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Planeta Axel

Análisis, perfiles e historias de fútbol internacional

Más ofensivo que en Barcelona, pero sin excesos

28 Abr 2008
23:46 
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¿Qué Manchester United veremos en Old Trafford? ¿Será absolutamente distinto al del Camp Nou? Son las preguntas más frecuentes a medida que se acerca la resolución de la semifinal de la Champions League. La respuesta sólo se conocerá cuando el balón empiece a rodar, pero hay algunos precedentes que pueden servirnos para intentar anticiparla. En la vuelta de cuartos ante la Roma y en el encuentro decisivo de la Premier de hace dos semanas contra el Arsenal, el Manchester United vio cómo el rival le quitaba la posesión del balón durante largos períodos de los partidos. Algo nada habitual, ya que los red devils, cuando juegan en casa, siempre mandan, dominan y se preocupan básicamente por atacar.

Esos dos encuentros tenían algo en común: el rival necesitaba imperiosamente la victoria. Los italianos debían remontar un 0-2 y los gunners sólo permanecían en la pelea por el título si ganaban. Así que estaban obligados a irse hacia arriba, algo que el Barça no debe hacer necesariamente, aunque su naturaleza es la de querer tener siempre la pelota. Así que lo lógico sería ver a un United con más precauciones que en la mayoría de encuentros que disputa en Old Trafford pero mucho más osado que en la ida en Barcelona. Un término medio y una posesión de balón disputada y equilibrada.

Las otras grandes incógnitas se centran en el estado físico de Nemanja Vidic y Wayne Rooney, dos puntales que no entrenaron ayer con el resto de compañeros tras ser sustituidos el sábado en Londres con problemas físicos –en el rostro el serbio, en la cadera el inglés-. Ferguson se mostró moderadamente optimista sobre su recuperación, pero las dudas no se resolverán hasta última hora. Con jugadores como Nani, Giggs o Anderson en la recámara, una posible ausencia del delantero no sería tan dramática como la del central, que se ha convertido en una pieza básica y que ha sido incluido en el equipo ideal de la Premier junto a Rio Ferdinand.

El Bayern ya es virtual tricampeón

27 Abr 2008
22:53 
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No es matemático, pero casi. Los jugadores y la afición del Bayern celebraron en un Allianz repleto un título de la Bundesliga que ya no se le puede escapar al equipo de Hitzfeld. A falta de cuatro jornadas para el final, los bávaros le sacan doce puntos al segundo, al que además aventajan en veinte goles en el average general. Fue una fiesta completa: goleada al aún vigente campeón, el Stuttgart, por 4-1, y un par de tantos de bellísima factura. El animador, Franck Ribéry, reservado de entrada de cara a la semifinal ante el Zenit pero que acudió al rescate en la segunda parte para precipitar el desenlace de una película de trama transparente. Sólo un año después de una desastrosa temporada que lo dejó incluso fuera de la Champions, el gigante muniqués ha reinstaurado su dominio casi dictatorial en el fútbol alemán. Se va a llevar los tres torneos nacionales y tiene en Europa la oportunidad de firmar un póquer histórico.

Tiró de talonario el Bayern para recuperar el prestigio y el enorme desembolso económico le ha valido para volver a reinar en su país. Quizá no para conseguir jugar un fútbol combinativo en el centro del campo, pero sí para tener el talento suficiente arriba para desequilibrar los partidos. Klose, Toni y Ribéry, un trío que ofrecía garantías de éxito por el enorme nivel de sus integrantes. Empezó la temporada con la Liga-Pokal, un torneo que reúne a los cuatro primeros de la campaña anterior más a los campeones de Copa y de segunda división. Y ya allí se vio que los bávaros estaban muy por encima: derrotaron a Bremen, Stuttgart y Schalke con grandes actuaciones de Ribéry y Klose. Toni se lo perdió, pero cuando entró en el equipo pronto evidenció que no necesitaba adaptación alguna. Habla el idioma de los goleadores, común en Italia, Alemania y el mundo entero.

