La actitud del Partido Nacionalista Vasco, sólo extraña y escandaliza a los ingenuos. La vocación heredada de Sabino Arana es conseguir un estado independiente de España. Una nación exclusiva y excluyente. Los crímenes de ETA son condenados por el PNV. Pero la Kale Borroka y el universo abertzale, son sus hermanos. Los nacionalistas vascos (PNV) siempre han financiado a los encubridores, colaboradores y apologistas de los violentos. El PNV siempre estará del lado de los verdaderos patriotas. La manifestación en adhesión a las detenciones de presuntos miembros de banda armada, no lo consideran motivo para renunciar a conseguir los mismos fines que ETA, aunque camuflados entre los demócratas. El PNV y sus seguidores necesitan veinte años de gobiernos no nacionalistas.
PEDRO TARACENA GIL. MADRID
No tengo ni idea de cuáles son los fines de ETA, imagino que la independencia, ¿no? ¿Por qué va a renunciar nadie a ese fin, aunque también lo tenga ETA? Si uno quiere acostarse con una chica tiene los mismos fines que un violador, pero eso no le convierte en violador. Tampoco sé qué gobierno necesita el País Vasco y, aunque lo supiera, creo que son ellos los únicos que tienen derecho a decidirlo. Si resulta que quieren independencia, qué le vamos a hacer.
¿Qué es eso de “una nación exclusiva y excluyente”? Cuanto más lo pienso, más me convenzo de que todas las naciones son exclusivas y excluyentes. Si mañana un emirato del golfo pérsico decide convertirse en el reino de España, ¿nos parecerá de perlas? Sí, claro, España no es exclusiva. Ni excluyente: todo ciudadano de Sudán que quiera ser español no tiene más que decirlo y al momento Herr Rubalcaba le entrega un pasaporte en regla, aquí no se excluye a nadie, somos así.
En serio, ¿qué rayos quiere decir? Supongo que, si el País Vasco no puede ser “una nación exclusiva y excluyente”, eso significa que no puede ser una nación normal. Porque todas son exclusivas y excluyentes, ¿no le parece? O en palabras con menos moralina y más sentido común político: puede ser todo lo nación que le dé la gana, siempre que no sea soberana ni independiente, ¿correcto?
Por motivos personales no he podido asistir a la manifestación físicamente, pero he estado todo el día unida en oración a los que estaban por las carreteras desde todos los puntos de España .Ha sido la manifestación de mayor importancia que se ha registrado en nuestro país. No creo que el señor Zapatero y su gobierno ante esta multitud de personas que claman por la vida, pueda hacer oídos sordos. Espero que no.
ELENA BAEZA. MÁLAGA
Pues yo estoy convencido de que es muy fácil hacer oídos sordos, como saben de sobra los manifestantes del sábado. Alguno de ellos podría enseñar a Zapatero a hacer oídos sordos, por ejemplo, José María Aznar. Recuerdo muy bien las manifestaciones contra la invasión de Iraq y el desdén petulante con el que el tal Aznar las despachaba. No eran más que un hatajo de pancarteros, una algarada callejera, unos tontos útiles manipulados por la sensiblería de los rojetes ambiciosos. ¿Que eran muchos y se manifestaban llenando las ciudades? Pues que se manifestaran todo lo que les diera la gana: un presidente serio no tenía que hacer el más mínimo caso a unos tíos con pancartas. Un presidente serio no tenía que caer simpático y su responsabilidad era gobernar y tomar decisiones impopulares, pero necesarias para la grandeza metafísica de España. ¿Se acuerda? Pues ya está: hacer oídos sordos está tirado.
No tengo muy claro qué clamaban estos tipos por la calle (o en remoto, desde su propio domicilio, unidos en oración), me parece que prohibir la interrupción voluntaria del embarazo. Teniendo en cuenta que es legal hace años y que ni Aznar ni el PP han hecho nada para cambiar esa ley, ¿quién rayos les escucha? Parece que hasta el PP ha hecho ya oídos sordos.
Por otra parte, la interrupción voluntaria del embarazo, como su propio nombre indica, es voluntaria. ¿Qué más da que la ley la permita, si el sano pueblo está en contra? Con no hacerlo, asunto concluido. La ley no prohíbe beber la propia orina, pero a (casi) nadie se le ocurre y no es urgente que lo ilegalicen. ¿Para qué prohibir lo que nadie va a hacer de todas formas? ¿O quizá ese clamor no es tan multitudinario?
