros de generación –Benzema, Ben Arfa y el propio Nasri- le han adelantado en este aspecto.

Menez posee un currículum casi inigualable, con varios récords de precocidad: fue el jugador más joven en recibir el premio de mejor futbolista del mes de la liga francesa y en anotar un hat-trick en el campeonato galo. A los 16 años, su nombre ya salía en los periódicos: el Sochaux le hizo un contrato profesional para evitar que se fuera al Manchester United. Se dijo que Alex Ferguson en persona había viajado hasta Francia para verle jugar y que incluso se había entrevistado con sus padres. Ahora, los red devils también estarían pujando por él, aunque hay quien apunta que Jérémy es hincha del Liverpool y que éste sería el único club inglés por el que firmaría. En poco tiempo tendremos la respuesta. Lo que parece evidente es que dejará de jugar pronto ante un público de sólo 10.000 espectadores.

Inicio exótico para la fiesta del fútbol global

07 Dic 2007
00:02 
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El Mundial de Clubes 2007 se inaugura esta mañana en Tokyo (11:45 hora española) con un partido de cartel exótico: Sepahan de Irán contra Waitakere United de Nueva Zelanda. El campeón de Oceanía se mide al finalista de la Champions League asiática en lo que vendría a ser una fase previa para acceder a los cuartos de final, una nueva ronda que ha introducido la FIFA para garantizar la participación de un equipo del país organizador.

Muchos critican el torneo por considerar que es un estorbo en el ya castigado calendario internacional y por creer que el aumento del número de participantes tiene sólo un propósito comercial. Sin embargo, la expansión de la antigua Copa Intercontinental a todos los continentes posee un valor democratizador innegable: abre las posibilidades de proclamarse campeones a todos los equipos del mundo, aumenta el interés de las competiciones que se disputan fuera de Europa y Sudamérica y premia a clubes alejados de la elite con partidos ante gigantes del planeta.

Al mismo tiempo, para mantener el espectáculo, favorece a los equipos teóricamente más potentes asegurándoles su presencia en semifinales. Sin embargo, una final a la antigua usanza no está garantizada. El año pasado el Al Ahly africano tuvo contra las cuerdas al Internacional de Porto Alegre, y en la presente edición los mexicanos del Pachuca desafiarán a Boca Juniors en una hipotética semifinal panamericana que debería decidir al rival de un Milan que tiene un cuadro más asequible. El Étoile Sportive du Sahel de Túnez y el Urawa Red Diamonds de Japón completan la nómina de participantes.

Dos nombres propios han monopolizado los titulares en las semanas previas: el de Juan Román Riquelme y el de Ronaldo. El argentino, pese a los esfuerzos de su club, no podrá estar en la cita nipona al no haber sido inscrito a tiempo, una circunstancia que le resta posibilidades a Boca Juniors. El brasileño, por su parte, ha estado lesionado casi toda la temporada, y el objetivo del Milan era que llegase a punto a Japón –un dato que demuestra la tremenda seriedad con la que afronta el torneo el equipo de Ancelotti, convirtiéndolo incluso en su gran prioridad de la actual campaña, según palabras de Adriano Galliani-. Ronaldo volvió a lesionarse el miércoles pasado en Lisboa y es seria duda para el debut rossonero en la competición, que se producirá el próximo jueves.

Lo que es seguro es que el domingo 16 terminará en Yokohama el dominio brasileño. Sao Paulo e Internacional han ganado las dos ediciones disputadas con el actual formato, mientras que Corinthians se proclamó campeón en 2000 en lo que la FIFA considera el torneo inaugural pese a su carácter experimental.

Jugadores a seguir:

Ever Banega (Boca Juniors, medio centro, 19 años, Argentina): ha asumido el relevo de Gago con enorme madurez. Combina técnica depurada con agresividad. Aporta en ataque, por lo que puede jugar más arriba.

