Basura nuclear o decrecimiento
Los cementerios nucleares –ocultos en la jerga gremial tras el aséptico nombre de Almacén Temporal Centralizado– desatan su fantasma, enfrentando a los ciudadanos y a sus intereses. Unos los reciben como la panacea para impulsar el desarrollo económico de las localidades deprimidas; otros se rasgarían las vestiduras si se almacenara basura radioactiva en el patio de su casa, sin importarles en cambio que se acumule en los patios de vecinos distantes. Los privilegios no se gozan igual cuando nos salpica la miseria que generan.
¿Acaso han caído del cielo las comodidades de la vida consumista y el sinfín de futilidades que llenan nuestras vidas? El 80% de los recursos naturales fósiles se destina al consumo frenético del 20% de la población mundial, que estruja las últimas gotas que brotan de las fuentes de energía. Necesidades fabricadas, crecientes y frustradas han engendrado consumidores soldado, que obedecen sin pestañar a los imperativos de la publicidad. El número de centrales nucleares y la cantidad de sus letales desechos se incrementarán incluso con un crecimiento cero en los actuales niveles de vida de los ricos. No hay recurso energético que pueda sostenerlo. Y, a pesar de ello, las medidas anti-crisis de nuestros mandatarios consisten en, por ejemplo, animar la construcción de más viviendas, mientras hay cerca de un millón de pisos vacíos y miles de personas sin un techo digno donde cobijarse; o en el consumo de más coches, regalando el dinero público a los particulares, en vez de incentivar el uso del transporte público. Todo para empujar un PIB que es ajeno a la realidad energética e incapaz de medir los valores éticos o la felicidad individual y colectiva.
O renunciamos al despilfarro cotidiano y buscamos modelos de vida sencilla y más acorde a nuestras posibilidades, o
seguimos andando a la sopa boba. Garantizar los actuales patrones de movilidad, vivienda, alimentación y ocio de una minoría supone agresiones militares, hambrunas, migraciones en masa y la destrucción de millones de seres vivos y ecosistemas enteros.
La escasez de energías viables nos conducirá hacia una economía de guerra, de racionamiento de agua, luz y aire limpio a menos que planeemos un decrecimiento en el consumo a nivel colectivo e individual, desligando el poder adquisitivo del bienestar. No sólo para que vivamos mejor, sino para que vivamos todos.








Comentario por jorgeplaza
7 Febrero 2010 @ 8:21
La denominación ”almacén temporal centralizado (ATC)” es imprecisa porque no se dice qué se almacena, pero si se completa diciendo ”de residuos nucleares de alta actividad y combustible gastado” –que es justamente lo que es la instalación–, resulta exageradamente larga y muy poco práctica. En cambio la denominación ”cementerio nuclear” es absolutamente inexacta. Su único propósito es asustar uniendo el término nuclear a otro que implica muerte. Pero no hay cementerio que valga porque, como los propios antinucleares subrayan continuamente, los residuos no están muertos: siguen ”vivos” (radiactivos) durante mucho tiempo. Basurero nuclear es bastante mejor, pero tiene el inconveniente de que un basurero evoca un sitio desordenado y maloliente, mientras que los residuos no huelen y se guardan de una manera muy ordenada en unas instalaciones que para nada recuerdan a un basurero corriente.
Y en cuanto al fondo de la cuestión, tampoco creo que baste con unas costumbres más frugales si no se pone freno y marcha atrás al desbocado crecimiento de la población mundial, especialmente en Asia. No hay austeridad que, a largo plazo, pueda compensar ese disparate.
Comentario por Rayab
7 Febrero 2010 @ 11:23
Para jorgeplaza:
Menuda jeta, ¿no? Hablas del ”desbocado crecimiento” especialmente de Asia. ¿Pero has visto la densidad de población de Alemania, Holanda o el Reino Unido? ¿Sabes que Europa lleva predando el planeta 5 siglos? ¿Te atreves a comparar el consumo energético ”per capita” de China e Italia?
Comentario por sm
7 Febrero 2010 @ 12:21
Para Rayab:
Tienes razón los europeos somos lo peor, somos los culpables de todo. Incluso de ser los más ambiciosos en Kyoto o Copenaghe.
