27 May 2012

Breverías

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En América están de resaca por el día de Acción de Gracias. En el Reino Unido llevan desde el lunes intentando enterarse de quién es esa señora que han puesto de alta representante de la UE y aquí no sé qué pasa que también está todo sin grandes cosas. Así que les comento las pequeñas:

No escarmientan

Telecinco compra los derechos del mundial de clubes de fútbol y Antena 3 empieza a emitir el lunes TC exprés, que apunta a que es un Aquí hay sucedáneo de tomate. Al frente estará Jorge Sandoval, el poor man’s Jorge Javier. Ya puestos, ¿por qué no hace Cuatro un remake de Gominolas y La Sexta sustituye El intermedio por No te olvides de la letra? No extraña que Oliart diga que no va a competir con las privadas: ya lo hacen ellas mismas.

Pásate a la TDT, copón

Álex de la Iglesia se está reblandeciendo como… ¡eh! ¡Un momento! ¿Por qué en los chistes de gordos nunca usamos a Álex de la Iglesia? ¡Oh, Falete, tus días de gloria están contados!

Este hombre tiene en su filmografía Acción mutante, El día de la bestia y Perdita Durango, y escoge La comunidad para instarnos a pasarnos a la TDT.

Visto en perspectiva, a lo mejor Acción mutante era un sueño de Resines. ¡Ah! Pero un sueño de Resines en TDT. Ahí lo tenías, Álex.

La 2 no quiere que nadie les vea

Están preparando un programa nuevo y su gabinete de coumincación nos lo vende diciendo que será “un magacín social diario de dos horas realizado en directo” con “temas sociales y participativos: temas ciudadanos, ONGs… “. Dicho así suena tan apasionante como ver Saber y ganar sin sonido. Espero que lo hagan bien, porque cuando quieren, saben.

La otra Oprah

La semana pasada Sarah Palin estuvo en el programa de la todopoderosa Oprah Winfrey, que cuando se enteró que aquí dicen que es la Ana Rosa americana, decidió quitarse de lo de presentar programas. Tras reponerse del susto de que la mítica Oprah fuera negra, la Palin atrajo a unas audiencias estratosféricas, así que suena como sustituta. Lo mismito que si alguien pusiera a Esperanza Aguirre a presentar El diario de Antena 3.

Y eso sería un exitazo. Al menos hasta que Espe empiece a quejarse de que la están escuchando.

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18 May 2012

Chupadores de share

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Miro las audiencias del martes y veo que cerca de un tercio de los espectadores del horario preferente se tragó Crepúsculo. Resulta que en Antena 3 han hecho bien al creer en los vampiros. Es algo que Telecinco aprendió hace mucho, como podemos comprobar al echarle un vistazo a su plana de colaboradores. Hacía mucho que no les metía una tan gratuita como esta y temía oxidarme.

Hay algo muy tramposo en la medición de audiencias por cuota de pantalla. Si Antena 3 la semana pasada hizo un 15,3% con Curso del 63, deberíamos suponer que los 13,6 puntos porcentuales que faltan para alcanzar el 28,9% obtenido proceden de las otras cadenas. ¿Es que toda esa gente vio la semana anterior Españoles por el mundo, Hospital Central, FlashForward y Bones? Seguro que Bones no, porque en La Sexta pusieron fútbol. Pero ¿comparten público los vampiros de Stephanie Meyer y las fans de la serie hospitalaria que en sus ratos libres pasan por aquí a llamarme de todo menos bonito (aún estoy dolido, sí)?

El aumento de rating de Antena 3 fue de 1.945.000 espectadores. Según cálculos patilleros, La 1 perdió 579.500, Telecinco 187.000 y Cuatro 207.000. Con La Sexta vamos a hacer una pequeña trampa y miramos datos de otra semana para que no coincida con fútbol; nos da una pérdida de  96.666 semovientes. Son cálculos muy de andar por casa y sisar las vueltas, pero vean que sumando los descensos medios de espectadores de las grandes generalistas (y La Sexta) seguimos teniendo unos 875.000 televidentes que han venido de otro sitio.

