Más latín, por favor
Tags: educaciónEsta bendita educación dedicada a corregir a la generación del botellón tiene pequeñas lagunas. Ante esto, quizás, y líbreme el bipartidismo de equivocarme, el conflicto es interno. Los jóvenes, que en ningún caso son víctimas, se encuentran ante un cambio de ley educativa cada cuatro años, se encuentran ante profesores conocedores muy bien de su asignatura pero de escasa metodología a la hora de enseñar. Así pues, el problema es de base: a un profesor que tan solo ha asistido a un escaso cursillo de didáctica es normal que le resulte difícil enfrentarse a una treintena de alumnos en plena pubertad que están asqueados de que sólo les enseñen a memorizar datos sin sentido, además de que se sienten atados porque se les trata como culpables y no pueden hacer nada para cambiar las cosas.
EDUARDO HUETE-HUERTA MUR, Zaragoza
Qué agradables recuerdos me trae su carta: enseñé BUP en mi (ya lejana) juventud. Como tenía experiencia docente, no tuve que someterme al siempre maldecido CAP (Curso de Adaptación a la Pedagogía, creo que era), que mis amigos definían como “una terapia de grupo para enfermos desahuciados impartida por lacanianos de Moratalaz disfrazados de porteños”. ¿Es eso lo que pide usted, más pedagogía? ¡Por Dios, si estamos ya todos hasta las narices de didáctica y pedagogía!
Mi axioma siempre fue el mismo: no se enseña nada, porque todo lo que vale la pena hay que aprenderlo. Mi función como profesor no era tanto enseñar, sino estimular a los estudiantes para que ellos aprendieran por su cuenta. Me veía como un actor, representaba sobre la tarima la asignatura, les seducía, les desafiaba, a ratos les divertía, y nunca les engañaba: no se aprende sin esfuerzo. En mi primera clase, en el Blas de Otero de Aluche, me tocó La Celestina, un texto árido para Los Asesinos (así llamábamos a los de 2º de BUP en el camerino o sala de profesores). Les dije: para mañana, demostrad, con citas del libro, que Calixto es eyaculador precoz. Asesinos había a los que tuve que explicarles qué era eso. Al día siguiente todos se lo habían leído entero. El resto fue cuesta abajo. Y le aseguro que aprendieron mucho. Y yo también.
¿Más didáctica? Ni hablar, no estoy de acuerdo: yo pediría más medios materiales (bibliotecas, ordenadores, presupuesto para actividades, etc.) y, al contrario que aquel ministro de Franco, “más latín y menos deporte”: planes de estudios razonables y fijos, sin concesiones a las modas, textos clásicos, Filosofía, Latín, Matemáticas, lo de siempre, y menos pamplinas como Ecología Solidaria, Tolerancia Interactiva o Multiculturalidad Globalizada. Y, por descontado, memorizar mucho: la imaginación no vuela en el vacío y, además, de algún sitio hay que copiar.
RAFAEL REIG









Comentario por Jesús
20/01/2008 @ 18:24
Efectivamente, muy bien dicho Don Rafa.
Pero me temo que la línea del gobierno va por obligar a estudiar más didáctica, y no a que los futuros profes sepan más de lo que tienen que saber. He metido un poco el dedo en la llaga sobre este tema en:
http://abordodelottoneurath.blogspot.com/2007/10/mster-en-profesorado-quin-beneficia.html
http://abordodelottoneurath.blogspot.com/2007/10/faltan-mdicos-y-cientficos-y-profesores.html
http://abordodelottoneurath.blogspot.com/2007/11/vamos-ver-cundo-puedo-colgar-esta.html
Un saludo
Comentario por Enrique García
20/01/2008 @ 19:24
Lamento discrepar de mis colegas el sr. Reig y el Sr. Zamora, quizás porque soy profesor de Didáctica y doy clases en el CAP ante un grupo de jóvenes que quieren dar clases en Secundaria y otros no tan jóvenes que buscan un cambio de su puesto de trabajo por otro que consideran más seguro.
