Me fijé en este señor en el 2007, cuando cubrí, para otro diario, el festival de Sitges. En las ruedas de prensa él siempre hacía las preguntas más interesantes. Me di cuenta que era un gran conocedor del género y le admiré como periodista. Pensé que trabajaba para alguno de los medios de comunicación más famosos del país. Pero no. Este año me atreví a preguntarle y resulta que se llama Ray y que es el director de un fanzine que hace él con sus amigos. Eso sí, un fanzine maravilloso: “Diario de Venusville”, repleto de humor, datos, críticas y sobre todo amor total al mundo del cine.
He visto algunas películas del festival con Ray. Me gusta preguntarle su opinión, siempre me parece interesante y así os he podido dar un punto de vista diferente al mío. Hoy, además, le he realizado esta entrevista para que le conozcáis:
¿Cómo nace “Diario de Venusville”?
Somos un grupo de amigos que siempre se citan para asistir a los estrenos. Después nos vamos a un bar y comentamos la película largamente: algunas veces con sátira, otras desde la perspectiva de lo que somos: expertos, frikis del mundo del cine en definitiva.
Cuando leemos las críticas en los periódicos, casi nunca coincide con lo que hemos dicho estando borrachos en el bar, hablando sobre la película con libertad total y sin pertenecer a ningún grupo editorial. Entonces decidimos crear esta revista o fanzine, de producción casera y salchichera, con aparición bimestral.
¿Ganáis dinero con ella?
“Diario de Venusville” sobrevive gracias a las suscripciones, que ahora están cerradas, porque vamos a empezar a publicar sólo en Internet (la web estará disponible a principio de año). Por cantidades simbólicas, 50-100 euros, hemos incluido publicidad, casi siempre de los bares que frecuentamos. No ganamos nada de dinero con ella: sólo una cena para el equipo a final de temporada. De todas maneras señalar que no somos frikis, sino mutantes con la cara deformada que vivimos en el barrio de Venusville, que está situado en Marte. Tomamos las birras en un puticlub, que se llama “El último suspiro”.
¿Cuánto tiempo llevas acudiendo al festival de Sitges? ¿Cómo has visto su evolución?
Como espectador, 15 años, como redactor, 5. El Festival de Sitges ha ganado mucho con la nueva dirección de Ángel Sala, ahora están las películas que tienen que estar, la dirección es accesible, les puedes preguntar cualquier cosa; a los otros los veías sólo comiendo paellas o luciendo chapa. Álex Gorrina casi se carga el festival porque quiso que dejara de estar especializado en el género fantástico.
En Sitges, hablando con un periodista español que vive en Finlandia, me cuenta que allí el cine va estupendamente:
-A veces, hay que comprar las entradas con varias semanas de antelación. El cine siempre está lleno. La gente ama ir al cine y casi no se descargan películas. Allí hay una cultura diferente.
Yo no doy crédito a lo que oigo, así que como no conozco a ningún finlandés para preguntárselo, te lo pregunto a ti si vives allí ¿Es esto verdad?
Sólo sé que ayer mismo hubo un pase en Sitges para presentar “9” una bella y emocionante película de animación que, en España, no se estrenará hasta el 1 de enero del 2010 yya hay páginas webs donde la puedes descargar en perfecta calidad, con idioma original y en subtítulos (y no es la única del festival). No creo que en un aficionado o amante del género pueda resistirse a descargársela. La película está basada en un corto nominado al Oscar en el 2005. Este:
Está dirigida por Shane Acker y Tim Burton produce. No creo que las distribuidoras estén haciendo bien su trabajo. Como pueden esperar tanto tiempo a estrenar un producto esperado si saben que existe Internet.
Hoy se estrena en España “Moon” película que os recomiendo si os estáis planteando qué película ver este fin de semana. “Agora” no la he visto, no puedo recomendarla. Pero deseo ir a verla. Creo que Amenábar, tras todas las maravillas que ha hecho, se merece el crédito aunque la trama no me interese ni un poquito. No obstante, la de “Mar adentro” tampoco me interesaba ni un poquito y salí de verla emocionado.
