Publicidad

Viaje a la Gürtel en Bassibus (II)

10 may 2011
Compartir: facebook twitter meneame delicious
Etiquetas: , ,

Estar en la flamante Ciudad Financiera del Banco Santander y no pensar en el poder que Emilio Botín ha conseguido en medio de esta crisis, no es posible. Este emporio levantado en Boadilla del Monte (una localización nada casual, como veríamos con el Bassibus en nuestra visita guiada por Leo Bassi), resume mejor que ningún otro dato la tramposa repartición de penurias en el sistema neoliberal. El contribuyente ha sufrido un brutal recorte de derechos, libertades y medidas sociales, mientras los especuladores, banqueros, oligarcas, han sido recompensados por su temeridad y se han convertido en la prioridad de todos los estados capitalistas.

La especulación de Botín llega a tal extremo que en realidad esta suntuosa sede no le pertenece ya. La vendió en una extraña maniobra que habría que saber qué esconde. En efecto, como nos informaba esta noticia de 2008, El Banco Santander firmó un acuerdo para la venta de su ciudad financiera en Boadilla del Monte (Madrid) por 1.900 millones de euros. El comprador de la sede operativa de la entidad cántabra es un consorcio liderado por la firma inmobiliaria británica Propinvest. Para el banco, que ha firmado seguir como inquilino tras la venta por 40 años y tendrá una opción de recompra, la operación genera unas plusvalías de 605 millones de euros. Curiosa la venta y la opción de recompra. Aunque, si lo pensamos un poco, esa es la esencia de la especulación: mover dinero para ejecutar el maravilloso birlibirloque. Y curioso que construyan esta mole y la vendan a una empresa británica que, ¿qué interés puede tener?

En fin, tras este paseo por el corazón de la especulación española, esa que ha estado buscando “el rescate” a toda costa, ponemos rumbo al centro neurálgico de la “Gürtel”, en pleno Boadilla. Bajamos del autobús y Leo nos desvela el nombre de la calle en la que Correa tuvo en su día una oficina alquilada al Ayuntamiento: ¡Calle Generalísimo esquina con José Antonio! Aunque luego un simpático lugareño nos aclaró, tras dar las gracias a Leo por desenmascarar la corrupción que vive la zona, que la calle José Antonio no se refería al fundador falangista Primo de Rivera sino al hijo de una señora conocida en la localidad, es espeluznante que buscasen este enclave para sus cuarteles generales. Por no mencionar el hecho de que, tras la necesaria aunque insuficiente Ley de Memoria Histórica, siga habiendo una calle en Madrid, en el feudo del PP, que se llame Generalísimo. Nos recuerda que el fascismo, el franquismo, siguen dominando el imaginario español y el poder.

Sin habernos recuperado de la reivindicación franquista subyacente, esa luna de miel que implica a las personas y partidos relacionados con la Trama Gürtel, nos dirigimos a una nueva evidencia de la corrupción que estos espabilados han plantado en Boadilla: La Ciudad del Deporte y La Salud de Boadilla. Veamos lo que nos explica este artículo:

El Ayuntamiento de Boadilla adjudicó el 10 de mayo de 2007 el contrato para la construcción del “parque del deporte y la salud de Boadilla del Monte” a la empresa Construcciones Hispánica. La inversión, de 29,6 millones de euros, era la más cuantiosa realizada por el Consistorio de Boadilla. Tan sólo 15 días después de adjudicar el contrato, Tomás Martín Morales, ex asesor de confianza del ex alcalde, recibió 660.000 euros en tres ingresos (150.000, 210.000 y 300.000 euros) en una cuenta de dinero negro hallada por la policía en una de las empresas de la trama. En la referencia de la primera entrega figura un nombre (Santo) y una referencia (“Albondiguilla, América, Albondiguilla”), según el auto.

