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Planeta Axel

Análisis, perfiles e historias de fútbol internacional

Torres desequilibra el derbi del Mersey

30 Mar 2008
23:37 
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Era una auténtica final, un duelo directo por la cuarta plaza con el añadido de la férrea rivalidad local entre los dos grandes clubes de Liverpool. Una fecha señalada en el calendario desde hacía varias semanas. Una cita tan trascendente que ni la proximidad de la eliminatoria de Champions ante el Arsenal impidió que Rafa Benítez, tan propenso a las rotaciones, sacara un once titular con todas las estrellas. Y lo decidió Fernando Torres, el factor desequilibrante del engranaje táctico de los reds, la eterna promesa convertida ya en realidad indiscutible. Se le cuestionaba su capacidad para definir, pero los números también lo dan ganador en esta batalla: el de ayer ante el Everton fue el vigésimo octavo gol de la temporada, vigésimo primero en la Premier. Y tuvo la firma inequívoca de un crack: situado al límite del fuera de juego, el Niño efectuó un maravilloso control orientado con la izquierda y definió cruzando con calidad con la derecha. Todo en dos toques, muy rápido, ajustándose al escaso tiempo que tenía para pensar. En esa jugada estuvo la diferencia, el único tanto del partido, el que abrió un hueco de cinco puntos entre los dos vecinos del Mersey. El que casi sentenció la única plaza de Champions sin dueño a favor del Liverpool.

Los precedentes del sábado invitaban a rotar: Totti se lesionó en Cagliari y es baja casi segura para medirse a un Manchester United que también vio como cuatro jugadores –Carrick, Brown, Ferdinand y Giggs- se retiraban con problemas físicos. Pero Rafa esta vez apostó por los mejores, repitiendo ese 4-3-3 que le está dando buenos resultados en los últimos partidos. La sociedad Kuyt-Torres funcionó de maravilla en los primeros minutos, en los que el Liverpool fue el equipo que llevó la iniciativa. Fue el holandés el que asistió al español en el gol que abrió el partido y un par de ocasiones más nacieron de sus combinaciones. El Everton prácticamente no creaba peligro. Yakubu parecía una isla, demasiado alejado de los centrocampistas en el 4-1-4-1 que planteó Moyes, acusando demasiado la ausencia de Tim Cahill, el hombre que habitualmente enlaza con la delantera.

En la segunda parte, el técnico escocés retrasó la posición de Arteta buscando que el donostiarra tuviera más participación en el juego. Pero, pese a los continuos retoques introducidos desde el banquillo, los toffees no lograban generar oportunidades claras de gol. Tenían el balón, pero les costaba superar el entramado defensivo de Benítez. Sólo a balón parado el ex canterano del Barça logró enviar un balón de peligro real con su habitual precisión en el golpeo, pero Leon Osman cabeceó desviado en la ocasión más clara del equipo de Moyes. El tiempo se fue consumiendo y el marcador ya no se movió. Cuando Rafa sustituyó a Torres en el minuto 89, Anfield ovacionó al madrileño, gran triunfador del derbi.

Unas horas antes, el Chelsea derrotó 1-0 al Middlesbrough con un tempranero gol de Ricardo Carvalho y recuperó el segundo puesto, situándose a cinco puntos del United. Distancia salvable, pero las sensaciones son todas favorables a los red devils, el equipo más convincente de los tres punteros. Si los blues sufrieron ante el equipo de Southgate –que llegó a tirar tres veces a los postes- y el Arsenal remontó en Bolton en el 90’, el equipo de Ferguson barrió al Villa en la enésima exhibición de Cristiano Ronaldo.

Del Piero: la versión italiana del “caso Raúl”

25 Mar 2008
23:28 
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Las carreras de Raúl González y Alessandro Del Piero fueron comparadas en sus inicios. Ambos eran los talentos emergentes de los dos clubes más populares de España e Italia. Los paralelismos han vuelto ahora, cuando sus trayectorias se acercan al ocaso. Elevados a la categoría de símbolos nacionales, sus seleccionadores se olvidan de ellos en sus listas pese a la notable temporada que ambos están cuajando en sus equipos. La omisión del capitán de la Juventus de la última convocatoria de Roberto Donadoni para el encuentro de esta noche ante España coincidió con una actuación portentosa del Pinturicchio ante el Inter el día en el que igualó el récord histórico de 552 presencias con la camiseta turinesa de Gaetano Scirea.