Sobre Duncan Jones, hijo del músico y actor David Bowie (millonario por méritos propios), os hablé en este post, cuando vino a Sitges a presentar “Moon”, en rueda de prensa con Sam Rockwell. Allí dijo algunas cosas por las que le envidié bastante. Me hizo ver la diferencia de nacer en una cuna rica o en una cuna pobre. Dijo lo siguiente:
-“Moon” es una película que retrata la soledad. Yo me sentí muy solo cuando estaba en la universidad (imagino que de lujo) realizando un postgrado en EE.UU. En ese momento de soledad extremo me basé.
(Cabrón, tú no sabes lo que es sentir la soledad de verdad)
-Tengo muchas ofertas para hacer películas. Muchas con un gran presupuesto y con las que ganaría mucho dinero. Pero he preferido hacer una nueva película de bajo presupuesto.
(Cabrón, tú no sabes lo que es no poder llegar a fin de mes nunca. Si lo supieras sabrías que dramático y necesario es para nosotros la expresión “toma el dinero y corre”. Con el colchón económico que supone tener un padre como el tuyo, no te admiro por poder elegir proyectos de bajo presupuesto y hacer lo que te dé la gana. )
LAS OTRAS COSAS.
-Hoy nos lo han dicho. Hay un ladrón en Sitges ¿Dónde no? ¿En el PP? El pasado sábado alguien robó un cuadro expuesto en el edificio Miramar. El titulado “Mosca”, valorado en 2.000 euros. El seguro del festival cubrirá el coste de la desaparición. Yo sospecho del autor del cuadro.
-Sitges logra su record. En su primera semana ha logrado superar el total del año pasado. Por ahora van 52.121 espectadores (mucho de esto habrá tenido que ver el mini estreno del adelanto de la segunda parte de “Crepúsculo”, sin duda). Hasta ayer la recaudación era de 383.000 euros, 100.000 euros más que el año pasado, en ese día. Ya no quedan entradas para las 10 sesiones del fin de semana.
La leyenda dice que la grabó un israelí (Oren Peli) en su casa, con una cámara que compró. Que el presupuesto total de la película no fue superior a los 10.000 euros y que la grabación no sobrepasó los 7 días. Que Steven Spielberg la vio en su casa y se cagó de miedo. Que iban a rehacerla, con más dinero, pero hicieron pases por las universidades, y descubrieron que la gente se moría de miedo con la original. Así que, dos años después de que Oren Peli la grabara, está a punto de estrenarse mundialmente. Bla, bla, bla. A saber qué es verdad y que no. En este mundo donde todo es marketing cuesta confiar en lo que te cuenta la sala de prensa de una distribuidora de películas.
Yo os voy a contar lo que vi con mis propios ojos. La película. “Panoramal Activity” tiene su punto. Es mucho mejor que la Bruja de Blair, que a mí no me asustó nada. Esta sí lo hace, aunque nunca termina de explotar. Uno siempre está esperando a que pase algo grande, pero no. Sin embargo, los actores son creíbles, así como la historia. El look de película casera tiene su atractivo, pero ya está empezando a cansar ¡Tantas películas se graban últimamente así! No es una película que te recomiende ir al cine a ver a no ser que seas uno de los afortunados sin problemas económicos. No obstante, para verla en casita, un sábado por la noche, con tu novia y pizzas al lado, vale.
A la finalización de “Paranormal Activity”, en el auditorio de Sitges, se escucharon primero silbidos y después aplausos. Yo fui de los que aplaudieron. Vamos, que no puedo estar esperando todos los días ver obras maestras. Con que me entretenga una película y me haga pasar un buen rato me conformo. He bajado el listón de calidad para que me guste algo porque si no, voy a estar diciendo siempre que todo es una mierda.
Su estreno en las salas españolas está previsto para el 27 de noviembre.
El próximo proyecto de Oren Peli es “Area 51” donde muestra el material que se encuentra en una localización secreta en la que, supuestamente, esconden un OVNI.
Hoy tuvimos el placer de ver “Enter the void” la última película de Gaspar Noé, un director que ya es leyenda por ser el responsable de “Irreversible” esa película que ya es obligatoria para quien estudie audiovisuales, y que contiene una inolvidable y larga escena de violación anal con Mónica Bellucci de protagonista.