La Copa también cayó la semana pasada, con el depredador italiano asumiendo la responsabilidad central, y tuvo un sabor muy dulce, ya que el rival en la final fue el Dortmund, con el que se fraguó una potente enemistad durante la década de los noventa. Y la liga está a la vuelta de la esquina. Aunque un par de tropiezos consecutivos levantaron algunas críticas, nadie podrá discutir la facilidad con la que el Bayern ha comandado esta Bundesliga. Sólo dos derrotas hasta la fecha, doce puntos de ventaja y una sensación de andar sobrado en cuanto a calidad diferencial. El 4-1 ante el Stuttgart llegó sin Kahn, Lahm ni Lucio, además de la suplencia inicial de Zé Roberto y Ribéry. Y es que, pese a los tres títulos, aún queda otro objetivo. El cuarto, la UEFA, pasa el jueves por San Petersburgo. Es un reto precioso: luchar por poder decir que has ganado todo lo que has jugado.

Un clásico al que le falta Mourinho

22 Abr 2008
15:21 
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Liverpool y Chelsea abren esta noche la tercera edición de lo que ya es un clásico: su enfrentamiento en semifinales de la Champions. Ya se vieron las caras en las temporadas 04-05 y 06-07, siempre con triunfo del equipo de Rafa Benítez. Aunque siempre también tras batallas muy disputadas y que se decidieron por mínimos detalles. Primero, ese gol de Luis García que nunca se va a saber con certeza absoluta si entró o no –la controversia provocó que desde entonces se instalaran cámaras en la línea de fondo en todas las retransmisiones televisivas inglesas-. Después, esa tanda de penaltis que convirtió a Pepe Reina en héroe de Anfield.

Pero al tercer round le falta un protagonista que tuvo un papel central en los dos anteriores: José Mourinho. Su rivalidad con Benítez le aportaba un morbo suplementario al choque. De hecho, el técnico español fue el único de los grandes rivales del portugués que no fue diplomático tras el cese del luso. Si Wenger y Ferguson lo elogiaron pese a sus diferencias, Rafa prefirió guardar silencio cuando le preguntaron por la suerte de The Special One. Sin embargo, el entrenador madrileño sí ha dejado una declaración ciertamente favorable a Mou en la previa del partido de esta noche. Comentó que este Chelsea se parece mucho al de los años anteriores, pero que quizá no tenga “el mismo espíritu”.

Aunque su participación había sido dudosa, finalmente tanto Frank Lampard como Steven Gerrard estarán en el campo. Enfrentamiento morboso entre dos centrocampistas cuya similitud ha perjudicado a la selección inglesa en los últimos tiempos. El debate nacional sobre cuál de los dos es mejor vivirá otro capítulo en una semifinal en la que Torres puede seguir escribiendo páginas históricas. Será de nuevo el referente ofensivo red.

El United, un equipo que da miedo

22 Abr 2008
15:16 
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Se vendió como un tropiezo que reabría la pelea por la Premier, pero el 1-1 del Manchester United en Blackburn tuvo mucho valor. El gol de Carlos Tévez a dos minutos del final puede acabar siendo el más decisivo de la recta final del campeonato. Había una diferencia abismal entre empatar o perder. Si hubiese salido derrotado de Ewood Park, el equipo de Ferguson habría estado obligado a puntuar en Stamford Bridge el próximo sábado y el Chelsea habría pasado a depender de sí mismo. En cambio, con ese punto que aseguró el cabezazo del argentino, el United sabe que será campeón ganando sus dos últimos compromisos –uno en casa ante el West Ham y otro en Wigan-. Ahora puede permitirse el lujo de perder ante el conjunto de Avram Grant, porque su ampliamente superior diferencia de goles –actualmente es de +54 para los red devils y de +36 para los blues- le aseguraría el trofeo en caso de empate final a puntos.

Le salió bastante bien, pues, a Alex Ferguson su estrategia de sacar el mejor once inicial posible pese a tener a la vuelta de la esquina la semifinal de la Champions ante el Barça. Es admirable la filosofía del escocés, que siempre plantea las temporadas con la intención de llevarse el triplete. La amplitud de su plantilla, sobre todo a partir del centro del campo hacia arriba, permite que, pese a rotar de vez en cuando, el nivel general del equipo no disminuya. Los fichajes del pasado verano fueron decisivos en este propósito. Anderson y Hargreaves engrosaron la nómina de centrocampistas, cada uno en su perfil, para poder componer varias parejas de garantías. Nani aseguró un relevo de talento inmenso para Giggs y Cristiano Ronaldo. Y Tévez hizo posible algo que parecía impensable: que hasta Rooney pudiera descansar de vez en cuando. Hasta ahora, el éxito está siendo indudable. Líder de la premier, invicto y máximo favorito en la Champions, al conjunto de Manchester sólo se le escapó la FA Cup porque tuvo una tarde de desacierto de cara el gol ante el Portsmouth.