Neri Cardozo (Boca Juniors, volante ofensivo, 21 años, Argentina): puede actuar en banda izquierda o como enganche, tiene calidad técnica, velocidad, visión de juego y gol. Una auténtica promesa.

Juan Carlos Cacho (Pachuca, delantero, 25 años, México): una de las apuestas de Hugo Sánchez para la selección azteca. Delantero móvil, muy trabajador, con buena finalización y poderoso disparo.

Andrés Chitiva (Pachuca, volante ofensivo, 28 años, Colombia): centrocampista de banda izquierda muy técnico, es el principal generador de oportunidades de gol del equipo mexicano.

Amine Chermiti (Étoile Sahel, delantero, 19 años, Túnez): ocho goles en la última edición de la Champions africana y ya cinco partidos con la selección absoluta le confirman como la gran promesa del fútbol de su país.

Washington (Urawa Reds, delantero, 32 años, Brasil): un auténtico goleador, que llegó a internacional absoluto con la canarinha. Es fuerte y poderoso en el juego aéreo, sus compañeros siempre le buscan.

Shinji Ono (Urawa Reds, media punta, 28 años, Japón): años atrás era un ídolo tras su paso por el Feyenoord, pero ahora no es titular en el campeón asiático. La lesión de Robson Ponte le abrirá las puertas.

Yuichiro Nagai (Urawa Reds, delantero, 28 años, Japón): anotó tres goles en el triunfo de su equipo en la Champions asiática, uno de ellos en la final. Jugó en el filial del Karslruhe en 1998.

Mahmoud Karimi (Sepahan, delantero, 29 años, Irán): hombre de referencia en la punta de ataque, es el jugador más famoso de la comunidad georgiana de Irán.

Moharram Navidkia (Sepahan, media punta, 25 años, Irán): talentoso centrocampista ofensivo que debutó en la selección absoluta con 19 años y se ganó el fichaje por el Bochum, donde una lesión le impidió triunfar.

Commins Menapi (Waitakere United, delantero, 30 años, Islas Salomón): autor del gol decisivo en la final de la Champions League de Oceanía. Muy famoso en el continente por su histórico doblete en un empate a dos ante Australia.

Grecia: repetir un milagro es casi imposible

03 Dic 2007
00:37 
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Si nos dijeran que el sorteo ha emparejado a España con una selección que ostenta el título de actual campeona de Europa y que ha sido la que mayor puntuación ha obtenido a lo largo de la fase de clasificación, pensaríamos que el conjunto de Luis Aragonés ha tenido muy mala suerte. Sin embargo, eso fue lo que sucedió ayer en el sorteo de Lucerna y todo el mundo considera que el rival en cuestión es asequible. Y es que Grecia, pese a sus evidentes logros, no consigue asustar ni con su fútbol ni con sus nombres.

En Portugal 2004, el conjunto heleno logró una de las grandes hazañas de la historia del fútbol. ¿Cómo lo consiguió? Rehaggel diseñó un equipo ordenadísimo, tácticamente casi perfecto, pero eso no suele ser suficiente para que un conjunto tan pequeño, aparentemente con poca calidad diferencial, se alce con un título de los grandes. La clave, probablemente, fue la inspiración absoluta de casi todos sus titulares. Dellas jugó como nunca –fue el mejor central del torneo-, Seitaridis llegó a ser considerado el lateral derecho de moda del fútbol europeo, Nikopolidis aparcó su habitual irregularidad para cuajar actuaciones segurísimas, los tres medios centros estuvieron soberbios –especialmente un Zagorakis que ganó con toda justicia el premio al jugador más valioso de la Euro- y Charisteas estuvo tremendamente efectivo. Es muy difícil que el nivel óptimo coincida en el mismo momento en tantos futbolistas de un mismo equipo. Por eso Grecia no mete miedo: porque es casi imposible que le vuelva a suceder.

