4 Feb 2012

Ya sólo veo Telecinco

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¡Y ustedes también! Si ven televisión generalista en abierto, ven Telecinco. O La 2. Ambas opciones no me parecen compatibles.

La estrategia de Telecinco con Cuatro se me escapa. Es como esas parejas que se dicen lo que se gustan y lo que se quieren, pero todo el rato están intentando cambiarse el uno al otro. Si Mediaset ya tiene tres canales para explotar en el espectro de TDT, que en un par de meses será el único, ¿cuál es el sentido de adquirir otro para hacer lo mismo? ¿La posición en el mando a distancia? ¿House? ¿Poder hacer crossovers entre los Manolos y Salvamé?

Comentamos el otro día la venta de morbo al por mayor que fue el estreno de After hours. Todavía no se le ha pasado el priapismo a Rafa Méndez cuando ya se anuncia que Lo que diga la rubia contará con la presencia de Alazne, la concursante más abofeteable de Pekín Express. ¿Qué es lo próximo? Lo próximo, en realidad, es Samanta Villar y ya lleva unos cuantos meses por ahí.

De acuerdo en que Cuatro es otra cadena del grupo y es normal que se telecinquice. Y Antena 3 lleva años siendo una groupie mojigata intentando seguirle el ritmo a su Amy Winehouse del espectro radioléctrico. Pero, ¿también La Sexta? ¿Cómo una tele que considera clásicos del cine a Chuck Norris y Jackie Chan puede…? Ah, ya. Claro.

Conste que me encanta esta promo

Como señala Ruth en su blog, era previsible por el fichaje de Roberto Ontiveros y la pandilla de protagonistas del reality, pero esperábamos (esperaba) que no llegaran tan lejos como para cascarnos, con perdón, un edredoning en el primer mes de emisión de Generación Ni-ni. ¡Con lo feos que son todos!

No me creo el “filtrado” del vídeo a la Red. Ni la necesidad de emitirlo en televisión si hay otro criterio que no sea el morbo y la necesidad de audiencia barata. Ya lo hemos comentado muchas veces en este blog: La Sexta se mete así en la batalla barriobajera por unos 14 millones de espectadores, los habituales del mando, el tipo de público entre el que se encuentran mayoritariamente las personas dispuestas a tragarse todos los Gran Hermano, primos, hermano y demás sucedáneos.

Siguen quedando unos 30 millones de españoles que prefieren no ponerse delante del televisor. No puedo decir que no haya días en que no les entienda.

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1 Feb 2012

Linkin’ Lunes

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El juego en las redes sociales de Internet consiste en coger la inicial de un día de la semana y proponer algo que empiece por la misma letra. Así tenemos en inglés los Music Mondays y los Follow Friday de Twitter. Se está intentando instaurar el sábado sexo, pero parece tener el mismo éxito que el que tenemos en el mundo real.

Hoy propongo hacer Linking Lunes para ser más molones que nadie y para quitarme rápido un post que no tengo tiempo de hacer. ¿Cómo lo ven? Vanguardia en la Red y holgazanería de toda la vida. Perdonen la redundancia.

Empiezo con un textaco del bueno de Roberto Enríquez, incisivo crítico televisivo de la contra de Público y mejor recomendador de pizzerías. Se titula La nueva vida del corazón muerto. Se ve que Roberto también intenta pescar lectores despistados con titulares engañosos. Sólo que el, por lo que sea, tira sus redes en el caladero de fans de Eduard Punset. Un fragmentito, abran  boca:

Sin embargo, hay algo más en esa fascinación, más allá de nuestro natural cotilla y de nuestro gusto por el morbo, de la imposición del espectáculo y la diversión por encima de la reflexión o el criterio. Más allá de todo eso se encuentra la eterna búsqueda de la verdad, el vértigo que nos produce balancearnos en el delgado filo que separa la realidad de la ficción, la vida de su imitación. Independientemente del fondo de los asuntos tratados, la tensión que mantiene el interés en los programas de este nuevo género es la constante lucha entre mentira y verdad, la confrontación de los personajes que se construyen ante las cámaras y la obsesión de los inquisidores en plantilla de los programas por desenmascararlos, en público, ante millones de espectadores que esperan con ansia a que se derrumbe el personaje para así poder atisbar la miseria que subyace en el fondo de unas vidas envueltas en fama, amor y lujo, en vidas de apariencia envidiable y que los espectadores confían en descubrir sórdidas, tristes, desconchadas. Las vidas de los otros a través del espejo.

