En Málaga las violaciones son “relaciones consentidas”

24 Ago 2014
Compartir: facebook twitter meneame
Etiquetas: , , , , , , , , ,
Comentarios

noestassolaUna ola de asombro y estupor ha embargado a toda España, la que vive en el siglo XXI, claro, la otra está dilucidando si la tierra es plana o redonda, al saber que la oscura jueza María Luisa Cienfuegos Rodríguez, que ha llevado el caso de la joven violada por cinco hombres en Málaga, ha decidido, con una prisa nada tranquilizadora, archivar una terrible denuncia de violación. Por supuesto, inmediatamente hemos tenido que sufrir todo el circo mediático machista que nos ha recordado el papel de la mujer en esta sociedad: víctima consentida si se empeña en vivir en igualdad de condiciones.

Al parecer, la juez y el fiscal que siguen viviendo en los años 50 han sustentado su decisión en las contradicciones de la víctima y en un video de 1 minuto en el que se ve a la víctima haciéndole una mamada a dos en la que parece disfrutar de ello (se ve que la jueza y el fiscal no conocen mucho de la dinámica de los realities en los que se distorsiona la verdad ocultando gran parte de lo filmado y poniendo un mero momento que no tiene sentido sin el resto).

De la finísima psicología y criterio de la jueza María Luisa Cienfuegos (que recibió el premio limón a la “peor” juez de Málaga de manos de la Agrupación de Abogados Jóvenes del Colegio de Abogados de Málaga* He retirado la foto al recibir un correo de la asociación diciendo que esa persona no es ella) cabe pues deducir que cuando un periodista secuestrado en Irak sale dándole la razón a sus verdugos y afirmando que la culpa de todo la tienen sus conciudadanos, está accediendo a que le decapiten y dando su consentimiento, ¿no? Por no hablar del síndrome de Estocolmo o el de indefensión aprendida. En fin, que la psicología humana es levemente más compleja que las cuatro moralinas cristofascistas o los prejuicios de pueblo.

Pero ese archivo de la juez María Luisa Cienfuegos pareció dar carta blanca al peor machismo, la peor misoginia. Los primeros fueron los gañanes violadores que se envalentonaron ante los aplausos (repugnantes) de sus familiares y compañeros de barrio que parecían vivir esto como un triunfo de su violenta agresión ante los otros. A este dantesco espectáculo de padres descamisados, tatuados con rosarios y emocionados con la bravuconería ignorante de su niño, le siguió una tromba de disculpas y desdecirse de los “blandiprogres” de red social que siempre siguen a la masa o lo popular. Y esta traición y deserción de los que energéticamente habían condenado la violación ya dio paso a puras agresiones verbales con lo peor del machismo en las redes sociales. De repente toda la moralina nacional-católica cristofascista –que nunca se ha ido, simplemente la tienen escondida en los armarios— reapareció con más virulencia que nunca e impuso sobre cualquier lógica o sentido común la misógina noción de que cualquier mujer que disfrute del sexo, coquetee, o lo aparente, se merece ser violada. De pronto el testimonio de un machista e ignorante vendedor de hamburguesas que describió como “pornografía” lo que a su vez estuvo mirando atentamente era el determinante para decidir la voluntad o psicología de una mujer. Como en la cristofascista ley de Gallardón, la mujer no sabe realmente lo que siente o piensa, son los hombres (su jefe, el hamburguesero, amigos en la caseta…) los que nos van a explicar lo que ella siente en cada momento a pesar de sólo haber estado a ratos. Y si parece que está disfrutando, aunque sea a causa de un terror paralizador tras escuchar de los violadores “o te enrollas con nosotros o te matamos”, como ella testificó (pero de repente su testimonio no vale nada y el de los macarras machistas rodeados de familiares y amigos de barrio que aplaudían su violación y robo). violadoresmalagaep

