Strambotic

Noticias insólitas, bizarras e impertinentes

Cinco independencias que no salieron todo lo bien que se esperaba

08 Ago 2017
Comentarios

Compartir: facebook twitter meneame

Strambotic

Ahora que se aproxima la fecha elegida para el referéndum de independencia catalán puede que sea una ocasión perfecta para recordar otros desafíos soberanistas —como dirían nuestros muy ecuánimes compañeros de los medios conservadores—; en concreto, cinco que fracasaron en su momento, pues así pueden ustedes hacer rimas y establecer las equivalencias que deseen para molestar a algún amigo que otro en redes sociales. ¡De la República Galega al Estado de Muskogee, vamos a ello!

Estados Confederados de América

Cuándo: 1861.

Resultado: Guerra, reconstrucción y Ku Klux Klan, pero no independencia.

En 1860, Abraham Lincoln arrasó en las elecciones de los Estados Unidos y esto puso en alerta a los estados esclavistas del sur, que temían que el nuevo presidente no respetara sus costumbres («los negros se extinguirían en las dehesas si no fueran esclavos», quizá argumentara algún tertuliano sudista), y empezaron a declararse independientes, ya que entendían que la Constitución era un contrato entre estados soberanos que podía romperse.

Los nuevos estados independientes decidieron asociarse y nacieron así los Estados Confederados de América. Su vicepresidente, Alexander Stephens, declaró que la piedra angular donde se apoyaban era:

«la gran verdad de que el negro no es igual al hombre blanco; la esclavitud es su natural y normal condición. Nuestro nuevo gobierno es el primero, en la historia del mundo, basado en esta gran verdad física, filosófica y moral».

Los negros no parecían estar muy de acuerdo con esto, pues durante décadas habían tomado el «metro» para escapar de la esclavitud.

¿Qué ocurrió?

Al principio, todo marchaba bien para la Confederación porque Lincoln se encontraba con las manos atadas para actuar. ¿Cómo acabar con la secesión de forma pacífica y legal? Por suerte para Lincoln, los confederados cometieron un grave error al intentar desalojar por la fuerza a las tropas unionistas del Fuerte Sumter, en Carolina del Sur. Ahora el norte podía responder de forma totalmente legítima ante la agresión de los sublevados. Había comenzado la Guerra de Secesión.

El sur, agrícola y menos habitado, sucumbió ante el poderío económico e industrial del norte tras cuatro cruentos años de guerra. La esclavitud fue abolida en todo el país y durante doce años los derrotados confederados estuvieron bajo ocupación militar en lo que se llamó la Reconstrucción.

República de Anguila

Cuándo: 1967.

Resultado: Invasión y, con los años, transformación en paraíso fiscal, pero no independencia.

Anguila es una pequeña isla del Caribe que tuvo su propia declaración de independencia en 1967, cuando sus habitantes se sintieron agraviados por la decisión del Reino Unido de unir tres colonias caribeñas en el Estado Asociado de Saint Christopher-Nevis-Anguilla. A los anguileños (¿anguilenses?) esto les molestó sobremanera porque no querían formar parte de un ente en que estuviera la isla de Saint Christopher (si uno conoce los feudos entre tinerfeños y grancanarios, esto no sorprende demasiado). Pese a tener como bandera algo que transmite tan buen rollo como tres delfines voladores en lo que parece un ménage à trois, los habitantes de Anguila organizaron un referéndum de independencia en el que sólo cinco isleños votaron en contra.

¿Qué ocurrió?

En principio, no estaba claro que Anguila quisiera ser independiente, sólo que no querían tener nada que ver con Saint Christopher. Sin embargo, ante la imposibilidad de llegar a un acuerdo satisfactorio, en 1969 se declararon república independiente y celebraron otro referéndum en el que sólo cuatro isleños votaron «no». Uno se pregunta si el que faltaba se encontraba enfermo aquel día o si había fallecido en el ínterin.

El Reino Unido respondió con la habitual flema británica y envió dos fragatas y trescientos paracaidistas, acabando con la experiencia republicana de Anguila, que hoy continúa siendo una colonia y también un paraíso fiscal, como sucede en estos casos. Las islas de Saint Christopher y Nevis forman un estado independiente desde 1983, aunque en 1998 Nevis organizó un referéndum para separarse. El sí a la independencia logró un sesenta y dos por ciento de apoyo, pero la constitución exigía una mayoría de dos tercios.

“Ningún hombre es una isla”, escribió John Donne, y menos mal, porque se llevan fatal entre ellas.

República de Corea

Cuándo: 1919.

Resultado: Miles de muertos y casi treinta años más de ocupación japonesa.

Tras la firma en 1910 de un tratado entre Corea y Japón, la nación del sol naciente pasó a ejercer un control férreo sobre la península coreana. Pero los coreanos no estaban nada contentos. No sólo porque las diferencias culturales entre ambos países fueran evidentes, pues Corea poseía un idioma propio, una cultura milenaria e incluso una gastronomía diferente, sino también porque la legalidad del tratado era bastante discutible.

Cuando en enero de 1919 el anciano emperador Gojong falleció en su confinamiento de palacio, se extendió el rumor de que había sido asesinado por los japoneses. Treinta y tres activistas coreanos decidieron que ya tenían bastante, se reunieron en un restaurante de Seúl (quizá para disfrutar de la gastronomía diferente) el 1 de marzo y proclamaron la independencia de Corea.