Segundo link, este en forma de vídeo. Nos lo pasan los amigos de Salvemos Telemadrid a través de su Twitter. Atentos:

Menos mal que hoy es Linkin’ Lunes o tendría que recurrir al léxico natural del PP para calificar este vídeo. Pero como es Linkin’ Lunes, me limito a recordarles que a veces se demanda al titular del blog por los insultos de los comentarios.

Oh, ¿por qué habré dicho eso?

Y acabo con un enlace y una advertencia. La advertencia es que untaré de tomate y chorizo y dejaré a la puerta de la casa de Julián Muñoz a todo aquel que ose hacer putadas (spoilers) de la sexta temporada de Perdidos. El enlace servirá para hacer boca y es un fantástico gráfico interactivo con la línea temporal de todo Lost (hasta ahora) que se han currado los amiguetes de diseño de esta bella web.

Oh, ¿por qué habré dicho lo del tomate y el chorizo?

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28 Feb 2012

Guía breve de franquismo para marcianos

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Acabo de conocer a un marciano. A mí no me miren, son cosas de vivir en el extrarradio. El pobrecillo llegó anoche y nada más aterrizar se puso la tele a ver si se le pasaba el jet lag. Que es como pedirte un gin-tonic para que se te pase la borrachera.

Me contaba esta mañana que estuvo viendo una serie larguísima sobre un tal Adolfo Suárez. Aquí me corté de comentarle que el capítulo que emitió el miércoles Antena 3 fue más corto que el de una serie regular como Los protegidos. Criaturica.

La conclusión que sacó es que el protagonista era una especie de galán de cine que todo lo hacía bien, sobre todo cuando había alguien que le enchufaba, porque en realidad no tuvo que enfrentarse a ningún conflicto. “Normal”, me decía el marciano. “La historia transcurre en un mundo idílico. Fíjate que el mayor problema que tiene el gobernante, un abuelete muy simpático, por cierto, es que no hay carreteras en un sitio que se llama Segovia. ¿Este Francisco Franco tiene algo que ver con un tal Frodo?”.

Da la impresión de que las teles se montan las miniseries históricas como los suplementos dominicales se montan esas sesiones de fotos que consisten en disfrazar a actores de aquí en estrellas de Hollywood. El morbo consiste en ver a Ginés García Millán repeinado y fumando y a Fernando Cayo haciendo de rey. Una buena ambientación, una producción correcta y música de esa de “mira qué trascendente e histórico es todo”. Muy bonito el envoltorio, pero ¿hay chicha dentro? ¿Alguien dijo iPad? Me pareció oir, cosas mías.

Mira que hay un conflicto gordo en los últimos años del franquismo y el arranque de la Transición. Pues nada, oiga: el Adolfo Suárez de Antena 3 se pasea por allí pidiéndole a algún padrinín que le enchufe en un cargo chachi para seguir medrando mientras él sólo se ocupa de ser adorable con todo el mundo. Con lo hagiográfico que es el tono, yo no sé si se habrán dado cuenta de que han convertido a Suárez en el furby del tardofranquismo.

Hay un intento de hacer de Suárez una especie de Jed Bartlett, el presidente de El ala oeste. Sobre todo por el carisma que pretenden que desprenda y por el momento de la servilleta con el príncipe. Mis conocimientos sobre historia no dan para saber si esto ocurrió así. Luego llamo a Victoria Prego y le consulto.

El problema es que mientras el inquilino ficticio de la Casa Blanca se enfrenta a terribles conflictos y dilemas morales y políticos, aquí el amigo Suárez tira miguitas de pan. Y cuando parece que va a llegar a un momento crucial o algún enfrentamiento político, ¡zas! Le dan al fastforward en la narración como si fuera una porno.