El diputado regional Alfonso Bosch, que compatibiliza el cargo con la gerencia de la EMSV, y Tomás Martín Morales intermediaron “para obtener la adjudicación del proyecto de construcción de la ciudad deportiva a la empresa Hispánica”, según consta en el auto que el juez Baltasar Garzón dictó el pasado jueves.

Los grupos de la oposición (Alternativa por Boadilla y PSOE) denunciaron el proceso de adjudicación por considerarlo irregular. El Ayuntamiento de Boadilla encargó dos informes para valorar las ofertas que presentaron las empresas aspirantes a llevarse el jugoso contrato. Pero el resultado de ambos exámenes fue contradictorio. El realizado por técnicos municipales para Urbanismo concluyó que la mejor propuesta era la de la constructora Sacyr. Sin embargo, otro informe elaborado por un cargo de confianza del ex alcalde Arturo González Panero (imputado en la trama) para el área de Deportes decidió que la mejor oferta era la de Hispánica.

El portavoz del grupo Alternativa por Boadilla, Angel Galindo, reclamó ayer al nuevo alcalde, Juan Siguero, “que revise la adjudicación urgentemente en un pleno extraordinario y adopte las medidas necesarias para defender el patrimonio municipal”. Por su parte, el portavoz del grupo socialista local, Pablo Nieto, insistió en que era “una práctica habitual que un cargo de confianza del ex alcalde firmara un informe relevante para la adjudicación definitiva y a las dos semanas otro cobrara la comisión”. Nieto denunció que se hicieran “dos valoraciones diferentes de las empresas que concurrieron, pero al final ganó la tasación elaborada por una persona de confianza del ex regidor”.

A pesar de esa tasación, la Ciudad del Deporte jamás cumplió los plazos pero eso no supuso ningún problema, ya que como explica este artículo de 2010:

El pasado mes de noviembre la obra debería haber estado acabada y la Junta de Gobierno Local aprobaba una ampliación de la ejecución de la obra de 13 meses sin contar con un informe del retraso.

En caso de demora, el pliego establece que «Cuando el contratista por causas imputables al mismo, hubiese incurrido en demora respecto al cumplimiento del plazo total, la Administración podrá optar indistintamente por la resolución del contrato o por la imposición de penalidades diarias en la proporción de 20 por cada 100.000 pesetas (0,12 por 601,01 euros) del precio del contrato». Por lo tanto la indemnización serían 2,2 millones de euros.

«Esta renuncia a la indemnización no es solo un nuevo despilfarro que lleva a cabo el alcalde y su equipo de concejales sino una muestra más de que, pese a todo lo sucedido, el equipo de gobierno sigue beneficiando a las empresas relacionadas con el caso Gürtel» afirmaba el portavoz socialista Pablo Nieto.

Una maravilla cómo un Ayuntamiento regala 2,2 millones de euros que pertenecen a los contribuyentes de Boadilla a sus amigotes. El espíritu privatizador que tanto gusta al PP.

Unos pasos más allá Leo nos subraya una nueva evidencia de esta alegre distribución del erario público a familiares y amigos del PP. La concesión del Festival de Música Indie Summercase a Elena Sánchez Álvarez, entonces esposa del ex ministro Juan Costa, hermano de Ricardo Costa. Como podemos leer aquí:

Durante su tres años de existencia, el Summercase congregó a 244.000 espectadores, que dejaron en las arcas de la organización 23 millones de euros (tomando como referencia el precio medio de la entrada).

La cesión gratuita se realizó a través de un convenio suscrito concedido al parecer a dedo a Sinnamon gracias a la intermediación de Free Handicap, una empresa cuya directora general era esos años Elena Sánchez Álvarez, entonces esposa del ex ministro Juan Costa, amigo de Arturo González Panero (alias “El Albondiguilla”), ex alcalde de Boadilla e imputado en la trama Gürtel.

La cesión gratuita del terreno a una empresa privada a través de un convenio supone la concesión de una subvención encubierta en fragante contradicción con los principios de concurrencia e igualdad que rigen en la Ley de Subvenciones.

