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La mirada esquiva de un país avergonzado

29 may 2008
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ANTONIO AVENDAÑO

España se comporta con los saharauis esquivando la mirada al igual que la esquiva cualquiera de nosotros cuando detiene el coche ante un semáforo y un joven africano le ofrece por un euro un paquete de pañuelos de papel que el pobre acaba de comprar en el Lidl por la mitad de precio. El rápido gesto de decir que no va siempre acompañado del gesto avergonzado de bajar la vista y eludir la mirada del inmigrante. Luego, uno piensa que no puede andar comprando pañuelos en todos los semáforos porque si lo hiciera, menuda ruina, y además que a ver qué haces con tanto pañuelo.
España dejó a los saharauis a expensas de Marruecos y así continúan, en un eterno empate que en realidad no es tal porque para ellos ese empate es un oprobio, mientras que para Rabat es lo contrario. La posición de España es que “la solución corresponde a las partes”. A eso se le llama tener una posición diplomática, aunque esté por ver, ciertamente, si podríamos tener otra. España tiene la razón diplomática, del mismo modo que Marruecos tiene la razón fáctica, pero ninguno de ellos tiene la razón a secas, que es la buena. La razón a secas la tienen los saharauis. España dejó a los saharauis tirados como se tira desde el coche en marcha un pañuelo de papel arrugado en una casucha en ruinas. Podríamos haber nacionalizado a algunos, sí, pero uno no puede nacionalizar a todo el mundo porque si lo hiciera, menuda ruina.

Earl Stanhope | Quien a hierro mata

29 may 2008
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Alfons López Tena

Durante la segunda mitad de la dictadura de Franco una constante voz, la de Girón de Velasco, tronaba contra cualquier ‘apertura’ del régimen motejándola de traición a los muertos y los mártires, a la sazón de la Cruzada. Esta cínica maniobra, que bajo capa de culto a los muertos impone una concreta política a los vivos, se repite una y otra vez en las dictaduras y entre los grupos fundamentalistas, de Irán y Hamas a Corea del Norte y la Alemania nazi, pasando por la Rusia soviética y la España fascista; y es especialmente lamentable, por fraudulento, siniestro, e innecesario, que Aznar y Mayor Oreja injertaran esa roña falangista en una derecha española que merece mejor suerte, y decencia.

Primero se nos dijo que quien no apoyara la concreta política propugnada por unas determinadas víctimas del terrorismo era cómplice de ETA, que rápidamente se convirtió en acusar de complicidad con el terrorismo a todo aquél que no apoyara o fuera del PP, al margen de que miles de esos cómplices estemos amenazados por ETA o sean sus víctimas: o con el PP o traicionando a los muertos.

Tenía que pasar: ahora, según Iturgaiz, “o se está con María San Gil o se está con ETA”. Ya se cierra el círculo, sean bienvenidos al club de los cómplices de ETA el sr. Rajoy y unos cuantos millones de votantes y dirigentes del PP, donde ellos mismos nos habían colocado a todos los demás. ¿Para cuando la ilegalización del PP por complicidad con el terrorismo? Quien a hierro mata, a hierro muere.

Trabajar cansa | El negocio de la bronca

28 may 2008
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 Isaac Rosa

Lo confieso: he vuelto a escuchar a Jiménez Losantos por las mañanas, a leer El Mundo y a visitar Libertad Digital. Hacía meses que lo había dejado, pues el discurso apocalíptico y mamporrero ya no me divertía, por previsible. Pero he reincidido, atraído, como tantos, por el espectáculo de canibalismo de la derecha española.
No soy el único. Compruebo en mi entorno que muchos vuelven a leer y escuchar al antes llamado “sindicato del crimen”, de manera que una consecuencia directa del enfrentamiento pepero será una subida de audiencia de los conjurados para derribar a Rajoy. Y si de medios hablamos, más audiencia quiere decir más ingresos publicitarios, más beneficios.

