Strambotic

Noticias insólitas, bizarras e impertinentes

“Las indias son las mayores bellacas y libidinosas mujeres que se han visto”

22 Jul 2017
Comentarios

Compartir: facebook twitter meneame

Ad Absurdum

La conquista de las indias.

Hoy en día está de moda hablar de entrepeneurs y demás fantasmadas, pero a emprender no hay quien gane a Colón. Sí, Cristóbal, Cristroforo o Christophorus, el señor nacido en todas partes y ninguna.
Todos conocemos las locas aventuras del marino, pero poco se habla de los que le acompañaban y de los que se lanzaron a hacer las Américas una vez que el asunto de las colonias empezó a funcionar. Está claro que el que tiene la idea, el que impulsa el proyecto, tiene voluntad de llegar hasta las últimas consecuencias pero… ¿y los pobres diablos que le seguían?

Para organizar el primer viaje, Colón tuvo la ayuda de los hermanos Pinzón, que aportaron dos barcos, La Pinta y La Niña, y medio millón de maravedíes (como buen entrepeneur, Colón también tenía una paguita para empezar a montar la expedición en su garaje onubense). Los Pinzón, además, se las vieron negras para convencer a cuatro mataos de que se metiesen en un huevo de madera para atravesar un mar que no se sabía ni dónde ni cómo terminaba. En algunos casos, viendo que pocos se animaban, incluso tuvieron que echar mano de la flor y nata de la sociedad: presos. Cuatro condenados a muerte vieron conmutadas sus penas a cambio de embarcarse en un viaje hacia otro tipo de pena de muerte. Pero bueno, siempre les quedaba un resquicio de esperanza. Al final fueron alrededor de 100 los que se animaron a la aventura, 87 de los cuales sabemos su nombre, apellidos, grupo sanguíneo y si son concebollistas o sincebollistas.

Cuando volvieron a Castilla, la noticia de que al otro lado del charco había tierra, corrió como la pólvora. Era 1492, y las cosas pintaban muy bien para el reino de Isabel la Católica, para quien todo esto sería poco menos que un regalo de los dioses. Por tanto, cuando pensaron en organizar un segundo viaje, aquello se llenó más que Soto del Real de corruptos.

En 1493 partió el segundo viaje con 1500 hombres. No volverían hasta 1496, con una mano delante y otra detrás. Vamos a ver, que aquellos señores iban allí a saquear y follar, y se habían encontrado que ni saqueos ni leches en vinagre. No puedes ir prometiendo el oro y el ¿moro? ¿americano?, y luego despachar a todo el mundo con dos palmaditas en la espalda. A estas alturas, hasta el apuntaor ponía en entredicho a Colón, que empezaba a ser llamado «almirante de los piojos».

“En lugar de azadones manejareis tetas”.

Hasta entonces habían explorado las islas caribeñas y habían dejado aquello más esquilmado que la hucha de las pensiones así que, a la vuelta del segundo viaje, la reina le dijo a Cristóbal: «Mira, te comento, me descubres un continente ya mismo o la tenemos» [Aviso: dramatización. Quizá no ocurrió tal que así]. Es decir, que tenía que volver a explorar más la zona. El tercer viaje salió en 1498, y después de darse una vuelta por las islas, bajó un poco y parece que pisó tierra en alguna parte de la costa venezolana. ¡Ya habían llegado! ¿A dónde? Bueno, ya veremos, no nos estresemos.

Volvieron en 1500 a Castilla, y parece que el cabreo era monumental en la corte. Mientras los portugueses se llenaban los bolsillos a dos manos yendo a por especias (que era lo que movía panoja) a la India por las rutas africanas, Colón iba y venía a no-se-sabe-dónde y no había manera de que llegase a China o la India. Y encima en ese no-se-sabe-dónde solo había un puñado de indígenas y cuatro pepitas de oro.

En 1502 se dio el visto bueno a una cuarta expedición. A estas alturas había que tirar de inventiva para llamar la atención de los muertos de hambre y conseguir que se alistasen en esas misiones hacia tierra ignota. Si hoy en día se cuelgan carteles para alquilar pisos de estudiantes que empiezan: «SEXO. SEXO. SEXO (etc.)», en aquella época no era muy diferente. Aderezaron el asunto con unos cuantos relatos subidos de tono sobre las nativas, de las que se decía que eran «de muy buen acatamiento y son las mayores bellacas y más deshonestas y libidinosas mujeres que se han visto». Colón no cesaba en su empeño de vendedor de teletienda y «en todas las cartas que escrebía, decía que esta tierra era la más fértil y abundosa que había en el mundo, y para todos los vicios aparejada, y, por tanto, propia para hombres viciosos y haraganes», como recoge Bartolomé de las Casas.

Colonoscopia.

Y mucho ojo con los publicistas, que incluso Francisco Roldán, un notas que se rebeló contra el gobierno de la familia Colón, intentó convencer a castellanos recién llegados a América de que se uniesen a él alegando que «en lugar de azadones manejareis tetas». Quizá azuzar así a los futuros colonos no fuera la mejor de las ideas. Las nativas no estarían muy de acuerdo con todo esto.

Y claro, todo ese programa propagandístico, sumado a que muchos de los que llegaban del otro lado del charco no eran lo mejor de cada casa, dio como frutos lo que Bartolomé de las Casas nos dice a continuación: «andando de pueblo en pueblo y de lugar en lugar, comían a discreción, tomaban los indios para su servicio que querían y las mujeres que bien les parecía, y hacíanse llevar a cuestas en hombros de hombres en hamacas».

Bibliografía:

AD ABSURDUM (2017): Historia absurda de España, ed. La Esfera de los Libros.
BARTOLOMÉ DE LAS CASAS ( : Historia de las Indias.
http://www.cervantesvirtual.com/obra-visor/historia-de-las-indias–0/html/d31cc52d-acd9-4776-a069-ee37b963f399_12.html
GONZALO FERNÁNDEZ DE OVIEDO Y VALDÉS (s. XVI): Historia general y natural de las Indias.

Ad Absurdum es un grupo de divulgación histórica a través del humor y es autor del libro Historia absurda de España.

¡Síguenos en Facetrambotic y en Twitterbotic!

Probablemente tampoco te interese:

–  El disparatado sistema de castas de los españoles en Nuevo Mundo

– Espeluznantes fotos de parejas que te empujarán al celibato

15 inventos caseros que te harán la vida más fácil

– Ocho pueblos que rinden homenaje a la marihuana en sus escudos y banderas


comments powered by Disqus