Sólo un matiz que María Luisa Cienfuegos no parece entender desde su burguesa “señoría” (fue definida por un tuitero que la conocía como “una señora”, etiqueta que inmediatamente tacha de puta a las demás, y por otro abogado que ha trabajado con ella como prepotente, “la típica jueza conservadora que se cree feminista aunque sólo lo es para lo que le conviene”), cuando una mujer dice que la han violado, es que la han violado. Me parece despreciable difundir el repulsivo concepto de “falsa denuncia” por parte de quien no tiene nada que ganar con ello. Y se olvida de que la mujer violada, que ahora todos quieren retratar como una vengativa mujer odiahombres aprovechándose de la supuesta “discriminación negativa hacia los hombres” existente (en serio, muchos artículos cristofascistas, al igual que Toni “apoya maltratadores” Cantó, han usado el delirante concepto como si existiese), jamás fue a una comisaría a denunciar a sus violadores, fue encontrada por la policía tirada en una calle llorando desconsoladamente y cuando le preguntaron contó que la habían violado y robado. Declaración de la que da fe el parte de lesiones en el hospital al que la llevaron y en el que le tuvieron que dar puntos de sutura y descubrieron desgarros. ¿Me quieren decir que los desgarros son consentidos como dijo uno de los asquerosos violadores que le había penetrado analmente “por exigencia de ella”? ¿En serio su mínimo sentido común no le dice que eso de una mujer pidiendo sexo anal a lo bestia no es muy creíble cuando luego denuncia que la han violado? ¿En serio te vas a alinear, querida María Luisa, con los ignorangutanes que dicen que dijo lo de la violación porque se arrepintió luego de lo que había hecho (esa moral cristofascista que quieren imponer y que la hace una Magdalena arrepentida de ser libre sexualmente) o que lo dijo porque se dio cuenta luego de que le habían grabado y por el qué dirán? ¿En qué quedamos, es una guarra amoral o una catoliquita arrepentida que pierde la cabeza pero no la pierde porque se da cuenta pero luego no se ha dado cuenta? ¿Qué explicación peregrina de una violación es esa? Y para dejar en libertad y archivar el caso.

Permítame señora jueza que compare su proceder con el de un compañero en el caso del joven Alfon. Sin pruebas, sin huellas dactilares, sin antecedentes penales (intentaron colar en los medios los policiales como penales cuando ya sabemos que los antecedentes policiales sólo quieren decir que la policía intenta acusarte y no lo consigue), sin indicios tras varios registros, el juez insistió en meterlo en la cárcel y en el régimen de aislamiento FIES alegando alarma social. Allí estuvo casi 3 meses hasta que la indignación ciudadana les obligó a dejarlo en libertad o juzgarle. Ahora quieren juzgarle sin pruebas para encarcelarle de nuevo.

Ya que estamos, alquílese en el videoclub (o en internet) la película Acusados, por la que Jodie Foster ganó su primer Oscar, en la que se explica muy bien cómo funciona la hipocresía, cultura y estigma de la violación que siempre culpa a la mujer y jamás al hombre al que concede el derecho de violar en caso de la más mínima libertad entre iguales.

Finalmente aclararte, querida jueza, que cuando una mujer dice que la han violado es que la han violado. El asqueroso mito machista cristofascista de la mujer que se venga de los hombres por puro sadismo acusándoles falsamente de violación o agresión es una mentira descomunal publicitada por el patriarcado y los hombres acostumbrados a abusar de las mujeres ante la indiferencia y el silencio de esta sociedad machista y cómplice. Si te queda alguna duda, jueza que no quería a las mujeres, lee las repulsivas declaraciones machistas del alcalde de Valladolid, ese ser cristofascista que intenta convertir en víctimas a los verdugos llamado Francisco Javier León de la Riva.

Todo esto ha servido para desarmarizar el peor y más repugnante machismo que de habitual se esconde tras un elaborado discurso misógino y que de golpe salió a las calles a linchar a esta pobre chica de 20 años pidiendo todo tipo de agresiones y castigos por ser violada, no muy diferente al repulsivo Islam que las asesina por honor de la familia y los agresores. De repente, una horda de borregos corrían a glorificar a la panda de delincuentes violadores con la misma presteza con la que les habían condenado antes. Los argumentos más peregrinos servían para justificar ese sangrante machismo: que si, de repente, los jueces son todos infalibles y jamás han dado muestras de prejuicios, clasismo o machismo (aja, sí claro, que se lo digan al que retiró la tutela a las madres lesbianas de Alicante o a los que han perpetrado tantas agresiones franquistas en plena democracia), los testigos eran todos imparciales y limpios de prejuicios aunque hablasen desde un machismo repugnante que equiparaba estar con los agresores antes con la inexistencia de una violación horas después, porque todos sabemos que los asesinos psicópatas nunca jamás han confraternizado con la víctima para ganarse su confianza y luego se han desvelado como crueles sádicos,