Al final, todo acaba como un ejercicio estético que se deja ver porque no molesta ni a unos ni a otros, pero que ni genera fascinación por el personaje ni por el tiempo vivido. Sobre todo cuando el punto álgido de la tensión narrativa es el 23-F. Tejero no convencía como monstruo de la última pantalla ni en 1982, imagínense ahora.

Y que si van a insistir, ya podían por lo menos usar a los mismos actores, que yo a Armada ya me lo imagino con la facha de Juan Luis Galiardo, así no hay quien se aclare.

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25 Feb 2012

El valor de la información

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Día sí, día sí, escucho en la radio o leo en periódicos tan buenos como este que me acoge bajo su mullida ala las quejas de haitianos (y no tanto) que protestan sobre la gestión del aeropuerto de Puerto Príncipe que está haciendo EEUU. Y eso que los controladores aéreos no son de los nuestros, que encima tendrían que… na, me callo, por un lunes que empecemos sin cartas de protesta tampoco pasa nada.

El principal motivo de malestar es que parece ser que los americanos priorizan el tráfico militar al de los vuelos cargados con ayuda humanitaria. Razonable, ¿no? Los cooperantes y onegeros ven morir a gente por falta de acceso a equipo médico mientras los marines se pasean por la capital haciendo fotos para subir al Facebook. O a Tuenti, porque los marines pueden hacer cualquier cosa.

Con este panorama, repaso los medios informativos y veo que los más modestos apenas tienen un par de enviados especiales. La última vez que me fijé en el Telediario, TVE había movilizado cuatro equipos, más la gente de RNE. Cada cadena de televisión, radio y prensa ha enviado sus propios periodistas y reporteros. Y no sólo desde España. Hablamos seguramente de cientos de personas que habrán acaparado plazas en transportes entrantes, da igual si por tierra, mar o aire y que tendrán que comer, dormir y ponerse gomina cada día.

Alguno dirá que para llevar a cabo una labor que ha movilizado las conciencias de medio mundo y ha permitido poner en marcha los resortes económicos de la solidaridad. No lo negaré, que si me pongo más cínico, me largan a la sección de opinión.

Dibujo

 Todo lo que digo yo con letras ya lo ha dicho Lola Sánchez con esta viñeta

Esta mañana me he desayunado con la noticia de que Cuatro también ha enviado a sus Callejeros. Y si tengo que explicarles más, no creo que lo entiendan.

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18 Feb 2012

Me abu-rro

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Tengo un dilema moral. No puedo nombrar a la-que-no-debe-ser-nombrada (ni a Voldemort ni a Ramoncín), pero ¿puedo mencionar a su parodia y ser fiel a la vez a los principios que rigen este blog? Es más: ¿tiene principios este blog? ¿Es que me creo mejor que los demás? Llegado el caso, creo que aplicaré la doctrina Rajoy.

El último estreno de una semana cargadita ha sido La escobilla nacional, de Antena 3. Y señores, voy a hacer mías las palabras de Yolanda Ramos travestida en la-que-no-debe-ser-nombrada y diré lo más duro que se puede decir de un programa de humor: me aburrió. Sus comentarios (de ustedes) demostrarán si es cosa suya (de ellos) o mía (de mí).

Hubo un tiempo en el que me dediqué a hacer parodia del líder de opinión marxista de las ondas españolas: Federico Jiménez Losantos. Marxista tendencia Groucho, bajo el lema acuñado por el bueno de Julius: “estos son mis principios, si no le gustan, tengo otros”. En lo que va de post, diría que hay al menos dos nombres propios intercambiables.