Este año he comenzado a escribir un blog, como Vds.,y me he encontrado que algunos estudiantes lo leen y realizan comentarios. Todos ellos coinciden en la necesidad de la formación didáctica porque para enseñar NO basta con saberse la asignatura.
http://egarciaunizar.blogspot.com/2007/10/trabajo-en-grupo-en-salon-de-actos.html
http://egarciaunizar.blogspot.com/2007/10/qu-elementos-curriculares-afecta-el.html
(lean los comentarios, son mejores que mis entradas)
Algo parecido ha dicho el profesorado de Secundaria al que le hemos preguntado para diseñar el Máster. (Me he puesto a hacerlo con la ayuda de los estudiantes de Psicopedagogía).
En cualquier caso, estoy con el sr. Reig en que no es necesario estudiar didáctica para ser didáctico. Ya lo he comentado en http://egarciaunizar.blogspot.com/2007/10/se-nace-o-se-hace.html
Pero quizás el desprecio por la didáctica o por la comunicación es algo bastante habitual entre quienes enseñan sin comprobar si su interlocutor ha entedido algo.
http://egarciaunizar.blogspot.com/2007/08/profesorado-de-secundaria.html
Como dice el sr. Reig lo importante es el aprendizaje y por eso poco importa lo que enseñe un profesor sino lo que ayude a aprender. Cómo lo haga, no importa. Incluso podría ser que lo aprendiera en una clase de Didáctica General.
Comentario por Cesar
20/01/2008 @ 19:48
No suelo leer este periodico, me parece sectario y descaradamente partidista. Pero hoy ha caido en mis manos gracias a Van Goth, y me he quedado maravillado al leer su articulo. El último párrafo debería ser enmarcado y colocado en el cartel de anuncios y en el despacho de los directores de instituto. Ya es hora que alguien diga las verdades al PSOE en un medio que ellos lean. ¡ Mi más cordial enhorabuena !
Comentario por Iván
20/01/2008 @ 20:16
Cesar, esta claro por tu comentario que no has entendido ni papa, en fin que lastima.
Sobre el articulo, pues cuanta razon tiene, recuerdo mis años de BUP y COU que las clases donde mas aprendi siempre fueron aquellas donde te picaban la curiosidad, por ejemplo, unas aridas matematicas de primero cambiaron completamente cuando dimos con ”aquel loco” que nos acompaño hasta COU.
Parecia que estaba como una cabra, y probablemente estuviese algo, pero consiguio que nos enterasemos de las cosas, algo que su compañero no consiguio ese año y nunca.
Lo mismo para la de Biologia e incluso uno de los dos que nos dio Filosofia, cosa que me parecia harto aburrida hasta 3º
Comentario por Iván
20/01/2008 @ 20:18
Por cierto Cesar si tan sectario y partidista te parece ¿por que no te vas a tu El Mundo y la COPE? paradigmas del buen hacer periodistico, la neutralidad, la objetividad y el lenguaje correcto.
Comentario por Gustavo Haemers
20/01/2008 @ 22:22
Bravo por su respuesta: He sido profesor (de idiomas, soy filologo, en mi pais, Belgica), antes de ocuparme de educacion de adultos : Desde unos 20 años vivo retirado en PM, pero he dado muchas clases de diomas (INEM y privados) para no morirme de soledad y aburrimiento!
Que refrescante, alguien que dice las cosas como son : pedagogia y didactica no son mas que un saco de trucos, hinchado al estatuto de ciencia, de la que no tiene nada sino el verboreo …
Esential es hacer aprender, y por esto solo podemos motivar, nada mas ….