Dadas las características del público objetivo de Crepúsculo, sabemos que toda esa gente la semana anterior no estaban practicando sexo, sino que tal vez sea gente que ha dejado su adicción a la lectura aparcada por unas horas. O estaban frente al ordenador. O de botellón, que a estas alturas igual martes es el nuevo viernes.

 Fotograma de Crepusculo

“Estoy leyendo un libro de Gran Hermano, dejarme” (Foto: Captura de la película)

Da igual. El caso es que Antena 3 arrasó en audiencia porque, sin querer, ha dado con la clave de lo que podría acabar con lo que llamamos telebasura: atrajo a espectadores habitualmente ajenos al medio. Si cada noche hay unos, pongamos doce o catorce millones de españoles viendo la tele, hay treinta que se nos están escapando vivos.

Que luego vengan y me digan eso de que Salvamé es lo que quiere ver la mayoría.


Me uno desde aquí a la protesta por el despido de varios compañeros de la plantilla de
Público. El comité de empresa ha llamado a todos los redactores a no firmar sus textos en la edición del jueves. Como por las cosas técnicas de los blogs no puedo hacer eso, sirva este parrafín como muestra de apoyo y pataleo

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10 May 2012

Matrimoniadas reloaded

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Estoy confuso como Rajoy en un congreso de su partido. Literalmente, porque he visto una cosa con la que no creo estar a favor, pero tampoco muy en contra y estoy seguro de que diga lo que diga, mucha gente se me pondrá en contra.

El estreno de la semana ha sido Padres, la tira diaria de Antena 3, cadena también conocida como “por mis cojones que lo acaban viendo”. No sé si les admiro la insistencia o me caen un poco pesados ya. Son como Gallardón con las olimpiadas, pero sin agujeros. En eso me resultan simpáticos, ¿ven?

Tras múltiples intentos con jóvenes solteros, en pandilla y alguno muerto, ahora se lanzan a los jóvenes padres con hijos aún más jóvenes (menos mal). Mi teoría es que esto era una serie para Neox o Nova que de repente dijeron: “¡anda, qué maja! Venga, vamos a ponerla en el canal de verdad”. Con las esperanzas que tengo yo en el TDT, miren a lo que me han arrastrado. ¡Os maldigo, oh, seres de la programación!

Porque  veo una serie de producción baratera y la asocio al TDT, cosa que no debería ser. Esto significa unos decorados de Ikea y muy pocas tomas, demasiadas pocas para sacarles algo a los actores infantles. Aún así, la imagen genera una atmósfera que me gusta. Se ve que la cámara es buena.

Padres

Fascinante ejercicio de product placement. Alguien de decorados no confía mucho en su serie y quiere irse a otro programa más infantil

Ahora viene lo que me confunde: el humor. Dejando aparte algún diálogo que ya he escuchado en otra parte (juro que la explicación de los besos de la hermana mayor a la pequeña ya la he visto yo en algún sitio), hay algo que recuerda a Escenas de matrimonio pero infinitamente más blanco. Y, será por llevar la contraria, como espectador me hace que añore a las matrimoniadas. Porque el enésimo chiste sobre mujeres coordinando la regla o el padre orgulloso de que su nene se meta en peleas porque el otro era más grande, si ni siquiera tiene mala baba, ¿qué le queda?

Está claro que no soy el público en el que pensaban los creadores de Padres y que el objetivo es robarle audiencia infantil de cualquier edad a Pablo Motos. Mi duda es: ¿por qué ponen una serie apta para los niños a la hora en la que deberían estar acostándose y luego los fines de semana azotan Impacto total casi dentro del Club Megatrix?

Sospecho que pretenden formar nuevos espectadores para sus informativos.

