China, el objetivo actual de la OTAN en Afganistán

No hay país más estratégico para la OTAN que Afganistán, donde EEUU está librando la guerra más larga de su historia, con falsos argumentos y el pretexto de la “luchar contra el terrorismo”. Quizás se inspiró en la película El chico de Charlie Chaplin, en la que Charlot manda a su hijo a romper los cristales de los vecinos para luego ofrecerse él mismo a repararlos.

Al expresidente de Alemania Horst Köhler le costó el cargo sugerir en 2010 que las tropas de su país estaban en Afganistán para proteger la economía alemana. Pero no reveló que EEUU, tras el derrumbe de la URSS, pretendió hacerse con tres de los centros neurálgicos del mundo:

. Asia Central, desde Afganistán, el único país sin un Estado fuerte.

. El corazón de Europa, desde la estratégica Yugoslavia, donde instaló la mayor base militar fuera de sus territorios en el Camp Bondste (Kosovo).

. Oriente Próximo, desde Irak, trasladando parte de CENTCOM en su embajada, la más grande del planeta.

Y ahora, ¿por qué se le acusa a los talibanes del asalto mortal a la embajada de España si Joe Biden había confesado que “los talibanes no son nuestros enemigos”, aumentando así la confusión sobre la autoría del atentado del 11-S? ¿Qué ganan la OTAN (y España) en Afganistán para que los elevados costes humanos y materiales de la ocupación sean rentables? Solo desde 2011, los españoles han gastado en esta guerra 1.550 millones de euros. Cuatro años después de matar al fantasma de Bin Laden, la lucha de EEUU por dominar este país ha entrado en una nueva fase.

Evolución en los objetivos de la OTAN

El paso del tiempo y el cambio de actores han forzado cambios en los planes de Washington en Afganistán:

. Entre 1991 y 2001: el Pentágono, a través de yihadistas y talibanes intentó impedir que Moscú recupere su influencia en Asia Central, parar el avance de las fuerzas de izquierda en la región, y coaccionar a Irán.

. Entre 2001 y 2008: por casualidad, la invasión de la OTAN a Afganistán sucedió unos meses después de la fundación de la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS) en julio del 2001. La OCS, formada por Rusia, China, y los países de Asia Central —a la que serían invitados después India, Pakistán, Irán y Afganistán—, desafió el unilateralismo de EEUU. Entonces, a los objetivos anteriores se añadió el proyecto de un gaseoducto transafgano para conducir el gas de Turkmenistán al Océano índico, privando a la OCS del Oro Azul.

. De 2008-hasta hoy: fracasados los objetivos anteriores, la OTAN adoptaba en la Cumbre de Lisboa del 2010 su Nuevo Concepto Estratégico, basado en la doctrina de Obama que consistía en enfrentarse a China, el principal rival del imperio estadounidense. Por ello, pacificó sus relaciones con Irán y trata a Rusia más como un socio que un competidor en la región, con el fin de aislar a Pekín. Desde sus nueve bases militares, EEUU vigilaría y coaccionaría a Irán, Pakistán, las repúblicas ex soviéticas, y a China, que también sería acosada desde Asia Pacífico.

Obama ha pagado su error sacrificando a Pakistán y privilegiando a la India, para impedir una Chindia: ha desquiciado a un peligroso Islam Abad, que controla el paso de los convoyes de abastecimiento de la OTAN a Afganistán, y utiliza a los talibanes para desestabilizar al país vecino.

Afganistán para China es:

. Una de sus fronteras, controlada por la OTAN, por donde se filtran los terroristas. De esta forma, China ha impulsado, con la ayuda de Pakistán, el diálogo entre los talibanes y el Gobierno afgano con el fin de neutralizar al grupo de fundamentalistas.

. Un trampolín para desarrollar el proyecto de Ruta de la Seda y el Cinturón Económico del Siglo XXI (RSCES), que conectará China con Asia Central, Oriente Próximo y Europa Occidental. RSCES incluye una amplia red de trenes de alta velocidad, entre otras infraestructuras; posibles corredores de energía y rutas comerciales; y contratos billonarios —ya firmados— con una veintena de países. El Corredor Económico entre China y Pakistán (CPEC) está en marcha, al igual que el de Kazajstán-Rusia. Ha negociado también con Teherán para conectar Afganistán con el puerto iraní de Chabahar en el Golfo Pérsico.

. Parte de la red de energía euroasiática. China ya explota el crudo de la provincia afgana de Sar-e Pul. Las compañías petrolíferas chinas y rusas están listas para explorar su territorio en busca de gas y petróleo.

