La crisis intereconómica
La noche del miércoles teníamos dos alternativas de morbo en la tele. La primera era de ficción, con la continuación de la muerte o no de Lucas en Los hombres de Paco. La segunda parecía de mentira, con el enfrentamiento entre Intereconomía y Caiga Quien Caiga.
Con estas opciones, sólo podía hacer una cosa: enchufarme el segundo capítulo de Fringe. Pero lo hice por la tarde, para poder ver CQC. Y así un montón de gente más. Porque fuera lo que fuera lo que pretendía el programa El gato al agua de Intereconomía TV, lo que consiguieron fue que el informativo satírico de La Sexta creciera en audiencia, sobrepasando el millón de espectadores, dos puntos de share más que la semana pasada.

Es posible que Esti y Maldo pensaran en algún momento que estaban haciendo un programa de humor
Me gustaría saber lo que opinan otras personas, sobre todo los seguidores de Intereconomía, pero también me pareció que se legitimaba la labor periodística del programa. El intento de descalificar a Estíbaliz refiriéndose a ella como “la actriz” o “la sobrina de Gabilondo” (¿debe avergonzarse por ser ambas cosas?) se estrella contra el hecho de que tengan que enviar a cuatro personajes para impedirle hacer su labor. Si es una enchufada que no sabe hacer su trabajo, lo suyo sería dejarla hacer y luego reírse de ella. Como hacen en Sé lo que hicisteis con tantos otros. Por ejemplo con El gato al agua.
CQC aprovechó para sacar pechito recalcando lo obvio: que algo huele a podrido en Castellón. Y lo hicieron con gracia, sin perder los papeles ni la identidad del programa. Tres minipuntos por la parodia de la cabecera de Los Soprano.
Aunque, bueno, un poco sí se les fue cuando Fran dijo que estaba “hasta los huevos” de que les acusen de estar a sueldo del PSOE. Además, hizo un poco de trampa, porque las cifras que dio de los Proteste ya dedicados a cada partido incluyen los de la etapa de Telecinco. Yo se lo perdono por la conclusión de Toni Garrido: “esto demuestra que nos paga Izquierda Unida”. Y la apostilla de Juanra: “¡Por eso cobramos tan poco!”
La noche negra de los hombres de negro se saldó también con la galleta que le arrearon a Maldo los de seguridad del hotel de Madonna en Sevilla. Pero enfrentarte a unos guardaespaldas haciendo su trabajo cuando intentas colarte en un sitio son gajes del oficio.
Enfrentarte a unos guardaespaldas fingiendo hacer el trabajo de un reportero para sabotear el tuyo no.




¡Suscríbase, oiga!