Como les decía, tenía una dura labor. Porque hacer parodia normalmente implica liarte a hiperbolazos con la gente, exagerarla hasta el humor. Y créanme que es difícil darle otra vuelta de tuerca a algo que ya está más que pasado de rosca. Lo mismo les pasa a los pobres guionistas de La escobilla nacional. El material con el que trabajan es tan esperpéntico que es difícil rizar el rizo y algunos de sus personajes no dijeron nada que no hubiera podido firmar el original. Menos Ángel Llácer, quizá. Ehm… un momento…

Otro lastre que arrastró este primer capítulo es que no tuvieron una actualidad a la que agarrarse. El equipo de Minoría absoluta hace auténticas virguerías con el humor surgido de la última hora. La sátira política de Pòlonia en TV3 está a la altura de la mejor etapa de Los guiñoles del Plus. En La escobilla tuvieron que tirar de generalidades en lugar de hacer chistes con el cotilleo de la semana. A lo mejor no se atreven por lo que pueda pasar después de grabar su programa en los DEC y Salvamé del viernes noche. Este sentido de la coordinación me lleva a pensar que Antena 3 y Canal 9 comparten programadores (*).

Otra posibilidad es que tengan miedo de perder espectadores potenciales que no estén al día de la prensa del corazón. Que es como decir que Gol TV tiene miedo a de no atraer a la gente a la que no le gusta el fútbol.

Hubo destellos divertidos, claro, pero casi todos ocurrieron en los vídeos que no mostraban el plató del supuesto programa del corazón. Es decir, el humor surgió de dónde se podían parodiar situaciones reales, algo que no ocurre en un estudio de televisión. Tan real como el apartamento de Jorge Javier, viendo la tele con Kiko Hernández, entiéndanme.

Si me permiten la osadía, la chica que me despierta con el ruido del sacador y yo comentábamos que más económico que parodiar las “tertulias” emitidas, sería imaginar cómo son los tramos que no salen al aire. Poner a los guionistas a imaginar de qué hablan durante los intermedios unas personas que antes y después de los mismos están dispuestos a sacarse los ojos. Nosotros sospechamos que de Dostoievski. O de los consejos de ministros, porque nunca hay que perder de vista los referentes.

(*) Sé que los blogueros ponemos enlaces para que el azúl del hiperlink haga bonito y que ustedes no siguen uno a menos de grave equivocación. En este caso, para que mi velada crítica surja efecto, deben seguirlo. Por si no quieren volver arriba, se lo repito aquí.

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13 Feb 2012

Los heroicos Serrano

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Cualquier cosa que diga en este post es susceptible de que cambie totalmente de idea en siete días. Alguien dijo que juzgar una serie por su piloto es como valorar un libro por su cubierta. Salvo los de Ana Rosa, que es lo único diferente respecto a otros.

El punto de partida de Los protegidos es absolutamente marveliano (de Marvel, los de La Patrulla X): niños y adolescentes mutantes, perseguidos, temidos y potencialmente rechazados por la sociedad, y un par de adultos que intentan guiarles. No sé si se han pasado últimamente por algún instituto público, pero vaya, que sé de varios en los que no sobra ni el “mutantes”.

Con esto que les digo, no sé si habrán ustedes relacionado con el post que le dedicamos hace unas semanas a Misfits. ¿Sí? Pues no. El referente de los guionistas es claramente Heroes. Lo malo es que el de los productores tiene pinta de que va a ser Los Serrano.

La referencia a la serie americana es que, en general, parece que la escritura se ha centrado más en el hecho de que cuentan historias de gente con poderes que en la historia de una gente que, por casualidad, tiene poderes. Esto era el punto fuerte de Misfits. Mírenlo así: la trama de misterio o se resuelve rápido o acabará por aburrir. En el primer caso, sólo quedarán los personajes, y en el segundo, éstos serán necesarios para que aguantemos el tirón. Es como Salvamé, que en realidad no pasa nada y sólo sobrevive porque tiene a… oh, vaya. Maldición. ¿No podía haber puesto el ejemplo de Perdidos, yo?

A pesar de todo, el primer capítulo está bien contado y tiene un buen ritmo para presentar personajes y la trama principal. Hay actores que están mejor y otros peor. Por ejemplo, Antonio Garrido encuentra el punto justo que le faltaba en La chica de ayer. También es uno de los intérpretes que tienen algo más sólido que defender. Los niños de siete años no van a hacer a Travis Bickle, oiga.