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2 May 2012

Para los más jóvenes

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Un lugar común entre los personajes que denostan el medio televisivo es decir que cuando ellos eran niños, al llegar a casa después del cole había Barrio Sésamo y ahora no hay programación infantil. Que es como si vas a comer al Telepizza y te quejas de la poca variedad de las ensaladas. Porque si bien es cierto que las televisiones generalistas, en su mayoría, se revuelcan en el lodo a esas horas de la tarde, los niños de ahora disponen también de Clan TV o Canal Disney, dos temáticos gratuitos en TDT.

Así con todo, la televisión pública aún hace esfuerzos y se desmarca con estrenos como El club de Pizzicato. Dicen que es un programa sobre música clásica para niños y, ¡maldita sea!, lo es. Si quitamos a la señora que hace de hacker porque dice cosas como uesebé todo el rato pero en realidad recuerda a Karmele Marchante, es un formato ejemplar.

Salen niños haciendo música, una cantante de ópera vestida de otaku, una marioneta y un violinista con el pelo largo. Todos muy majos y nada listillos, a pesar de hablar de sinfonías de Beethoven como quien menta pokemons. Es como volver a Barrio Sésamo pero con sonatas en lugar de Soy Ana.

 El club de Pizzicato

Es un programa para todos los públicos porque la cantante ¡enseña piernaca!

Seguí el fin de semana de la juventud el domingo por la noche zampándome el prime time juvenil de Antena.Neox. Menos mal que me dio tiempo a ver antes la cumbre Follonero-Losantos-Zapatero-Pedrojota. Porque Hablar de sexo con papá y mamá es el enésimo Supernanny reloaded y Meeting point es como Vidas anónimas pero… na, no hay pero que valga. Encontré especialmente educativo en el primero que todos rieran cuando el papá dijo queél en su vida había usado preservativo. También, en el segundo, la señorita que se saca cosas de muy adentro (de muy adentro, si me entienden) y luego se las restriega al reportero por la cara. Muy higiénico todo.

Y esto nos lleva de vuelta a los personajes refractarios a la tele con los que abríamos el post. Porque podemos rebatirles con argumentos demoledores como El club de Pizzicato; pero si cuando les tenemos casi convencidos nos vienen las privadas y les enseñan cuál es su concepto de programas juveniles, al final acabarán creyendo que el ondas de Jorge Javier es un premio coherente.

Y ojo, que hace una semana lo era. Pero ahora parece que Cuatro y Telecinco no se fusionan.

Por último, la tristeza: nos ha dejado José Luis López Vázquez y La 1 lo recordará esta noche con Todos a la cárcel. En la web se lo montan mejor y han recuperado La cabina.

Aunque no podían compartir párrafo porque hay que salvar muchas (MUCHAS, ¿eh?) distancias, también nos despedimos de Bob Pop TV, uno de los blogs sobre televisión de referencia. Como de esto me enteré primero, llevo un día in crescendo, oigan.

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7 May 2012

Un par de bofetadas bien dadas

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Me pregunto si la Iglesia Católica hará marchas contra Curso del 63, el nuevo reality de Antena 3. No porque en el supuesto colegio de San Severo no haya ningún cura ni se den clases de religión como el Glorioso Movimiento manda, sino porque hace tiempo que no se veía una medida disuasoria de la natalidad tan potente.

Más allá de esta nueva estrategia socialista (seguro que son ellos) para avanzar en la extinción de la especie, no sé de qué va el programa. Postadolescentes con uniformes de colegiales y colegialas. A mi mente viene esto:

 

Ay, Britney, fuiste muy grande

Y sin embargo, Antena 3 opta por esto otro:

Y esta, amigos, es la diferencia entre fenómeno sociológico y “experimento sociológico”. Y entrecomillo porque fueron exactamente las palabras que usó Roberto Arce para definir el programa en el debate sobre la educación que vino después. Ese fue el auténtico viaje al pasado de la noche, el retorno a aquellos días en los que Mercedes Milá necesitaba justificarse.

Porque el supuesto colegio de San Severo parece más un campamento de película americana chorras que una institución franquista. El miedo al despido (al fin y al cabo los concursantes están allí bajo contrato) queda bastante por debajo al que pudieran sentir nuestros padres al par de hostias que les hubieran caído por hacer y decir menos de la mitad de lo que desplegaron los poligoneros educandos.