Jorge Plaza ha hecho un comentario absolutamente sensato, en cuanto a que el crecimiento de la población mundial nos lleva a la catástrofe medioambiental y al agotamiento de los recursos (y a guerras por conseguirlos). Quien no entienda esto y se enzarce en absurdas disputas sobre derechos a contaminar, nos lleva a la catástrofe. El planeta no ofrece recursos per cápita (¿acaso crecen los recursos al mismo ritmo que la población mundial?, por tanto es absurdo hacer análisis per cápita.
En lo que sí te otorgo la razón en cuanto a que en Europa sobra gente. Para empezar, sobran perroflautas. Ahora bien: ¿alguien les está obligando a quedarse? Primero te vas a Asia y luego si quieres los defiendes.
Comentario por Juan
7 Febrero 2010 @ 13:28
Los insultos tienen que ver poco con la inteligencia, a no ser que esta se mida por lo embrutecido que es cada uno.
El problema no es solo demografico, que es uno de ellos, la principal tragedia es el nivel de consumo de unos pocos paises. Matizando que no todos las personas que vivimos en esos paises somos igual de responsables, (no me comparen con el señor Botin) pero si los sistemas jerarquicos de poder y por lo tanto de privilegios, donde una persona consume lo que millones no lo hacen y los de las generaciones venideras.
El ser humano es un ser creativo, esta es una oportunidad de disfrutar de esa virtud
Comentario por corregudetes
7 Febrero 2010 @ 13:40
Gracias, Nazanín, por tu artículo. Debería ser más extenso y mejor colocado en esta edición digital. Personas como tú deberían estar en el ministerio de enseñanza, pues todo lo que dices debe ser enseñado desde la infancia. Es la única forma (de verdad),de crear un crecimiento sostenible en este planeta. Por otra parte, me da la sensación que este planeta tiene vida propia, y que esta crisis nos está diciendo que no podemos seguir así. Por ejemplo fácil, ayer por la noche, paseando como otras veces por la zona del ciudad de las ciencias(valencia), pude ver como por fin, estaban apagadas las luces del museo de las ciencias, del edificio del corte inglés, y de muchos edificios que antes derrochaban sin sentido. Todos hacemos lo mismo ahora en casa, con el coche, con las compras(menos compulsivas). Vivimos en un mundo de dilapidación, ilusorio, insostenible, hasta el punto que en estos comentarios anteriores, se atreven a decir que no crezcan los demás países, para que nosotros persistamos en nuestro derroche; como si los países asiáticos fueran un acuífero, un invernadero, una ganadería, una explotación, en fin, de la que debamos sacar beneficios y cuando no rindan, deshacernos de ellos.
Comentario por belisario
7 Febrero 2010 @ 13:58
Los argumentos de la autora me recuerdan a los de los movimientos antiindustriales del siglo XIX, o a ls teoría malthusianas, también en boga por aquel entonces. Lo cierto es que el crecimiento de la pobalción se ha frenado espectacularmente, y la escasez de recursos energéticos se debe esencialemnete a que no hemos sabido dar el salto de las fuentes energéticas de la segunda revolución industrial a otras capaces de sostener la tercera. La energía nuclear pudo ser un alternativa, si se hubiera permitido el desarrollo de la tecnología para mejorar su seguridad y el tratamiento de residuos. La energías renovables son también una posibilidad, cuando la tecnología permita que sean realmente rentables. Al final todo es cuestión de tecnología, ciencia y conocimiento. Estoy de acuerdo con que un consumo responsable es deseable, pero la solución no es regresar a la Edad de Piedra, sino avanzar hacia las tecnologías propias del tercer milenio
Comentario por Alejandro
7 Febrero 2010 @ 14:33
Coincido con el análisis que hace Nazanín Amiriam sobre el egoísmo en todas sus variantes. Unos quieren los ATC por los ingresos que estiman les reportará; otros no los quieren pero sí quieren seguir disfrutando de los beneficios que les proporcionan (los ricos), o sea, que los pongan pero lejos de su casa. Esa relación 20/80 que establece la autora del artículo, a mi juicio, es la vergüenza mayor que pesa sobre el ser humano. Sería bueno abandonar el afán consumista que domina a nuestra sociedad, y modificar nuestro patrón de comportamiento por otro, u otros, que no tienen por qué ser peores, pero sí, desde luego, mucho más austeros en el consumo de energía y de materias primas para que, como dice Nazanín, desliguemos el poder adquisitivo con el bienestar a fin de que podamos vivir todos.