La presente historia de desamor entre el actual director técnico azzurro y el delantero de Conegliano no ha sido una constante durante el mandato del ex entrenador del Livorno. Donadoni no apostó por Alex en sus primeros partidos, pero sí lo devolvió al equipo tras los malos resultados iniciales. Sin embargo, tras un empate a cero en Milán ante Francia que comprometía enormemente la presencia de Italia en la Eurocopa, Del Piero criticó la posición en la que le ubicó el técnico y se quedó en la grada en el encuentro siguiente ante Ucrania en Kiev, donde vio como Antonio Di Natale lograba dos tantos ocupando su puesto en el once inicial. Desde entonces, y ha pasado ya más de medio año, no ha vuelto a enfundarse la camiseta azzurra.

Donadoni contó con él en cinco ocasiones mientras su equipo estaba en Serie B y prácticamente no lo ha convocado desde que compite de nuevo en la máxima categoría. Su temporada está siendo admirable: lleva anotados catorce goles y ha mantenido la titularidad indiscutible pese al fichaje en verano de Vincenzo Iaquinta, que ha disputado menos de la mitad de minutos que él en la Juve y sí está en la última lista de la selección. Paradójicamente, la marginación de Del Piero llega después de que Francesco Totti, con el que ha tenido que disputarse la posición de trequartista de Italia en la mayor parte de su carrera, renunciara a la internacionalidad tras proclamarse campeón del mundo en Berlín.

Desde un punto de vista táctico, el sistema de juego elegido por Donadoni en los últimos encuentros no le beneficia demasiado. Italia está jugando con un 4-1-4-1 en el que no caben las posiciones de enganche ni de segundo punta, las que más ha frecuentado Del Piero a lo largo de su trayectoria. Y cuando el técnico lo probó en la banda izquierda el propio jugador declaró que no se sentía cómodo en esa posición e instó al entrenador a utilizarlo como delantero. Esas declaraciones se entendieron en Italia como una amenaza que tensó la relación entre ambos y desde entonces Donadoni ha alineado a Di Natale y a Quagliarella en el vértice zurdo. Para jugar en la punta de ataque, la explosión goleadora del delantero del Genoa Marco Borriello, máximo anotador de la Serie A, también ha restado posibilidades al atacante de la Juventus.

Sin llegar a alcanzar el número de decibelios en las tertulias radiofónicas que genera el debate sobre Raúl en España, los titulares de prensa en Italia siguen destacando la ausencia de Del Piero cada vez que Donadoni da una lista. Y ya parecen ir asumiendo que Alex no estará en la Eurocopa de Austria y Suiza. Una auténtica decepción para los románticos, que siguen recordando su memorable gol a Alemania en la prórroga de la semifinal de Dortmund como uno de los momentos más bellos para el fútbol italiano en los últimos años.

La Italia de Donadoni ha ido in crescendo

25 Mar 2008
23:27 
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Aunque Roberto Donadoni sólo había entrenado al Livorno en la máxima categoría del fútbol italiano, su elección como máximo responsable técnico del combinado nacional no fue una sorpresa mayúscula. Con el equipo toscano realizó un trabajo fantástico y lo tuvo en puestos europeos, pero su mala relación con el volcánico presidente Aldo Spinelli precipitó el final de una aventura que prometía terminar de forma heroica. Desde entonces su nombre sonó para dirigir al Milan cada vez que Ancelotti pasaba por un mal momento en San Siro, y finalmente le llegó la oportunidad de la azzurra cuando Marcello Lippi abandonó el cargo tras proclamarse campeón del mundo.

Los inicios de Donadoni no fueron fáciles: la resaca y el cambio de ciclo precisaron tiempo y paciencia, algo que en el fútbol italiano no es demasiado habitual. Una debacle ante Croacia en el amistoso de debut, un empate ante Lituania en casa y una derrota contra Francia propiciaron las primeras críticas hacia un técnico cuyo prestigio procedía más bien de su brillante carrera como futbolista. Sin embargo, con el paso del tiempo ha ido logrando resultados positivos y el primer puesto final en un grupo de bastante nivel acabó por devolverle el crédito perdido.