Si, en lugar de falsos profetas, mas medios materiales y si, mas ejercicios de memoria (tan denostada ahora, como si no fuese uno de los pilares de la intelligencia : los ordenadores no son otra cosa que memoria agigantada … Si menos moda y volver a lo esencial : filosofia, Latin; matematica …
100% de acuerdo
Comentario por Alumnator
20/01/2008 @ 22:24
Rafael Reig demuestra que la mejor forma de enseñar didáctica es no decir que vas a enseñar didáctica. O mejor aún renegar directamente de ella. El ejemplo que cita de La Celestina es simplemente un alarde de didáctica de primera división: una idea chocante, un auténtico shock que provoca inmediatamente el interés y la curiosidad de los asesinos. No sé si me ha cautivado más la idea de demostrar que Calixto era eyaculador precoz o el candor de algún asesino que no sabía lo que era este lamentable lance del sexo que -por descontado- todos conocemos de oídas. El secreto es, pues, que no se te vea el plumero. Enseñar literatura demostrando a las claras que no vas a enseñar literatura. Enseñar didáctica renegando de la didáctica. El mundo al revés. Yo, que soy alumno del CAP, más concretamente de Enrique García (cuyo blog os recomiendo encarecidamente porque está repleto de interesantísimos artículos, anotaciones, citas y reflexiones) propongo que directamente el profesorado de Secundaria entre en clase y diga: ”No sólo no me propongo enseñaros nada, sino que tengo la intención de que olvidéis la mayor parte de las cosas que ya habéis aprendido”. Con dos cojones y la bandera de Tafalla. Los resultados serían tan demoledores que los asesinos pasarían a ser considerados como los reinsertados.
Saludos
Alumnator
Comentario por Jesús
20/01/2008 @ 22:31
Enrique:
la tesis que yo defiendo en los textos a los que enlazaba es que la enseñanza de la didáctica tendría que ser como la del MIR de los médicos: una vez que los futuros profes han aprendido su materia (geografía, matemáticas, o lo que sea), deben ir a enfrentarse a alumnos de carne y hueso como los médicos deben ir a enfrentarse con enfermos, y allí es donde los especialistas (¿pedagogos?, ¿profesores veteranos?) deben enseñarles CON SU PROPIA PRÁCTICA cómo hacerlo. No creo que tuviera que haber facultades de pedagogía: si los profesores de esas facultades saben tanto sobre didáctica, estamos desperdiciándolos en una facultad, y estamos hurtándoles a los alumnos de los colegios e institutos la posibilidad de tener unos profesores maravillosos. Y naturalmente, cuanto más experto en didáctica sea uno, más debe encargarse de enseñar a alumnos a los que, precisamente, es más difícil enseñar (por conflictivos, torpes o superdotados).
Comentario por Enrique García
20/01/2008 @ 23:04
Algunas consideraciones al debate, aunque no es que me guste mucho un debate que rápidamente se lanza hacia la descalificación aunque sea con argumentos muy razonables.
1) El denostado CAP fue promulgado en 1972 a partir de la L.G.E. e Villar Palasi. ¿Por qué no se ha cambiado todavía? Hay dos proyectos: uno derivado de la LOGSE (CCP) y otro de la LOCE (DED)
2) ¿Qué opinión les merecen los profesores de Didáctica de las Ciencias Experimentales, Didáctica de la Matemática, Didáctica de la Lengua, Didácticas de las Ciencias Sociales?
3) Alguien me puede explicar por qué tenemos tantos problemas para encontrar Centros de Prácticas.
4) Lo de formar a los profesores igual que en el MIR sería una buena opción si el profesorado de secundaria se actualizase como lo hacen los médicos que asisten a congresos de su especialidad, etc. Y no me vale que vayan a congresos de física o de matemáticas donde la transmisión, la enseñanza de las matemáticas no interesa. Y no olvidemos que antes que matemático, un profesor de secundaria de matemáticas es profesor.
Comentario por Jose
20/01/2008 @ 23:18
Que curioso, que el pais que mejor puntuación tiene en el informe Pisa sea uno que los profesores ante todo se forman en didáctica y sólo luego en una materia.
Que curioso que cuando surgió la LOGSE los chicos de 7º y 8º de EGB que no eran en exceso conflictivos cuando estaban en manos de profesores de primaria (personas formadas en didáctica), al año siguiente, los mismos chicos, ”desbordan” al profesorado de secundaria (personas que saben muchísimo más de materia).
