La orquesta del Titanic

22 Dic 2015
Compartir: facebook twitter meneame
Comentarios

La orquesta del Titanic siguió tocando mientras el transatlántico más grande, ese del que su constructor dijo que ni el propio Dios hundiría, se hundía. La obstinación por negar la desaparición de un viejo mundo, que eso significó para muchos esa tragedia, era más fuerte que el sentido común. Los lacayos del sistema decimonónico era más potente que el instinto de supervivencia. Muchos creían que mientras ocupasen su lugar en el clasista sistema no podría desaparecer. Y esto es en lo que se ha convertido esta “democracia” farsante, este sistema que ahora se ha inventado a nuevos lacayos con forma de “nueva política”: en la orquesta el Titanic.

Está claro que este sistema disfrazado de democracia, el neoliberal, que se ha ido imponiendo desde Reagan-Thatcher, se hunde. Pero los “partidos emergentes” son la orquesta que sigue haciendo como si no pasase nada y tocando la misma partitura que nos impusieron desde el régimen del 78. Lo único que quieren es su puesto en el transatlántico.

Al igual que en la embarcación, que sólo había instalado botes salvavidas para la primera clase, para los ricos, magnificando la tragedia hasta lo pavoroso, esta llamada democracia que los nuevos miembros de la orquesta vienen a disimular mientras se hunde está “democracia” magnificará la tragedia de su hundimiento hasta los últimos estertores.

Antes o después la situación será insostenible. Y esa población egoísta, insolidaria, cobarde, ensimismada, tendrá que optar por otras opciones. Por reconocer que es una mentira y que se hunde.

A pesar de las hordas de podemitas matoneando a las voces de izquierda que se atrevan a denunciar este sistema al que se quieren unir sin cambiar nada, somos muchos los que pedimos más autocritica y menos iluminados. Los mesías, los personalismos, son propios del fascismo. Como mínimo del patriarcado machista.

Ya se acabó el tiempo del centro y las medio medidas “ni-pa-ti-ni-pa-mi”. hacen falta alternativas, no parches. Y eso no lo va a cambiar ningún discurso triunfalista, ninguna orquesta que nos distraiga. Se hunde.

Con una ley electoral que impide la pluralidad y premia el monopolio y el bipartidismo (una ley utilizada exclusivamente para penalizar al PCE e impedir su ascenso en un momento en que los españoles habrían premiado su lucha antifranquista) este sistema que se hunde arrastrando a todos en su caída es lo único a lo que podemos aspirar.

Las alterativas son silenciadas, castigadas y silenciadas. Pero antes o después, esos náufragos dejaran de mirar embelesados a esa orquesta y buscarán un barco que les rescate. Una alternativa. El Carpathia que salve a los que no se han ahogado con el monstruo de un viejo mundo que se hunde.

Os dejo con unas sabias palabras del pensador comunista Antonio Gramsci: “El viejo mundo se muere. El nuevo tarda en aparecer. Y en ese claroscuro surgen los monstruos”.

Monstruos disfrazados de salvapatrias.


comments powered by Disqus