Sospecha la amiga Ruth que son actores. Lo triste es que más bien parecen el resultado de un buen casting entre ese sector de la juventud que no quiere estudiar ni trabajar, sino ser famosos. Haberlos, haylos, el error es generalizar. ¡Qué pronto nos hemos olvidado de Carlos Blanco! Y qué bien que existen los grados intermedios.

El problema que tiene Curso del 63 es que no puede llegar a recrear de verdad la realidad que imita y sus concursantes no están por la labor de jugar bien sus papeles en el juego de rol. Con lo cual, el objetivo se diluye y la ficción pierde fuerza. Los alumnos destruyen el trabajo de los actores-profesores. Me recuerda a aquel segmento de Robot Chicken:

 

Me lo recordaron este fin de semana y no veía cómo colárselo

También se escapa credibilidad por los costados cuando el profesor de gimnasia tiene que correr de un cuarto a otro porque no debía de haber presupuesto para contratar uno que se hiciera cargo de los chicos y otro para las chicas. Es uno de los males endémicos de los realities de Antena 3: el cutrerío inherente. Eso y, en este caso, lo de las hostias que dije más arriba.

Con todas estas limitaciones tampoco es un desastre absoluto. Lo que ocurre es que el espectador, en lugar de buscar la reflexión sobre la educación que decía Roberto Arce, acabarán pensando que ven un casting para Callejeros. La que menta sus “aletas del coño” apunta maneras.

Y que, Roberto, seamos serios ¿un debate serio sobre educación con Pilar Rahola? Y si le quitas “sobre educación”, mantengo la pregunta.

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2 May 2012

El final de ‘Los Simpson’

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La escena es la siguiente: están ustedes en el hogar del Anómalo. Éste se encuentra en la cocina ultimando la cuestión alimenticia mientras la chica que le obliga a ver Fama zapea en el comedor. “¿Dejo Los Simpson?”, pregunta. Anómalo responde solicitando un segundo de silencio y aguza el oído:

- Escoge un caballo para la tercera carrera, chico.

- Multiplícate por cero.

- Multiplícate por cero. Veamos… ¡un momento! Multiplícate por cero corre en la quinta carrera y yo…

“Vale, es el capítulo en el que Bart trabaja para Fat Tony. El momento bueno es cuando Tony le explica a Bart por qué no está mal vender cigarrillos robados. Pon a Arguiñano”.

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No teman: Tony sólo es un mafioso. Aunque lo parezca, no es un comercial.

¿Quién iba a pensar que un cocinero acabaría con Homer Simpson? Pues si miramos los índices de audiencia de las últimas semanas, veremos que Karlos Arguiñano ha conseguido estabilizarse por encima del primer capítulo diario de la serie de animación. La cosa decae con De buena ley, pero esto no se lo digan a los de Antena 3, porque están preparado su propia versión y como se den cuenta, cascan otro par de episodios de Los Simpson a media tarde y se quedan tan anchos.

La cosa no es tan dramática como la pinto, pero de alguna forma tenía que convencerles para que llegaran hasta aquí. El segundo capítulo diario de los springfieldianos suele ser la segunda emisión en número de espectadores de la cadena y el primero está dentro del top diez. De hecho, uno tiene el puesto asegurado entre las diez emisiones más vistas del día en el conjunto de las cadenas y no es raro que ambos entren en esa lista. Me siento Fernandisco en este momento.

Sin embargo, es una señal y las señales hay que leerlas a tiempo (mensaje subliminal patrocinado por la DGT). Es posible que a Los Simpson les quede mucha mecha aún como serie, pero el ritmo de repetición al que los ha sometido Antena 3 los tiene machacados. Y eso es poco si comparamos con los espectadores que también tienen la Fox y que se dejan caer por Neox o Nova. Los habituales podemos pasar por allí, reconocer el capítulo y calcular en qué momento tenemos que volver para ver nuestra frase favorita de ese capítulo: “ah, Homer está robando el coche de Moe. Vamos a ver cómo va el sofrito y nos da tiempo a volver en cinco minutos para el “¿a Hawai? ¿Quién va a ir a Hawaii? ¿Yo voy a ir a Hawaii?”.