Que curioso que siga habiendo muchísimos más problemas en 1º de la ESO que en 6º de primaria. ¿Tanto cambian los chicos ese verano? o ¿tan incompetentes son los profesores de secundaria que se resisten a aprender didáctica? (Porque algunos que se han interesado por esa didáctica han visto que puede funcionar).
Tu mismo, Rafael, defiendes que hay que ”motivar a los alumnos para que aprendan ellos en vez de enseñarlos”, me temo que es una de esas cosas que ponen en los manuales de didáctica. Ya ves, hasta tú mismo que pones a parir la didáctica, propones como ejemplo de lo que funciona bien lo mismo que esos manuales. ¿No te hubiera ido mejor si, sin didáctica y tonterías de esas, les hubieras ordenado leer la Celestina y aprender de memoria los primeros párrafos como el resto de profesorado antididáctica? ¡SE COHERENTE!
Podemos despotricar contra la didáctica, añorar el latín (que en la vida diária usamos todos los días ¿no?) pero EN EL MOMENTO EN QUE NOS PONEMOS A EVALUAR DE FORMA SERIA Y CIENTÍFICA LOS DATOS SE CAE POR SU PROPIO PESO LA NECESIDAD DE LA DIDACTICA, que como vemos en los comentarios, no es precisamente algo que el profesorado de secundaria abrace masivamente; a si que no mintamos ¡NO ESTAMOS LLENOS DE DIDACTICA CUANDO TANTO PROFESOR AFIRMA PASAR DE DIDÁCTICA!
Comentario por Imzec
21/01/2008 @ 01:42
Como estudiante, que hace un lustro corto que salió del instituto, un comentario: me parece muy bien que los profesores debatan sobre las mejores técnicas para enseñar, atraer, capturar, transmitir, meter grandes cantidades de conocimiento en pequeñas cabezas, estimular al geniecillo a que se lance, impulsar al lento, castrar al borde, etc. Es su profesión, y si eso se lo enseña la didáctica, estupendo, no me meto porque no soy profesor y no sé del tema. Pero sí que sé de una cosa: sé, porque lo he probado en mis tiernas orejas, que hay una gran masa de profesores de primaria y secundaria que no tienen ni idea de qué están hablando, que aprobaron una carrera o algo así y encontraron la salida en ‘’si no encuentro nada, para profe”. Con la ventaja de que consiguieron enquistarse en el sistema, con sueldos pasables y menos tensiones que buscándose la vida de empresa a empresa. Y son fundamentalmente inútiles para la enseñanza, no sólo porque no sepan las técnicas, que con el tiempo muchos las aprenden (a lo MIR pero sin adjunto), sino porque simplemente no conocen la materia. En mis diez (¡diez!) años de clases de inglés a tres horas semanales, todavía no sé inglés. Y hablo alemán fluido porque en la escuela de idiomas, gente con conocimientos (y mejores condiciones, también es cierto) me lo enseñó, en tres años. Pero en esos diez años, ni uno sólo de los profesores, dedicados exclusivamente a esa asignatura, sabía hablar inglés, tan sencillo como eso, y desde luego jamás lo hablaron en clase. Salvo para repetir como loros la frase del día y que la copiásemos y aplicásemos a los ejemplos del cuaderno, estupendo método de enseñanza, sí señor. El caso del inglés es particularmente sangrante, pero pueden ustedes aplicarlo al resto de materias: la historia, las matemáticas…
Señores, ¿luego se extrañan de algo?
Un saludo.
Comentario por Imzec
21/01/2008 @ 01:50
Como intuyo que a algún profesor actual le va a saber mal mi comentario anterior, una última reflexión: existen los profesores buenos, los hay a patadas, dentro y fuera del gremio. Ellos lo saben. El que ha visto a treintaitantos garrulos bebiéndole las palabras cuando habla de los cuatro grados de organización de la morfología de las proteínas y le ha echado la bronca a un alumno suyo porque se estaba planteando hacer químicas como hizo él, ese lo sabe.
