14
Feb
2008
17:13
Tags: Bolton UEFA CupTras la marcha del milagroso Sam Allardyce, el Bolton ha vuelto a su realidad: intentar pelear por evitar el descenso. La transformación que vivió la entidad del Lancashire con un entrenador que sacó el máximo jugo posible de una plantilla de nivel medio bajo terminó con su fichaje por el Newcastle. A Sammy Lee le vino grande el reto de intentar imitar a su predecesor y pronto fue cesado. Llegó Gary Megson para sacar al equipo de los puestos de descenso, algo que consiguió pronto recuperando la solidez del bloque, la solidaridad de los jugadores y el trabajo incansable. Volvió a las premisas de Big Sam, aunque sin llegar a sus resultados. Aún instalado en la zona peligrosa, el Bolton ha sufrido además la fuga de Nicolas Anelka, con lo que sus recursos en ataque se han convertido en muy limitados. Falta gol y calidad individual, pero sigue siendo un conjunto muy pesado: corta el juego constantemente con faltas tácticas y busca explotar las virtudes físicas de sus atacantes.
A Megson le gusta utilizar un sistema 4-1-4-1, con Iván Campo enlazando entre defensa y centro del campo y el peleón Kevin Davies luchando en solitario arriba. Los jugadores de segunda línea aportan mucha llegada, especialmente Kevin Nolan, un consumado especialista aprovechando rechaces en la frontal. El senegalés El-Hadji Diouf suele entrar por banda derecha y con su velocidad y nivel técnico se ha convertido en la mayor fuente de inspiración del equipo. Los refuerzos del mercado de invierno Gretar Steinsson y Gary Cahill pretenden aumentar la solidez de una zaga que andaba algo justa, mientras que con Matt Taylor el Bolton se ha asegurado a un zurdo peligrosísimo a balón parado y en el disparo lejano.
22
Dic
2007
00:19
Tags: AEK Bolton UEFA Cup ZenitAEK: Rivaldo apura su magia en Atenas
Serra Ferrer logró el año pasado quedar por encima del Panathinaikos y asegurar la segunda plaza para el AEK. Este año el objetivo es ir un poco más allá y desbancar a Olympiacos, con el que actualmente está empatado a puntos en cabeza de la liga griega. En vistas a este objetivo, la directiva hizo un esfuerzo en verano y le quitó a Rivaldo al campeón, provocando la noticia del año en el fútbol heleno. El brasileño sigue dejando detalles de indudable calidad, sobre todo a balón parado, y es el principal generador de oportunidades de un conjunto en el que también destaca el delantero Lyberopoulos. Si la línea defensiva es de buen nivel –Dellas forma pareja con el prometedor Papastathopoulos-, la salida de balón es más deficiente. Con una presión intensa sobre los medios centros se les puede hacer bastante daño. Las subidas del lateral Edson Ratinho por la derecha son otro aspecto que hay que vigilar, al igual que el juego entre líneas de Manduca.
Zenit: esperando que Arshavin se quede
Hablar del Zenit que veremos en febrero a día de hoy es muy complicado. El mercado de fichajes en Rusia está en plena ebullición y los movimientos en la plantilla están garantizados. Con el apoyo de la multinacional Gazprom, llegarán refuerzos de nivel para afrontar el gran reto de la Champions, en la que el equipo de San Petersburgo ya tiene plaza asegurada tras ganar la última liga rusa. El técnico holandés Dick Advocaat aceptó seguir en el cargo, y el otro objetivo prioritario es convencer a Arshavin para que no escuche las numerosas ofertas que tiene. El media punta es el jugador referencia del equipo y de la selección de Hiddink, además de un ídolo absoluto en la ciudad. El argentino Alejandro Domínguez y el delantero Pavel Pogrebnyak son otros futbolistas destacados en ataque. La línea defensiva –y sobre todo la portería- es más bien floja, aunque el lateral Skrtel apunta alto. El centro del campo, con Tymoschuk de referencia, es más fuerte.