No dudo de que en la derecha hay una lucha de poder. Pero también creo que las motivaciones de ciertos periodistas no son sólo políticas. Hay, por supuesto, una voluntad matonista de demostrar de lo que son capaces, y el acoso a Rajoy tiene valor ejemplarizante para futuros dirigentes. Pero también veo un interés comercial en la maniobra. La bronca vende, y mucho. Y cuando un medio acostumbra a su audiencia a un producto, ya no puede privarle de él, tendrá que mantenerlo, y enriquecerlo.
El discurso anti-ZP estaba ya un poco gastado tras el esfuerzo de la campaña electoral. ¿A quién le sacudimos ahora?, pensaron. Los habituales (Ibarretxe, Carod, etc) están ya muy vistos. La audiencia empezaba a cansarse, así que han dado el triple salto mortal: comerse entre ellos. Atentos al próximo EGM, ya verán.

Romance del cautivo

26 may 2008
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ANTONIO AVENDAÑO

Voces de muerte sonaron cerca de Génova Street. ¿Quién quiere liquidarte, Mariano de dura crin? Mis cuatro primos Heredia, porque dicen que perdí las malditas elecciones que nos ganó José Luis. Y me acusan de que ahora a todo digo que sí. ¿Por eso quieren matarte, voz de clavel varonil? Por eso, Antonio Avendaño, y porque nunca cedí a las viles amenazas de los listos de Madrid.
Disculpará el improbable lector esta salida por peteneras lorquianas, pero dado que, sobre la crisis del PP, en prosa ya se ha dicho todo y no se ha concluido nada, parece que sólo la poesía puede esclarecer un poco las espesas tinieblas en que está sumida nuestra derecha, a cuya actual guerra carlista lo que tal vez mejor le cuadre sea eso, un romance chusco saqueado directamente al pobre Lorca.
En estos extraños días de huracanes vengativos azotando los callejones de la derecha de España, no es difícil imaginarse a Rajoy recitando a Lorca bajo la luz de la luna negra. Trágico como un gitano a punto de morir, declamaría melancólico el malherido líder del PP: “Pero yo ya no soy yo, ni mi casa es ya mi casa”. Veremos si en Valencia es capaz Rajoy de recuperar su casa y su persona.
Mientras tanto, concluyamos el macarrónico romance: Mariano, un consejo último te querría transmitir: cuando estés en lo peor no se te ocurra decir: ¡Ay, Pedro J. Ramírez, ten hoy compasión de mí! ¡Ay, Federico Jiménez, llama a la Guardia Civil!

El laberinto | ¿Ruido de ratones?

25 may 2008
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 Fernando López Agudín

Rajoy imitaría a Besteiro, cuando calificó de ” ruido de ratones” los indicios que presagiaban la rebelión de Franco, si no capta la gravedad de la crisis que protagoniza. Desde el abandono de San Gil a la retirada de Ortega Lara, pasando por las apelaciones de la radio de los Obispos contra Génova, asistimos al cerco del cuartel general del PP. Con la programada ayuda de la fiel infantería de Mayor Oreja, la mano que mece la cuna rebelde, el dedo de Aznar le señala hacia abajo.

Estamos ante un intento de golpe de estado interno. Los sublevados buscan derribar a Rajoy, separándole de Camps, Valcárcel, Arenas, Feijóo, Cospedal y Lucas, antes del congreso de junio. Impedir que puedan legitimarse democráticamente e impedir que los congresistas elijan una dirección de centro derecha, son los objetivos inmediatos de los sublevados. Buscan quebrar la legalidad del partido. Es una sublevación del  centralismo contra la periferia. De la crispación contra la moderación. De la derecha mediática contra la económica. 

Salvo los obispos “trabucaires” y la industria de la crispación, los rebeldes carecen de apoyos financieros, recursos políticos y bases sociales. La correlación de fuerzas favorece a Rajoy y restantes dirigentes. Pero pueden perder esta batalla si no responden con autoridad a este desafío a la dirección elegida en el último congreso. No cabe doble poder en partido alguno. O disuelven el poder rebelde o serán disueltos por los sublevados.