Sobre “Enter the Void” diré que no gustó mucho al auditorio de Sitges. Se escucharon ronquidos y hubo periodistas que se marcharon a mitad de la proyección. A mí sí que me gustó. Buena historia, impactante visualmente y una realización muy original. Pero sinceramente, creo que a “Enter the void” le sobran 40 minutos. 40 largos minutos que hacen que verla, sin tener el mando a distancia a tu lado, para darle al FFW, sea un verdadero sufrimiento.
Gaspar Noe, en la rueda de prensa se mostró accesible, nada pedante. Muchas veces interrumpía una pregunta para decir cualquier cosa. Era gracioso. Parecía la conversación que tienes con un amigo cuando éste se ha fumado un buen porro. Un periodista se molestó porque Gaspar Noé no quiso responderle a la pregunta de cómo rodó la escena de “Irreversible” en la que aplastan una cabeza:
-Eso lo puedes ver en el making off del DVD –contestó el director- Es que contestarlo ahora me llevaría 10 minutos.
-Pues muchas gracias –contestó el periodista dolido- Es usted muy amable ¡Muy amable!
Bueno, os dejo con mi selección de la rueda de prensa:
“Siempre que puedo grabo con actores no profesionales. Los prefiero porque el ego de los profesionales, sus managers, sus abogados, no te permiten grabar bien con ellos. Si necesitas cambiar un día de rodaje todo son problemas. Al protagonista de esta película lo contraté en Japón. No es actor, vivía vendiendo camisetas. Muchos de los actores que salen en esta película no son profesionales, son gente que vive en Tokio. Así todo es más fácil. Ni siquiera tienes que pagarles un hotel.”
“No creo que mis películas sean no comerciales. Por ejemplo “Irreversible” fue muy comercial. Creo que hay un público para todos. Yo cuando hago una película la hago no pensando en el público, si no en mis amigos, para gente que tiene los mismos gustos que yo. La opinión del resto de la gente no me importa.”
“Grabé en Tokio “Enter the void” porque es la ciudad más divertida del mundo, me apetecía mucho estar allí. Además, para la dramatización de la historia funcionaba perfectamente: era muy psicótica, muy luminosa, la penalización de las drogas, allí, es muy fuerte. “
“A los 20 años tenía miedo de lo que podría existir después de la muerte. Entonces leí muchos libros sobre reencarnación, viajes astrales. Ahora soy ateo. Creo que la muerte se parece mucho a la droga. “
“El mayor impacto que he tenido en mi vida fue cuando vi “2001, odisea en el espacio” a los 6 años de edad. Pedí a mis padres que me llevaran al cine a verla a los 8, a los 10, a los 12…Para mí era como una droga. Ahora sueño con hacer una película que sea una droga para otros.”
“Cuando rodé “Irreversible” estaba pensando en hacer esta película. En “Irreversible” empleé muchas técnicas para saber cómo rodar “Enter the void”.
Y para terminar, os dejo con un cortometraje del bueno de Gaspar Noé, “Eva (2005)”:
Mirando las fotos de tu blog me puedo dar cuenta que tipos de gafas están de moda.
Si te fijas, muchos de los individuos de las ruedas de prensa las repiten: de pasta y gruesas, alargadas y mayormente de ángulos rectos. Creo que hasta repiten corte de pelo, varios.
Que aburridos, será el look de los triunfadores? Cómo te ves cambiando de aspecto?
Beso
No creo que yo vaya a triunfar en la vida. Pero si algún día me convierto en un director o en un escritor famoso vestiría así, simplemente para caerle mal a la gente (el modelito lo he visto hoy en una tienda de Sitges):
Y llevaría también el bolso.
Gracias Dulcinea por leerme. En un rato actualizo con todo lo que he visto hoy ( y algunas cosas de ayer).
Esta alegre pareja de la foto está formada por Sam Rockwell (creo que no necesita presentación) y Duncan Jones, el hijo del músico y actor David Bowie. El que está sentado observándoles como una madre que mira a sus hijos, es el director del festival de Sitges, Ángel Casas, que estaba muy contento. No sé porque estaba contento. Por la película que estos dos presentaban no creo. “Moon” es una película del montón pero… tiene ese no sé qué que poseen las películas que se presentan en Sitges. Que aunque sea una más del montón, entretiene y tiene su encanto. Lo mejor de “Moon” es que es un cuento de ciencia ficción, cocinado a la manera de los 70, agradable de ver. Pero nada más. Ni estamos ante la obra de un genio ni es caviar para nuestros paladares. Si un día estás aburrido en casa, vete a verla.
