La Biblia en cromos

27 Mar 2013
Compartir: facebook twitter meneame
Comentarios

La historia más grande jamás contada cuenta con un equipo de guionistas a los que no se les pueden poner muchas pegas. Inspirados por Dios, productor y realizador supremo, los escribas del Antiguo Testamento realizaron un trabajo divino, construyeron una historia de ficción y fantasía que pasa para millones de creyentes por ser crónica verídica de los orígenes, un relato que se impone a cualquier teoría científica en el imaginario colectivo de una buena parte de la Humanidad. La Biblia televisada, cuyas dos primeras entregas ofreció Antena 3 el pasado lunes, aunque presentada como enorme superproducción merecedora de milagrosas audiencias en su país de origen, los Estados Unidos, no pasa de ser un telefilm de alto presupuesto rodado con buenos efectos especiales en el que la acción prima sobre la reflexión y la épica sobre la mística. Las batallitas y los milagros animan el previsible y archiconocido guión, pero las escenas bélicas no son precisamente multitudinarias y los milagros no son nada del otro mundo, perdonen por la redundancia. Si yo fuera Dios (por ahora no me lo planteo) me quedaría con Cecil B. DeMille, con Los Diez Mandamientos, con Charlton Heston usando su báculo como un rifle y con Yul Brinner en el papel del malvado Ramsés.

La Biblia de Antena 3, en su primera parte, es una colección de cromos que reinterpreta los pasajes más conocidos de la archiconocida saga a través de tres superhéroes de reconocido prestigio, Abraham, Moisés y David, y comienza con un flashback en el que el abuelo Noé cuenta a sus nietos la creación del mundo y la historia de nuestros primeros padres con su manzana, su serpiente y su ignominiosa expulsión del Paraíso. Tan malos principios ya hacían prever su catastrófica continuación que llega hasta nuestros días. Desterrados del Edén por conducta inmoral, Adán y Eva engendran al primer asesino de la Historia. Son cuatro gatos pero mal avenidos y peor dotados para la convivencia. No les voy a destripar el argumento, pero vamos con algunos detalles: Caín no mata a Abel con una quijada de asno sino estrellándole un pedrusco en la cabeza. Las aberrantes orgías de Sodoma parecen una inofensivia verbena pueblerina con un tragafuegos y una demostración de bailes regionales como máxima expresión de la inmoralidad.

La cosa se anima con una exhibición de artes marciales a cargo de un ángel ninja con rasgos orientales y los espectadores se alegran cuando la mujer de Lot que es una borde se transforma en estatua de sal y se queda en el camino. Luego asistimos a la transformación del Moisés egipcio, moreno y con la cabeza rapada en un judío de largos cabellos rubios y muy mala leche. Dios, el auténtico protagonista de la leyenda bíblica, solo aparece en su versión de zarza ardiente y su antagonista Satanás es negro y se parece a Obama como se encargaron de subrayar los responsables de la serie para avivar una improbable y oportuna polémica. Entre las supuestas innovaciones la serie cuenta con un Sansón negro y rastafari al que Dalila, con cierta lógica, quiere cortar las trenzas y con un David peleón y ligero de cascos que donde pone el ojo pone la piedra o la verga…

En La Biblia confluyen todas las tramas posibles y hay donde elegir, crímenes pasionales, celos, odios, crueldad, amor, traición, asesinatos y corrupción, los hijos del profeta Samuel aceptan sobornos. En la Biblia hay de todo menos sentido del humor. La única muestra de tan humano sentimiento, impropio a los ojos de Dios, se da en clave de humor negrísimo cuando el viejo Dios cascarrabias pide a Abraham que le cocine a su hijo Isaac a la brasa. Era broma pero como a nadie le hizo mucha gracia Dios padre decidió prescindir de las humoradas, lo que se agradece.

Quedamos a la espera de la segunda parte, el Nuevo Testamento, con cuatro guionistas de excepción, se emitirá dentro de unos días, el argumento es de sobra conocido pero puede albergar sorpresas en su tratamiento. En un breve flash anticipatorio escucho una voz en off que comenta la entrada de Jesús en Jerusalén el Domingo de Ramos: “Cinco mil han venido a verle” una buena audiencia para la época. Solo espero ver la escena en la que Jesucristo y Barrabás son nominados para la crucifixión y el público elige al malo.


comments powered by Disqus