. Un depósito de recursos naturales, ya que las inversiones chinas en las minas afganas —hierro, cobre, cobalto, oro, entre otras—, alcanzan la cifra de 1 billón de dólares. Tiene licencia de extraer el cobre en la localidad Aynak, y proyecta construir unos ferrocarriles para llevar el producto a los mercados extranjeros.

Washington hoy no controla ni a su hombre en Kabul. Así, el presidente Ashraf Ghani realizó su primera visita de Estado a China, donde su homólogo Xi Jinping le prometió un paquete de ayuda de 330 millones de dólares para entrenar a 3.000 afganos en varios campos, incluidas las fuerzas de seguridad. Según la OTAN, entre 2013 y 2014 han muerto cerca de 8.900 soldados afganos en acción. ¿Y los civiles? ¿Carne de cañón y de qué intereses?

Esta semana, Xi le entregó una ayuda de un millón de dólares para los damnificados de los desastres naturales afganos, a sabiendas que irían directamente a los bolsillos de las familias gobernantes, que además gestionan el principal narco-estado del planeta.

A pesar de las altas montañas de Tian Shan celestiales que separan China de Asia Central, Pekín quiere ser la principal voz en determinar el destino de la región, incluido Afganistán. Rusia apoya a RSCES, y China a la Unión Económica Euroasiática, coordinando sus proyectos a través de OCS y el Espacio Económico Común que están creando en Eurasia.

Las cartas de la OTAN

Lo más desconcertante para EEUU es la velocidad del avance d su rival: en 2014 le quitó el puesto de la primera economía mundial, cinco años antes de los pronosticado por el FMI; o que la construcción del gaseoducto Turkmenistán-China, el más largo del mundo, terminase en 18 meses.

Cortarle las fuentes de energía que recibía de Irak, Libia, Sudán, Yemen o Irán, no han conseguido pararlo. ¡Solo le faltaba que el yuan se internacionalizase!

Aun así, EEUU está recurriendo a otras medidas:

. Extender el “Arco de Crisis” yihadista a Asia Central para desestabilizarla. ¿No teme que esta arma se volviese en su contra, y Pekín y Moscú exageren la amenaza y se apunten a las intervenciones militares, consolidando su influencia? La OCS tiene una oficina antiterrorista, la RATS, con sede en Uzbekistán. Y Vladimir Putin se ha ofrecido a Ghani para bombardear a los terroristas.

. Convertir Xinjiang en la Chechenia china.

. Fomentar regímenes clientes leales alrededor de China y Rusia.

. Forzar a sus aliados como Turquía, a romper sus tratados comerciales con dichos rivales. China está invirtiendo en la modernización de los puertos turcos.

. Dividir Afganistán a lo largo de líneas sectarias en regiones autónomas para facilitar el control del país.

. La destrucción consciente y programado de las infraestructuras de los países no amigos de interés estratégico. El último que hemos sabido (y eso por la denuncia de los Médicos Sin Fronteras), fue el 5 de noviembre: Un drone bombardeó durante una hora el hospital de Kanduz (‘casualmente’ la región con más reservas mineras del país valoradas en 820.000 millones de euros), matando a 43 personas, tres de ellas niños.

El legado de 14 años de la OTAN en Afganistán es, además de su fracaso, matar a cerca de un millón de civiles, forzar la huida a 12 millones de personas de sus hogares, animar a las industrias criminales de armas, de prostitución, de tráfico de personas, de órganos y de droga. El informe de la Operación Haymaker (2011-2013) del Pentágono señala que 9 de cada 10 personas asesinadas por los drones no fueron objetivos previstos, mientras los llama objetivos razonables a los varones en edad militar (MAMS), y a quienes son asesinados de este modo llama enemigos muertos en acción (EKIA).

El costo anual de la actual presencia de las tropas de EEUU es de 14,6 mil millones de dólares del bolsillo de los contribuyentes, que contrasta con la enorme pobreza que sufren los afganos: en Bamiyán o en Kunar, los estudiantes de unas 400 escuelas se reúnen debajo de los árboles para estudiar; un 40% de hombres está desempleado y el 85% de las carreteras en mal estado. Reina la cleptocracia de una élite que vive de tráfico de droga y ayuda occidental, mientras se subastan a mujeres en las plazas públicas.

Cierto que hay importantes diferencias entre las maneras de dominio de China a la de EEUU, pero (y esto va para los chinófilos) el expolio de los recursos naturales de otras naciones tiene la misma naturaleza.