Mientras, dando voz a la derechona más misógina,  el panfleto cristofascista ABC se lanza a negar la violación e incluso hablar de “discriminación negativa contra el hombre” que convierte en víctimas a los asquerosos violadores. Por la calle hay que aguantar las agresiones que se llaman piropos y si en lugar de indignarte sonríes ya estás aceptando la posible violación.

Al respecto me permito recordar las palabras de la teórica queer Virginie Despentes, que fue agredida sexualmente por tres hombres cuando apenas tenía 17 años y dedica un capítulo completo de su obra Teoría King Kong a la cuestión, como bien analiza este artículo:

1- “Desde el punto de vista de los agresores, se las arreglan para creer que si ellas sobreviven es que la cosa no les disgustaba tanto (…) En nuestra cultura, desde la Biblia y la historia de José en Egipto, la palabra de la mujer que acusa al hombre de haberla violado es una palabra que ponemos inmediatamente en duda. He aquí un hecho aglutinador, que conecta a todas las clases sociales, todas las generaciones, todos los cuerpos y todos los caracteres. Pero, ¿cómo explicar que nunca oigamos al adversario: “fulanito ha violado a fulanita, en tales circunstancias”? Porque los hombres siguen haciendo lo que las mujeres han aprendido a hacer durante siglos: llamarlo de otro modo, adornarlo, darle la vuelta, sobre todo no llamarlo nunca por su nombre, no utilizar nunca la palabra para describir lo que han hecho. Se han “pasado un poco”, ella estaba “un poco borracha” o bien era una ninfómana que hacía como si no quisiera: pero si ha ocurrido es que, en realidad, la chica consentía. Que haga falta pegarla, amenazarla, agarrarla entre varios para obligarla y que llore antes, después y durante, eso no cambia nada; en la mayoría de los casos, el violador se las arregla con su conciencia: no ha sido una violación, era una puta que no se asume y a la que él ha sabido convencer. A menos que ese no sea un peso demasiado difícil de soportar, también del lado de ellos. Pero no sabemos nada, ellos no dicen nada.”

2- “El mensaje que nos dirigen está claro: ¿por qué vosotras no os defendéis más violentamente? Lo que resulta sorprendente, efectivamente, es que no reaccionemos de ese modo. Una empresa política ancestral enseña a las mujeres a no defenderse. Como siempre, doble obligación: hacernos saber que no hay nada tan grave, y al mismo tiempo, que no debemos defendernos ni vengarnos. Sufrir y no poder hacer nada más.

Pero las mujeres sienten aún la necesidad de afirmar: la violencia no es una solución. Por tanto, el día que los hombres tengan miedo de que les laceren la polla a golpe de cúter cuando acosen a una chica, seguro que de repente sabrán controlar mejor sus pasiones “masculinas” y comprender lo que quiere decir “no”. Yo habría preferido, aquella noche, ser capaz de dejar atrás lo que habían enseñado a mi sexo y degollarlos a todos, uno por uno. En lugar de vivir como una persona que no se atreve a defenderse, porque es una mujer y la violencia no es su territorio, como si la integridad física de un hombre fuera más importante que la de una mujer. (…) Estoy furiosa contra una sociedad que me ha educado sin enseñarme nunca a golpear a un hombre si me abre las piernas a la fuerza, mientras que esa misma sociedad me ha inculcado la idea de que la violación es un crimen horrible del que no debería reponerme. (…) Resulta sorprendente que en 2006, mientras que todo el mundo se pasea con minúsculos ordenadores portátiles, con cámaras de fotos, teléfonos, agendas y aparatos de música en el bolsillo, no exista todavía un solo objeto que podamos meternos en el coño cuando salimos a dar una vuelta y que cortaría en pedazos la polla del primer idiota que quisiera entrar sin permiso. Quizás no sea deseable que el sexo femenino sea inaccesible por la fuerza. Es necesario que siga abierto y temeroso: una mujer. Si no, ¿qué definiría la masculinidad?”