Poco a poco, Donadoni ha ido definiendo su estilo, adaptándose al momento actual del fútbol italiano. Parece que esta noche apostará por un 4-1-4-1 idéntico al de España, aunque con evidentes diferencias en las características de los futbolistas. Daniele De Rossi, considerado por muchos como el medio centro de moda en el continente, llevará la batuta por delante de la defensa, mientras que Pirlo formaría junto a Perrotta unos metros por delante, con Camoranesi por la derecha. El gran sacrificado podría ser Genaro Gattuso, perjudicado por la gran cantidad de centrocampistas de nivel que abundan hoy en día en el calcio. Antonio Di Natale, algo escorado a la banda izquierda para poder trazar sus habituales diagonales, sería el centrocampista más ofensivo y el principal acompañante del indiscutible Luca Toni, el delantero centro de referencia que vive un auténtico romance con el gol que dura ya más de cuatro años.

En la defensa se mantienen los clásicos: Buffon en la portería, Cannavaro y Materazzi en el eje y Panucci y Zambrotta en los laterales. Y la receta, la misma de siempre: gran capacidad de sacrificio, calidad en la zona de tres cuartos y pegada demoledora arriba. Parece sencillo, pero pocos equipos lo llevan a la práctica tan bien como Italia.

Hildebrand: la tercera vía en la portería alemana

25 Mar 2008
12:43 
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Timo Hildebrand, el héroe de la última jornada de Liga, es uno de los pocos futbolistas que ha logrado convertir en realidad el sueño de todos los que se inician en la cantera de un club de nivel medio: progresar hacia el estrellato, pero levantar un título importante antes de partir. Y lo consiguió en la última oportunidad, cuando ya había rechazado la oferta de renovación del Stuttgart, cuando medio mundillo futbolístico ya sabía que su destino estaba en Valencia. En su temporada de despedida, la séptima como portero titular del equipo y la decimotercera en el club, el rubio guardameta se proclamó campeón de la Bundesliga con un conjunto que no aparecía en ninguna de las listas de favoritos que elaboraron los expertos. Y él tuvo gran responsabilidad: estuvo fantástico a lo largo del año, pero también respondió en el momento decisivo, cuando sacó una mano prodigiosa en Bochum en los últimos minutos de la penúltima jornada para que su equipo llegara al cierre del torneo dependiendo de sí mismo. Fue la intervención del campeonato.

Si sus inicios en España fueron complicados y algunos bromearon con su nombre de pila, en Alemania hace ya muchos años que se habla de él como el sucesor de Kahn en la selección. La fama internacional le llegó en la campaña 2003-2004, cuando superó el récord nacional de imbatibilidad –se pasó 884 minutos sin recibir un gol- y se clasificó para los octavos de final de la Champions League con un Stuttgart repleto de juventud y talento. En aquel equipo memorable, probablemente superior al que se llevó la Bundesliga la pasada temporada, estaban Alexander Hleb, Kevin Kuranyi, Phillip Lahm y Andreas Hinkel. Sólo el poderoso Chelsea de Ranieri, ya financiado por los millones de Abrahamovic, pudo cortar su progresión derrotándolos por un único gol.

La coincidencia con porteros de enorme trayectoria y personalidad ha evitado que sus números con la Mannschaft sean más importantes. A sus 28 años, Hildebrand ha defendido la portería alemana en siete partidos, cuatro de ellos amistosos. Una cifra muy pobre, pero que responde a la fuerza de un debate Kahn-Lehmann que no dejó lugar a una tercera vía. Sin embargo, Timo acudió a la Eurocopa de 2004 y al Mundial de 2006, siendo consciente de sus escasas posibilidades pero formando parte de la convocatoria oficial de la selección. Su momento puede llegarle este verano, sobre todo si el malhumorado cancerbero del Arsenal sigue siendo suplente de Manuel Almunia. Aunque por ahora, Joachim Löw ha mantenido la confianza en él. Cuando Lehmann se retire el camino tampoco será fácil, ya que la nueva generación empuja fuerte por detrás con los prometedores Manuel Neuer y René Adler.

Además de hacer gala de unos reflejos asombrosos, el portero que frustró a Madrid y Barça en escasas semanas tiene también una cara mediática fuera de los terrenos de juego. Su web oficial, publicada en tres idiomas –alemán, español e inglés-, es una especie de diario personal en el que puede llegar a contar la ilusión que le hizo encontrarse a un ex compañero en el aeropuerto de Munich o cómo evolucionan sus estudios para aprender a hablar castellano.