Sam Rockwell y Duncan Jones, en la rueda de prensa, se mostraron muy alegres y bromistas aunque respetuosos a la hora de contestar las preguntas de los periodistas.
Sam Rockwell:
“Moon” es el sueño y la pesadilla de todo actor: una película donde eres el único actor. Para preparar el papel, además de realizar muchas lecturas de guión con Duncan, estudié un documental de astronautas en la Luna. También pregunté a mi abuelo, que en su juventud trabajó como piloto de prueba. El resto de la preparación de la parte de astronauta surgió de mi imaginación. Para trabajar el lado solitario y amistoso del personaje vi películas como “Soy Leyenda” o “Cowboy de media noche”.
“La principal diferencia entre rodar una película de alto y bajo presupuesto es el tiempo que puedes dedicar a cada escena. Casi era como hacer televisión en directo. Mi experiencia en el teatro me ayudó mucho a atreverme a enfrentar este desafío. A veces sólo había tiempo de hacer dos o tres tomas. Otras, era toma única. “
Duncan Jones:
“Me gusta el género de ciencia ficción porque a pesar de que tiene mucho de escapismo, te permite contar historias muy personales pero dulcificándolas. Tras el éxito de esta película de bajo presupuesto he tenido varias ofertas de hacer películas grandes, pero me he decantado por un proyecto pequeño, otra vez de ciencia ficción, que transcurre en Berlín y que es un homenaje a una de mis películas favoritas: “Blade Runner”.
“Solo hace falta mirar Transformers, Terminator Salvation para ver cómo se está haciendo ciencia ficción en estos días: sin contenido inteligente. Como hacer estas películas cuesta tanto dinero necesitan el máximo número posible de espectadores y eso se consigue haciendo que la película tenga menos contenido intelectual. Pero los tiempos están cambiando y los efectos especiales se están abaratando. Películas como “Distrito 9” están marcando un cambio.”
“En este tipo de películas se suele dejar la explicación al final, para crear un golpe de efecto. Sin embargo, yo quise que el “secreto” se supiera a la mitad, para poder desarrollarlo. Kevin Spacey no accedió a poner la voz al robot hasta que vio el pre montaje de la película. No podía creer que hubiera costado sólo 5 millones de dólares.”
“Moon” se estrena en España el próximo 9 de octubre.
De un hombre que se levanta cada día a las 7:30 para ver 5 películas que no conoce ni su madre y asistir a ruedas de prensa donde envidia a los directores y mira, de reojo, a las azafatas.
De un hombre que escribe sobre esas películas, en este blog, sabiendo que a nadie puede interesarle.
De un hombre al que los mosquitos invisibles le sacan, cada noche, litros y litros de sangre.
De un hombre que el otro día fue a una playa nudista (a las 19 h) y no se atrevió a quitarse los calzoncillos.
De un hombre que se alimenta cada día a base de bocadillos y pizzas marca “Hacendado” de 2 euros.
De un hombre sin relaciones sexuales.
De un hombre que es acosado cada día por un periodista gay. Cada vez que entra al baño a mear el periodista gay aparece detrás. Cada vez que se sienta a tomar un café, el periodista gay aparece y se sienta con él. Cada tarde cuando termina de trabajar en el festival, el periodista gay le sigue hasta la puerta de la casa donde se está quedando. Este hombre no se explica porque nunca en la vida le ha acosado una periodista sexy y divertida.
De un hombre que, a las 22:00 cuando termina de escribir este blog que no lee nadie, se pone a ver la segunda temporada de “True Blod” o “Transformers 2” hasta que se le cierran los ojos de sueño.
De un hombre al que el otro día le dio un ataque de lumbago y no podía ni agacharse para descargar en el w.c.
De un hombre que se carga el código html de su blog cada vez que actualiza.
De un hombre que sólo tiene un placer: a eso de las 9 de la mañana adentra sus manos en su maleta (compañera inseparable). De ella saca una ensaimada de 1 euro y se la come en secreto mientras sigue viendo la primera película del día.
Por favor, si ve a este hombre trátelo bien y abrázelo.
Con todas las novias que he tenido me las he tragado.
-Una vez eliges tú –me decían- Y otra yo.