Ojalá me equivoque, pero lo que realmente echa para atrás es que acaba con la sensación de que nos están engañando: nos han contado una historia de intriga y fantasía con potencia. Sin embargo, todo hace pensar que acabará por convertirse en un rollo costumbrista con pinceladas de los géneros apuntados en el estreno.

Y al final todo será un sueño de Antonio Resines

Off-topic total: me he abierto una tontería de esas de hacer preguntas. Y no me refiero a una reportera de la S… na, no me atrevo. Si tienen algún interés, visítenla antes de que me dé vergüenza y la borre.

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4 Feb 2012

Demasiado pronto para opinar

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Llevamos menos de cuatro jornadas con una televisión pública sin publicidad. Son días en los que el escaso criterio intelectual que tenemos los que vemos la tele se nos va en la irrigación sanguínea de partes del cuerpo más importantes que el cerebro. No sé qué pensarán ustedes de mí, pero me refería, obviamente, al estómago.

Los niños están en casa estos días, desplazando el equilibrio de las cuotas de pantalla hacia productos inexistentes como la programación infantil. Los chavales y yo sabemos que existen Clan TV y Canal Disney, pero mantenemos el secreto para no hundirle el argumento a los adultos que se quejan de que no ven la televisión porque no hay programas para niños.

Por todo esto, deberíamos ser prudentes y esperar un poco para pronunciarnos sobre lo que supone la ausencia de anuncios en TVE. En todo caso, no deberíamos lanzarnos a decirles a las televisiones comerciales que les acaban de colar un:

Con todas las distorsiones que quieran aducir en el sistema de medida de audiencias, lo cierto es que, pasado un 10% del mes, TVE acapara un 20,3% de la cuota de pantalla. Mientras Telecinco y Antena 3 se miran la una a la otra con cierta incredulidad desde su 12,1 y su 12% respectivos. ¡Hasta La 2 ha subido! Y eso que estos días no ha habido Saber y ganar. Esperen al retorno del Jordi.

Películas por encima del 30%, informativos casi superando la oferta combinada de sus dos competidores… una locura impensable hace unas semanas, vaya. La televisiones comerciales querían sacar del mercado a un elemento distorsionador como era una empresa con financiación mixta de publicidad y contrato programa y se encuentran con algo, en mi modesta opinión, mucho peor. Cuando los blogueros decimos “en mi modesta opinión” es cuando más asco damos, ¿verdad?

Síganme en la metáfora de complicados equilibrios para no caer en el sexismo (que luego me crujen): hasta ahora teníamos un número determinado de seres humanos de un sexo determinado sacándole copas a la persona encargada de la barra. Quién más quien menos, tenía su lingotazo, bien fuera en vaso “de sidra”, de tubo o chupito.

Un buen día, o su equivalente, una mala noche, parte del grupo se da cuenta de que alguien siempre recibe un cachi (o mini o litro) y deciden que es mejor no salir más con esa persona, para poder beberse su parte. Lo hacen sin darse cuenta de que acaso fuera la persona más atractiva de su troupe y por ello su principal polo magnético, lo que motiva que cuando van a su sesión de gorroneo habitual, el representante del gremio de servidores de alcohol les ignora o, en todo caso, les presta menos atención de la habitual.

Eventualmente intentarán entablar conversación (medida desesperada para conseguir bebida gratis) y recibirán la explicación de que sin la persona expulsada del grupo, también hay menos movimiento en el local y no resulta tan interesante “sobornarles”. Espero que esto les haya servido para hacerse una idea de mi Nochevieja, porque para explicar el mercado de la publicidad en televisión es más farragoso que Sánchez Dragó escribiendo las instrucciones de un DVD.

En resumen, menos gente para cortar la tarta, pero también un pastel más pequeño para repartir. ¿Interesará a los anunciantes aparecer en una televisión, por más que sea la comercial más vista, si la mayor parte de la gente está mirando otra?