Los red devils combinan la intensidad del fútbol inglés con la capacidad para tener la pelota y dominar los partidos. Se distinguen del Arsenal en una cuestión fundamental: tienen mucha más pegada. Poseen más jugadores capaces de marcar en cualquier momento. No han perdido fuera de casa en todo el 2008 y las recuperación de Nemanja Vidic ha disipado las dudas que inicialmente había generado la lesión del mejor defensor del equipo. Y, para desafiar el mito, no han caído fuera de las islas en toda la temporada.

PSV: campeón pese al baile de entrenadores

20 Abr 2008
22:57 
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Fuera de Holanda se habla más del Ajax de Luis Suárez y Huntelaar, pero el PSV ha vuelto a proclamarse campeón de la Eredivisie. Lo ha hecho sin jugar el fútbol más atractivo del mundo –probablemente, ni el del país- e incluso con mucho más sufrimiento del previsto, ya que desaprovechó tres match-balls y tuvo que esperar hasta la última jornada para certificar su cuarto título consecutivo. Pero lo ha logrado, y eso tiene mucho mérito. Por varias razones: porque el principal rival posee jugadores de mayor renombre, porque el pasado verano se le fueron una vez más algunos de sus futbolistas más destacados, y porque ha sabido sobreponerse a una inestabilidad casi estresante en el banquillo. Asombroso: el campeón ha tenido tres entrenadores distintos y ya se conoce desde hace meses la identidad de un cuarto que dirigirá al equipo en la 2008-09. Los nombres del baile: Ronald Koeman, el que empezó la campaña y se fue a Valencia; Jan Wouters, el que ejerció durante varios partidos de interino ante la dificultad por encontrar un sustituto; Sef Vergoossen, el que fue contratado sólo hasta final de temporada cuando terminó su trabajo con un club japonés en diciembre; Huub Stevens, el elegido casi desde el principio y que llegará en julio cuando expire su compromiso con el Hamburgo. Ante tanta provisionalidad, cualquiera se habría conformado con salvar la temporada. El PSV no sólo lo hizo, sino que además volvió a ser el mejor.

Bastaba un punto, pero el equipo de Eindhoven ganó ayer en Arnhem ante el Vitesse (0-1) con un gol del serbio Lazovic y festejó luego en el césped del Geldredome su vigésimo primer título de liga. Ahora llegará la pelea de todos los veranos, más complicada incluso que la competición en sí: intentar mantener la base para poder crecer en Europa. Varios nombres atraen el interés de los grandes clubes del continente. El más apetecible es Ibrahim Afellay, un joven media punta dinámico, inteligente y muy peligroso cuando conduce en carrera. Al igual que él, el peruano Jefferson Farfán lleva varias temporadas sonando mucho de cara a un traspaso al exterior. Sin embargo, la foquita ha firmado una cifra goleadora más modesta esta campaña –perjudicado por su ubicación en banda en muchos partidos-, por lo que quizá su precio haya disminuido. El central Carlos Salcido se ha afianzado en el fútbol europeo y también podría despertar interés. Prometedores son Rajkovic, Dzsudzsák, Bakkal y Marcellis, pero quizá aún necesiten otro año en Holanda.

El campeón se podrá ir de vacaciones y contemplar desde la distancia los play-off para definir los puestos europeos y el descenso. En el de la Champions faltará el Feyenoord, que ha vuelto a fracasar. Lo jugarán Ajax, NAC, Twente y Heerenveen.

O Baixinho dice adiós

15 Abr 2008
23:04 
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Todas las estrellas, tarde o temprano, se apagan. Romario de Souza Faría, uno de los delanteros que mejor supo vivir en el área contraria pese a su escasa estatura –confirmada por su sobrenombre de “O Baixinho”-, anunció ayer en Río de Janeiro su retirada del fútbol profesional a los 42 años. Parece ser el desenlace definitivo de una saga que se ha prolongado en los últimos meses, con continuas declaraciones contradictorias sobre las intenciones del crack. Su final no ha sido brillante, ya que dejó de jugar en Vasco da Gama en diciembre al ser condenado por dopaje, aunque dos meses después quedaría absuelto al demostrarse que el alto índice de finasterida encontrado en los análisis se debía al consumo de un crecepelo. Pero nadie podrá discutir su exitosa carrera.

