Carta abierta a Carlos Palomino

shangaylily

Querido Carlos Palomino,

Hoy hace ocho años que estamos sin ti, pero en realidad estamos contigo más que nunca. Hoy hace ocho años que una escoria fascista te asesinó en un vagón de metro porque ibas a protestar contra una manifestación que había autorizado el PP y sus lacayos para celebrar el fascismo, el racismo, la homofobia, la misoginia. Tú tenías sólo 16 años y mucha generosidad, tu asesino era un militar del ejército de tierra —¡qué raro!, ahora supuestos partidos progresistas como Podemos nos los quieren vender como los grandes aliados de la democracia, aunque sean defensores de la genocida OTAN—  de 23 años que creía que se puede matar con impunidad. Son muchas las instituciones que mandan ese mensaje en esta España que sigue siendo franquista, fascista, ignorante, violenta, explotadora, caciquil. Los señoritos se niegan a soltar sus privilegios, sus saqueos, sus crímenes que siguen en las cunetas. Para mantener y acrecentar sus privilegios tienen que machacar al pueblo, tenerlo asustado, sumiso, hambriento. Como hace la Iglesia: crea pobres y luego haz que te agradezcan tus escupitajos como “caridad”.

No me conoces. No tuve la suerte de conocerte, pero he conocido a muchos de tus amigos y luchadores antifascistas. Ellos me han mostrado la grandeza, valentía y generosidad de ese necesario movimiento  y me han hablado, con mucho dolor, de ti, de tu ausencia.

Nunca supiste que a punto estuvieron de no castigar a tu asesino —como nunca han castigado a los de Jimmy hace poco— porque las instituciones intentaron robar la cinta de vídeo y fue sólo gracias a la decencia de la taquillera, una trabajadora, que la guardó y se negó a entregarla a los “investigadores” que querían eliminarla, que el irrefutable vídeo se pudo ver en todas partes y esa trama de franquistas y cristofascistas que amparan el fascismo y la violencia desde gobiernos no pudo esconder el crimen.

Cuando te asesinó ese perro del sistema hacía dos años que habían aprobado el matrimonio homosexual y muchos y muchas nos creímos que las cosas estaban cambiando. Nos equivocamos y poco después de tu asesinato empezamos a darnos cuenta de que aquellas leyes no eran más que una trampa para ocultar la deriva neoliberal que el PSOE impuso a golpe de acuerdos con el PP. Al final sí resultó que eran la misma mierda. Pocos años más tarde, cuando ya no estabas, el PSOE reformó el artículo 135 de la Constitución para poder saquear al pueblo en favor de las oligarquías a las que pertenece. Años más tarde han perfeccionado la farsa y partidos supuestamente revolucionarios como Syriza han acabado imponiendo en Grecia la atroz austeridad que decían combatir.

A tu amigo Alfon, aquél con el que pasabas muchas tardes, le han encarcelado sin pruebas y con un juicio que fue una farsa y que pude ver. Te habría gustado saber que tu asesinato fue el detonante de su crecimiento y su compromiso. Le dueles mucho, tanto que no suele querer hablar de ti, pero tu recuerdo le ha inspirado todos estos años a luchar contra en fascismo que el PP, la Iglesia y la banca han ido promocionando estos años. Lo mismo han venido haciendo con los Bukaneros y cualquier grupo de lucha antifascista y por la libertad. Pero Alfon saldrá y será más fuerte y sabio que nunca. Y tú serás parte de esa sabiduría.

Toda la estrategia consiste en prohibir la verdad y castigar a quien hable. Desde que tú fuiste asesinado por un militar fascista han inventado la Ley Mordaza para prohibir hasta que un periodista o ciudadano pueda fotografiar a un policía mientras tortura a un ciudadano. Hasta por poner tuits están encarcelando a personas.

Y ahora vivimos un circo parecido al de la transición en el que una panda de espabilados, machos alfa, van a salvar el bipartidismo después de criticarlo durante meses. Se llaman Podemos. Pero la derecha ha inventado a otros que pueden hacer su trabajo de hacer parecer la derecha como el centro mucho mejor y están subiendo como la espuma. Se llaman Ciudadanos. Unos y otros ha salvado in extremis al bipartidismo y van a pactar con quien sea para que nada cambie. Es todo un circo que ha hecho muy ricos y famosos a unos cuantos que se venden como revolucionarios y reniegan de personas como tú o Alfon o yo o cualquiera que no sea domesticadamente “de centro” y cómplice del fascismo.

En estos ocho años en que nos faltas, amado Carlos, la infiltración de nazis en el cinturón rojo de madrid y otras ciudades como Sevilla ha ido en aumento. Fue una estrategia de Esperanza Aguirre para asfixiar cualquier núcleo contestatario obrero: negar metros, estaciones y facilidades a poblaciones de izquierdas y promocionar o permitir el crecimiento de fascistas. Así ocurrió, por ejemplo el vergonzante suceso de la plaza de toros de Pinto, que amaneció con unas pintadas de viva Hitler que su alcaldesa (del PP, claro) permitió durante las corridas.

La campaña financiada por los franquistas que siguen dirigiendo la mayoría de instituciones de este estado, hijos de, nietos de e incluso franquistas que ejercieron y que han e”evolucionado” a demócratas ejemplares”, como el Alcalde de Málaga, ha querido hacer creer que ser antifascista es malo. Con el dinero de las televisiones (dueños franquistas), periódicos (panfletos como el ABC que saludaba los cumpleaños a Hitler y ahora miente en cada portada), La Razón que siempre ha perdido dinero pero es mantenida por grupos extremistas en el poder, se ha insistido en hacer pasar por “radicales violentos antisistema” a quien denuncia el fascismo, la misoginia, el racismo, la homofobia, el fascismo. Se han inventado mil grupos peligrosos de antifascistas que no eran más que jóvenes comprometidos y concienciados denunciando el repugnante saqueo y explotación del pueblo. Como mínimo han intentado equiparar a nazis con antifascistas, en un delirante discurso fascista que dice que los y las luchadoras de la decencia y la solidaridad, los antifascistas, son iguales a los nazis (aunque los nazis no suelen ser castigados ya que más veces que menos pertenecen a la policía, o son íntimos, o son militares, o de equipos de futbol propiedad de neofascistas que están saqueando a España).

Ser antifascista es hoy en día un deporte de alto riesgo en este país en manos de los corruptos. Pero tu recuerdo, tu lucha y tu ejemplo nos sirve como motivación, de faro, de guía. Por mucho que les joda no nos han borrado la memoria

Querido Carlos, gracias por haber estado 16 años en este planeta y habernos mostrado el camino. No te olvidamos. Ni olvido ni perdón. Aunque parezca un tópico, Carlos, estás más vivo que nunca. Carlos, hermano, no te olvidamos.

¡Viva Carlos Palomino! ¡Viva el antifascismo! ¡No pasarán!

De hecho, esta tarde nos reuniremos en Madrid a reivindicarte en una marcha de lxs decentes.

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