Los medios españoles, casi sin excepción, condenan falsamente a Polanski de violador. Una cosa es violación, un acto violento y no consentido, y otra estupro (ver diccionario de la RAE), que es exactamente lo que ocurrió. Para informar, hay que informarse primero. El coito de Polanski con la entonces menor fue consentido, tal como atestiguó la misma víctima, y también la actriz Anjélica Huston, prácticamente testigo del suceso, quien además dijo que la niña era hosca, y parecía y se comportaba como mucho mayor. El estupro también es delito, y Polanski se declaró culpable. Debe cumplir con la ley, y su talento no es excusa para no hacerlo. Pero no es justo, y es pésima labor informativa, llamarlo violador cuando no lo ha sido. Las cosas como son.
HUGO SCORNIK GERSTEIN. LAS PALMAS DE GRAN CANARIA
En España no hay delito de estupro. Hay que informarse. Hace tiempo que no existe (ver Código Penal, más bien), así que es como decir que es culpable de quebrantamiento de promesa de matrimonio. Polanski se declaró culpable (para que se retiraran otros más graves, como violación anal, administrar drogas a una menor, etc.) de relaciones sexuales ilícitas, el antiguo “statutory rape” (que es el término que suele usar la prensa norteamericana), es decir: violación legal. Esto significa que da lo mismo que haya o no consentimiento: si tú te acuestas con un menor, la ley lo considera violación, por el simple hecho de que es menor, aunque Anjelica Huston o el sursuncorda digan que lo estaba deseando (¡y que era hosca, la tía!). Teniendo en cuenta que aquí no es delito el estupro y que la edad para el consentimiento, en España, son los trece años, pues ya me dirá qué hacemos para traducir un delito grave. ¿Ponemos estupro, que ni siquiera es delito? A mí eso me sí que me parece una pésima labor informativa, y una traducción torpe. Nadie le “condena falsamente”, pero que la Huston diga que “parecía” mayor y encima antipática tampoco le quita importancia.
Mi opinión es que violación refleja mejor la gravedad del delito cometido por Polanski, de acuerdo con la ley que le juzga. Eso sin entrar ahora en consideraciones de índole moral.
Sus sortijas significan que no sostendrán relaciones carnales hasta los esponsales. Miley Cyrus (Hannah Montana) o la joven banda masculina de los Jonas Brothers (Camp Rock), son algunos de los rostros televisivos que han admitido que no sostendrán relaciones carnales hasta el matrimonio. El arranque de estos tesoros de los Estados Unidos se remonta a los años 90 entre los grupos pro abstinencia. Los anillos tienen mensajes como: “El amor verdadero espera” o “Una vida, un amor”. Kevin, Joe y Nick Jonas, de 21, 19 y 16 años, declararon que llevar estos anillos es “una promesa a nosotros mismos y a Dios de que no mantendremos relaciones sexuales hasta el enlace esponsal”
GABRIEL ROSELLÓ. MADRID
No entiendo para qué dar tres cuartos al pregonero. ¿Qué necesidad hay de que el mundo lo sepa? Menudas ganas de presumir. En mi (remota) juventud tratábamos de adivinar quién lo habría hecho ya. ¿Dejaba señales visibles, estigmas o por lo menos cárdenas ojeras, “moraítas de martirio”? López decía que él distinguía a simple vista a las que ya: caminaban de otra forma, taconeaban con fatalismo y resignación. Viloria aseguraba que, en cuanto lo hacían, dejaban de protegerse las tetas con la carpeta de goma. Cachón afirmaba que bizqueaban un poco al mirar hacia un lado, porque después de eso cada ojo ya se movía a distinta velocidad.
Muy pronto comprobé que hacerlo tampoco dejaba señales visibles: quité las pegatinas de mi carpeta de gomas, dejé de comerme las uñas, me quité el Seiko digital y me compré un reloj de manecillas, como si el tiempo ya se hubiera pasado al enemigo. Eso fue todo.
Aunque no deje señales, hay quien necesita retransmitirse desde su propio interior: llevan un crucifijo o una camiseta del Che Guevara. Pues vale. Vuelve el drama clásico. El chico se lleva a la chica al río y resulta que, demasiado tarde, descubre el anillo en el dedo. Antes te la llevabas al río, creyendo que era soltera, ¡pero tenía marido! Ahora la sorpresa será: ¡pero era creyente! La solución es la misma: te portas como quien eres, como un gitano legítimo, y le regalas un costurero. Y a otra cosa, mariposa.