Su gran momento, sin lugar a dudas, llegó en el Mundial de Estados Unidos en 1994. Formando dupla de ataque con Bebeto, Romario llevó a Brasil a su cuarto título de campeón. Aquel año lograría el FIFA World Player, un galardón que lo coronaba en la cima del fútbol planetario. Fue su gran campaña 93-94 en el Barcelona la que lo impulsó a vestir la camiseta verdeamarelha en la cita norteamericana. Aunque sus registros en el PSV Eindhoven eran espectaculares –casi promedió un gol por partido en su primer club europeo-, no era un fijo en la selección de Parreira, llegando incluso a discutir con el técnico por su suplencia y ser posteriormente omitido en las convocatorias. Pero sus treinta goles en el gigante catalán, al que empujó hacia el campeonato liguero en aquel disputadísimo final con el Deportivo, convencieron al entrenador nacional, que volvió a apostar por él en las instancias finales de la fase clasificatoria. En alguna ocasión, Cruyff se atribuyó parte del mérito de la resurrección de Romario con la camiseta de Brasil al haber apostado por él cuando estaba alejado del primer plano mediático.

Después de la borrachera de éxitos llegó la resaca. Su segunda temporada en el Camp Nou fue problemática, marchándose antes de su conclusión al Flamengo. Europa sólo le vería de nuevo en un breve e infructuoso paso por el Valencia. Casi toda su carrera desde entonces se desarrollaría en Brasil, alternando los colores del Fla, el Fluminense y el Vasco. Una lesión lo apartó del Mundial 98 y los problemas con Scolari le dejaron fuera del de 2002. Tuvo exóticas experiencias en Qatar, Estados Unidos y Australia, buscando menores dificultades para llegar al gol 1.000. Lo acabó logrando y fue ayer, presentando un DVD con 900 de sus tantos, cuando anunció su adiós. Aunque muchos, como Michael Laudrup, no se lo crean del todo.

Hargreaves se disfraza de Cristiano

13 Abr 2008
23:00 
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Cuando todo el mundo esperaba un lanzamiento directo de Cristiano Ronaldo –la falta estaba en una de sus posiciones favoritas-, Owen Hargreaves asumió la responsabilidad y, con mucha calidad, superó la barrera del Arsenal e introdujo el balón en la portería de un Jens Lehmann que sólo pudo contemplar el gol. Un tanto que puede valer medio título para el Manchester United y que tuvo un enorme valor simbólico, como para asustar a los rivales: más allá del genio de Madeira, hay actores secundarios, incluso los más inesperados, capaces de desequilibrar un partido con su talento. El equipo de Ferguson le ganó al Arsenal (2-1) en un encuentro emocionante y disputado, quizá más de lo esperado.

Si las bajas y el golpe anímico de Anfield no eran suficiente carga para el conjunto de Wenger, Almunia se lesionó en el entrenamiento del viernes y Lehmann ocupó su puesto. Senderos, que recibió muchas críticas tras sus errores en Liverpool, se quedó fuera de la convocatoria y fue sustituido por el joven Alex Song en el centro de la defensa. El pronóstico, ya de antemano favorable al United, se decantó aún más hacia el local. Sin embargo, el Arsenal jugó un partido decentísimo, y sólo con un poco más de acierto en el remate se habría llevado algún punto de Old Trafford. Perdió y se despidió de la pelea por el título, pero lo hizo con orgullo y grandeza.

El partido tuvo ritmo, intensidad y tensión. Ferguson lo planteó con un centro del campo rocoso –Hargreaves y Carrick juntos, algo difícil de ver en la Premier- y con Park recompensado con la titularidad por sus buenos encuentros recientes. Wenger dejó fuera a Walcott, relegado al papel de revulsivo, escoró a Van Persie a banda izquierda y dio libertad a Hleb para que apoyara a Adebayor, único delantero puro. Los dos hombres más adelantados tuvieron las más claras del primer tiempo, pero tanto el togolés como Rooney, en acciones casi consecutivas, fallaron ante Lehmann y Van der Sar.

