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“Más chutes no”: Diez cantos a la necia droga

24 May 2015
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Dildo de Congost

los calis

Si ha entrado usted aquí, amigo yonqui, buscando el “Heroine” de Lou Reed, el “Cocaine” de Eric Clapton o cualquier otra cancioncilla en guachi gauchi que celebre su incombustible adicción, se equivoca de artículo.

Porque, ¿para qué perder el tiempo escuchando tonadas que nuestro paupérrimo nivel de inglés nos impide entender, cuando en el cancionero español hay temazos mil que glosan en cristiano las grandezas y miserias de la toxicomanía?

Y es que los artistas nacionales han profundizado en la cosa de la droga con un salero y una grasia que no se pue aguantá. Algo muy lógico, si tenemos en cuenta que las sustancias psicoactivas han sido la gasolina de nuestros músicos, desde el mismísimo instante en que un simio ibérico aporreó una zambomba.

Así que, sin más preámbulos, ahí va una florida y granada selección de himnos coloquetas. Una playlist ideal para pinchar en cundas, puntos, poblaos chabolistas y discotecones de extrarradio. Eso sí, pínchenla con moderación, que engancha.

“Sobredosis”, de Jeros (1987)

Un gitanazo de Entrevías, popularmente conocido como “el del medio de los Chichos”, parió esta melodramática sevillana basada en hechos reales, para advertir a payos y calorros sobre los peligros de la droja. El eco de su letra aún resuena en los pabellones carcelarios: “Recuerdo que me abrazaba y me pedía dinero, yo nunca se lo negaba y era pa comprar veneno. Murió de una sobredosis en la puerta de mi casa, por eso yo le decía: cuidao que la droga mata”.

DROGÓMETRO: 87%

“Mescalina”, de Los Rebeldes (1986)

La radiofórmula española es un misterio. Censura a Los Planetas por un quítame allá esos cuatro millones de rayas, pero convierte en hit esta descarada apología de la mescalina que hicieron los Rebeldes en pleno apogeo de la Ruta Destroy. Quien más y quien menos ha coreado ebrio frases como “mescalina soy feliz cuando estás dentro de mi y siempre que me besas en la boca o en la nariz. Haces que me vuelva loco. No puedo parar de reír”. La canción sigue sonando, erre que erre, en los discopafs de toda España y Carlos Segarra aún se compra con sus rentas sombreros de vaquero para taparse el cartón.

DROGÓMETRO: 75%

“La mandanga”, de El Fary (1977)

Solo el talento bruto de El Fary podía dar a luz a esta historieta con tintes autobiográficos sobre un señor que descubre en la marihuana un insospechado remedio a su timidez: “Me voy pa la discoteca a buscar mi churifú, mirad si me pongo bien que creo que soy Kung Fú. (…) Que dame la mandanga y déjame de tema, dame el chocolate que me ponga bien, dame de la negra que hace buen olor que con la maría vaya colocón”. Milagrosamente, el cantante de Las Ventas dribló la censura y se hartó de interpretar el tema en la tele.

DROGÓMETRO: 46%

“Heroína”, de Los Calis (1986)

Un llano panfleto antiheroína perpetrado por tres vendedores de fruta ambulantes del Pozo del Tío Raimundo. Que se dice pronto. El trío gitano pasó en su día mil fatigas por su afición al goloso polvillo marrón, cosa que les da autoridad moral para tratar al caballo de tú a tú: “Hace tiempo que te conozco y tienes penas y alegrías, vas matando poco a poco. Más chutes no, ni cucharas impregnadas de heroína, ni mas jóvenes llorando noche y día, solamente oír tu nombre causa ruina”.

DROGÓMETRO: 90%

Marihuana”, de Los Porretas (1996)

Del madrileñísimo barrio de Hortaleza salió este grupo de rockazo urbano en la onda de Leño, Barón Rojo o La Polla Records. En esta horrible canción ponen su granito de arena para defender el consumo moderado de maritrini: “No sé por qué hay gente que siempre nos señala cuando nos fumamos un poquito marihuana si es muy natural y no tiene prejuicios, tú que la criticas y le pegas al orujo”. Ni el Escohotado, oiga.

DROGÓMETRO: 38%

“Así me gusta a mí”, de Chimo Bayo (1991)

¡Hu-ha! Su autor jura y perjura que este temazo no va sobre droga, sino sobre “comerse a una chica”. Pero el público, que no es tonto, interpretó el mensaje como una celebración de las pastis, el buenri y el bakalao. Y es que diga lo que diga el Chimo, pocas dudas caben sobre a qué se refiere con lo de: “Exta-sí, Exta-no, esta me gusta me la como yo”.

DROGÓMETRO: 88%

“Un caballo llamado muerte”, de Miguel Ríos (1982)

Paternalista y sonrojante advertencia de un viejo rockero (hoy jubilado) sobre los peligros del potro, a través de una metáfora más ingenua que Bambi: “No montes ese caballo, pa pasar de la verdad, mira que su nombre es muerte y que te enganchará”. La canción tuvo una versión más dura, vomitada por la banda de AOR andaluz Medina Azahara y otra más blandorra, cortesía del membrillo de Bunbury.

DROGÓMETRO: 79%

“Todo por la napia”, de Siniestro Total (1990)

“Érase un hombre a una nariz pegado y pegado a la nariz un talego enrollado”. Así, parafraseando a Quevedo, empieza la más sonada oda a la cocaína jamás cantada en la lengua cervantina. La banda de rock tuno liderada por Julián Hernández, esboza un retrato hiperbólico de un farlopero al que no le pasaba la materia colombiana un camello, sino una caravana. A ver quién se resiste a entonarla a voces tras meterse una loncha.

DROGÓMETRO: 93%

“Cannabis”, de Ska-P (1996)

A estos perroflautas del Valle del Kas (Madrid) les sonó la flauta y lo petaron con este tosco alegato a favor de la lega-legalización de la droga blanda. Parte de su letra es un manual abreviado para liarse un trócolo: “Y saco un papelillo, me preparo un cigarrillo y una china pal canuto de hachís. Saca ya la china, tron”. Una forma campechana pero, en vista del éxito, muy eficaz de defender la libertad de endrogarse y, ya de paso, exigir cannabis bueno, bonito y barato.

DROGÓMETRO: 49%

“Me estoy quitando”, de Tabletom (1991)

Caricatura de rumba carcelaria por cortesía de Tabletom, aunque el tema alcanzó su cénit yonki gracias a Extremoduro. La canción funciona, pese a algún que otro ripio (“estoy buscando al doctor pa que me de la receta, para irme a la farmacia y ponerme ciego de anfetas”), gracias a la repetición del mantra favorito de todo yonqui que se vista por los pies: “Me estoy quitando, solamente me pongo de vez en cuando”.

DROGÓMETRO: 80%

 Dildo de Congost también se está quitando (dice).

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