Son ejemplos reales.
Y si ustedes, profesores desesperados con su grupo de alumnos y con aprecio nulo hacia la generación que viene, creen que eso no sucede en la vida real, y que los alumnos son incapaces de sentir interés hacia algo que no sea la PSP, es que quizás no sean ustedes buenos profesores.
Un saludo.
Comentario por Carmen
21/01/2008 @ 03:09
Digamos que el tema de la educación me interesa mucho.Me dieron el título de profesora de EGB,que no llegué a estrenar.
Educar me parece algo muy serio,no debe ser un vehiculo para conseguir una poltrona o un sueldo fijo.
Para enseñar hay que amar la materia que se va a enseñar,y con esto y un par de habilidades para conectar con los alumnos ,casi sería suficiente.
Estoy de acuerdo con José,es un problema que he contemplado año tras año y analizando datos lo que vi eran dos cosas:
1.Se engordaban las notas en primaria .
2.las diferencias entre maestros y profesores en secundaria,en el primer ciclo eran notables.
Opino que los alumnos no estan motivados pero tampoco lo están los profesores y asi nadie disfruta .
Recuerdo mi primaria y mis ganas de aprender ,disfrutaba cada dia…ahora tengo a un adolescente en casa que suspende 5 asignaturas y al mismo tiempo la tutora me dice que es un niño con una cultura y conocimientos superiores al resto…
¿Cómo debo traducir esto como madre?
Un saludo
Comentario por miguel
21/01/2008 @ 08:45
Últimamente está medrando la idea de que denostar la pedagogía y la psicología educativa es propio de personas más atentas a la defensa de la cultura, que intentar ayudar a los alumnos a que aprendan y aprueben es una suerte de apología de la ignorancia. Exigir que los profesores enseñen parece una mariconada de progres. ¡Que aprendan los alumnos! ¡Que para eso les pagan! … Ah, no, que a quienes nos pagan es a nosotros…
Comentario por Jesús
21/01/2008 @ 09:21
Enrique:
estoy totalmente de acuerdo con lo que dices en tu último comentario. La organización de la enseñanza y de los centros en España es nefasta; lo que pasa es que para cambiarla hace falta otra cosa, que no son cursos de didáctica. Hace falta más bien:
1) meter a la gente en la cabeza que los colegios e institutos son como los hospitales: sitios a donde va la gente porque les falta algo (cultura, en un caso, salud en otro), y allí están los expertos que se lo pueden dar; [lo malo es que los hospitales también se están convirtiendo a la ”cultura LOGSE”, donde al médico se le toma por el pito del sereno, y no digamos al resto del personal]
2) exigir que los documentos oficiales donde dicen que ”esta persona está capacitada para ser profesor de tal cosa” y ”esta persona sabe lo que dice el BOE que hay que saber para tener el título de la ESO”, ¡¡¡¡digan la verdad!!!! Si hubiera un sistema de inspección o de control mediante el que se pudiera echar (o reciclar) a los profesores que no demostraran que saben conseguir que los alumnos aprendan, y no dejar pasar de nivel a un alumno que no sabe escribir dos líneas correctamente, ni despejar una ecuación, ya veríamos como la enseñanza funcionaba mejor. Pero el sistema actual es como la economía soviética: ”unos hacen que enseñan, y otros hacen que aprenden”. Naturalmente hay excepciones, pero por desgracia sólo dependen de la buena voluntad de cada uno.
Comentario por Jorge
21/01/2008 @ 12:49
Aunque me parece de libro el ejemplo de Rafael Reig en torno al estudio de la Ceslestina, creo que se contradice al afirmar que es innecesaria la pedagogía.
Como profesor de secundaria, vocacional y enamorado de la profesión, asisto año tras año al desgaste que supone convivir con compañeros de profesión que no tienen niguna intención de ser pedagógicos, y apelar a la memoria a pelo pajarero, como único recurso al que atender el esfuerzo.