3- Nos obstinamos en hacer como si la violación fuera algo extraordinario y periférico, fuera de la sexualidad, evitable. Como si concerniera tan sólo a unos pocos, agresores y víctimas, como si constituyera una situación excepcional, que no dice nada del resto. Cuando, por el contrario, está en el centro, en el corazón, en la base de nuestra sexualidad. Rito de sacrificio central, está omnipresente en el arte, desde la antigüedad su representación en los textos, la escultura, la pintura es una constante a través de los siglos. En los jardines de París y en los museos, vemos representaciones de hombres forzando a mujeres. En Las metamorfosis de Ovidio parece que los dioses pasan el tiempo queriendo tirarse a mujeres que no están de acuerdo, consiguiendo lo que quieren por la fuerza. Fácil, para los que son dioses. Y cuando se quedan embarazadas, encima las mujeres de los dioses se vengan de ellas. La condición femenina, su alfabeto. Siempre culpables de lo que nos hacen. Criaturas a las que se responsabiliza del deseo que ellas suscitan. La violación es un programa político preciso: esqueleto del capitalismo, es la representación cruda y directa del ejercicio del poder. Designa un dominante y organiza las leyes del juego para permitirle ejercer su poder sin restricción alguna. Robar, arrancar, engañar, imponer, que su voluntad se ejerza sin obstáculos y que goce de su brutalidad, sin que su contrincante pueda manifestar resistencia. Correrse de placer al anular al otro, al exterminar su palabra, su voluntad, su integridad. La violación es la guerra civil, la organización política a través de la cual un sexo declara a otro: yo tomo todos los derechos sobre ti, te fuerzo a sentirte inferior, culpable y degradada.

La violación es lo propio del hombre; ni la guerra, ni la caza, ni el deseo crudo, ni la violencia o la barbarie, la violación es lo único que las mujeres -hasta ahora- no se han reapropiado. La mística masculina debe construirse como si fuera peligrosa, criminal e incontrolable por naturaleza. Por ello, debe ser rigurosamente vigilada por la ley, gobernada por el grupo. Detrás del velo de control de la sexualidad femenina aparece el objetivo principal de lo político: formar el carácter viril como asocial, pulsional, brutal. La violación sirve como medio para afirmar esta constatación: el deseo del hombre es más fuerte que él, no puede dominarlo. Oímos todavía decir “gracias a las putas, hay menos violaciones”, como si los varones no pudieran contenerse y tuvieran que descargarse en alguna parte. Creencia política construida y no evidencia natural -pulsional-,como nos quieren hacer creer. Si la testosterona hiciera de ellos animales de pulsiones indomables, entonces matarían tan fácilmente como violan. Y éste no es el caso. Los discursos sobre la cuestión de la masculinidad están esmaltados con residuos de oscurantismo. La violación, el acto condenado del que no se debe hablar, sintetiza un conjunto de creencias fundamentales sobre la virilidad”.

(Fuente: “Teoría King Kong”, Ed. Melusina, pp. 31-32;  39-44)

Lo que nos lleva a lo que muchas y muchos feministas han denunciado como la Cultura de la violación, un fenómeno que se intentó ridiculizar en twitter con el hashtag #machismopúblico queridiculizaba el feminismo y cualquier denuncia de machismo. El mensaje que esa jueza y los medios han enviado a la población es claro y, tras aburrirse de leer barbaridades bajo el hashtag, Beatriz lo ha resumido muy bien en un tuit: machismopoublico Para finalizar, no quiero olvidar un factor que creo que ha sido determinante en la celeridad con la que se ha archivado el caso y pintado a la víctima de violación como una histérica (uno de los términos favoritos del patriarcado) que denunció falsamente a sus violadores: la presión del Ayuntamiento y su bocazas Alcalde por desligar la lucrativa Feria de Málaga de cualquier acontecimiento luctuoso. Somos muchos los que sospechamos que haya habido una presión por parte del alcalde Francisco de la Torre porque este suceso se barra debajo de la alfombra lo antes posible y no se asocie a una feria que se quiere vender como segura, alegre y popular. A todos los efectos, se ha negado la propia existencia de las violaciones, por eso la enorme presión popular por relanzar el imaginario machista de la “denuncia falsa” cuando muchas asociaciones y organismos oficiales han declarado escandalizados que la incidencia de denuncias falsas sólo llega al 0, 01% según los datos de la Fiscalía General del Estado, y cuando se refiere a los casos con condena firme por denuncia falsa el porcentaje baja al 0,0045%.