United y Chelsea, triunfadores del Super Sunday

24 Mar 2008
00:07 
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El Super Sunday se saldó con el segundo mejor desenlace posible para el Manchester United: ganó al Liverpool (3-0) y vio luego como perdía su principal perseguidor, un Arsenal que sucumbió ante el poder de Drogba (2-1). El Chelsea es ahora segundo a cinco puntos, pero puede seguir soñando con el título de liga ya que espera reducir gran parte de esa desventaja cuando el equipo de Ferguson viaje a Stamford Bridge en la antepenúltima jornada.

Al gran clásico de ayer en Old Trafford le seguirán declaraciones polémicas sobre la actuación arbitral de Steve Bennett. La expulsión de Javier Mascherano con 1-0 en el marcador a escasos minutos del descanso acabó de decantar un partido que en los primeros compases parecía equilibrado pese a que las mejores ocasiones ya habían sido para el conjunto de Alex Ferguson. Y aunque probablemente la segunda amarilla al argentino fuese excesiva, también habría que censurar la actitud del ex de River, que se pasó casi todo el primer tiempo protestando y que insistió en ello pese a ver como Fernando Torres recibía una tarjeta por el mismo motivo unos segundos antes.

Pepe Reina vivió una tarde extrañísima. Detuvo varias situaciones de uno contra uno salvando goles cantados, pero falló en los dos centros laterales que permitieron a Brown (34’) y a Cristiano Ronaldo (79’) anotar los dos primeros tantos del partido. En el 3-0 definitivo del prodigioso Nani no tuvo nada que hacer. Pero por aquel entonces –y desde mucho antes, diría Benítez con indignación apuntando al colegiado-, el clásico estaba resuelto. Más allá de las facilidades que se encontró el United tras la expulsión, los red devils volvieron a mostrarse intratables. Su repertorio en ataque es inagotable y atrás anularon casi por completo a los dos hombres más peligrosos del rival, Gerrard y Torres.

Chelsea y Arsenal saltaron a Stamford Bridge muy presionados: sólo les valía la victoria. Pese a ello, no salieron nada asustados. Ambos tuvieron ocasiones para marcar en una primera parte equilibrada y que tuvo alternancias en el juego. Los acontecimientos se precipitaron tras el descanso. Cuando Sagna adelantó a los gunners en un córner botado por Cesc, Avram Grant tomó una decisión made in Mourinho: retiró a un centrocampista y apostó por otro delantero –Anelka- convirtiendo el esquema en un osado 4-2-4. Los blues adquirieron entonces un ritmo frenético y plantearon una batalla física que anticipaba un largo sufrimiento en el equipo visitante. Y en efecto, al Arsenal el partido se le hizo eterno. En dos balones aéreos, la presencia de Drogba resultó determinante. Primero ganó un rechace para sacarse un trallazo diabólico y después aprovechó el único error de Touré –que se equivocó intentando anticipar- para controlar de espaldas y rematar tras un giro de delantero espectacular.

Foster quiere ser el portero del United

17 Mar 2008
17:10 
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No había jugado nunca en Premier League, pero el Manchester United vio en él a un portero prometedor. Tenía 21 años y lo contrató como una apuesta de futuro. Para que se curtiera lo cedió al Watford, con el que consiguió ascender a la máxima categoría. Allí repitió el año siguiente para coger experiencia en primera división. El equipo quedó último y en enero ya estaba prácticamente descendido, pero su entrenador llegó a decir que el noventa por ciento de los puntos logrados eran mérito del guardameta. El sábado, por fin, debutó con los red devils. Y puso la primera piedra para demostrar que, por mucho que suenen continuamente arqueros de renombre para suceder a Van der Sar, él tiene las condiciones necesarias para ocupar la portería de Old Trafford. Su nombre es Ben Foster.

El año pasado, dos imágenes de Foster llegaron al gran público español. Una de ellas, la de su debut con la selección inglesa absoluta. Steve McClaren le dio la alternativa, ya que por aquel entonces ya no estaba demasiado convencido con las actuaciones de Paul Robinson. Fue ante España en Manchester, ese día en el que Andrés Iniesta marcó un golazo por la escuadra. Su otro momento de fama internacional llegó en uno de esos errores que tanto gustan a los programas recopilatorios de grandes pifias. Un bote le sorprendió en Whithe Hart Lane y se tragó un balón que había pateado el portero rival desde su propio campo. Irónicamente, el hombre que le endosó ese tanto tan doloroso fue el propio Robinson, al que amenazaba en la selección.

