Carta abierta a la militancia de Izquierda Unida

Por encima de nuestras posibilidades

Por Sara Porras, Laura Carenas y Beatriz Galiana

Queremos dirigirnos a toda esa fuerza de cambio imparable que son las personas que forman parte de Izquierda Unida y con las que hemos tenido la suerte de compartir sueños, luchas y proyectos. En especial esta carta va dirigida a las mujeres, a las heroínas de lo cotidiano, a aquellas que día a día construyen barrio y condiciones de vida digna y que son parte fundamental de todo lo bueno que está por venir.

A todas ellas queremos explicar la decisión que nos ha llevado a las tres mujeres que hemos sido Coordinadoras de Mujeres de IUCM a dar un paso al frente y dejar de formar parte de esta organización. Vaya por delante que estamos convencidas de que nuestra lucha sigue siendo la misma y que, aunque en estos momentos nuestros caminos parezcan divergir, más pronto que tarde seguiremos caminando juntas.

Las mujeres feministas de IUCM fuimos vanguardia en crear espacios de empoderamiento feminista y autónomo dentro de una organización mixta, donde las decisiones, las líneas ideológicas y la representatividad fueran decididas por las mujeres. Esta lucha, en la cual participamos muchas compañeras, culminó en la creación del espacio de Mujeres de IUCM hace más de seis años tras un proceso profundamente ilusionante en el que participaron la mayoría de las asambleas de la Comunidad de Madrid con el fin de construir una propuesta feminista y de incorporar a la lucha política a cientos de mujeres.

En esta tapa muchas somos las que hemos estado juntas para defender la soberanía de Mujeres de IUCM. Un espacio soberano para hacer de la lucha feminista un eje central de nuestra propuesta que permitiría visibilizar la participación de las mujeres en la esfera política, la formación de referentes políticos feministas y que fuera útil para encontrarnos con el resto de movimientos feministas en la lucha por nuestros derechos.

Mujeres de IUCM no ha sido ajena al secuestro de IUCM por parte de la cúpula dirigente. En su empeño en desobedecer los dictámenes de la militancia que pedía más participación, la lucha feminista y la voz de las mujeres también ha sido truncada hace más de dos años no reconociendo la II Conferencia de Mujeres de IUCM. Ha sido un período contradictorio y complejo. El núcleo dirigente de nuestra federación boicoteó desde el primer momento el proceso y trató de impedir el desarrollo de nuestro trabajo hasta el punto en el que ni si quiera nos permitieron usar nuestras sedes para reunirnos. Todo esto bajo la total connivencia de la dirección federal que aún teniendo un dictamen unánime de la Comisión de Garantías decidió – como siempre- mirar para otro lado. Pero tanto el núcleo dirigente de Madrid como la dirección federal aprendieron pronto que la voluntad de las mujeres es imparable cuando se trata de defender nuestros derechos.

Y así Mujeres de IUCM continuó trabajando, continuó participando con los movimientos feministas de nuestra región, porque sabemos que en un momento en el que se rompen todos los consensos que hasta ahora ordenaban la vida social, era indispensable que las mujeres estuviéramos presentes. Convencidas de que sin nosotras no hay democracia, continuamos avanzando y fuimos miles las que bailamos por las calles de Gran Vía nuestra primera victoria tras la paralización de la Ley Gallardón y la dimisión del ministro.

Damos un paso al frente para seguir trabajando desde este férreo compromiso. No queremos dedicar más energías a combatir contra el núcleo dirigente de una organización que ha despreciado el valor y el aporte del feminismo. Que ha pretendido ignorar la fuerza transformadora y el potencial social que las mujeres aportamos al cambio.

Damos un paso al frente para seguir abrazándonos en mitad de la tormenta, para seguir encontrándonos con más y más mujeres, para poder desarrollar una propuesta feminista que permita canalizar todas nuestras reivindicaciones.

Damos un paso al frente y tendemos la mano a todas aquellas que pelearon con nosotras durante todos estos años, porque como la lucha es justa estamos emplazadas a seguir encontrándonos.

Nos ponemos a trabajar para que el espacio que ahora está naciendo sea inclusivo y facilite que la participación política de hombres y mujeres sea igualitaria. Queremos que sea un espacio para hacer política poniendo la vida en el centro y en el que quepamos todas y todos.  Para esto hacen falta muchas manos. Aquí están las nuestras.