Comentario por Uno que pasaba por aqui
7 Febrero 2010 @ 14:45
Quien desee voluntariamente deshacerse, por ejemplo, de la informática(no es un bién de primera necesidad)que levante el post, digo la mano.
Comentario por Jorge Econopata
7 Febrero 2010 @ 15:16
El mayor despilfarro se encuentra en el nucleo idelógico del sistema consumista-capitalista, esto es en la llamada publicidad. Esta en buena medida es percibida como un mal por los consumidores , siempre hay demasiada publicidad, ingente cantidad de materiales son despilfarrados en esa acividad cuyo nombre real debiera ser propaganda, pues no es mera información lo que ofrece (¿gratuitamente?)si no mas bien una tendenciosa exposición de expresiones que nada informan pero si seducen, asociando el producto al éxito social, a la idea de libertad indiidual, o de glamour,etc… Si ademas consumieramos mayor proporción de bienes producidos localmente ahorrariamos en otra de las actividades más despilfarradoras de recursos , el transporte . ¿Por que la ropa o ya puestos los alimentos tienen que viajar mas de 2000 km para llegar a mi mesa o mi armario?. Las modas y todo ese tipo de rituales consumistas son tambien una aberración, desde que se instauró como motor de nuestra sistema productivo la obsolescencia planeada de los productos, era inevitable que en un mundo de recursos finitos la capacidad de carga del sistema natural se viera rebosada, el crecimiento sin límites de productos-residuos alimentada por el beneficio empresarial no es otra cosa que un reparto desigual de costes ecologicos/beneficios entre los diversos actores de la economia, por un lado los costes ecologicos son globales , nos afectan a todos , aunque mayormente a aquellos que dependen más directamente de la naturaleza para sobrevivir , mientras que los beneficios están muy localizados, pues son dotados en relación a la propiedad sobre los medios de producción. El decrecimiento es la unica solución al atolladero de nuestra sociedad , o lo hacemos por la buenas planificando y reduciinedo voluntaraimane o lo haremos por las malas cuando los ecosistemas que sostienen nuestra foma de vida se agoten y mueran . En el primer caso es una oportunidad para incluso mejorar nuestra forma de vida desligando el consumo de productos de la felicidad , en el seguido caso esta claro que conlleva la autoextinción.
Comentario por Casi cierto
7 Febrero 2010 @ 16:50
Es un ejemplo claro del egoísmo humano,el de nosotros,los que hablamos mucho pero al final usamos el aire acondicionado,utilizamos cada vez mas enchufes para conectar mil y una chorrada y hacemos vida consumista por inercia y sabiendo de sobra que es insostenible a largo lazo.
Cuando de verdad la gente que pregona o pregonamos el sistema de vida sostenible,evite el uso de esas comodidades y vaya quitando enchufes eléctricos de sus casas,me creeré que no hace falta mas centrales y sus residuos.Somos muchos,seremos mas y todos queremos…vivir lo mas cómodamente posible.
Comentario por Javier
7 Febrero 2010 @ 18:33
Ya, pero en eso consiste el capitalismo, hijamía. Qué pretendes ¿reformarlo? Eso ya lo ha hecho el franchute ese y muchos otros, BLair, con su tercera vía y en fin, para qué seguir.
No nos van a dejar, el modelo es producir más coches, más telefónos, masdetodo, más precariedad laboral, más suldos bajos, más explotación.
Lo vamos a tener qie cambiar nosotros. O eso, o nos jodemos todos.
Comentario por roser
7 Febrero 2010 @ 21:02
Muy bueno. A primera vista, los manifestantes antinucleares se presentan como progres, pero en el fondo lo quieren todo: su bienestar -si se le puede llamar así-, su nivel de consumo, pero no se preguntan cómo pueden disfrutar de tantos bienes de consumo, sin que nuestro país tuviera fuentes de energía que lo sostenga.