Además, el Ayuntamiento tampoco ha cobrado nada en concepto de tasa por instalación de infraestructuras en terrenos públicos, que a 5,25 euros por m2, ascenderían a 1,1 millones de euros.

Pero para los especuladores amigos del PP todo es superable. Unos metros más allá visitamos el complejo de viviendas de lujo Boadilla Park. La que iba a haber sido la joya del imperio de Ulibarri,  un empresario leonés que estaba predestinado a convertirse en uno de los principales magnates de la comunicación en España, hasta que se destapó el caso Gürtel y se conocieron sus relaciones con Francisco Correa y el resto de componentes de la trama corrupta vinculada al Partido Popular. Desde entonces, Ulibarri ha visto como su imperio se desmorona a marchas forzadas, como bien nos explica la necesaria losgenoveses (imprescindible si se quiere una enterar de la verdad sin los filtros del poder). Ulibarri vió cómo una entidad financiera se quedaba con la promoción de lujo levantada en el municipio madrileño de Boadilla del Monte. Según Cotizalia, el empresario leonés tenía una deuda contraída con el Banco Santander que ascendía a 50 millones de euros. El Santander se negó a ofrecer nuevas condiciones financieras a Begar y optó por quedarse con las garantías. Los bienes ejecutados no son otros que la promoción y terrenos que UFC (filial de la constructora) desarrolló para levantar las 140 residencias que forman parte del exclusivo Boadilla Park. Cabe destacar que según el sumario del caso Gürtel, el Ayuntamiento de Boadilla adjudicó esta promoción de viviendas de lujo a la empresa de Ulibarri porque ésta pagó tres millones en comisiones ilegales a la trama corrupta.

Desgraciadamente, la otra cara de esta moneda es que, a causa de esta intervención del aparato cristofascista, se inhabilitó al Juez Garzón por haberse atrevido a hacer escuchas telefónicas para destapar esta trama corrupta que empapa al PP por todas partes.

De aquí, procedimos a entrar en varias urbanizaciones de lujo en las que viven gran parte de los imputados, especialmente Tomás Martín Morales. Sobre este individuo hay que destacar que el abogado de la acusación popular en el caso Gürtel, ejercida por el PSM-PSOE, envió un escrito al juez destacando que en un archivo interceptado a la trama se explica que el 22 de mayo, 11 días después de la adjudicación, se produce en la contabilidad del Grupo Correa un ingreso de 900.000 euros, que posteriormente será repartido entre los imputados Tomás Martín Morales, que ocupó los cargos de gerente, vicepresidente y consejero de la empresa municipal del suelo (EMSV) de Boadilla; el exalcalde Arturo González Panero; Alfonso Bosch Tejedor (gerente de la EMSV) y Pablo Crespo, número dos de Correa, y exsecretario de Organización del PP gallego.

Bien empachados de corruptos ligados al PP, nos dirigimos a una de las radiales que Esperanza Aguirre se ha empeñado en construir a cargo del contribuyente, para beneficiar a no se sabe quién. La R-2 es un desierto que nadie utiliza ya que es de pago. Hasta tal punto está desierta de coches que Leo Bassi preparó un partido de futbol en medio de la autopista que podría haberse prolongado horas sin que pasase un solo coche.

Esta trama de radiales, empeño personal de Esperanza Aguirre, repito, ha sido tal desastre que ahora piden a Fomento que la adquiera a coste del contribuyente. Como bien explicó Bassi: extraña teoría de estos liberales que piden que el Estado no intervenga hasta que arruinan a todos y entonces piden que el Estado pague sus desastres a cargo del contribuyente. ¿Lo privado sólo funciona cuando ellos ganan?