Pero sería injusto quedarnos con esa imagen de Foster. La del sábado se ajusta mucho más a su nivel habitual. En un encuentro en el que increíblemente el United sufrió para ganar, Ben sacó dos manos prodigiosas al final del primer tiempo que evitaron un sorprendente 1-0. La segunda, ante Kenny Miller, especialmente complicada: un disparo duro, raso, cruzado, de aquellos que requieren una rápida reacción. De portero de categoría.

Schalke: inferior, pero peligroso en casa

15 Mar 2008
03:20 
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El Schalke 04 perdió la última Bundesliga de la peor forma posible. Llegó líder a la penúltima jornada y cayó en la cancha de su más acérrimo rival, el Borussia Dortmund, dejando así al Stuttgart la opción de depender de sí mismo en la fecha definitiva. En la presente campaña está quinto, a doce puntos del Bayern, sin opciones ya de disputar el campeonato. Quizá ese rendimiento irregular en la Bundesliga se deba a su gran éxito europeo. El conjunto de Mirko Slomka perdió consecutivamente tres encuentros que lo alejaron de los bávaros, todos ellos en las semanas previas a su eliminatoria contra el Oporto. La distracción europea condenó a un conjunto no acostumbrado a competir en dos frentes.

El Barça es claramente superior a nivel técnico, pero puede sufrir en Gelsenkirshen. En su modernísimo estadio, el Schalke se siente respaldado por una de las hinchadas más fieles y apasionadas del fútbol alemán. Allí intentan encerrar a los rivales a base de un ritmo muy alto, de una fuerte presión en el centro del campo y de mucha agresividad. Las subidas por banda derecha de Rafinha, un Daniel Alves más joven –y también algo peor-, proporcionan un plus en ataque a un equipo que lo fía casi todo al nivel técnico de su media punta y a la fortaleza física para aprovechar el balón parado. Ernst, Jones y Kobiashvili conforman un trivote de mucho trabajo y enorme recorrido en los dos interiores, mientras que el talento lo pone el enganche. El uruguayo Grossmuller y el croata Rakitic se disputan este puesto fundamental para jugar por detrás de los dos puntas. Arriba, Kuranyi es un rematador muy solvente y su pareja también varía según el partido: puede ser Halil Altintop, de más calidad, o Asamoah, más potente. En defensa, la pareja Krstajic-Bordón es bastante competente –mejor el serbio que el brasileño- y Manuel Neuer está considerado junto a René Adler el futuro de la portería de la selección alemana.

Un equipo Champions en la UEFA

15 Mar 2008
03:19 
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Si lo miramos desde la perspectiva de la dificultad, al Getafe le ha tocado el peor rival posible. El Bayern era el único que sobresalía en un nivel de cuartofinalistas bastante parejo. Un conjunto que podría aspirar a ganar la Champions si no fuera porque su pésima temporada anterior –acabó cuarto en la Bundesliga- lo condenó a jugar la segunda competición continental. Está desubicado y su condición de máximo favorito a ganar la UEFA es indiscutible.

Aunque en noviembre se llegó a pronunciar la palabra “crisis” –de forma a todas luces prematura-, la temporada del gigante bávaro está siendo más que aceptable. Sólo ha perdido dos partidos: uno en liga ante el Stuttgart y otro que no tiene prácticamente ningún valor, el del pasado miércoles ante el Anderlecht en la vuelta de una eliminatoria absolutamente sentenciada. Tiene al segundo a siete puntos, está en semifinales de Copa y sigue vivo en Europa. Ya ganó además la Copa de la Liga en verano, por lo que la opción de un póquer de títulos sigue siendo una posibilidad real.

Hitzfeld, que no seguirá en el cargo el año que viene, está logrando que una plantilla repleta de estrellas funcione colectivamente. Franck Ribéry, uno de los fichajes de relumbrón del verano, desequilibra e impresiona con su calidad. Suele partir desde la banda izquierda, y ya sea llegando a línea de fondo y centrando o desbordando hacia dentro está generando una gran cantidad de goles. Los números de la pareja Klose-Toni son espectaculares: 44 tantos en total, 20 para el alemán y 24 para el italiano. Altintop y Schweinsteiger se alternan en el otro puesto de banda, donde incluso tienen opciones el joven Kroos y el argentino Sosa. Zé Roberto y Van Bommel aportan consistencia en un doble pivote que también tiene mucha llegada al área rival. En defensa, Lucio y Demichelis están más seguros que el año pasado y los laterales se prodigan con frecuencia en ataque.