El rock produce daños morales en cinco aspectos: sexo, droga, rebelión, crea una falsa religión e influencia diabólica. Los mensajes subliminales atacan a la inteligencia, la voluntad, y la conciencia moral: las capacidades de discernimiento y de resistencia disminuyen en gran medida. En este estado de confusión moral y mental que pretende desarraigar al joven de sus bases: familia, Dios y sociedad, para entregarlo a una ideología más o menos satánica, la vía queda completamente abierta a la liberación violenta de los impulsos contenidos: odio, ira, la envidia, la venganza y la sexualidad.
MARÍA FERRAZ. BARCELONA
Le robo el título a mi amiga Belén Gopegui y su excelente novela, que prueba que tiene usted toda la razón: el rock es subversivo, música insurreccional de “ideología más o menos satánica”. Comunista o así, como mínimo. Menudo disgusto me llevo: he desperdiciado mi juventud oyendo vallenatos. De haberlo sabido, me habría hecho rockero sin titubear: venga de sexo, drogas y rebelión y, de propina: ¡una religión falsa! Crear una religión verdadera está al alcance de cualquier botarate. La prueba está en la Biblia. Crear una religión falsa exige más imaginación y esfuerzo intelectual: es una tarea digna de Borges. Lo de la influencia diabólica ¿está garantizado de verdad? En mi juventud, como Gil de Biedma, yo también “soñé con venderme al diablo, que nunca me escuchó”. Ni regalada quería mi alma.
Para alcanzar ese “estado de confusión moral y mental” que todo joven ambiciona, recurrí a Rimbaud y al coñac 103, en busca de “un long, immense et raisonné dérèglement de tous les sens”: un largo, inmenso y razonado desbarajuste de todos los sentidos. Qué pérdida de tiempo: el rock me habría desarraigado visto y no visto de mi familia, de Dios y de la sociedad. Tres hurras por el rock.
Lo mío ya no tiene arreglo, pero a mi hija, en cuanto cumpla catorce, le prohibiré leer Deseo de ser punk y escuchar Gimme danger, little stranger: ponme en peligro, pequeña desconocida, o hazme daño moral, si usted prefiere. Es la única forma de que se lance sobre el disco y el libro, lo tengo comprobado.
En la Ciudad de México se congregaron los ministros de Salud y Educación para frenar la lacra del sida, en Latinoamérica y el Caribe. En el acontecimiento, delegados del área caribeña resolvieron introducir la abstinencia antes del matrimonio y la fidelidad después de los esponsales, como fórmula para luchar contra la expansión de las enfermedades de transmisión sexual. Fueron rechazadas. ¿Quiénes ganan? Los fabricantes de condones que se enriquecen con el apasionamiento sexual que acaban en los chiringuitos abortistas con unas ganancias millonarias.
GABRIEL ROSELLÓ. MADRID
Pues a mí esos “delegados del área caribeña” me parecen más simples que el mecanismo de un cubo. ¿Qué hacer para luchar contra los accidentes de tráfico? Súper-sencillo, dirían los célebres delegados: que todo el mundo vaya a pie y asunto concluido. Así no se forran los fabricantes de semáforos. Y no les faltaría razón, claro, si uno lo ve con la cándida mirada del mentecato de remate. ¿Cómo disminuimos el número de lesiones deportivas? Súper-fácil, levantarían la mano los inevitables delegados: nadie hace deporte y ya está, cero lesiones. Así no se forran los fabricantes de cascos. ¿Los virus de ordenador? Está tirado: usemos sólo el ábaco y la máquina de escribir. Que no se forren los fabricantes de antivirus. Ajá, esto… ¿alguna otra idea?
Cuenta la leyenda que cuando a María Antonieta le dijeron que el pueblo pasaba hambre y no tenía pan, respondió como una auténtica delegada caribeña: qué bobada, pues que coman pasteles (Qu’ils mangent de la brioche!). Ha quedado, igual que sus amigos, como ejemplo señero de estolidez irremediable.
El problema no se le plantea a los castos y fieles, sino al resto (¿una inmensa minoría?), a los que nos gusta sin enmienda, pero queremos utilizar una protección adecuada. Sabemos que si no folláramos, no usáramos ordenador o no hiciéramos deporte, no habría problema. Toma, claro. Pero nos gusta, aunque usted no lo entienda. Y se soluciona con látex, que es algo barato, y un poco más sencillo y realista que cambiar la naturaleza humana, como “resolvieron” esos desquiciados delegados.