¿Qué ocurrió?

Al principio, todo se desarrolló de forma muy educada. Los activistas telefonearon a la policía para informar de lo que habían hecho y fueron arrestados. Pretendían evitar disturbios, pero los ciudadanos salieron a la calle a defender sus derechos y los japoneses pensaron que con mesura no se levantaban imperios, así que reaccionaron violentamente a la presencia de dos millones de coreanos en manifestaciones a lo largo de todo el país. Se habla de siete mil muertos y más de cuarenta mil personas detenidas.

Corea no recuperó la independencia hasta el final de la Segunda Guerra Mundial, pero dividida en dos estados, situación que no parece que vaya a cambiar en un futuro cercano.

Estado de Muskogee

Cuándo: 1799.

Resultado: Una vida de película.

Hablar del estado de Muskogee es hablar de William Augustus Bowles, un tipo que con sólo trece años se alistó en el bando británico durante la Guerra de Independencia de Estados Unidos con la noble intención de impedir que las Trece Colonias se libraran del yugo inglés. Abandonó su puesto en la guarnición de Pensacola, Florida, y se unió a una tribu india (aprendió la lengua y se casó con una o dos nativas) a la que luego lideró contra las tropas españolas.

Tras la guerra, Bowles declaró odio eterno a los españoles, pero en vez de emborracharse en Magaluf eligió vengarse estableciendo un estado indio en Florida que sirviera como tapón para el avance de los nuevos Estados Unidos y de España, que había recuperado el control de la península. Se nombró «Director General y Comandante en Jefe de la Nación Muskogee», diseñó la bandera del nuevo país y redactó la constitución.

¿Qué ocurrió?

A España no le hizo mucha gracia que unos indios dirigidos por un inglés se dedicaran a hacerle guerra de guerrillas. Los estadounidenses también estaban molestos con la nueva situación, pues Bowles aceptaba con los brazos abiertos a los esclavos negros que huían de los terratenientes blancos, con lo perjudicial que era esto para la economía de las antiguas Trece Colonias.

Fue capturado una primera vez y llevado a Madrid, donde el mismo rey Carlos IV intentó convencerlo de que cambiara de bando. Pero escapó, se hizo con el control de un barco y regresó al Golfo de México.

Volvió a Muskogee y se declaró «Jefe de todos los indios presentes» en un concilio tribal (no sabemos cuántas personas estaban presentes), pero su tiempo ya había pasado. Fue capturado de nuevo y conducido esta vez a La Habana, donde falleció en prisión. Con él moría también el Estado de Muskogee, que quizá habría hecho que Al Gore no hubiera perdido unas elecciones.

República Gallega

Cuándo: 1931

Resultado: No hay nada que una tanto como las vías del ferrocarril.

En este país de cainitas somos muy dados a señalar al vecino y adjudicarle alguna característica no del todo halagadora; en el caso de los gallegos, el sambenito que les hemos encasquetado es el de la indecisión sempiterna. Quizá fue el deseo de acabar con este tópico lo que empujó a miles de obreros, furiosos con el gobierno central por suspender la construcción de la línea ferroviaria entre Zamora y La Coruña, a proclamar la República Gallega en el ayuntamiento de Orense el 25 de junio de 1931.

Sin embargo, no hubo respuesta alguna desde Madrid, tal vez porque el gobierno estaba demasiado ocupado ante las inminentes elecciones constituyentes de la Segunda República Española. En cualquier caso, era una lástima desperdiciar todo este sentimiento independentista, por lo que el 27 de junio se reunieron en Santiago de Compostela grupos galleguistas, proclamaron de nuevo la independencia de la República Gallega, nombraron presidente a Alonso Ríos y marcharon al Pazo de Raxoi (no confundir con Mariano), donde tomaron las dependencias municipales.

¿Qué ocurrió?

En Santiago habían previsto que el resto de comarcas gallegas se sumaría con entusiasmo a la insurrección, pero sólo hubo movimiento en Puebla de Sanabria, donde cientos de manifestantes se dirigieron al ayuntamiento para izar la bandera gallega. Cómo vamos a levantar una República Gallega si tenemos más apoyo en Zamora que en Lugo, es posible que se preguntaran los compostelanos. Para colmo de males, el gobierno central decidió reemprender las obras ferroviarias, perdiendo el nuevo estado gallego el apoyo de los obreros orensanos, que se incorporaron de nuevo al trabajo. Así, la República Gallega dejó de existir a las pocas horas y todo el mundo actuó como si no hubiera pasado nada.

¡Qué de conflictos laborales se solucionarían si proclamáramos independencias en vez de convocar huelgas!

Con información de la Wikipedia. Sí, toda ella.

Gabriel Noguera es el muy independiente autor sentimental del blog Caramelitos.

Síguenos en Facetrambotic y en Twitterbotic!

Probablemente tampoco te interese:

Así quedaría el mapa de Europa si triunfasen todos los secesionismos

Ocho pueblos que rinden homenaje al cannabis en sus escudos y banderas

Catorce mapas que te explican de un vistazo la Historia de España

 

 

 


comments powered by Disqus