Sin filtro | Una ‘traición’ consciente

24 may 2008
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Salomé García

Unos centenares de indignados militantes del PP se juntaron el viernes frente a la sede central de Madrid para darse el gustazo de espetar a la cara a sus dirigentes el rencor acumulado estas últimas semanas. Los ánimos están tan encrespados que Rajoy –“traidor, traidor”, le gritaban- ya es visto por muchos como el enemigo. Y él mantiene tal frialdad, tal distancia, que llega a exasperarlos. Ni con la desbandada de esta semana se inmuta.

Los medios conjurados para castigar a Rajoy por no dejarse manejar están presentando esas renuncias como una pérdida de las esencias del PP. Unos abandonos que estarían dejando al partido desnudo de señas de identidad, huérfano de los principios que le hacían merecedor del apoyo de esos mismos medios. Pero un repaso desapasionado de la lista de disidentes despierta la siguiente duda razonable: ¿responderá la calma de Rajoy a falta de liderazgo o será fruto de una estrategia meditada? Le han dado portazo Zaplana, Acebes, María San Gil y el simbólico Ortega Lara. Todos ellos –y sólo el último tiene disculpa como víctima directa- acérrimos defensores de la fórmula mágica del PP en la pasada legislatura: la de hacer de la lucha antiterrorista el eje del desgaste al Gobierno. El giro de Rajoy en esta materia ha quedado patente en los últimos días con su apoyo explícito a Zapatero. Si el líder del nuevo PP no quiere lastres para esta nueva etapa, parece lógico que no mueva un dedo para impedir que se vayan.

TRABAJAR CANSA | Las fosas, todavía

21 may 2008
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 Isaac Rosa

Para tapar un problema, creamos una comisión (“lo estamos estudiando”). Si es muy grande, hacemos una ley. Aunque no se resuelva, legislar crea la ilusión de que se ha solucionado, o al menos está en vías de hacerlo. Algo así ha sucedido con la memoria histórica. Tras años en el centro del debate público, ha bastado una ley para expulsarla de la agenda política y mediática.

Caso cerrado, pensaron muchos tras aprobarse una ley que todos llamamos de la memoria sin serlo. Como si todo aquello que hacía necesaria la ley desapareciese con ella. Pero no es así. La ley, además de pacata, sigue pendiente de desarrollos legislativos que ahora, pasada la urgencia y siendo otro el Parlamento, veremos en qué quedan.

Mientras, hay cosas que no cambian: las fosas comunes, por ejemplo. En La Puebla de Cazalla (Sevilla) se ha paralizado a medias la exhumación de doscientos cadáveres por falta de recursos. Las familias que esperaban recuperar a los suyos vieron cómo de nuevo eran sepultados. Con ley o sin ella, el entierro digno de miles de españoles aún depende del color de la administración de turno, de que se concedan ayudas suficientes, del trabajo voluntario. Sobra voluntad, pero exhumar es difícil y costoso, así que faltan dinero y expertos: precisamente aquello con que cuenta el Estado, que sigue dejando la búsqueda de desaparecidos a la iniciativa privada, a las familias y asociaciones, como en este caso hace la Junta de Andalucía, para desconcierto de los familiares y vergüenza de todos.

LA CIERCERA | Días de nada

20 may 2008
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José Antonio Labordeta 

