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Cuando la ciencia estudió por qué José Luis Moreno lo petaba en Italia

10 Nov 2017
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Ha sobrevivido al asalto de su vivienda por parte de unos ladrones albanokosovares; protagonizó las noches de sábados de entresiglos en Televisión Española con sus galas llenas de desfiles de bañadores, cantantes y humoristas, con Jaimito Borromeo a la cabeza; su productora estuvo detrás de ‘Aquí no hay quien viva’ y de ‘Matrimoniadas’ (también, ahora, de ‘La que se avecina’)… El incombustible José Luis Moreno, el ventrílocuo que había detrás de Monchito, Rockefeller y otros muñecos sin los cuales no se entiende la cultura más popular española, también triunfó en la tierra de Raffaella Carrà.

¿Cómo triunfó? ¿Gritando aquello de “¡Toma Moreno!”? ¿Llevando de gira a Pepa y Avelino? No exactamente. Allá por mediados de los años 80, el que interpretara años después al malo malísimo de ‘Torrente 2’ triunfaba en los hogares españoles gracias a su presencia en televisión. Entre sus muñecos, destacaba Rockefeller, un cuervo vestido con chaqué y con voz ronca que tan pronto recitaba poemas como hacía unos ruidos extraños con la boca, parecidos a los de un pedo. Con las manos siempre dentro del pantalón y pegadas al ombligo, pronto dio el salto a Italia. Y allí fue un bombazo.

En apenas unos meses, Rockefeller se hizo con el cariño de adultos y niños de la tierra de Tata Golosa. Cuentan las crónicas de aquel entonces que, cuando Moreno y el muñeco salían en televisión, muchos se quedaban en casa, para cabreo de sus parejas, que querían salirSegún el diario ‘El País’, allá por 1985 psicólogos y sociólogos del país transalpino estudiaron las causas del éxito del cuervo socarrón.

La gente decía de Rockefeller que era “simpático”, “fantástico” y que hacía reír, lo mínimo que se podía pedir al primo hermano de Mari Carmen y sus muñecos. Cada edad interpretaba de forma diferente al cuervo, pero todos coincidían en que les gustaría tener ese descaro de su discurso. El cuervo recibía todo tipo de regalos de los ‘bambini’. Incluso Raffaella Carrà esperaba poder tener algún día su éxito. Y estamos hablando de la Carrà, una italiana más universal que Monica Belluci y Carla Bruni juntas.

Si Rockefeller enamoraba a los italianos de a pie, los de las altas esferas no iban a ser menos. Después de que los programas de la RAI (la radiotelevisión pública italiana) que daban espacio a Moreno y a Rockefeller llegaran a los 20 millones de espectadores (recordemos que estamos hablando de los 80), el mismísimo Silvio Berlusconi quiso ficharlo para sus cadenas de televisión privadas con un contrato de 1.500 millones de pesetas de las de entonces. Sin embargo, parece que Moreno se quiso quedar en la RAI “por un simple motivo de fidelidad”: “Ganaré mucho menos dinero, pero tengo ya con ellos una relación de amistad, que vale más que todo”, dijo a El País.

Además, aquellas personas que conocían al entonces embajador español en Italia, Jorge de Esteban, no paraban de preguntarle por Moreno y sus muñecos. El presidente de la República, Sandro Pertini, fumador empedernido, regaló una de sus pipas a Moreno, y hasta Juan Pablo II habló con el ventrílocuo sobre Rockefeller: al parecer gustaba y disgustaba por igual a los cardenales. La marioneta era tan famosa que hasta actuó en el Festival de San Remo, que es como el Festival de la Canción de Benidorm pero con espaguetis:

El escritor Alberto Bevilacqua llegó a decir: “Es desconcertante cómo Moreno, con su aspecto aburguesado, con carrillos de muchacho y sonrisa melíflua pueda llevar en su barriga a este especie de demonio alegre y despreciativo con el que crea fantasmas sumergidos en las fábulas de ogros”.

Y claro está, si Moreno lo petaba tanto, el ‘merchandising’ no podía faltar en esta relación. En el caso de nuestro cuervo favorito, había un disco con canciones e incluso una marioneta para que grandes y pequeños comenzaran a desarrollar sus habilidades en casa. Incluso se llegó a vender la marioneta de Onorio. ¿Que quién es Onorio? Claro, quizá no lo conozcas por ese nombre: se trata de Macario, un pueblerino al que también daba voz Moreno y que también llegó a Italia.

Marioneta

Moreno volvió a España y el resto de la historia ya lo conocemos: fundó una productora y lo dio todo con ‘Noche de fiesta’, ‘Aquí no hay quien viva’ o ‘Matrimoniadas’. Si antes le tocó a él, luego sus series lo petaron en el extranjero. Lo que no sabemos es si ellas también fueron analizadas por psicólogos.

Con información de El PaísEspañoles en Italia y Wikipedia (12).

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