Las 13 Rosas se nos fueron, la represión volvió

05 Ago 2013
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13rosas-nombresHace 74 años, en una madrugada como la pasada, 13 jóvenes, la mayoría menores de edad (entonces la mayoría de edad estaba en 23 años), junto a 43 hombres, fueron salvajemente fusiladas en las tapias del Cementerio del Este (ahora de la Almudena) por el mero hecho de haber pertenecido o relacionarse de algún modo, por lejano que fuese, con las Juventudes Socialistas Unificadas (JSU). El infame crimen con el que el recién entronizado dictador Franco quería enviar un mensaje de advertencia a la resistencia así como exterminar cualquier pensamiento libre y disidente hasta la simiente pasó al imaginario popular como Las 13 Rosas.

Semejante barbaridad fue justificada por el régimen fascista de Franco como justa venganza por el atentado que mató al comandante de la Guardia Civil, inspector de policía militar de la 1ª Región Militar y encargado del “Archivo de Masonería y Comunismo” (archivo que agrupaba los documentos recopilados por el ejército de Franco en su avance durante la guerra) Isaac Gabaldón, su hija de 18 años y su chófer. La autoría del atentado nunca fue aclarada, había insistentes rumores de que había sido un trabajo interno para quitarse de en medio a ese incómodo testigo de los desmanes de los golpistas, pero el régimen lanzó una campaña mediática con panfletos afines como el ABC (¿os suena?) para inventarse que habían sido las JSU, algo imposible ya que la casi totalidad de sus bases estaba encarcelada desde hacía muchos meses.

En la demolición y exterminio de las JSU fue esencial la labor de la escoria humana conocida como Roberto Conesa, un delator infiltrado en las JSU que denunció a todos sus compañeros tras haber ido ganándose la confianza de los mismos.

Las_Trece_RosasLa ejecución de las 13 Rosas (14 en realidad ya que a las anteriores debe sumarse Antonia Torres, cuyo fusilamiento se ejecutó el 19 de febrero de 1940)  fue una mera estrategia para desanimar y eliminar el espíritu de disidencia que la república había instaurado especialmente en las mujeres. El régimen de Franco y la derecha conservadora querían eliminar, borrar como si nunca hubiesen existido, todos los avances, derechos y libertades que la república había traído, especialmente entre las mujeres que pasaron de ser meras bestias reproductoras y serviles a ser seres humanos más iguales. El franquismo se empeñó a fondo con las  mujeres y los jóvenes ya que estos estaban condenados a ser su mayor amenaza al tener una larga vida por delante y la ilusión de pasar su ideario, conocimientos y espíritu renovado a otras generaciones.

La maquinaria represora de la derecha centró sus esfuerzos en eliminar, torturar y ejemplarizar el dolor, sufrimiento, terror y violencia injustificada que acarreaba mantener vivo cualquier vestigio de los años libres, de los avances de la República. Esa demolición de la estructura feudal que hasta entonces había vivido España fue una amenaza a los privilegios, corrupción y jerarquía conservadora que veía a un pueblo educado y razonador desmontar su brecha social.

El horror de esos años, décadas, de criminal represión no es posible resucitarlo en estos tiempos, pero la estrategia represora sí. Y ese mismo intento de eliminar los avances del pueblo, la estructura más justa, menos desigual, que la democracia había traído, conocidos popularmente como Estado de Bienestar, es lo que este rebrote de fascismo que el PP, la Iglesia y la oligarquía bancaria está resucitando. La situación es bastante similar: se quiere educar al pueblo en la represión, se quiere hacerle olvidar sus avances y derechos como un espejismo que nunca sucedió y, especialmente, se quiere doblegar su voluntad de lucha con una violencia injustificada, caprichosa, irracional. El poder quiere enviar el mismo mensaje de inhumanidad, de terror, de desprecio a la libertad, la democracia y la igualdad.

Y sin tener que llegar a los fusilamientos como escarmiento lo están consiguiendo. O eso creen ellos. Personajes como Cristina Cifuentes, Esperanza Aguirre, Rodrigo Rato, Carromero… lanzan permanentemente el mensaje de que pueden saltarse la democracia y la decencia cuando quieran para escarmentar a los que todavía pretendan recordar que hubo un sistema libre y más justo. El pueblo debe admitir la corrupción repugnante del PP, de sus constructores, banqueros, curas, papas, empresarios, ladrones sin decir nada.