La esperanza está en que TVE se quede rápido sin pasta, en detrimento de la oferta de su parrilla. El interés radica en ver si esto ocurrirá antes o después de que las cadenas comerciales también se vean afectadas por unos decrecientes ingresos publicitarios.

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24 Feb 2012

El tío ese que sólo trabaja una vez al año

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Si algo me gusta de la Nochebuena es el reencuentro con un personaje que trabaja una vez al año, aunque en realidad tiene multitud de pequeños ayudantes a los que casi nunca se ve, con lo que incluso podemos dudar de esa ocasión. Para desplazarse usa a menudo un veloz vehículo monoplaza que nunca nadie ha visto, pero del que todos hablan. Se le suele ver rodeado de niños, por lo menos en los últimos tiempos y está casado con una señora, que, aunque conocida, tiene mucho menos peso histórico, quizá porque suele intervenir poco. Un personaje que en España provoca casi tanto rechazo como adhesión.

Sí, amigos: me encanta el mensaje de Navidad del rey. Y es que tiene de todo: tramas incomprensibles como Perdidos, una familia de elevada posición social gracias a un dudoso negocio como Los Soprano, vendemotos como los Mad men, una realización (sólo la realización, claro), que por momentos nos recuerda a The office. Hasta algo de Flashforward tenemos, porque visto el discurso un año, es como si vieras el del año siguiente. Es un producto televisivo impecable, sólo le falta… bueno, ella. No me extraña que todas las cadenas lo quieran para levantar sus cuotas de audiencia. Se ve que la TDT ha bajado las cifras de la ETB, que también a tenido que recurrir al mejor personaje de ficción jamás creado.

Espero que no les pase como a mí, que cuando leí que el rey quería que renovaran su escenografía y que se preparaba un especial de Nochebuena de Reforma sorpresa, me emocioné. Me imaginaba a Felipe con Nuria Roca explicándole que quiere arreglarle el despacho para cuando se jubile. A ver si se anima. Ejem. Aunque al rey lo veo más con el de barbas de Bricomanía. Y con Arguiñano. Mulder mía, creo que acabo de inventar la tertulia perfecta.

Para hacer tiempo hasta que llegue la retransmisión de las prácticas de teleprompter de nuestro querido jefe de Estado, les dejo con el vídeo manipulado que más lo está petando estos días. Con él, y lleno de orgullo y, sobre todo satisfacción, doy por finalizado este post de relleno tan descarado:

Otro año hablamos de mi emisión de fantasía favorita de las navidades: la misa del gallo. Diviértanse todo lo que puedan y recuerden que un cuñado no es familia.

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17 Feb 2012

Las fusiones me importan un pito (del sereno)

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En realidad no, porque cuántos más se fusionen, menos empresas habrá que quieran quitarse de en medio a un crítico por el sencillo procedimiento de contratarle para que haga otra cosa. Es muy sencillo, de verdad.

Por lo demás, poca variación vamos a tener. Convénzanse: se fusionarán las empresas, pero las marcas (Antena 3, Cuatro, Telecinco y La Sexta) seguirán operando como hasta ahora. O quizá no tan mal.

La ventaja que tendrá el espectador es que se reducirá la contraprogramación salvaje a los niveles de principios de los 90 (los veteranos sabrán captar la ironía de mis palabras). El mercado generalista de la televisión española tiende a dibujar de nuevo las dos espadas, separadas por esa gran fractura social que es DEC contra Salvamé. Y luego los hippies de TVE sin anuncios ni nada. ¡Comunistas!

En cuanto al contenido, me da pena Juan Pedro Valentín, que huyó de Telecinco para acabar en ¡Telecinco! Es decir, en una Cuatro cuyo jefazo máximo de contenidos parece que va a ser un tal Paolo Vasile. En casa ya estamos haciendo porras sobre qué va a ser de Gabilondo. En cuanto a otros programas de actualidad, Cuatro ya se estaba telecinquizando poco a poco, así que poco cambio va a haber. Y ni soñemos con que la cadena de Berlusconi se vaya a atemperar con sus nuevos amiguitos. Piensen en cómo cobra ahora sentido el ondas de Jorge Javier. Esto es como cuando dos del grupo reconocen que llevan tiempo saliendo a escondidas de los demás. Sólo que en este caso en lugar de acabarse el morbo, empieza.