Bolton: trabajo, orden y sacrificio
El Bolton estaba sufriendo las consecuencias de la marcha de Sam Allardyce, su técnico milagro de los últimos años, y no levantaba cabeza. Sammy Lee no lograba sacar petróleo de un equipo que había rendido por encima de sus posibilidades en la etapa de su predecesor. La directiva se vio obligada a buscar un cambio en el banquillo y contrató a Gary Megson, que está reflotando la nave devolviendo al conjunto sus signos de identidad: el orden, la presión y el trabajo. Todos son conscientes de que, más allá de Anelka –que podría irse en enero- y Diouf, la calidad del equipo no es suficiente para marcar la diferencia, por lo que el sacrificio es obligatorio. Con esta receta lograron últimamente resultados de prestigio como un empate en Munich ante el Bayern (2-2) o una victoria ante el Manchester United (1-0). Megson suele utilizar un sistema 4-1-4-1 con las líneas muy juntas y una basculación constante. Incluso los puntas se pasan el partido corriendo.
03
Dic
2007
00:19
Tags: Anelka Benítez Bolton Liverpool Premier League TorresHace algunos años, se hicieron muy famosas en España dos jugadas, una de Sebastián Abreu y otra de Martín Palermo, en las que un delantero fallaba un gol cantado cuando lo tenía todo a favor para marcar. Sus errores fueron evidentes y memorables, pero la espectacular narración de los locutores argentinos contribuyó a hacerlos aún más llamativos. Curiosamente, ambos son reputados goleadores en Sudamérica, pero aquí no eran muy conocidos y los primeros focos mediáticos les llegaron por su torpeza.
Ayer, a Nicolas Anelka le sucedió algo parecido. Nadie en Inglaterra duda de su potencial: se dio a conocer en el Arsenal, está ahora entre los máximos goleadores de la Premier con el modesto Bolton y se rumorea que le quiere el Manchester United. Pero esta semana, y probablemente en los próximos meses, va a aparecer en numerosos programas televisivos por su calamitoso error en Anfield. Corría el minuto 38 de juego y el Liverpool estaba ganando 1-0 con gol de cabeza de Sami Hyypiä. El Bolton buscaba el empate para equilibrar de nuevo la contienda. Kevin Davies envió un balón largo, Pepe Reina salió de su portería y chocó con un compañero que estaba persiguiendo a Anelka. El balón le quedó al francés, sin oposición y con la portería vacía, con tiempo para controlar y ligeramente escorado en la parte derecha del área. Lo vio tan fácil que le pegó sin colocárselo bien. Y la mandó fuera. Tan desviada que prácticamente no tocó ni la red exterior. A más de un metro del poste. Una chapuza increíble.
Esa acción pudo cambiar el partido, que no estaba siendo cómodo para el conjunto de Benítez. Pero en la siguiente jugada de peligro, Fernando Torres anotó el 2-0 y finiquitó toda emoción posible. El del Niño fue un golazo. Gerrard le mandó un pase fantástico en profundidad, el ex del Atlético se desmarcó entre el central y el lateral izquierdo, ganó la acción por velocidad y superó la salida de Jaaskelainen con un toque sutil y fantástico. Fue el broche a una semana maravillosa del 9 red, que ya se ha ganado a la afición y también a una prensa que le ve como el mejor delantero del Liverpool desde que se marchó Michael Owen.
Con la victoria por 4-0 (Gerrard de penalti y Babel anotaron en la segunda parte), el equipo de Anfield sigue a seis puntos del Arsenal y sueña con disputar el título de la Premier, la gran asignatura pendiente en las dos últimas décadas –no consigue coronarse campeón de Inglaterra desde 1990-. Aún no juega como el conjunto de Wenger, pero los fichajes del verano le han dado otro aire en ataque: hay más calidad y capacidad de improvisación para superar a los contrincantes que se encierran. Pese a ello, le aguarda una tarea durísima: esta Premier promete ser más competida que las anteriores. Ningún grande está en crisis.