Éste es el fondo que hay en la creciente represión, burla y desorbitada multa a los movimientos sociales. La criminalización de los movimientos sociales es la resurrección de aquel criminal franquismo  que asesinó, violó, robó sin pestañear, con cinismo, para instaurar el terror absoluto y disuadir a cualquier voz disidente. Hasta el punto de tener que escuchar a un edil del PP vomitar un escandaloso “Los ejecutados por Franco lo merecían”. Se os ve el plumero, cristofascistas abogados de la muerte.

Pero la disidencia no muere por muchas veces que la fusilen. La callaron en aquellas tapias de madrugada, pero aquellas 13 Rosas, aquellos 43 valientes fusilados esa misma madrugada, todos los asesinatos que antecedieron a este triste episodio y le sucedieron durante muchos años no consiguieron instaurar la amnesia. El pueblo sigue recordando y sabe que la libertad existe y la igualdad también

Gracias  Carmen Barrero Aguado, Martina Barroso García, Blanca Brisac Vázquez, Pilar Bueno Ibáñez, Julia Conesa Conesa, Adelina García Casillas, Elena Gil Olaya, Virtudes González García, Ana López Gallego, Joaquina López Laffite, Dionisia Manzanero Salas y Luisa Rodríguez de la Fuente y Antonia Torres. Al igual que Maruja Borrell, Nuria Torres, Mari Carmen Cuesta, Concha Carretero, Ángeles García-Madrid, entre otras muchas, de las que fueron amigas, conocieron y/o compartieron celda con las trece rosas en aquellos días. Y los 43 camaradas también fusilados y los que lo fueron antes y después. Gracias a vuestra generosidad y valentía sabemos que Sí se puede.

Yo que tuve el orgullo de tener en mi programa cultural en Onda6, Shangay Café, al hijo de Blanca Brissac y leer, a duras penas, su carta de despedida, os recuerdo, os admiro y seguiré cantando cada día el himno de la Joven Guardia Roja que toda la cárcel de Ventas os cantó cuando os llevaban a la muerte aquella madrugada de agosto. No os olvidamos, no olvidamos a todos y todas las luchadoras generosas, valientes y honradas republicanas que nos dieron la semilla de nuestra libertad, de nuestro pensamiento libre. Como pidió Julia Conesa “Que mi nombre no se borre de la historia”. No sólo no se ha borrado sino que ha hecho historia, nos ha enseñado que hay que seguir luchando, oponiéndose a la represión por muy delirante que sea.

Escuchad cómo se sigue cantando vuestro himno, vuestra compañera Concha Carretero.

PD: Si queréis conocer más o recomiendo ver este documental de RTVE que este año no ha tenido la decencia de emitir, aunque fuese de madrugada. Ni en los telediarios han mencionado el homenaje… lo han sustituido con un emocionado recuerdo a la fascista Margaret Thatcher.

Y para completar, este documental de Javi Larrauri que hoy ha recordado en twitter la gran Kolontai con este texto: “Algunas compañeras de las #13Rosas aún sobreviven. Cada año alguna menos, claro. Aquí están: http://www.youtube.com/watch?v=uQT-qcQxNOI … Y una de ellas es mi madre“.

Dale las gracias emocionadas a tu madre por luchar por nuestra libertad, querida Kolontai.

ÚLTIMA HORA: A eso de las 23 horas la web de la cadena ultracatólica, homófoba y misógina (de la Conferencia Episcopal Española y sus distintos obispados) 13TV ha sido hackeada y aparece un bellísimo mensaje en homenaje a las 13 Rosas junto a una foto de ellas:

13tvhackeadax13rosasEl mensaje dice así: “Gracias de nuevo, chic@s del clero patrio, por prestarnos vuestro espacio para rendir homenaje a 13 mujeres y 43 jóvenes republicanos de las JSU que dieron su vida un 5 de agosto de 1939 luchando por la libertad y a manos de quienes defendéis”.

 


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