A nuestra derecha dejamos ese colosal desastre inmobiliario de Florentino Pérez que es la ciudad deportiva de Valdebebas, un desierto batido por el viento, habitable solo para roedores y perdices. Este colosal bluf inmobiliario es una perfecta muestra de cómo han sido los excesos de la derecha los que han causado la crisis y han llevado a España al borde del “rescate”. Bassi explica cómo la banca ha adelantado muchísimo dinero en España a este tipo de proyectos calamitosos y ahora los empresarios de la derecha no pueden devolverlo, así que las agencias de rating evalúan estas gestiones desastrosas como índice del rating de la economía española y a causa de estos desastres de la derecha la confianza en la deuda española ha bajado. No por la izquierda y las inversiones sociales, como quiere hacer creer la derecha, sino por estos desastres inmobiliario de la derecha y afines.

Terminamos el viaje en la finca del Duque de Alburquerque, casado con la modelo y aristócrata Blanca Suelves. Por sus tierras se ha hecho uno de esos lucrativos negocios de recalificación-venta-especulación de tierras que ha convertido una bellísima zona de encinares en un desierto que dará cabida a… ¡5 campos de golf!

Llama la atención que el camino que lleva a su casa sea el que recorre los campos de golf. Estábamos a punto de verlos cuando apareció el indignado duque para exigir que abandonásemos el camino (en el que no había ninguna indicación de que fuese propiedad privada) inmediatamente. Nos colocó a unos matones búlgaros que, con muy malas maneras, nos obligaron a recular marcha atrás. Parece ser que al duque no le interesa que se le vincule con estos dudosos negocios inmobiliarios.

Cuando ya habíamos salido de aquél erial lleno de tuberías para el campo de golf, nos encontramos con Esperanza Martínez Calvo que encabeza la candidatura en estas elecciones por Izquierda Unida Algete. Esperanza nos explicó cómo desde que el Partido Popular se ha hecho con la alcaldía de la localidad se han saltado todos los acuerdos previos para utilizar agua de una depuradora para regar los campos de golf y se va a malgastar una necesaria agua potable, ya que los campos de golf van muchísimo más avanzados que la depuradora que posiblemente jamás se construya. El PP ama los desastres ecológicos.

En este punto estábamos tan cansados que los omnipresentes carteles de Esperanza Aguirre  “alienígena” (nena, se nos ha ido la mano con el photoshop), nos parecían hasta simpáticos. Pero bastó encender la televisión esa noche para confirmar el descaro con el que mentía la lideresa en el debate que organizaron en Telemadrid para las elecciones. Entonces me di cuenta de cuanta falta hacen iniciativas como el Bassibus.

Gracias Leo. Seguiremos luchando por desentrañar la verdad. Por mucho que le moleste al PP y afines.

Si queréis vivir esta aventura nutritiva, el próximo domingo 15 de mayo vuelve a salir el Bassibus. Para reservar entrada escribe a bassibus@leobassi.com.

Viaje a la Gürtel en Bassibus (I)

09 may 2011

Ayer mi amigo Leo Bassi me invitó a pasar el domingo metido en su Bassibus. Y aunque se echó mucho de menos una parada para comer o una duración menor —estuvimos casi 6 horas—, una vez hubo acabado nuestra ambiciosa excursión a las evidencias de la Trama Gürtel, me di cuenta de lo necesario que es salir de la lobotomía activista a la que nos tienen sometido los poderes de la derecha nacional-católica gracias a su monopolio mediático o publicitario. Esta escapada del adoctrinamiento permanente que el Bassibus ofrece, lo es en sentido físico y emocional. Una vez has salido de la ciudad, de ese mapa amable, cómodo, reconfortantemente capitalista, que el Partido Popular, gracias a la ayuda de las élites franquistas, ha trazado en la ciudad, empiezas a darte cuenta de lo insultantemente descarada que es la manipulación de ese otro mapa, el que se esconde, el de la corrupción que sustenta al Partido Popular por doquier y traza fuertes lazos entre sus políticos y esa oligarquía nacional-católica que sigue viviendo en el franquismo, que ha encontrado en el partido su mecanismo perfecto para disfrazar de legalidad o democracia sus chanchullos de siempre, su caciquismo, su insultante avaricia.