Comentario por Pasabaporaqui
7 Febrero 2010 @ 21:35
Gracias Nazaním por tu artículo, se puede decir más alto, pero no más claro.
Y para el ”enterado” de roser: Yo, manifestante antinuclear, NO quiero este bienestar, NO quiero este nivel de consumo, y sí, me planteo constantemente como disfrutar con MENOS bienes de consumo, con MENOS despilfarro (¡que bonicas las ciudades estas Navidades! ¿a que sí?), y encuentro que la mayoría de todo esto es perfectamente prescindible. Es increíble como ha podido el ser humano vivir los últimos 40000 años sin todo esto.
Otro enterado habla de ”Edad de Piedra”, esa reducción al absurdo de la posición del contrario demuestra la demagogia y la falta de argumentos. Siguiendo ese razonamiento yo podría decir que lo que vosotros buscais es una sociedad de enfermos de cáncer por culpa de los escapes radioactivos, y no me alejaría de la verdad menos que sesudo que argumenta con los cavernícolas.
Y que los sepan todos: este país tiene fuentes de energía de sobra (curiosamente lo que NO tiene es uranio, fíjense que contrariedad): tiene sol, tiene mareas y tiene viento. Lástima que a las Petroleras (el puto Capital) no le interese… de momento.
Comentario por Hal9000
7 Febrero 2010 @ 23:09
El problema de los recursos energéticos es una de las puntas que sostiene el actual sistema de guerras por el control de los recursos. No es que haya una escasez energética como se nos hace creer. Si no que el sistema energético actual (petróleo) es más beneficioso para una élite, cuan más escaso es este.
La pregunta que no veo plantear cada vez que se habla de energía es. ¿Qué ocurriría si en vez de un sistema de recursos energético limitado tuviéramos un sistema de recurso energético ilimitado, al alcance de todos?…
La solución Nazanin, no está en una vida más sencilla para así alargar la vida de nuestros recursos energéticos limitados. Esa filosofía nos llevaría irremisiblemente un poco más tarde al mismo punto donde nos encontramos.
La solución pasa por buscar formas de energías limpias e ilimitadas. Esa es la clave del sistema energético. Algo que interesa muy poco a nuestros gobiernos.
¿O es que alguien se plantea vivir sin electricidad o medios de transporte?
Aunque para esto se necesita un cambio sistémico radical. No se puede hablar de energía sin entender que esta lo que está manteniendo son personas y formas de vida? Solo hay que pensar, en que con solo apretar un simple botón, desconectando todo el sistema eléctrico de un país, este entraría en un caos social y económico inevitablemente.
Pero este no es el “cambio sistémico”en sí, es decir, cortar cualquier relación con tecnologías que faciliten la vida o generen comodidad al ser humano.
Comentario por Hal9000
7 Febrero 2010 @ 23:11
La tecnología es la manifestación del ingenio humano para poder alcanzar una forma de vida digna. Esto no es solo una mera manifestación ociosa, si no, imprescindible para poder alcanzar un pleno desarrollo social, económico, que alcance a todas la personas.
La tecnología no es el problema. Sus formas de uso pueden serlo.
La tecnología es imprescindible para poder generar un sistema social y económico que iguale a todos en una manifestación de súper eficiencia. No podemos esperar dar de comer a todos los seres que habitan el planeta si no es con tecnología. ¿O alguno espera que pudiéramos hacerlo con ruedas de molino de piedra y aspas de tela y carros tirados por caballos?…
La manifestación eficiente de la tecnología consiste en que esta permita que todo individuo quede liberado de cualquier necesidad material para que esta no ejerza ninguna influencia sobre sus aptitudes. Cuando el individuo queda liberado de toda influencia externa este se vuelve desinteresado y como consecuencia altruista.
Este aspecto altruista nos lleva a definir que es civilización. Entrar a definir civilización desde una visión de identidades culturales, históricas, nos volvería a llevar a la arrogancia del error de la supremacía cultural, política, ideológica, étnica, religiosa etc. Es decir, a un conjunto de presunciones, de luchas de poder y discriminaciones que supondría mantener el problema que nos ha llevado a esta situación aparentemente sin salida.