En lo que ha mejorado el campeón es en número de opciones en ataque: Gekas, Salpingidis, Amanatidis y Mantzios se han revelado como jugadores válidos para la selección, por lo que el técnico alemán dispone de más variantes para formar con su 4-3-3 habitual. El grupo de clasificación lo ganaron con mucha comodidad, pero su condición de cabezas de serie hizo que no tuvieran realmente a ningún rival de enorme entidad. Perdieron 1-4 ante Turquía, levantando dudas en defensa y portería, pero lograron remontar el vuelo. Pueden pelear para meterse en cuartos, pero si llegan más lejos estarán desafiando nuevamente a todos los pronósticos.

Punto fuerte: llevan mucho tiempo jugando juntos y con el mismo seleccionador, por lo que el estilo está claramente definido.

Punto débil: no tienen a ningún futbolista realmente desequilibrante. Antes, cuando lo necesitaban, metían a Tsartas, pero ya no está.

Estrella: Kostas Katsouranis. Medio centro completísimo que ya brilló en el torneo anterior y sigue jugando a un gran nivel en el Benfica.

Cómo llegaron: dominaron con comodidad su grupo de clasificación, consiguiendo la mejor puntuación de Europa.

Antecedentes con España: en los últimos tiempos ha habido varios precedentes. Muy igualados casi todos, aunque el triunfo en el amistoso de Salónica mostró que España es superior.

Rusia: talento poco conocido en manos de Hiddink

03 Dic 2007
00:33 
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Rusia posee varios motivos para ser considerado un rival complicado: dejó fuera de la Eurocopa a Inglaterra, está entrenada por un experto en el fútbol de selecciones como Guus Hiddink y cuenta con jugadores de enorme talento. ¿Por qué entonces parece tan desconocida? El alto potencial económico de su campeonato, en el que grandes millonarios y multinacionales gigantescas controlan los clubes más importantes, evita que sus futbolistas de mayor calidad se vayan a jugar al extranjero. Los once titulares de la famosa victoria ante el equipo de McClaren en Moscú juegan en la liga rusa. Tienen nivel suficiente para estar en un torneo de mayor renombre, pero sus fichas son tan altas que nadie se arriesga a pagar tanto dinero por ellos. De esta forma, sólo los grandes conocedores de ese campeonato son conscientes del verdadero peligro de este combinado nacional.

Hiddink suele utilizar con Rusia un 3-5-2 en el que los carrileros son prácticamente extremos que poseen una vocación profunda y ofensiva. En el centro del campo sitúa a varios jugadores con capacidad para tener el balón, por lo que hablamos de un equipo al que no le asusta llevar la iniciativa. Aunque lo mejor está arriba. Arshavin es el gran indiscutible. Es la estrella del Zenit, el actual campeón ruso, y también el hombre de mayor talento de la selección. Puede jugar de enganche o de segundo delantero gracias a sus características: es móvil, tiene visión de juego, capacidad para desbordar en el uno contra uno y precisión en el golpeo de balón. Para acompañarle, el técnico holandés tiene varias opciones. Kerzhakov sería la más lógica –se entiende a las mil maravillas con su ex compañero de equipo-, pero su suplencia en el Sevilla le ha hecho perder la condición de titular indiscutible. El máximo goleador de los dos últimos campeonatos rusos, Roman Pavlyuchenko, autor del decisivo doblete ante Inglaterra, es el que posee el perfil más acercado a lo que vendría a ser un nueve puro. Sychev, más pequeñito y con tendencia a caer a las bandas, ofrece más dinamismo, mientras que Pogrebnyak, que empezó siendo el favorito del seleccionador, ha quedado relegado al último lugar en la lista de preferencias.

Pese al buen nivel técnico de la mayoría de futbolistas, su capacidad para tener el balón es inferior a la de la selección española.

Lo mejor: tienen calidad en los últimos metros, por lo que son capaces de generar muchas ocasiones de peligro.

Lo peor: les falta cierto nivel competitivo, por lo que a veces pecan de inocencia.

La estrella: Andrei Arshavin. El media punta del Zenit es un futbolista de enorme talento que marca diferencias.