En mi ciudad la gente está triste, el equipo de fútbol baja a segunda división, tras una larga temporada de desastre en desastre; menos mal que el de baloncesto ha ascendido a la liga ACB y podremos olvidar las amargas horas en campos de fútbol olvidados, muchos, en la geografía española.
Todo esto es una meditación para escapar de esa cutrez que viene siendo, día tras día, el rollo de los del PP con su Maria San Gil, su Esperanza y sus pobres Gallardón y Rajoy. Todo a punto de que, un día, los habitantes madrileños se lancen sobre la yugular de cualquiera de estos dos, y acaben con ellos, igual que doña Esperanza está acabando con la Sanidad y la Enseñanza. Pero la idiotez humana no tiene fin.
Por si nada estaba claro y nadie mece la cuna de nadie, el señorito Aznar – de pelo negro y barba muy cana: ¡coqueto!– se pone a filosofar sobre no se sabe muy bien qué de las esencias y de las necesidades. Se ve que sus cursos en Georgetown le han elevado su tono de funcionario español a la cumbre de los pensamientos enrevesados del triunfo universal.
A estas alturas de la película al único miembro del PP que se le entiende es al señor Fraga Iribarne, el mas ininteligible de la política española, que ahora habla tan claro que todas sus huestes se quedan patidifusas con las verdades del barquero que suelta.
¡Ah! Vigilen al diputado señor Lassalle. El nuevo Yago de la película. Y encima casado con una diputada del PSC.

El profeta Ibarretxe

20 may 2008
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Fernando López Agudín

 

Es una cita inútil la de hoy en la Moncloa. Pero Zapatero e Ibarretxe necesitan verse por análogos motivos electorales. El anfitrión busca amarrar los más de cien mil votos nacionalistas refugiados en Patxi López; el huésped seducir las decenas de miles de votos batasunos con su amable propuesta de ruptura del Estado en cómodos plazos. Con estas cartas marcadas, están condenados a medirse en los comicios autonómicos. Porque el referéndum de Ibarrtetxe desembocará en un referéndum sobre Ibarretxe

Puede que la izquierda abertzale le proporcione los votos en el parlamento vasco, empujándole a que no respete las reglas de juego delimitadas por Urkullu en el desafío al Estado, pero es seguro que no se los proporcionará en las elecciones vascas. No va a compensar con los radicales lo perdido ya con los moderados. Ese siete a cinco en las votaciones del PNV refleja su electorado. Urkullu, Bilbao e Imaz no hablarían como hablan si  la sociedad nacionalista no fuese como es.

Desde que Largo Caballero, un sindicalista que colaboró con la dictablanda de Primo Rivera, se redescubriera como el Lenin español no había vuelto a manifestarse una radicalización política semejante a la protagonizada por un Ibarretxe , hombre de larga trayectoria tecnocrática, reencarnado como el Moisés vasco. Es el profeta desarmado de la hora veinticinco que busca apropiarse del medio siglo de cosecha electoral de los profetas armados. Acabará, pues,  como profeta desterrado por las urnas.

Con papeles… pero del PP

17 may 2008
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Salomé García

Ponencia de estatutos del Partido Popular para el congreso de junio. Primer punto: Abrir el partido a la sociedad. “España cuenta con más de 4,5 millones de inmigrantes. Representan el 10% de la población y asumen, casi en exclusiva, el incremento demográfico registrado en los últimos años”. Ante estas cifras, los ponentes deducen que no pueden desaprovechar semejante mercado de potenciales adeptos. Como si nunca hubiera existido aquel “contrato de integración” con el que Mariano Rajoy espantó durante la pasada campaña electoral, ahora el PP ya no quiere echarlos de España. Da igual si no aprecian la siesta en toda su bondad; si se inclinan por el PP, bien merecen sus papeles.
Sin ruborizarse, los redactores de la ponencia reconocen que “hasta ahora, solo podían afiliarse al PP los españoles y los ciudadanos de la Unión Europea”, y añaden: “Queremos abrir el partido de tal manera que todas las personas que residan legalmente en España puedan a afiliarse a nuestro partido”. Todavía no pueden votar, pero quizás esta querencia repentina por los de fuera augure una propuesta de reforma electoral que incluya a los extracomunitarios residentes.
¿Escucharán los inmigrantes el canto de sirena del PP? Pocos, me temo, mientras queden mandatarios como Francisco Camps para guardar las esencias, instaurar en Valencia el contrato de integración propuesto por Rajoy y demostrar cómo es el verdadero PP cuando gobierna.