Torres también se consagra en San Siro

11 Mar 2008
23:42 
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En la misma portería en la que Cesc anotó su histórico gol siete días antes, Fernando Torres reclamó el mismo trato de estrella rutilante del fútbol actual. Anotó un golazo limpio y brillante que sentenció la eliminatoria más bruta de los octavos de final de la Champions, aquella en la que fabricarse ocasiones se presumía más complicado. Todo fue fantástico: el control, la media vuelta y el disparo. Fantástico y decisivo, porque aunque el Liverpool parecía tener el partido controlado –más aún con la rigurosa expulsión de Burdisso-, ahorró treinta minutos de sufrimiento a los reds.

Benítez planteó el partido con inteligencia. Reforzó el centro del campo con Leiva, dio libertad a Gerrard y apostó por sus delanteros más veloces. Pidió agresividad a sus hombres para que presionaran arriba y dificultaran el juego combinativo de un equipo al que ya normalmente le cuesta horrores mover el balón. Pese a ello, el Inter tuvo con empate a cero cuatro ocasiones bastante claras para meterse de lleno en la eliminatoria. No llegó tocando, pero estuvo cerca de marcar. Casi siempre con Cruz en la ejecución final. Pero esta vez, en contra de lo que viene siendo habitual, a la escuadra de Mancini le faltó definir.

El técnico italiano aparece como el gran derrotado de la eliminatoria. Ofreció un repliegue exagerado en la ida y arriesgó muy poco en la vuelta – no metió en ningún momento a tres delanteros juntos pese a necesitar una remontada complicadísima-. En realidad, tras el gol de Torres pareció darse por vencido. Incluso se escucharon vítores de la hinchada visitante mientras los reds se pasaban el balón a placer.

El otro maestro de la generación de Spalletti

07 Mar 2008
22:49 
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Luciano Spalletti se doctoró el miércoles en el Bernabéu, pero no es el único técnico en Italia que apuesta por un juego que, sin descuidar la faceta defensiva, presta una gran importancia a la fluidez y a la circulación de balón en el ataque. Sólo un año y medio mayor que él, Cesare Prandelli también enamora con su fútbol a la hinchada de la Fiorentina –como ya hizo en sus equipos anteriores, especialmente en el Parma-. Un día después de la machada de la Roma en Madrid, el equipo toscano consiguió un excelente resultado ante el Everton (2-0) en el duelo estelar de la ida de los octavos de final de la Copa de la UEFA.

Prandelli apuesta por un 4-3-3 en el que la solidaridad en defensa y los continuos movimientos en ataque son las premisas fundamentales. Aunque sólo alinee a un medio centro defensivo -el omnipresente Marco Donadel-, sus dos interiores -Montolivo y Kuzmanovic-, muy bien dotados para la creación, también trabajan y le ayudan en todo momento. Ambos anotaron los goles de una victoria clara y merecida que por momentos hizo que el Everton, equipo habitualmente sólido e infranqueable, pareciera una escuadra mediocre. La incorporación de los laterales y el intercambio de posiciones de los centrocampistas y los delanteros causaron auténtica confusión ante una de las mejores defensas de Inglaterra.

Los últimos resultados –entre los que se cuenta la victoria en Turín ante la Juventus del pasado domingo- están dando un valor añadido al libreto de Prandelli. Muchos atribuyeron sus éxitos en las dos temporadas anteriores al acierto goleador de Luca Toni. Cuando el delantero se fue a Alemania se ensalzó la figura de Adrian Mutu. Ahora, con el rumano lesionado, ya no se puede señalar a ninguna individualidad. El reconocimiento, por fin, llega al trabajo colectivo, al bloque, y de todo ello el gran responsable es Cesare Prandelli.

El reto que se le presenta al conjunto viola es sumamente complicado: dejar a uno de los grandes sin Champions League. Instalado en el cuarto puesto, el equipo de Florencia aventaja actualmente en cuatro puntos al Milan y se encuentra a sólo una unidad de la Juventus. Pocos discutirían que, por el fútbol ofrecido, la escuadra toscana merece meterse en la máxima competición continental. Pero los grandes, ya se sabe, poseen una pegada superior. Por todo ello, la batalla se presenta reñida. Este fin de semana se vivirá un nuevo episodio de esta pelea. Los tres contendientes juegan fuera de casa: el Milan en Empoli, la Juventus ente el Genoa y la Fiore en un atractivo derbi regional en Siena.

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