Últimamente los medios de comunicación españoles están criticando a Obama por haber recibido el Premio Nobel de Paz. Él no tiene “la culpa” por haber trabajado intensamente en la Casa Blanca durante sólo ocho meses intentando solucionar los desastrosos ocho años de su inepto predecesor. No buscaba dicho premio, y lo ha aceptado con mucha más humildad que nuestros políticos de aquí suelen demostrar cuando raramente llegan a conseguir un logro parecido. Personalmente, me alegro de que estén lanzando premios en su dirección en vez de zapatos.
RICHARD M. MCBRIDE. VALENCIA
El premio Nobel (corríjame si me equivoco) no es obligatorio, como si fuera una multa de tráfico o un impuesto nuevo del insaciable Gallardón. Se puede rechazar con toda tranquilidad. Cuando alguien rechaza un premio, lo normal es pedirle explicaciones. A mí me parece bien, pero mejor aún me parecería que al que acepta un premio se le reclamara lo mismo: una explicación de por qué lo acepta. Juan Goytisolo acaba de explicar por qué rechazó un premio, por ejemplo. Lo que no ha explicado Obama en absoluto es por qué lo aceptó, sobre todo cuando (según dice él mismo) no se lo merece. ¿O eso de que no lo merece lo dice con la boca pequeña de la falsa humildad? Acabáramos.
En 1964 Jean-Paul Sartre rechazó el premio Nobel, quizá lo recuerde. No sólo eso: avisó una semana antes, con exquisita cortesía, en carta al comité Nobel, de que no deseaba aceptarlo, en caso de que se lo concedieran. Se empeñaron en dárselo y no lo aceptó, y explicó las razones por las que lo rechazaba. Puede que a usted no le gusten esas razones, pero ahí están. ¿Dónde está la explicación de Kissinger o la de Obama de por qué lo aceptan?
Y lo que ya no me trago ni con kétchup es lo de la humildad. Ja, ja,ja. ¡Si todos dicen lo mismo! El rey Alfonso XIII le entregó un premio a Unamuno. “Gracias por este premio que tanto me merezco”, declaró el escritor. El rey, sorprendido, le dijo que todos los que recibían un premio siempre le habían dicho lo contrario: que no se lo merecían. “Y tienen razón”, respondió, lapidario, el rector de Salamanca. ¿Tiene razón Obama?
Leo con estupor que el fundador del Circo del Sol ha pagado de su bolsillo la cifra de 23 millones de euros (25 millones de dólares) para viajar al espacio durante once días y visitar la Estación Espacial Internacional. Resulta que este individuo, que se define como una persona ecologista, solidaria y comprometida con el medio ambiente y los problemas que acucian al planeta, ha llevado a cabo este viaje con el objeto de concienciar a la población mundial y a los distintos gobiernos sobre la importancia del acceso al agua potable en todo el mundo.LUIS DEL CASTILLO VERGARA. UMBRETE (SEVILLA)
No tengo ni idea de quién es ese individuo, pero yo, por instinto (de conservación), cuando oigo hablar de solidaridad me llevo la mano a la cartera, no sea que ya me la hayan apandado. Menudos son. ¿Qué se puede esperar de un tío que se define a sí mismo como “persona ecologista, solidaria y comprometida”? Ni que fuera un banco o una compañía eléctrica, que son quienes con más desvergüenza se definen: hoy en día la ecología, la solidaridad y el compromiso con el planeta (E.S.C,) son la Santísima Trinidad reglamentaria de la ética empresarial. No hay multinacional que no diga lo mismo y eso ¿no le hace sospechar un poco? A mí sí.
A la hora de presumir de E.S.C., los primeros son los empresarios, seguidos (a muy corta distancia) de los altos cargos. Hemos llegado a un punto en el que hay que decir: ahí os quedáis. De lo primero que se apropia el poder es del lenguaje, para que pierda todo significado. Si la E.S.C. vale lo mismo para un roto que para un descosido, para mandar tropas a Afganistán o para subir la tarifa eléctrica, para hacer el payaso en la estratosfera o para vender más yogures laxantes, lo mejor sería mandar a la E.S.C. al espacio exterior para que fría espárragos sin gravedad.
Apenas conseguimos librarnos de la religión verdadera y ya nos abrazamos, desconsolados como huérfanos, a la religión E.S.C., en cuyo santo nombre continuarán las mismas bárbaras Cruzadas y majaderías del tamaño de la que menciona. ¿Será posible vivir sin el amparo de una causa justa ni el consuelo de la fe en nuestra propia bondad?