Y no; dar hachazos de emocionalidad y experiencia propia, de sorpresa ante lo que se imparte, ayuda a fijar los contenidos en la memoria tanto como las horas de repetición con codos. En definitiva, aprender pedagogía.
Quisiera que, de una vez, cuando se habla de informes y de resultados, la adminisrtracion se mirara al ombligo y revisara el método de oposicion de sus profesores de secundaria; un método mayoritariamente memorístico, donde, por desgracia, vuelve a aprobar fundamentalmente el que mejor ha memorizado 72 temas, y no quien puede trasmitir e incentivar mejor ese conocimiento. Y, por si eso fuera poco, no existe después ninguna exigencia posterior de reciclaje y re-formación pedagógica, puesto que quienes tendrían que verificar esa eficacia son un cuerpo de inspectores de educación, todos huidos del aula, que emigraron en busca de más tranquilidad a los despachos, ajenos al devenir a pie de pizarra.
Comentario por Gabi
21/01/2008 @ 17:39
Los factores que influyen para que una clase de ”asesinos” (o peor) salga adelante son muchísimos. Decir que pasar de la didáctica es la clave es erróneo, y no precisamente por la contradicción de usar un método de didáctica para dar clase luego; sino porque hay que saber adaptarse a la clase a la que se le está enseñando algo. Dentro de un mes seré alumno de CAP, pero gracias a mi experiencia como profesor en una academia y dando clases particulares he llegado a la conclusión de que lo mejor es dar las clases en cada sitio de forma diferente.
Una compañera que está cursando el CAP ahora mismo me comenta muchas veces que lo que su tutor le enseña, a la hora de la verdad, es totalmente inútil. ¿Y qué es? Pues una metodología basada única y exclusivamente en el método comunicativo. ¿El resultado? Los alumnos lo toman por tonto. De igual forma, cuando a un niño (tenga la edad que tenga, incluso nosotros) le metes mil estructuras gramaticales con sus diferentes usos (nuestra especialidad es el inglés), se aburre (si no se vuelve loco antes) y pasa olímpicamente de la asignatura. El secreto está (o al menos, eso creo) en encontrar un término medio que se adapte al grupo al que le estés dando clase.
Dejando de lado mis aportaciones de aficionado (a ver qué tal después del CAP), he de decir que coincido plenamente en que hay muchos profesores totalmente desmotivados con su trabajo. ¿Por amenazas o malos tratos, quizá? No, porque no les gusta lo que hacen. Una amiga me dijo una vez que tenía tres motivos para ser maestra: junio, julio y agosto. Y así hay miles de personas (o cientos). Un compañero de facultad, realmente inteligente y muy disciplinado en sus estudios, se está preparando unas oposiciones que le van a meter en un trabajo que no le motiva de ninguna forma y que no le gusta, ¿cómo dará este hombre sus clases, entonces? Por eso muchas veces pensamos que las oposiciones deberían medir parámetros como la motivación de los candidatos, claro que aún no han inventado un ”motivatómetro”.
Evidentemente, y como también se ha dicho, hay profesores realmente involucrados en su trabajo. Buena prueba de ellos son los asociados a GRETA, la asociación de profesores de inglés de Andalucía. En su congreso anual presentan diferentes propuestas para que los niños aprendan inglés y algunas se contradicen, pero oye, la enseñanza va de eso, de mirar, comparar y escoger lo mejor para tus alumnos.
Comentario por gustavus ficus
22/01/2008 @ 12:37
Hola, tengo 27 años, y llevo uno siendo profesor de LATÍN y me alegro de que se de cuenta que es más importante la CULTURA que la pedagogía, sobre todo la CULTURA CLÁSICA, base de nuestra cultura.
Comentario por Beatriz
07/11/2008 @ 14:42
”Y si ustedes, profesores desesperados con su grupo de alumnos y con aprecio nulo hacia la generación que viene, creen que eso no sucede en la vida real, y que los alumnos son incapaces de sentir interés hacia algo que no sea la PSP, es que quizás no sean ustedes buenos profesores”.