El problema que tiene Antena 3 con Los Simpson es que en el momento en que empiece un verdadero declive, por una parte ningún programador se va a atrever a reconocerlo y hacer cambios y por otra, no hay sustituto claro. Salvo que sigan optando por los dibujos animados y le den un programa a Josemi.

¿Se les ocurre a ustedes alguna opción?

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1 May 2012

Seis nombres, tres personas y un liderazgo

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Simplificando mucho, Telecinco ha ganado la batalla de la audiencia en septiembre gracias a seis nombres: Ana, Belén, Rosa, Javier, Esteban y Jorge. Curiosamente, corresponden sólo a tres personas y no los ordeno porque me lo tengo prohibido.

Debería de ser curioso que el mes que más palos le hemos metido a la cadena, sea precisamente en el que recupera el liderazgo. ¿Alguien que me lo explique? ¿En qué otro campo de la vida real es tan rentable el que hablen de ti aunque sea mal? He escrito de la vida real, así que no me vengan con políticas.

Triunfa la no-televisión. Los saloncitos de Ana Rosa, el ágora (con perdón) de Mujeres y hombres y viceversa y el circo de Jorge Javier tienen menos lenguaje televisivo que variedad léxica, no sé si me entienden. También triunfa la coherencia, la asunción de que puestos a hacer basura, se hace pero bien, la conciencia de que revolcándose en ella se deja de percibir el olor, en lugar de la hipocresía de taparse la nariz. Antena 3 me recuerda al capitán Renault con su escandalizada acusación a Rick de que en su café se juega, mientras recoge sus ganancias. Tiene más gracia visto en la película. Que en Antena 3, digo.

Pedante me pongo a veces, oiga

Mientras, La 2 vuelve a un mínimo histórico de audiencias. Normal. La segunda cadena pública se ha convertido en un canal temático sin temática, el refugio de garrafón para los sibaritas de la cultura en televisión. Que si es por salir del paso, te aprietas un segoviano con cola, pero si te lo puedes permitir, será mejor un escocés bien envejecido y sin aportes de las colonias. Ni de las que eran inglesas, ni de la se pone uno por el cuello.

El declive de La 2 tiene una explicación más allá de sus propios contenidos. Por ejemplo, ¿saben ustedes qué han programado hoy para la segunda cadena en el prime time?

Pues eso.

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18 May 2012

There’s no business like show-business

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Quizá ustedes recuerden como yo una época pretérita en la que las cosas, para ser verdaderas, no salían en la Wikipedia, sino en la tele. En aquellos años se acuñó la inscripción “Anunciado en TV” que garantizaba el éxito en cualquier bazar o tienda de discos si hablamos del Boom en sus distintas ediciones. Las nuevas generaciones que vienen pisando fuerte (especialmente a algunos de sus profesores, Espe no lo quiera) responderían a tal rótulo con un: “a mí, mientras no me lo diga una galletita de la suerte…”.

Esta reflexión me viene al hilo de los espectaculares resultados de audiencia del último episodio de Gran Hermano. Unas cuotas alcanzadas gracias a un concursante que decidió amenazar a otro, a la sazón, mujer y mayor. Horas después, Ana Rosa alababa la reacción de la dirección del reality, que había expulsado al presunto aspirante a maltratador (Teléfono de ayuda a las víctimas: 016). Desde aquí, les felicitamos también por una ética tan intachable y les animamos para que en próximas ocasiones no tarden varios días en ponerla en marcha. Que la gente es muy mala y va a pensar que lo hacen por la audiencia.