Por lo tanto se puede entender civilización como la capacidad de la comunidad de medir las necesidades de los que sobreviven; la capacidad de ayudar y proveer a los enfermos, a los ancianos, a los niños, a los pobres, etc. En síntesis: la medida del desinterés colectivo.
El desinterés es, conditio sine qua non, para que una civilización pueda mantenerse estable de forma permanente a lo largo del tiempo. Es este concepto, plenamente altruista, es el que convierte a toda una raza (seres humanos) en inteligente e ”inmortal”.
No podemos llamar, inteligente, a una raza que vive con la amenaza del exterminio bélico, o la amenaza de hambrunas, pandemias, o la amenaza de escasez de recursos naturales, energéticos, tecnológicos (deliberada eso sí) por intereses económicos, políticos, ideológicos, educativos, que solo benefician a unos pocos.
Comentario por Hal9000
8 Febrero 2010 @ 0:21
En un sistema tecnológico que, en vez de liberar al hombre de cualquier tipo de dependencia energética le convierten en esclavo de la misma tecnología que sustenta su cuota necesaria de energía, este no sólo manifiesta una clara ineficiencia tecnológica, si no, algo más profundo, una DISCRIMINACIÓN respecto aquellos que no pueden acceder a estos recursos energéticos limitados o de difícil accesibilidad, para su subsistencia.
Es obvio que el sistema capitalista actual crea discriminación energética y de recursos pues un sistema que desde sus bases fomenta la propiedad privada esto lleva implícito el control de unos pocos por conseguir un exclusivísimo energético, para su propio beneficio en detrimento de los demás. Y la única forma de subsistir en un sistema de estas características es creando otras discriminaciones en una cadena interminable.
No obstante también hay que puntualizar que el comunismo y el socialismo tal y como se conciben hasta el momento tampoco resolverán el problema ya que utilizan dinero como sistema económico, por otra parte tienen estratificación política y es un sistema enfocado en la lucha de clase obrera.
Mientras hay dinero, el fin será el dinero y no el bienestar de la masa que compone la comunidad planetaria y sí el beneficio de unos pocos.
Por lo tanto sólo nos quedan dos soluciones: o se considera, que todos posean en la misma medida, o se considera, que nadie posee nada. La última es más eficiente. Consecuentemente debe ser suprimido el dinero, pues es una forma innegable de propiedad y por lo tanto de discriminación, índices de un nivel de civilización primitivo.
Comentario por Hal90000
8 Febrero 2010 @ 12:51
Este es el cambio que se hace necesario planetariamente. Eliminar toda DISCRIMINACION. No se puede alcanzar una LIBERTAD plena de los individuos si existe la más mínima de las discriminaciones, del tipo que sean estas. Libertad quiere decir ausencia de discriminaciones y por lo tanto también implica un sistema de JUSTICIA total.
No puede pretenderse hablar de justicia si existe la más mínima discriminación ya que la única forma de mantener un sistema judicial en estas condiciones es promulgar leyes que crean otras discriminaciones de otras discriminaciones. Eso significa que estas no pueden proteger a todos los individuos de las injusticias que un sistema que es injusto y discriminatorio en su base crea. Por lo tanto las leyes se convierten en una interminable lista de artículos y sub artículos llenos de despropósitos demasiados complicados y extensos para llegar a entenderlo una persona que no se haya dedicado a estudiarlo e incluso, para que ni los mismos letrados en ocasiones puedan entender el alcance y consecuencias de los artículos anexos. Así la ley se ha convertido en un sistema de ignorancia legal que no sirve a la sociedad si no que es la sociedad la quien sirve a la ley. Y ESTA SIRVE A UNOS POCOS. Aquí está la trampa.