La otra fusión, la de Antena 3 y La Sexta también tiene su eterno retorno: ¿cómo será la cena de Navidad con Carlotti y Buenafuente? En cuanto a contenidos, a los de Planeta siempre les ha parecido que las bromas de sé lo que hicisteis eran una forma de coqueteo y se dejaban querer. Un intercambio de cromos y por fin podrán consolidarse ambas como la “cadena triste”, como la llama Bob Pop, y la casa de la risa.

En realidad, cuanto más lo pienso, más preocupado estoy por las fusiones. Los programadores tendrán que preocuparse por no perjudicar a terceras partes y ellos no tienen costumbre. Ni aunque esas terceras partes seamos habitualmente los espectadores. Hay un riesgo cierto de que las “pequeñas” se conviertan en La 2 de las grandes. Y si eso les parece terrible, imaginen lo que serán los segundos canales de las segundas cadenas. ¡No hay Crímenes imperfectos suficientes en este mundo!

Para acabar, les señalo una “serendipia” impactante: 3+6=9. Pero 4+5=9. Eso y que Berlusconi tiene la cara que parece una de las de Bélmez.

De nada, Iker.

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1 Feb 2012

Tomate Reloaded

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No me gusta decir “se lo dije”. Por eso tengo un blog, para escribirlo: ¡se lo dije! Me refiero a Antena 3, que estrenó este lunes TC Exprés, un programa cuyo comentario podría haber hecho el viernes pasado.

Alguien en Antena 3 está empeñado en covertir la cadena en el poor man’s Telecinco. Quizá un consejero delegado que en algún momento haya sido consejero delegado de la cadena de Mediaset, por hacer una suposición salvaje. Por eso ponen al Jorge Javier Garrafón (Víctor Sandoval) a presentar una versión descafeinada de Aquí hay tomate. Es como mirar aquel programa con las gafas de Anne Igartiburu.

Una vez más, Telecinco con complejos. Quizá la frase más triste del estreno fue cuando recibieron una llamada telefónica (¡sin haber dado el teléfono!) y Sandoval dijo algo así como “si no hemos ofendido a nadie… todavía”. Después hizo como Jim Carrey comiendo un limón, como todo el rato. Y es triste porque tampoco se atreven a lanzarse al barro como la competencia, por mucho que lo intenten. La intención sí cuenta y por lo menos en Telecinco son efectivos.

Esta tendencia a la copia del todo a 100 se ha vuelto tan grave en Antena 3 que ya lo hacen hasta con sus propios programas. En el rato que tardé en cambiar de canal, me quedó claro que Decídete era un sucedáneo de El diario. ¡Y con sus colaboradores! ¿Eh, Gema López, Patiño de mercadillo?

Pero si ellos mismos dicen “¡vaya cuadro!”

La televisión generalista española se ha dividido en tres grupos, en lo que audiencias se refiere: las grandes, que de momento son TVE y Telecinco; las pequeñas, Cuatro y La Sexta y las intermedias, que por ahora es sólo Antena 3. Tampoco es algo malo, mira qué contento está Rajoy. Es sólo cuestión de ajustar el modelo de negocio e ir a por los objetivos a tu alcance.

También puede ser que los directivos se cansen de ir por detrás de Telecinco. Eso tiene una solución: dejar de copiarles. Para llegar los primeros hay que adelantar a los otros (aprovecho para recordarle esto a Fernando Alonso) y para eso hay que arriesgarse. Con los índices de audiencia que tiene ahora en la tarde, Antena 3 puede permitirse hacer experimentos, intentar innovar y adelantar a su competencia por la derecha. Y no sólo en los informativos, como hasta ahora.

Vuélvanse locos: ¡contraten guionistas con ideas! ¡Compren por cuatro duros proyectos nunca vistos en la televisión! Y si no, copien a La Sexta, que la vemos cuatro gatos y canta menos.

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