Yo ya no sufro el aula. Estoy en excedencia y no echo de menos para nada la docencia, sino todo lo contrario. No me ofende lo que dice IMZEC a pesar de que soy una desertora de la tiza y reniego de los adolescentes. Y no me ofende por el sencillo motivo de que me apena que no sepa ver sus propias limitaciones. Yo, al contrario que él creo que un buen alumno ni siquiera necesita profesor. Y lo sé porque no solamente fui profesora, sino alumna brillante. Y nunca califiqué de malo o bueno a mis profesores. Sencillamente, no me importaba el tipo de profesor que tuviera. Yo siempre disfrutaba con la clase.
Por lo tanto, ”amigo” IMZEC aplìquese el cuento. Tal vez el que no puede aprender, por lo que sea, es usted. Repito, un buen alumno (incluidos los superdotados) NI SIQUIERA NECESITA PROFESOR.
Menos historias Sr. IMZEC.
Comentario por Beatriz
07/11/2008 @ 14:56
”Pero sí que sé de una cosa: sé, porque lo he probado en mis tiernas orejas, que hay una gran masa de profesores de primaria y secundaria que no tienen ni idea de qué están hablando”
Sr. IMZEC, los profesores de las escuelas de idiomas son los mismos que los de los IES. Por lo que sé hasta hace poco no era asì pero ahora, si se fija en las listas de substitutos, verà que a los substitutos de las escuelas de idiomas los contratan de las listas de substituto de los IES. Lo mismo pasa con los interinos. Por tanto, sus conocimientos, intuyo (corrija si me equivoco) deben andar a la par.
Dice que los profesores y maestros no tienen ni idea. Hasta no hace mucho aprobaban oposiciones muy duras. No sé si usted habrìa podido aprobarlas. Piense que solamente solìan aprobar los mejores de cada hornada universitaria de carreras que eran en muchas ocasiones durillas de roer.
Unos tribunales (supongo que con màs preparaciòn que la suya) los juzgaron aptos para enseñar, no sé qué motivo habrìa de tener nadie para juzgar su juicio mejor que el de un tribunal para evaluar la calidad e un docente. Tal vez sea usted Dios. Si es asì, avise.
” que aprobaron una carrera o algo así y encontraron la salida en ‘’si no encuentro nada, para profe””.
Claro, porque las oposiciones las regalan, no? No le parece que hay cientos de trabajos que requieren menos cualificaciòn?
” Con la ventaja de que consiguieron enquistarse en el sistema, con sueldos pasables y menos tensiones que buscándose la vida de empresa a empresa”.
Mire, yo di clase unos cuantos cursos, no muchos por cierto. Ahora trabajo en un organismo oficial pero no soy funcionaria; es decir, estoy sometida al rigor de la inestabilidad laboral y de las tensiones propias de la empresa privada. Pues le aseguro que antes de volver al aula, mendigo en cualquier esquina. Fui funcionaria de carrera, estoy en excedencia pero le repito que de volver a pisar un aula, NADA DE NADA. Tengo una carrera investigadora brillante y espero que las cosas me sigan yendO bien en mi trabajo pero si no se da el caso, me voy a cosechar tomates si hace falta. Al aula, NO.
”Y son fundamentalmente inútiles para la enseñanza, no sólo porque no sepan las técnicas, que con el tiempo muchos las aprenden (a lo MIR pero sin adjunto), sino porque simplemente no conocen la materia. En mis diez (¡diez!) años de clases de inglés a tres horas semanales, todavía no sé ingléS”.
A lo mejor es que usted no està dotado para los idiomas. Ha aprendido alemàn por lo que sea, pero el inglés no puede. Si fuera realmente bueno en idiomas no necesitarìa profesor.
Yo hice mi segunda carrera por la UNED y nunca consulté con un profesor tutor nada de nada. Y se trata de una carrera de ciencias muy dura muy dura. Hay que aceptar las limitaciones que no pasa nada, la vida sigue igual.
Perdòn por poner algunas tildes al revés pero tengo un teclado extranjero.