Cómo llegan: sufrieron muchísimo para clasificarse, beneficiándose de la derrota de Inglaterra en la última jornada ante Croacia.

Precedentes con España: en el último encuentro oficial, también en la última Euro, Valerón marcó el único gol del partido. Pero era una Rusia muy diferente.

Suecia: una delantera de muchos quilates

03 Dic 2007
00:29 
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A Zlatan Ibrahimovic le conoce casi todo el mundo. No necesita presentación. En cambio, Johan Elmander no goza de la misma fama. El derbi de la Garona, disputado ayer por la tarde entre el Girondins de Burdeos y su Toulouse, puede servir perfectamente para mostrar su categoría futbolística a todos aquellos que no tienen noticias de su nivel. Perdiendo 3-0, el sueco fue capaz de anotar un hat-trick y de empatar el partido provisionalmente en sólo trece minutos. Sus movimientos son fantásticos y suele crecerse en los grandes encuentros. Es por ello que mucha gente cree que la selección escandinava posee una de las mejores parejas de ataque de Europa.

El resto del equipo no está a la misma altura, pero sí es fiel a la tradición de un conjunto habitual en las fases finales y que suele colarse en las rondas eliminatorias con relativa frecuencia. Su principal problema es el envejecimiento de algunas de sus figuras. Si el retiro internacional de Larsson no se acusa tanto debido al acierto de sus relevos, el descenso en el rendimiento de Ljungberg, que no consigue ser titular fijo en el West Ham, sí está dañando a Suecia. Y es que el centro del campo más habitual lleva tiempo siendo el mismo: están conjuntados, pero han perdido frescura.

Lars Lagerback suele apostar por un 4-4-2, con un extremo profundo y abierto –Wilhelmsson- y otro con más tendencia a buscar la diagonal. De los dos medios centros, uno es netamente ofensivo –sobre todo si juega Kim Kallstrom- y el otro claramente defensivo. Le gusta apostar por el ataque pese a la lentitud de sus centrales, de estilo más bien físico.

El 3-0 del Bernabéu puede hacer pensar en un partido fácil para España, pero aquel encuentro carecía de la trascendencia que tendrá el que se disputará en Innsbruck. En fases finales, Suecia es muy competitiva, y si no que se lo pregunten a Italia, que no pudo ganarles en 2004 y quedó eliminada.

Lo mejor: su pareja de ataque es de altísimo nivel, por lo que la amenaza del gol siempre estará presente.

Lo peor: le falta cierta calidad en la salida de balón, por lo que a veces su juego puede ser demasiado directo y previsible.

La estrella: Zlatan Ibrahimovic. El talento lo ha tenido siempre, pero cada vez es más productivo. Delantero peligrosísimo.

Cómo llegó: Dominó el grupo de España desde el principio, y aunque al final acabó segunda, su clasificación nunca estuvo en duda.

Precedentes con España: Muy recientes, ambos en la fase de clasificación. Victoria sueca en Solna y claro triunfo español en Madrid.

El peligro llegará en cuartos de final

03 Dic 2007
00:26 
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En el fútbol europeo todos se conocen. Son ya muchos años de torneos de selecciones, de fases clasificatorias y de coincidencias en Mundiales. Es normal que los sorteos deparen siempre enfrentamientos morbosos. Que haya antecedentes que añadan interés a los partidos. Que la historia aparezca de repente centésimas de segundo después de que se saquen las bolas. Todo eso ya lo sabíamos. Pero no imaginábamos que la gala de ayer en Lucerna nos dejara tantos titulares. Tantos duelos picantes. Tantas citas con contextos especiales.

Ya se conoce la composición de los grupos de la primera fase de la Eurocopa 2008 y no hay ninguno en el que no se vaya a ver algún partido de enorme rivalidad o con precedentes recientes muy recordados. Además de ese guión tan atractivo en lo general, el sorteo deparó un grupo más bien accesible a la selección española en lo particular, siempre teniendo en cuenta el nivel alto de la mayoría de equipos que se clasifican para una fase final. Se evitaron los grandes cocos y la lógica indica que España debería ser primera, por mucho que ninguno de los tres partidos iniciales vaya a ser cómodo.