El viaje empezó en ese espacio alternativo (anti-sistema lo llamarían los medios de propaganda capitalista) que es LaTabacalera: Centro Social Autogestionado en la Antigua Fábrica de Tabacos de Lavapiés. Allí Leo, las azafatas y una espiritosa banda entre Nueva Orleans y algún pueblo de la República, nos urgieron al empeño descubridor. Salimos en dirección a Serrano donde íbamos a ver los primeros indicios de esa suntuaria vida oculta. De camino a la primera cita, pasamos por una primera evidencia de la manipulación pepera: las estaciones medioambientales desplazadas para esconder la monstruosa contaminación capitalina. Así nos informó Leo de que pasábamos por uno de los puntos más contaminados de Madrid en el que, casualmente, hay un parque infantil, para que los niños jueguen respirando mierda. ¿La solución a esa peligrosa situación de contaminación de indefensos niños? La misma que en el resto de puntos conflictivos para el PP: quitar la estación de ese punto y desplazarla, ignorando esta noticia en la que ya se anunciaba que el fiscal coordinador de Medio Ambiente, Antonio Vercher, había reprendido al Ayuntamiento de Madrid, cuyo alcalde es el popular Alberto Ruiz-Gallardón, por tratar de enmascarar la contaminación atmosférica de la ciudad con la misma práctica que se utiliza en Valencia: mover las estaciones que miden la calidad del aire de zonas con una alta densidad de tráfico, y por tanto, más contaminadas, a puntos de la capital donde hay más zonas verdes y menos tráfico. Las técnicas del PP para manipular en sus comunidades ya son verdaderas franquicias que pasan de Cacique Party a Cacique Party.

Una vez pasamos la estación de contaminación de niños, nos dirigimos a la opulenta zona de Serrano para trazar el mapa “Gürtel”: aquí el hotel en el que Correa y socios mantenían una suite para sus invitados los 365 días del año, allí los despachos de la “trama Gürtel”, acullá la famosa sastrería en la que Camps encargó sus trajes, antes una sastrería Milano pero ahora rápidamente convertida por los dueños de la franquicia en un Cortefiel que desvincule al grupo de los Hinojosa de cualquier evidencia del sucio asunto… Y así llegamos a la Plaza de Colón en la que teníamos la que para mí fue la cita más importante: José Tomás, más conocido como el sastre de Camps.

Sinceramente no estaba preparado para encontrar a una persona tan valiente, honesta y lúcida como José Tomás. Subido a un banco de Colón nos contó algunas de las vivencias que había tenido con todos estos individuos y la razón última de su retiro. Dejó claro que no es que necesite o vaya a obtener dinero alguno de esta arriesgada denuncia. Tampoco parece ser una fútil venganza el motivo que le mueve a enfrentarse a tan poderosos adversarios. Si hubiese que resumir lo que le movía a contar lo que sabía sólo se podría acudir a una palabra, un sentimiento: asco. “Yo siempre he sido de derechas, pero después de conocer cómo se mueven, de lo que hay dentro del Partido Popular, creo que hay que impedir que Mariano Rajoy llegue al poder, eso sería la perdición de España”, afirmó serenamente. Y es que impresionaba la serenidad con la que este modisto con más de 32 años de trabajo en Milano y otros tantos en otras marcas, se expresaba, explicaba, esta terrible trama. Y no hablaba de oídas. Sabía quién era el familiar de quién, quién vivía dónde y quién alquilaba a chicas rusas para organizar orgías que harían palidecer de envidia al “Bunga Bunga” de Berlusconi. Y contestaba a cualquier pregunta con absoluta cortesía. “No, nunca he sido de izquierdas”, “Sí, me he retirado por completo”, “No, no tengo miedo, porque digo la verdad”. Un señor que hablaba muy clarito y con datos, me pareció a mí.

