Presos políticos presos

Vivimos tiempos en que la fonética vale más que la semántica. El gruñido más que el verso. Las interpretaciones pueden más que los significados. Es como si una pedrada pudiera asesinar a la geología. La parte vence al todo. Al final, después de tantos siglos de academia, hemos conseguido convertir la gramática en una forma medio culta de onomatopeya. Primero nos gritamos cosas absolutamente inintelegibles muy educadamente, y al final, muy educadamente, nos matamos.

Yo creo que este país no se va a romper por una frontera, pues de geografía no sabemos casi nada. Yo creo que se va a romper más matemáticamente, pues el orden de los factores no altera el producto: para el PP y sus adláteres, un político preso es lo mismo que un preso político.

Pero no nos engañemos:

1.-Los Jordis no tienen antecedentes. No son criminales.

2.-Si acusas a alguien de sedición, tienes que saber qué es sedición. Lo dice en la RAE, que es donde se sienta Vargas LLosa (mis inmensos respetos literarios) entre el Hola y El País: “Alzamiento colectivo y violento contra la autoridad”. Siendo solo dos, los Jordis realmente resultaron extremadamente colectivos para constituir tal sedición. En mis tiempos se decía aquello de que uno es soledad, dos es compañía y tres es multitud. No entro a analizar si los Jordis, además de colectivos, tendrían también que ser violentos para incurrir en secesión, refiérome. Para otras cosas, cada cual su intimidad. Los Jordis podrían haberse montado un trío, por lo menos, para resultar más colectivos. Un colectivo de dos a mí me parece poco para meter a nadie en chirona, pero no seré yo quien cuestione las decisiones de nuestra imperial justicia.

3.-¿Por qué los Jordis están en prisión y Jordi El Grande, Pujol o sea, no? Pues porque en este país se persigue más a los fantasiosos que a los cacos. Es vieja costumbre borbónica, por cierto.

Sacaban estos días las televisiones y los periódicos entrevistas muy jugosas con presos de la dictadura franquista. Por supuesto, ellos no consideran presos políticos a los Jordis. Solo los ven como políticos presos, cuando ni siquieran son políticos. Es cierto que son formas de cautiverio incomparables. Desde esa perspectiva, podríamos decir que los presos franquistas eran veraneantes, si los comparamos con los cautivos de la Inquisición. Los Jordis son presos políticos de la era digital. Cambian las condiciones, la semántica, pero los barrotes son igual de recios. E insisto: son presos incondicionales, sin fianza posible, sin antecedentes.

El gobierno ha hecho grandes esfuerzos para tranquilizar nuestras conciencias trayéndonos voces europeas que avalan los encarcelamientos. Y nos hemos ido creyendo el cuento, el relato, que se dice ahora. Europa se toma esto de los Jordis con normalidad democrática, como también se toma con normalidad democrática dejar a los refugiados morirse de frío en Turquía. No sé si os acordáis de que se acerca el invierno, y el año pasado vimos en los campamentos/gueto imágenes tremendas de niños, mujeres y hombres muriendo lentamente. Tampoco son presos políticos. Tampoco. Aquí no hay. Vivimos en un mundo libre. No andemos matizando. Leopoldo López sí es un preso político, pues tan alta distinción, últimamente, se reserva solo a los millonarios.