Comentario por Hal90000
8 Febrero 2010 @ 17:22
De todo esto se deduce que, para llevar a toda la comunidad planetaria, un nivel mental donde no estén condicionados por influencias externas, que traten de alienar al individuo hasta convertirlo en un producto más del sistema que lo esclaviza y lo sume en un anonimato indiferente que lo simplifica cosificandolo, hasta conseguir ser algo prescindible, en el momento en este deja de ser útil para el mismo, se requiere una nueva perspectiva social donde exista un VERDADERA DEMOCRACIA PLANETARIA llevada esta hasta sus máximas consecuencias. Es decir, máxima LIBERTAD, máxima JUSTICIA, y máxima EFICIENCIA. Estos son los tres pilares fundamentales los cuales están profundamente interrelacionados hasta el punto de que si uno de ellos no cumple su función los otros se desmoronarían.
Como ya he expuesto antes la máxima EFICIENCIA está relacionada en crear sistemas tecnológicos que liberen a todo individuo de toda necesidad material. Esto implica crear un macro sistema de producción que alcance para alimentar, dar vivienda, sanidad, transporte, etc. a todo habitante de este planeta. Estoy seguro que muchos pensarán que la solución para poder cubrir tales necesidades de producción (especialmente los ecologistas) es disminuir la población mundial ya que tamaña bestia de producción supondría acabar con los recursos materiales, contaminar el medio ambiente. Sí, hay una parte de razón en lanzar el grito en el cielo y rasgarse las vestiduras….
Comentario por hal9000
9 Febrero 2010 @ 3:21
Es evidente que, el planeta tiene un número limitado de recursos, es por este motivo, que estos deben ser utilizados, de la forma más eficiente posible. La demencia del actual sistema de producción, está en que, malversa los recursos en pos de un mercado privado, constituido por un número de empresas, que exige una demanda descontrolada, en función de un mercado de valores, tomando como valor de productividad el dinero.
Este estúpido sistema, no muestra las verdaderas necesidades materiales de toda la comunidad planetaria. Y esto queda patente, cuando todos los días, asistimos a la más insultante opulencia y derroche por parte de menos de un tercio de la población mundial y a la más absoluta miseria por parte del resto.
Esta más que claro, que el sistema de producción, no solo es ineficiente, sino INTRINSICAMENTE CRIMINAL.
Lo que es necesario no es una cosa llena de dinero si no el poder productivo, para cubrir las necesidades materiales, de de todos. Asique este poder productivo se ha de basar en una economía de recursos, los cuales bajo ningún concepto y en ningún caso estarán en manos privadas ( la propiedad privada debe ser abolida y desterrada) ya que estos deben ser declarados propiedad de la comunidad planetaria para una gestión eficiente y para su reparto. No existe una falta de recursos, para alimentar y crear bienes que dignifiquen a las personas, si no, una carencia absoluta, de una gestión inteligente, de los mismos.
Comentario por Hal9000
9 Febrero 2010 @ 14:13
NO debemos disminuir la producción, si no aumentarla, para poder cubrir las necesidades materiales de todos los habitantes del planeta.
¡Este tío está loco! ¡Se le ha ido la pinza!…
Cuando se empiece a aplicar, EFICIENTEMENTE, la gestión de los recursos, nos daremos cuenta, que la actual producción, es en primer lugar insuficiente, en segundo lugar, mucho de lo que se produce es innecesario y en tercer lugar y más importante, es que nos daremos cuenta de que habrá suficientes recursos para cubrir la necesidades de demanda de toda la población mundial.
Toda esta campaña de escasez de recursos por parte de unos pocos gobiernos, que detentan el poder militar, no es más que una falacia, para de esta forma, en cubrir la ineficacia del sistema capitalista, justificar invasiones a países y si estos legítimamente se defienden, atacarles y saquearlos. Alimentar la industria armamentística, crear caos, miedo y terror, y lo más importante conseguir el control absoluto de todos los recursos planetarios para de esta manera justificar su gestión.
Comentario por El Ácrata Rabioso
9 Febrero 2010 @ 14:35
Gracias por tu reflexión.
Sé que es una utopía, pero quiero seguir pensando en ella. Hasta que no devolvamos todo lo que robamos en Africa,en Asia, en America,no podremos descansar en paz. Cuando una persona no quiere inmigrantes, está cerrando la puerta a los esquilmados. Cuando una persona- que se dice inteligente,niega el progreso a los millones de excluidos, está cavando su propia tumba.Tenemos que acostumbrarnos a compartir lo poco que tenemos y a pensar un poco más en lo que vamos a dejar a nuestros descendientes. Gracias de nuevo
Comentario por Hal9000
9 Febrero 2010 @ 15:17
Gracias ti por pensar que esta utopía pueda ser posible.