“Jamás se había producido una persecución tan parcial y sectaria”. Sin duda. No hay más que cambiar la palabra persecución por investigación democrática, absolutamente legal y legítima y todo resulta perfecto. Porque nunca en la historia de nuestra joven democracia se ha producido un fenómeno tan masivo de degradación moral como éste del PP. ¿O es que, por ser del PP, los delitos hay que darlos por inexistentes o, incluso, aplaudirlos? ¿Quieren decir eso dirigentes del PP cuando dicen: “Haga lo que haga Camps será respaldado por la dirección del PP”.
BENJAMÍN FORCANO. MADRID
La gente no se escandaliza: saca la alarmante conclusión de que todos son iguales. Triste, pero qué esperaban. Rajoy será blando con los imputados, pero muchos recordamos la entrada en prisión de Barrionuevo, condenado (no imputado, ojo: condenado por secuestro y malversación, qué fruslería). Le acompañaban hasta la misma cárcel, no sólo Felipe González y Alfonso Guerra, sino toda la ejecutiva socialista encabezada por Joaquín Almunia y José Borrell. Hubo aplausos. ¿Acaso tuvo reparo Zapatero, candidato a la Presidencia, en invitar a actos públicos a Barrionuevo?
Habla de “investigación democrática, absolutamente legal y legítima”. Si grabar las conversaciones de un acusado con su abogado le parece que respeta el derecho de defensa, entonces sí. Son ese tipo de “pequeños detalles” tan contrarios al Estado de Derecho los que distinguen un juicio justo de Guantánamo (o un proceso legal de un circo). ¿La mayor degradación moral de nuestra joven democracia? Si le parece que montar el GAL es una conducta ejemplar, entonces sí. Ni siquiera en caspa supera el PP al PSOE: recuerde a Roldán, en el sillón de eskay, con las furcias en tetas y la tele puesta.
No se confunda: quiero que se llegue al fondo contra el PP, al que detesto, pero ¿no podían hacerlo los jueces solos, sin tener aguantar la insufrible tabarra farisea y la indignación oportunista? Mientras no se ataque en serio la corrupción (leyes de financiación de partidos, de ayuntamientos, etc.), todo se queda en arma arrojadiza para tirar una pedrada cuando conviene.
Los jóvenes aspirantes a literatos somos portadores del futuro del arte, de un bello ideal por el que sacrificamos nuestras vidas, y que sin embargo, no sirve para nada. Estamos en plena decadencia literaria. Solo prima la sencillez, la lista de best-sellers, y el borreguismo utilitario. Nadie se interesa por nosotros, nadie lee ya poesía nueva, innovadora, creativa. ¡Cuántos versos luminosos se habrán perdido en los mares del desprecio y de la ignorancia! ¿Cuántos Alejandros Sawa y Emilios Carrere tienen que perderse en el olvido? Yo mismo he editado más de cinco poemarios, y jamás han tenido la más mínima oportunidad de caer en manos de ningún editor. Rejuvenezcamos este noble arte. Construyamos una Edad de Bronce de la literatura hispana.
LUIS ASENJO ROBLES. MADRID
Pues ánimo, amigo. Pero no se crea que en en1927 todo el mundo leía a Alberti o Cernuda. Ni mucho menos. Leían (los que leían) folletines y literatura galante (o sea, porno light). En su infinita bondad y sabiduría, el buen Dios nos ha dado caninos, incisivos y molares: señal de que no pretende que comamos sólo verduras. Unas acelgas rehogadas en Juan Benet serán buenas para el crecimiento (del espíritu), pero, qué canastos, a mí también me gustan los torreznos, las novelas de espías y las hamburguesas: no sólo de sana “poesía nueva, innovadora, creativa” vive un paisano.
Una cosa es el prestigio cultural, que lo deciden los mandarines, y otra lo que lee la gente. Los mandarines, en sus pesebres editoriales o docentes, no son inmunes a los intereses económicos que les dan de comer. En este capitalismo feroz, leemos lo que nos obligan a leer, igual que nos ponemos chaquetas con o sin solapas según corresponda. Bailamos al son que tocan, pero no sólo en la lectura, amigo.
Podemos hacer una de dos cosas. Number one: impugnar la totalidad del sistema literario, incluidos nosotros mismos, sus cinco poemarios y mis infumables novelas. Number two: admitir que está muy bien que se promocione a determinados autores, pero protestar porque no somos nosotros los beneficiados. Yo no soy muy partidario del quítate tú para que me ponga yo.