17 May 2012

Dexter de mi sangre

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Hannibal Lecter, Darth Vader, José María Aznar… Hay algo en los villanos que nos atrae y nos fascina. Por eso nos gusta tanto Dexter.

Dexter

La semana que viene, Cuatro estrena la segunda temporada de esta fantástica serie, mientras algunos ya nos hemos despertado una mañana con el primer capítulo de la tercera en nuestro disco duro. ¡Qué cosas! Si consigo que este post me salga sin spoilers, alguien debería regalarme un jamón.

Resumo para los despistados: Dexter es hematólogo forense (el tipo que analiza la sangre en el escenario del crimen) y le encanta su trabajo. Posiblemente le guste tanto porque también es un asesino en serie que se dedica a cargarse a los demás homicidas de Miami.

Lo interesante de la serie es la parte instropectiva del personaje. Dexter reflexiona sobre la máscara de normalidad que debe llevar para poder desenvolverse entre la gente y su relación con su yo asesino. Es una especie de doctor Jeckyll y mr. Hyde, pero a la inversa. Todo ello servido con sus buenas dosis de intriga y thriller, no teman.

Si en la primera temporada nos quedamos enganchados por la sorpresa desde la (genial) cabecera, la segunda no decepciona. Los personajes y sus relaciones entre ellos evolucionan. Y tengan en cuenta lo importante que es esta frase cuando hablamos de un asesino que trabaja en una comisaría.

Los espectadores de Cuatro verán, con ese horrible doblaje al español, cómo Dexter tiene que enfrentarse a sí mismo y al código por el que se guía.

No se la dejen jugar por las tretas que les preparen los programadores de la cadena: no se pierdan ni un solo capítulo o no podrán apreciar la magia de los guiones. Al final de la temporada, todo encuentra sentido y encaja. Todo, oiga.

Y ahora voy a hablar de la tercera para los que tienen duendecillos mágicos que les dejan las series en sus discos duros. Luego no digan que no les avisé.

Al principio del primer capítulo, parece que al bueno de Dexter no puede pasarle nada nuevo. Su vida se ha convertido en el sueño americano de cualquier asesino en serie (sin aspiraciones políticas). Pero el que crea que los guionistas se han quedado sin ideas, comete un error. Uno muy grande. Como Dexter.

Por primera vez en su vida, el protagonista está relajado y eso le lleva a cometer fallos. En el primer capítulo hay dos, y muy gordos, que afectarán radicalmente a las dos facetas de su personalidad.

Y hasta aquí puedo leer. Mayormente porque hasta el5 de octubre no estrenan el segundo episodio de la temporada.