 Gonzalo de GH

El nuevo Dexter, mírenlo. Ains, lastimica…

Los mismos malpensados que creerán que Risto Mejide y Telecinco se inventan las polémicas con otros trabajadores de la casa. Después de los fotomontajes de Curry Valenzuela con cuerpo de actriz porno y De la Vega como Terminator y de llamar de todo a todo el mundo, ¿el gran escándalo es comparar a Ana Rosa Quintana con Hello Kitty? ¿Es Lydia Lozano uno de los 20 personajes más controvertidos de la actualidad? Lo de Ana Rosa sí, que ha salido en YouTube.

Podría seguir por mencionar el tinglado de Mujeres y hombres y viceversa o dar el salto y comentar la parrilla de Antena 3 (con la poco sutil diferencia de la audiencia de unos y otros), pero no lo voy a hacer porque respeto su tiempo. No porque haya quedado a comer y llegue tarde. Para nada. Lo que me gustaría saber es si los millones de espectadores que tienen todos estos programas creen que están viendo “realidad” o si todo el mundo es muy listo y se lo miran como quién, Ricky Gervais me perdone, ve un falso documental a lo The office. Porque o somos muy listos, o somos muy tontos. Los informativos de casi todas las cadenas me hacen decantarme peligrosamente hacia una de ambas opciones.

Lo peor es que con todo esto se me han revalorizado las acciones de Telecinco una barbaridad. No sé si gastárme la pasta en deuvedés o en un billete para Reikiavik. ¡Y, maldita sea, no me gusta el pez!

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17 May 2012

¿Querían novedades? ¡Pues… ah, pues no

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¡Maldita sea! Ya tenía medio escrito un post instando a Antena 3 a analizar el fracaso de Los exitosos Pells para no repetirlo y convertir un éxito Somos cómplices. Era un plan sencillo, sin posibilidad de error, que nos hubiera catapultado a lo más alto. Tan sólo había que… na, pero para qué, también se los han cargado.

Con la cancelación de Somos cómplices, en lo que va de temporada (que son dos semanas, tampoco nos hagamos los estupendos), parece que sólo han sobrevivido Sacalalengua y 90-60-90. Ojo, que esta serie al ser semanal ha dado aún pocas referencias y del estreno al segundo capítulo ya ha perdido un punto y pico de cuota de pantalla. Por cierto, no cuento como novedad G-20, que es un Pecado original estilizado. Ya está, ya lo he dicho.

Independientemente de que nos gustaran o no las series, la noticia es terrible. Los ejecutivos de las cadenas celebran ahora mismo una orgía de “yatedecíayos” mientras se enrocan en su conocida postura de sólo experimentar con mentos y coca-cola y ya si eso. “Mira,” dirán a los creativos y productores, “arriesgamos y nos la pegamos. ¡Nunca más estrenaremos nada que no haya triunfado antes en 125 países. Y menos todavía si no tiene niños y abuelos”. Más aún, parece ser que la única ficción nueva que ha funcionado en los últimos meses ha sido Salvamé, que no deja de ser un spin-off de Aquí hay tomate y La noria. Entre esto y Jay Leno emitiendo a la hora de las series en Estados Unidos, la puntilla, oiga.

Haciendo leña del árbol caído, Los exitosos Pells derraparon por una cuestión de programación y promoción. Parece que no era la hora ideal para su emisión y además nos vendieron una serie distinta a la que ofrecieron. Cuando nos topamos una sucesora pasada de vueltas de Yo soy Bea, alucinamos y nadie se la tomó en serio. Lo que era en sí misma la idea, pero no se entendió. Me da la impresión de que Cuatro tropieza por segunda vez en la misma gominola.

El caso de Somos cómplices es distinto. Aquí es que a los programadores de Antena 3 les han entrado unas cagarrinas tremendas. Retirar una serie tras dos capítulos y sin intentar ninguna estrategia de programación para reflotarla es como volverte a casa temprano un sábado por la noche porque la camarera te ha dado mal el cambio con la primera copa. Espero que el equipo no haya recibido notificación de despido y que esto sólo sea un parón de replanteamiento. A lo mejor se le puede dar una vuelta y convertirla en un prime time. O promocionarla con algo más que “va a salir JR”. Explicando el argumento y dejando ver el tono, quizá. Locuras que se me vienen, oiga.

