Una simple ‘a’ en nuestra cabecera por todas las mujeres

· Pablo Oliveira y Silva

Hoy, en el Día Internacional de la Mujer, nuestra cabecera se vuelve más pública si cabe, incorporando esa letra ‘a’, más femenina, en el espacio de nuestra masculina ‘o’. Y lo hacemos como un evidente (y pequeño) gesto simbólico, para reflejar precisamente eso: la necesaria visibilidad de las mujeres en la sociedad frente a los hombres.

Nuestro empeño no se limita a este día. Desde el nacimiento de este diario, hemos abanderado los conceptos de igualdad entre hombres y mujeres en todos los ámbitos. Hemos descartado desde siempre la publicación de anuncios de contactos y nos hemos declarado abiertamente feministas, convirtiendo el concepto de ‘mujer’ e ‘igualdad’ en una bandera de nuestro diario y foco de nuestras informaciones.

En estos casi diez años desde que nacimos, hemos publicado un sinnúmero de informaciones abordando cuestiones de género de forma transversal, denunciando hechos en donde la mujer está en una situación de emergencia social, como un colectivo vulnerable, y hemos llamado a esa ambigua ‘violencia de género’ por su verdadero nombre, que es ‘violencia machista’, la que ejercen los hombres sobre las mujeres.

El concepto tan amplio como el de ‘mujer’ se ha convertido en una área principal en nuestro diario y no hay una sola jornada informativa en la que ese ámbito no se vea ampliado con nuevos contenidos, donde damos voz a sus protagonistas y a las asociaciones que luchan a diario por defender el papel fundamental que las mujeres ocupan en nuestra sociedad.

Durante esta semana, bajo la etiqueta #adMÍRALAS, venimos publicando una serie de artículos centrados en dar visibilidad a mujeres que merecen estar en los libros de texto pero que la historia ha olvidado, en parte debido a ese lamentable androcentrismo imperante. Y aunque mañana nuestra cabecera volverá a ser la de siempre, Público llevará siempre impreso en su ADN esta ‘a’, femenina, como un punto cardinal que nos guía hacia el objetivo de conseguir situar a la mujer en el lugar que merece entre nosotras y nosotros.