Tras el descanso, los hechos se precipitaron. Van Persie puso un centro medido y Adebayor –aparentemente con el brazo-, remató a gol. Pero Gallas cometió una torpeza en la jugada siguiente y tocó el balón con la mano en la propia área. Era una acción sin peligro, pero al francés se le escapó el balón y abrió el brazo en un gesto instintivo. Cristiano Ronaldo lo transformó –tuvo que lanzarlo dos veces debido a una paradiña- y Ferguson metió enseguida a Tévez y a Anderson. Se respiraba clima de remontada en Old Trafford, y el presagio se hizo realidad con el golazo de Hargreaves (72’). El Arsenal se fue hacia arriba y pudo empatar en dos cabezazos de Bendtner, pero Van der Sar estuvo inconmensurable.

En Florencia ya no se acuerdan de Toni

11 Abr 2008
23:01 
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En cualquier otra circunstancia, lo normal habría sido que los hinchas de la Fiorentina hubiesen sentido una combinación de rabia, envidia y nostalgia viendo como su ex delantero Luca Toni, que anotó 47 goles para su club en las dos temporadas que fue el ídolo de la capital de la Toscana, lograba con su acierto rematador rescatar de la humillación en Getafe a un Bayern mediocre. Pero los tiffosi viola estaban ocupados disfrutando con su propio equipo, que acababa de clasificarse para semifinales de la UEFA con una meritoria victoria por 0-2 en Eindhoven. Quizá vuelvan a pensar en su antiguo delantero centro si se lo encuentran en la final de Manchester. Pero mientras tanto, su propio éxito les impide odiar. Ya tienen a otro goleador al que adorar: el rumano Adrian Mutu.

Son tiempos de euforia en Florencia. El equipo de Cesare Prandelli ha logrado volver a la penúltima ronda de un torneo europeo, algo que no sucedía desde 1997. En esta ocasión tiene un mérito doble, pues la exitosa aventura por el continente llega después de la desaparición del club y su posterior refundación en 2002. Cuando la travesía por el infierno parecía superada, con el equipo de nuevo en la máxima categoría, su implicación en el moggigate resucitó todos los fantasmas. Su cuarto puesto quedó invalidado, y de jugar la previa de la Champions pasó a luchar por evitar el descenso debido a la severa penalización impuesta por la justicia. El equipo, con la pareja Mutu-Toni en ataque, fue escalando posiciones hasta lograr clasificarse para jugar la UEFA. El futuro parecía esplendoroso, pero Luca escuchó la llamada del todopoderoso Bayern y en Florencia se empezaron a preguntar si serían capaces de proseguir su viaje de regreso a la elite sin ese delantero cuyo nombre se había convertido en sinónimo del gol.

Y vaya si lo están consiguiendo. Mutu ha asumido la responsabilidad en ataque –ya lleva 22 tantos en la presente campaña- y el bloque diseñado por Prandelli está siendo una de las grandes noticias del año en el fútbol italiano. A estas alturas ya es el único representante del país que se mantiene vivo en Europa y le saca cuatro puntos al Milan en la pelea por la cuarta plaza. Mañana viaja a San Siro para medirse al líder Inter y puede animar aún más el campeonato. Será uno de los platos fuertes de una jornada con duelos directos en la parte alta, donde la Fiore habita por méritos propios.

El desenlace de la trilogía

07 Abr 2008
23:16 
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El tercer capítulo de la trilogía Arsenal-Liverpool se proyecta esta noche en Anfield. Es el más esperado, porque contiene lo esencial: el desenlace. Tras dos partidas de ajedrez en las que dos estilos distintos no se hicieron daño –o al menos no el suficiente para desequilibrar la contienda-, hoy no hay empate posible. Aunque sea por penaltis, aunque sea por el valor doble de los goles en campo contrario, habrá un ganador. El escenario, un templo legendario bautizado por Wenger como “el estadio más ruidoso del mundo”. Un aliado para el bloque de Benítez, que juega con el factor psicológico de sentirse casi invencible en su santuario. Pero Adebayor desafió en la rueda de prensa al valor añadido de la mística: “Ya jugamos aquí el año pasado en FA Cup y en la Carling y creo que el ambiente será similar”. El togolés afirmó que “los jugadores estamos preparados. Cesc Fàbregas está preparado. Flamini está preparado”. Digamos, pues, que el corazón y el cerebro de los gunners están listos para afrontar la batalla.