Nos despedimos del sastre y procedimos a la siguiente estación de nuestro PParticular peregrinar. Una en la que yo iba a tener un papel activo. Junto a la sede del Partido Popular de la calle Génova, Leo repartió varios portatrajes (clara alusión a Camps) y nos hicimos unas fotos con un divertido cartel que desplegó Bassi en el que se podía leer una de las frases claves de las conversaciones entre Camps y El Bigotes: “Camps: te queremos un GÜevo, amiguito del alma”, con “GÜ” de “Gürtel”.

Aprovechando el momento, yo saqué el mismo cartel que le planté a Rajoy en aquella presentación y, delante de la sede de Génova, volví a gritar (coreado por los pasajeros del Bassibus) mi famoso “¡Basta ya de homofobia en el PP!”. Es bueno recordar que el Partido Popular a día de hoy mantiene un recurso en el Constitucional para derogar el matrimonio homosexual y Rajoy ha anunciado que, aunque el Constitucional lo avalase, él piensa derogar la Ley de Matrimonio Homosexual que ha hecho un poco más igual a España. Pero al PP no le gusta que seamos iguales. Prefieren la limosna al oprimido, como les enseñó la Santa Madre Iglesia.

foto: Roberto Villalón

Tras nuestra performance artivista conjunta, proseguimos con el Bassibus: edición Gürtel. En el camino a nuestra siguiente cita, aprovechamos que pasábamos por la Ciudad de la Imagen, sede de Telemadrid, para que yo contase mis experiencias con la manipulación que esta cadena pública está viviendo desde que Esperanza Aguirre la ha convertido en TeleEspe. Conté la multitud de programas que yo había hecho hasta entonces en la cadena, una pionera en contenidos diversos y plurales. Pero fue llegar el PP y no volver a contar conmigo (o quitar el primer programa gay que se había hecho en el estado español: Uno Más). Este video deja claro lo que hice en el programa de Cristina Tárrega cuando fui invitado (a última hora, a causa de la ausencia de un invitado que se les cayó y que decidieron remplazar conmigo unas horas antes). No se esperaban la sorpresa en homenaje a mis admirados amigos de Salvemostelemadrid.es y UGT Telemadrid. Por desgracia la situación ha ido a peor.

Quiero recordar que poco después de esa penosa experiencia negacionista de mi amiga Cristina Tárrega, cuando iba en el coche de producción que me devolvía a mi casa, recibí una llamada del director y de la propia Tárrega en la que me amenazaron con no volver a trabajar nunca más en televisión por lo que había hecho. Seguida de varios gritos de la Tárrega del tipo “te vas a cagar como mi hija se quede sin comer porque me quitan el programa”. Una afirmación un poco rara de voz de alguien que había jurado que “Espe Aguirre es muy tolerante y jamás tomaría represalias por lo sucedido”. Parecía no confiar mucho en el “talante democrático” de su jefa a la que defendió hasta el absurdo hecha un mar de nervios. Curioso que poco después me volviese a llamar la Tárrega para ofrecerme volver a su programa a retractarme de mis declaraciones siempre que no contase nada de las llamadas amenazadoras que había recibido en el coche de vuelta.

Fue un camino animado hasta llegar a nuestra siguiente cita: La Ciudad Financiera del Banco Santander. Un mausoleo a la especulación financiera y a su patrono Botín. A los sones del oportunísimo Money, Money de Cabaret en las voces de santa Liza Minnelli y Joel Grey, dimos vueltas a las puertas de ese centro neurálgico del poder, que evidencia lo lucrativa que ha sido esta crisis para su propietario. Allí nos bajamos y, frente al logo, Leo interpretó el alma gaga de estos especuladores mientras yo vomitaba en la oportuna bolsa que nos habían entregado las azafatas con un previsor “Utilizar en caso de náusea ideológica”.

Leo Bassi interpreta a un viejo millonario gaga mientras yo vomito

(continuará)