Opinion · El repartidor de periódicos

Los periódicos de Rajoy y sus mujeres

Una mujer de ojos lujosos y
otros pactos conmigo
Juan Gelman

Libre te quiero como arroyo que brinca
de peña en peña /
pero no mía
Agustín García Calvo

 

El otro miércoles, día mercurial, dijo esto nuestro amado líder Mariano Rajoy en Onda Cero a preguntas de Carlos Alsina:

–¿Vería usted con buenos ojos sancionar a las empresas que pagan menos a las mujeres por hacer el mismo trabajo?

–Los gobernantes debemos ser muy cautos a la hora de saber cuáles son nuestras competencias y cuales no, y desde luego no hay ninguna que sea igualar salarios. No, no, no. Yo no les diría a ustedes cuánto tienen que cobrar, francamente.

–¿Debe legislarse para que mujeres y hombres cobren lo mismo por el mismo trabajo?

–No nos metamos en eso.

Al día siguiente me desperté con el primer canto del pollo, que es con el canto con que nos levantamos los noctámbulos libertinos, y me arrojé sobre el quiosco para ver cómo valoraban nuestros periódicos de papel tan brillantes y varoniles asertos. No quedé decepcionado. Mi fe en la mala fe de los grandes comunicadores españoles es inquebrantable. El PaísEl Mundo, ABCLa Razón no consideraron las palabras elisivas y lesivas de Rajoy dignas de portada. Tampoco de editorial, ni siquiera en pequeñito. Los columnistas y LAS columnistas de estos medios guardaron riguroso silencio también, siguiendo las directrices de su amado líder: “No nos metamos en eso”.

El País relega el  locuaz laissez-faire de nuestro presidente a un pudoroso faldón en página 16 (tranquilizo a obispos y beatas apuntando que dicho faldón tapaba por debajo de las rodillas. Juan Luis Cebrián nunca vestiría a sus hijas mediáticas como putas).

A El Mundo ni siquiera le parece noticiable esta breve conversación presidencial, ya no digamos meter alguna idea en un editorial o en un artículo de opinión. Dedicó las dieciséis últimas líneas de su página 13 al venusino asunto de la igualdad salarial. O sea, solo la puntita. Y qué puntita. Después de explayarse sobre el anuncio mariano de que quiere volver a presentarse, así zanjaba el periódico de la bola el asunto este de las tías, de las chorbas, de las jais (es un periódico multicultural y transgeneracional): “Rajoy no solo provocó ayer esta polémica doméstica. El PP tuvo que salir a explicar que está a favor de la igualdad salarial después de que el presidente no quisiera contestar en la entrevista”, arranca el agónico párrafo. Yo debo de ser imbécil, pues a mí sí me parece que contestó:

–Los gobernantes debemos ser muy cautos a la hora de saber cuáles son nuestras competencias y cuales no, y desde luego no hay ninguna que sea igualar salarios. No, no, no. Yo no les diría a ustedes cuánto tienen que cobrar, francamente. No nos metamos en eso.

Yo no sé qué arte practica mejor El Mundo, si la desfachatez o la fachatez. Pero, hijo, si eso no es contestar…

En ABC no encontré ni una línea sobre el asunto. Y, en La Razón, una llamadita vagamente informativa en su página 18. Aunque no se lo reprocho: La Razón siempre se ha identificado por tratar lo informativo vagamente, como corresponde a un periódico como dios manda. Después de crear el universo, dios descansó el domingo para no dar noticias negativas en La Hoja del lunes.

Todos estos periódicos constitucionalistas quizá olvidan que el artículo 35 de su prostituida constitución dice más o menos esto: “Todos los españoles tienen el deber de trabajar y el derecho al trabajo, a la libre elección de profesión u oficio, a la promoción a través del trabajo y a una remuneración suficiente para satisfacer sus necesidades y las de su familia, sin que en ningún caso pueda hacerse discriminación por razón de sexo”. Nuestra brecha salarial entre hombres y mujeres es del 22%: toma constitución. Buena parte de las mujeres maltratadas no pueden alejarse de sus maltratadores por falta de recursos económicos (la comunidad de Madrid, presidida por una MUJER llamada Cristina Cifuentes, ha reducido desde 2008 a 2017 sus presupuestos contra la violencia machista y en pro de la igualdad de 44,8 millones a 22,6; con el agravante de que, en los últimos tres años, Cifu ni siquiera ha agotado los dineros presupuestados: para lo de las chicas, le han sobrado 5,7M€ en 2014, 5,5 en 2015 y 4,6 en 2016: a lo mejor estos excedentes presupuestarios nos dan para un sobresueldo merecido a Celia Villalobos, que desde hace años demanda un tinte capilar y otro neuronal con cargo a las arcas del Estado).

Lo que más me entristece de todo esto es el silencio cómplice de LAS periodistas de estos cuatro grandes medios, altamente subvencionados y oxigenados por los impuestos de MUCHAS contribuyentes. Hace un par de semanas, en Le Parisien, un periódico pervertido de las Francias, quedó vacante un puesto de redactor jefe. Y unas cuantas periodistas de la casa, seguras de que el cargo recaería de nuevo en un hombre, propusieron una candidatura femenina colectiva para hacer visible el machismo jerárquico.

Aquí ni una mujer de los cuatro grandes medios ha cuestionado el silencio informativo sobre el feminicidio declarativo de nuestro presidente en una miserable columna de opinión. Le copiaron el silencio y la intención con rigurosa textualidad:

–No nos metamos en eso.

¿Qué nos pasa? ¿A nosotros, a VOSOTRAS? Venga, tías. Sois periodistas. Metédnosla, coño.