Opinion · Punto y seguido

Sombra de “guerra de gas” en el Mediterráneo Oriental

Cuando el Consejo de Defensa libanés de luz verde, atacaremos las plataformas de gas israelíes en el Mediterráneo” es la amenaza del líder de Hizbolá, Hassan Nasrallah, refiriéndose a la explotación ilegal del campo de gas libanés por Israel, país que intenta también apoderarse del gas de Siria y Gaza en el mar. “Pues, habrá guerra” es la respuesta de Tel Aviv, que propone a EEUU para mediar en el conflicto en vez de la ONU. Por lo que ha militarizado dichos campos y también las rutas marítimas del comercio de gas del país con baterías de defensa antimisiles y buques de guerra Sa’ar-6.  Mientras, Siria podría haber sido el centro de tránsito de gas por los “cuatro mares” – el Golfo Pérsico, el Mar Negro, el Cáucaso y el Mediterráneo”-, ha dejado de ser un jugador de este escenario, al menos de momento.

El Líbano e Israel tienen una disputa fronteriza marítima en un área triangular de 860 kilómetros cuadrados, donde se ha descubierto un inmenso campo de gas y de petróleo, a la que Europa mira con tentación y nerviosismo. Tras el fracaso del Occidente en realizar el proyecto Nabucco, que iba a llevar el gas del mar Caspio hasta el Mediterráneo evitando a Rusia, la reserva del Mediterráneo Oriental, que incluye los siete billones de pies cúbicos de gas natural de la costa surde Chipre, ha generado una euforia en Europa.

Fue en 2009 cuando Shell encontró el campo de gas de Tamar y poco después y el de Leviatán, cerca de Israel. Gazprom y Noble Energy intentarán convertir a Israel de consumidor del gas egipcio al exportador del oro azul, y a no sólo al país de los faraones sino también a Europa. E Israel se puso a fantasear: Si Europa llega a depender del gas israelí, dejará de hablar de la “cuestión palestina”.

El proyecto East Med

La euforia por el proyecto de gaseoducto subacuático de 1900 km de longitud que llevaría el gas de Israel y Chipre a Grecia e Italia pronto se desvanece debido a:

  • Las compañías Eni y BP descubren en 2015 el enorme campo de gas Zohr en las costas egipcias. El hecho de que esta reserva de 800 mil millones de metros cúbicos solo esté a tan sólo 1,450 metros de profundidad comparando con los 3,5 kilómetros de Leviatán, y que Egipto tenga instalaciones para licuar el gas, hacen que su producto le resulte más barato para el mercado europeo que el gas israelí.
  • Turquía que podría ser uno de los destinos del gas israelí, firmó en 2016 el proyecto de Turkstream con Rusia para comprarle gas, el más barato del mundo.
  • Ankara se opone a los acuerdos bilaterales de Israel y Egipto con los grecochipriotas, y exige compartir dichos recursos con los turcochipriotas. El mes pasado envió un buque de guerra a las aguas de Chipre para bloquear la perforación del campo de gas, haciendo que Grecia, que tiene un pacto de Defensa de la Zona Única con Nocosia, parase los pies a Ankara. Tsipras ha traicionado a su promesa, al establecer las mejores relaciones con el régimen de Netanyahu dandoles espaldas a los palestinos.
  • Así, cualquier tubería de gas que una Chipre y sus aguas al resto de Europa debería contar con la bendición de Ankara.
  • El choque político entre Egipto y Turquía por el apoyo de los turcos a la Hermandad Musulmana del ex presidente Mohammad Mursi, derrocado y encarcelado por el presidente Al Sisi. Lo que obliga a Israel, en su romance gasístico, elegir entre Ankara y Grecia- Chipre- Egipto. El país judío tampoco puede conectar Leviatán a Turquía, ya que debería cruzar las aguas de Chipre.
  • Europa deja de ilusionarse con la ‘opción Egipto’: por su inestabilidad política y por  la creciente demanda interna de gas en este país.
  • Al problema de demarcación de territorios, la falta de rutas de exportación seguras y viables, se añade poca o nula cultura de cooperación entre los estados implicados.

De este modo, a Europa, que ha sido privada del gas ruso y forzada de comprar gas de esquisto de EEUU (mucho más caro, por el costo del transporte del gas licuado),  tampoco le resulta ser rentable reemplazar el gaseoducto Nord Stream II con el gas israelí. El ducto submarino construido por el Gazprom en el Mar Báltico para aumentar la capacidad del Nord Stream I hasta el norte de Alemania, tiene por su parte un gran enemigo y rival: EEUU

En este berenjenal, la UE sigue invirtiendo en cualquier proyecto “no ruso” de gas sin resultados. El EastMed es “más un sueño que una tubería“.