Francisco de la Torre, alcalde de Málaga venido del franquismo, metió la pata cuando corrió a hacer declaraciones sin informarse que certificaban la violación. Luego su equipo corrió a intentar arreglar sus repugnantes declaraciones que minimizaban la violación con el insultante argumento de que “hay miles de violaciones en España al día” (bonita forma de decir, la tuya no importa porque es una más y ya lo aceptamos como normal), y cuando no supieron cómo retirar al misógino alcalde del PP del foco mediático que ya estaba sobre la misma ciudad, decidieron que lo mejor era cortar con el caso, archivarlo y pintar a la víctima como una loca que iba acusando de violaciones inexistentes a pobre chavales que sólo le había desgarrado vagina y ano en una placentera experiencia y que, tal como declararon los violadores en Antena 3, lo hacía porque le habían robado los menores que le habían grabado previamente (criaturitas) el bolss con lo ganado ese día, 35€, y el móvil. Hasta tal punto ha llegado el delirio negacionista judicial que se niega hasta que le hayan robado aunque los agresores lo reconociesen en televisión (lo vi con mis ojos). Niega todo y que la Feria siga, ha sido la estrategia del alcalde, el ayuntamiento de Málaga y la juez presionada por el establishment.

Al fin y al cabo, ¿qué importa que violen a una jovencita díscola comparado con el prestigio de la Feria del Sur?

Pero, a pesar de esta horrenda campaña mediática y social para convencernos de que no hubo violación y que nos equivocamos, miles de feministas en red secundamos, hasta hacerlo trending topic, el hashtag #NoEstásSola. Y pedimos que se reabra el caso. Puedes firmar la petición de Change aquí.

Y el lunes a las 19 horas, nos manifestaremos frente al cristofascista Ministerio de Justicia de Gallardón “el misógino”, para pedir eso mismo. El lema es claro: Frente a la justicia machista, respuesta feminista Lunes 25 19 h Protesta frente al Ministerio Justicia (C/ San Bernardo 45).

 

PD: En respuesta al comentario del grupo de abogados jóvenes de málaga adjunto las capturas de los correos que me envió su tesorero y que niegan que exista. dice mucho de su fiabilidad como abogados y el estado del ámbito judicial que defienden a muerte temiendo a la jueza.

Comentario:

La Junta del El Grupo de Abogados Jóvenes de Málaga quiere manifestar que no ha mantenido contacto alguno con el autor de este post, desmintiendo que le haya enviado ninguna información o email. Además, aprovecha para transmitir su apoyo a la Jueza y al resto de miembros de la judicatura y la fiscalía, cuya profesionalidad es incuestionable. Particularmente la Magistrada tiene una larga trayectoria manteniendo un criterio objetivo e imparcial en la dificil tarea de impartir justicia. Aclarar también que los premios naranja y limon se otorgan en base a las relaciones de cordialidad entre los abogados jovenes y los funcionarios de Justicia y no a razón de la disconformidad con sus sentencias o veredictos los cuales han de mantenerse al margen de la opinión publica que por lo general se encuentra mal informada y desconoce las pruebas y las normas aplicadas, las cuales han de ser examinadas rigurosamente. No nos cabe ninguna duda de que este es un caso con mayor peso mediático que jurídico, por lo que avalamos el dictamen de la Magistrada.

Aparte de la osadía de negar a la opinión pública su derecho a la libertad de expresión, aquí se pueden ver los correos enviados por el tesorero cuya existencia niega ahora el grupo.

malagacorreoabogados1

Y un segundo correo:

malagacorreoabogadosY2

 

 


comments powered by Disqus