Las utopías, son las esperanzas del presente y las realidades del futuro.
Si, tienes razón, nosotros tenemos una deuda con ellos y espero que ellos sepan perdonarnos, por todo el daño generado innecesariamente.
Comentario por Hal9000
12 Febrero 2010 @ 3:46
Ahora voy a citar palabras de una opinión muy acertada dejada por “Jorge Econopata” en relación a la publicidad y a la obsolescencia productiva de este sistema de DEUDA capitalista y me gustaría ampliar su alcance:
La publicidad, propaganda o relaciones públicas, es un indicador de la ineficiencia, el derroche, que una mente demente puede llegar a concebir. La publicidad es escandalosa desde un punto racional económico y ético. Manifiesta la intencionalidad, en manipular la libre formación de las opiniones, a través de una información parcial, sesgada y apresurada, de forma repetitiva.
Su estrategia planeada, consistente en inflar las ventajas, escondiendo los inconvenientes o haciendo que estos, aparezcan como ventajas, cuando no son tales ventajas. El fin es, conseguir un estado de confusión en el consumidor y de esta forma condicionar su opinión, para hacer una elección no reflexiva y apresurada. Este ataque a la libre formación de la opinión es una DISCRIMINACIÓN inaceptable.
Pero la publicidad, esconde una faceta todavía más negativa y peligrosa, que es la DISCRIMINACION a través de la falsa idea de accesibilidad al producto, dando una impresión de riqueza y sobre todo libertad social de elección. Cuando en realidad, esa accesibilidad, está supeditada al poder adquisitivo del individuo y al estatus social-económico, y a la base esencialmente tramposa del mismo sistema, que crea diferencia entre “pobres y ricos”.
Otro aspecto negativo de la publicidad es su inclinación a la obsolescencia, (como bien describe “Econopata”en su post), o envejecimiento prematuro artificial, de la producción de cualquier producto, mediante la continua creación de modelos aparentemente nuevos que induce a un frenesí consumista de “símbolos innovadores” invitando a procurarse el último modelo de cualquier cosa, antes de que el periodo técnico de envejecimiento efectivo del objeto haya transcurrido.
La consecuencia derivada de ello, es una total disipación de los bienes sociales, que afecta de forma directa, a la disminución de la prosperidad, lo que significa derrochar inútilmente la capacidad productiva y las materias primas o recursos planetarios, no disfrutando plenamente de lo que se produce, a un alto coste social, utilizando la publicidad en medida no indiferente.
Todo esto es contrario a un sentimiento de justicia ya que los individuos son incitados desde un salvaje materialismo a la reciproca envidia, al egoísmo, y a la criminalidad. Así, se crean leyes, para mantener a las personas en una cierta ética, en un entorno brutalmente hostil, que aliena a la persona y juzga al ser humano, de tener una naturaleza intrínsecamente malévola o malvada, desviando así, el núcleo de la responsabilidad del sistema, que es corrupto en su base, e incita a la corrupción.
No es un problema de “naturaleza humana”, si no, de comportamiento humano. El individuo no nace siendo malvado, intolerante, prejucioso, ladrón, sicótico, sicópata etc. El comportamiento está sujeto a la influencia del entorno; si cambiamos el medio ambiente cambiamos el modo en que las personas se comportan entre sí: una sociedad inducida por el sistema hacia un ambiente hostil, donde reina la desconfianza, se fomenta el odio racial, el odio nacional, basado en nacionalismos, el miedo a perder tu vivienda, tu trabajo, y si trabajas, estás sometido a un sistema de extenuación y estrés laboral, que luego alimentas a través del mal llamado ocio, el cual está enfocado al consumo, como forma de liberarte del estrés generando más endeudamiento, que luego deberás pagar con tu trabajo hasta la extenuación y así el ciclo se repite en un bucle infinito.
Así, ¿Dónde está la Justicia? ¿Dónde está la Libertad?… Todo es un claro engaño donde el individuo está siendo estafado en sus VERDADERAS LIBERTADES.