Rafa Benítez y Xabi Alonso comparecieron ante los medios y rechazaron el papel de favoritos. El técnico madrileño no quiso señalar esta vez a Fernando Torres como su factor desequilibrante, ya que “no sería justo hablar sólo de un jugador”. Muchos se preguntan si el Liverpool se atreverá ante su hinchada a repetir el planteamiento del Emirates, pero Rafa dejó claro que sólo piensa en ganar. “El Arsenal puede marcar fuera de casa en cualquier momento, así que para nosotros es importante ganar. Creo que será un partido de ataque”. Pennant es la baja principal en los reds, mientras que el Arsenal recupera a Van Persie tras retirarse lesionado en el descanso del encuentro de ida.

Chelsea, favorito ante Fenerbahçe

La película alternativa de la noche se jugará en Stamford Bridge. Al Chelsea le basta con un 1-0 para eliminar al Fenerbahçe, pero la fe y la resistencia de los turcos ha quedado demostrada en varias ocasiones durante la competición. El principal contratiempo para Avram Grant es la lesión de Petr Cech, que estará otras dos semanas de baja, y tiene la duda de Ricardo Carvalho. El técnico israelí aseguró que “no será un partido fácil, pero creo que en la ida fuimos bastante mejores que ellos”. El brasileño Roberto Carlos reapareció en el equipo otomano el pasado fin de semana tras un mes y medio sin jugar.

Afonso Alves reabre la pelea por la Premier

06 Abr 2008
23:15 
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Bajo una intensísima nevada que emblanquecía una de las ciudades más grises de Inglaterra, el Manchester United cedió un empate que reabrió definitivamente el campeonato. El Chelsea aún no depende de sí mismo, pero casi. Está a tres puntos de un líder que tiene que acudir a Stamford Bridge y en caso de victoria sólo la diferencia de goles aún lo dejaría por debajo. Pero más allá de lo numérico, lo que dio más esperanzas al equipo de Avram Grant fue la prestación defensiva de los red devils. Sin Nemanja Vidic, la parte central de la zaga del equipo de Ferguson sufrió demasiado. Afonso Alves ganó con enorme facilidad la espalda de sus marcadores para plantarse dos veces ante Van der Sar y definir con su frialdad habitual. El brasileño aún no había marcado desde su llegada a Inglaterra y se estrenó en un día en el que quizá el clima le recordó sus buenos momentos en Suecia y en el norte de Holanda. En Fulham Road, desde luego, están encantados con él: la semana pasada falló un par de goles claros contra el Chelsea y ayer recuperó todo su olfato ante el United. Su doblete le dio una nueva emoción a la Premier.

El United llegaba a Middlesbrough repleto de moral. Con seis victorias consecutivas en liga, con un pie y medio en las semifinales de la Champions y con Cristiano Ronaldo reconocido por casi todos como el futbolista más desequilibrante del momento. Así que, cuando el portugués puso el 0-1 a los diez minutos –su gol número 27 en la Premier y 37 en todas las competiciones-, nadie hubiera apostado por otro resultado que no fuera la victoria del United. Pero el equipo de Southgate pronto descubrió que si jugaba sin miedo sería capaz de hacerle mucho daño a una zaga insegura. Atacó con todo –con Downing, con Aliadière, con Afonso- y por momentos consiguió que el gran favorito en la Copa de Europa pareciera un conjunto vulgar.

Los dos goles del brasileño y la lesión de Rio Ferdinand presagiaban un futuro negro para el líder, pero entonces salió el orgullo de un campeón que logró empatar tras una gran jugada del coreano Park, que volvió a asistir a Rooney –como ya hiciera en Roma- en el 2-2 definitivo. El final fue trepidante, ya que ambos equipos pudieron marcar. El que más cerca estuvo fue Tuncay Sanli, pero Van der Sar le salió con valentía y evitó una derrota que hubiese hecho mucho daño al United.

El próximo domingo, Old Trafford vivirá un clásico trepidante con la visita de un Arsenal que mantiene una mínima esperanza tras el 2-2 de Riverside. Aunque el empate ante el Liverpool parecía descartar definitivamente a los de Wenger, si logran la hazaña y ganan en Manchester estarán a sólo tres puntos. Una Premier apasionante.

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