Y ellas siempre elegían una de esas aburridas películas de caratula con fondo blanco, donde sale una chica joven o un chico sonriendo o poniendo una mueca de “en menudo lio divertido me he metido”. El 99% de películas románticas tienen el fondo de su cartel color blanco: “Dirty Dancing”, “Pretty Woman” etc, etc. Reconozco que más de una vez lloré con alguna de ellas (coño, y como una niña…”El diario de Noah”, “P.D: Te amo”…) pero casi siempre me quedaba dormido o fingiendo que me gustaba.
Me fui a Sitges pensando que era mi infierno soñado. Sólo películas sangrientas o de ciencia ficción ¿Amor? Ok, pero que al final muera el enamorado o la enamorada a hachazos. Entonces sí que mola. Pero no. Hoy me la han metido doblada. Hoy en el auditorio vi “Timer” una peli de portada blanca, romántica. De esas que sacaban en el videoclub o se descargaban mis ex novias. Puarrrgffff.
La excusa para exhibirla en Sitges es un detalle de su argumento: todo el mundo usa “Timer” una especie de reloj que se pega en la muñeca y que de pronto, cuando menos te lo esperas, se activa: señalando los días, minutos y horas que faltan para que conozcas a tu pareja ideal. Cuando te la cruzas, en el día señalado, su “Timer” y tu “Timer” harán bip bip. Y entonces, jamás os separaréis. Hasta ahí ok, pero el resto: historia romanticona, a alquilar en DVD, para maduras que han recibido plantón un sábado por la noche.
Bueno. No me hizo vomitar. Me entretuvo. Pero era una peli romántica y yo he venido aquí a ver intestinos volar por los aíres, viajes espaciales y demonios. Por favor. Que mañana sea un día mejor.
No sé si conocéis la película“El Cubo” (1997). Una película de argumento ingenioso que todo friki adora. “El Cubo” triunfó en Sitges en 1998. Recibió el premio a la mejor película. Bueno, pues hoy Vincenzo Natali su director y guionista ha presentado, otra vez en Sitges, (y no por ello es un pesado) su última película: “Splice” protagonizada por el ganador del Oscar (y de Elsa Pataky) Adrien Brody.
La idea original del director era hacer un corto, pero se fue liando, liando y al final le salió una historia para un largo. Mientras yo disfrutaba de la película esta mañana, en el auditorio de Sitges, recordaba las películas de Disney o las series de tv que veía de pequeño. Un científico loco pero entrañable que creaba un ser extraño. Sólo que, y aunque en estructura se parezca a aquellas películas, definitivamente, “Splice” no es una película para niños. Más que nada porque la criatura extraña es un poco violadora y asesina. Pero sólo un poco. “Splice” a pesar de ser una película de terror, no es una película agresiva. Se deja ver sin grandes sustos, salvo algunos puntuales. Incluso tiene muchos momentos de ternura. A algunos críticos con los que hablé al finalizar la función no les gustó, me dijeron que les parecía una película para la sobremesa de un domingo. No obstante, como me he jurado ser sincero con vosotros, he de decir la verdad: a mí me gustó. Me pareció conmovedora, elegante e interesante. No dejé de prestar atención ni un segundo. Entré en el juego que plantea el director: “venid conmigo que os voy a enseñar el nacimiento y la muerte de una especia humana nueva”.
“Splice” es una mezcla entre Frankestein, Adán mordiendo la manzana de Eva y los Gremlims.
No es la película de mi vida pero, seguro, seguro, que es una de las pelis que me llevo en la mente, de regalo, de esta edición del festival de Sitges.
Más información sobre esta película pinchando aquí. Y, a continuación, un minuto y cuarenta y cinco segundos de la película, para que os hagáis una idea:
Rafael Fernández (San Borondón, Islas Canarias, 1974) es un duende de Internet. Algunos le conocen por haber escrito, bajo el nombre de Sigmundo, la novela on line “Diarios secretos de sexo y libertad” . Otros le conocen con el nombre de “eZcritor” por el tiempo que hizo de friki en un blog que escribió para un periódico gratuito. Pero Rafael Fernández es, sobre todo, un amante del cine fantástico y de terror, escritor, polemista, actor, guionista y director de trabajos sin presupuesto ni futuro; es decir, un soñador que como no pille un trabajo de verdad pronto va a terminar viviendo en la calle antes de cumplir 50.