La mala noticia llega después. En cuartos de final, la ronda maldita. El grupo de la muerte es el que se cruza con el combinado de Luis Aragonés, por lo que Holanda, Italia y Francia se perfilan en el horizonte. Ya sea siendo primeros o segundos, los jugadores españoles tendrían compromisos durísimos en la ronda de ocho y en las semifinales. Pero eso tampoco es una novedad prodigiosa: si se quiere ganar una Eurocopa hay que ganar a los mejores.

Volvamos al morbo. En el auditorio de Lucerna se escucharon varias exclamaciones. La primera, cuando el sorteo emparejó a Suiza con Turquía. No olvidemos que en la fase de clasificación del último Mundial, ambos combinados se midieron en una repesca disputadísima que terminó con una batalla campal, agresiones en el túnel de vestuarios, sanciones muy duras a varios jugadores y destierro de la selección otomana, obligada a jugar lejos de su país.

Segundo sobresalto: el bombo sitúa a Francia en el grupo de Holanda, empezando a configurar un cuadro terrible. Eso se quedó en nada cuando a la terna se sumó Italia, actual campeona del Mundo y gran rival de la selección gala en los últimos años –probablemente protagonizan el mayor clásico contemporáneo del fútbol europeo-. Domenech y Gattuso se mandaron recaditos hace un par de semanas, y a los dos, que son guerreros, les encantará reeditar la batalla de Berlín.

Más lejos en el tiempo hay que irse para entender por qué el cruce de Austria con Alemania provocó tanto asombro. De hecho, hay que consultar libros de historia y geografía. Países vecinos que comparten lengua, un encuentro entre ellos no es uno más.

Y el grupo de España, en el que quizá no haya una rivalidad tan marcada, no deja de ser curioso que el cartel sea casi idéntico al de 2004. Sólo cambia Suecia por Portugal.

Si la parte del cuadro en la que ha caído el equipo de Aragonés parece repleta de favoritas, la otra está más despejada. Alemania y Portugal se postulan como claras candidatas a finalistas.

El sueño cumplido de Cabrero y los chicos de Lanús

03 Dic 2007
00:24 
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Lo tenía en la mano, el destino del campeonato parecía sentenciado a su favor, pero Ramón Cabrero (Santander, 1947) no podía estarse quieto. Caminaba y caminaba sin ir a ninguna parte. Hacía kilómetros en escasos metros, cerca del banquillo del visitante en La Bombonera. ¡Cómo para no estar nervioso! Estaba a minutos del primer título de campeón de Argentina para Lanús en la historia del fútbol profesional. De una sorpresa asombrosa, de un logro con enorme mérito, conseguido con gente de la casa, con el trabajo de cantera. Los Diego Valeri, Lautaro Acosta, Agustín Pelletieri, Sebastián Blanco han pasado por encima de los grandes nombres del país. No estaban en las quinielas, pero hoy se los señala como a futuras estrellas.

Sólo una carambola podía evitarlo, pero igualmente había tensión. Sólo desapareció con las buenas noticias: el gol de Sand -¡qué torneo ha hecho!- a centro de Valeri, el penalti que adelantaba a Argentinos Juniors ante Tigre. Luego Palermo empató en la cancha de Boca, pero el título no podía escaparse de ninguna forma. Pasaron los minutos y se confirmaron los resultados: Boca 1-1 Lanús, Argentinos 1-0 Tigre. Y el granate dio la vuelta, su hinchada estalló y todos juntos celebraron algo que no suele verse en el fútbol actual: que un equipo chico gane una liga. Lo gritó toda la ciudad, en el Sur de Buenos Aires, a escasos kilómetros de la capital. Para muchos fue la gran alegría de su vida.

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