Aún pendientes del estreno, creo que los del equipo de De repente, los Gómez, saturaron la tarde del jueves el acceso a Infojobs. Las que lía este Zapatero…

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15 May 2012

Los cómplices de Antena 3

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Que no. Que no voy a hablar de Belén Esteban, pesados. Ni de Mariñas y Patiño. En realidad, voy a hablaros de su sustituta, la serie Somos cómplices. Al principio yo también creí que era el nuevo programa de Nacho Abad.

Cabe la posibilidad que alguno de vosotros haya confesado este verano en un susurro que “en ocasiones… veo a Larry Hagman”. No se preocupe, no es grave. Es sólo que en algún momento sintonizó Antena 3. Puede que lo hiciera durante la fracción de segundo que transcurre entre La 2 y Cuatro al hacer zapping con la tecla de “canal más” (que no Canal +) de su mando a distancia. Fue tiempo suficiente.

El mítico actor americano… va, lo voy a decir: el famoso J.R. De Dallas, pasó por España para algo más que para cambiar su sombrero tejano por una boina en presencia de Massiel. Y juro que esto ocurrió en Espejo público además de en sus pesadillas. En realidad, este hombre vino en principio a nuestro país a grabar su participación en la serie. Ya saben: el típico serial diario con vocación de durar cientos de capítulos en el que Hagman aparece un total de ¿diez minutos? Pero se ha comido mucha más promoción que su protagonista, Cristina Peña. Así es. Menos mal que Hagman es un artista para el que el público español es muy importante. Y lo es, sobre todo para artistas como él, que todo lo hacen ¡por la pasta!

El argumento, va, que me pierdo: una timadora de poca monta debe lidiar con su familia de verdad y con la de mentira que monta para estafar a un millonario americano. Si esto no suena a comedia de enredo, que baje Billy Wilder y lo vea.

Con un formato diario de una hora, se pueden imaginar que se busca más la comedia a través de la situación que el bombardeo de chistes. Dentro de lo que cabe, se consigue. No es hilarante, pero entretiene. Mejor esto que pobrecitas huérfanas buscando el amor del ricos hacendados que acaban renunciando a todo por ellas. A todo menos a su dinero, claro.

En el primer capítulo hay un buen apunte de cómo son los personajes y del tono un tanto disparatado de la serie. La alternativa perfecta a la realidad disparatada de Telecinco y a la ficción melodramática de La 1. Los pobrecitos Pells no la vieron venir.

Los actores están en el habitual registro pasado de rosca de los seriales diarios, pero no habría nada que objetar a eso. Y menos si no se lo reprochamos a los acólitos de Jorge Javier. Salvo por el actor que hace de Harvey Slater. Cuando alguien actúa en inglés y el españolito se da cuenta de que es peor que un grano en la parte de dentro del meñique del pie, es que es muy, pero que muy malo.

Será por ser el piloto y buscar el enganche, pero me ha dejado ojiplático a la par que mandibulidifuso el despliegue de producción del primer capítulo. Mucho exterior, barcos de lujo, campos de golf… Cabe esperar que a partir de mañana mismo los personajes se encierren en interiores construidos en algún estudio de Madrid, pero se agradece este arranque tan ventilado.

¿Ven lo que les digo de despliegue de producción? Aparente  es, no me lo nieguen.

Y hablando de arrancar y ventilar, la gran duda es cómo de geniales son guionistas. Porque el punto de partida está muy bien, es muy valiente. Pero qué pasa cuándo se hayan ventilado la trama del timo. ¿O cuánto tiempo se ven capaces de aguantar ese arco argumental? Lo cierto es que me tiene más intrigado saber por dónde van a llevar la serie que saber dónde fue a parar el bigote de Aznar. Y esto me tiene muy inquieto, no crean.

Si no les va bien de audiencia (espero que sí), propongo a Antena 3 que resuelvan las tramas en un crossover con El diario. En realidad creo que todos las series españolas deberían acabar en un crossover con Sandra Davui.

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