24 May 2012

El tío ese que sólo trabaja una vez al año

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Si algo me gusta de la Nochebuena es el reencuentro con un personaje que trabaja una vez al año, aunque en realidad tiene multitud de pequeños ayudantes a los que casi nunca se ve, con lo que incluso podemos dudar de esa ocasión. Para desplazarse usa a menudo un veloz vehículo monoplaza que nunca nadie ha visto, pero del que todos hablan. Se le suele ver rodeado de niños, por lo menos en los últimos tiempos y está casado con una señora, que, aunque conocida, tiene mucho menos peso histórico, quizá porque suele intervenir poco. Un personaje que en España provoca casi tanto rechazo como adhesión.

Sí, amigos: me encanta el mensaje de Navidad del rey. Y es que tiene de todo: tramas incomprensibles como Perdidos, una familia de elevada posición social gracias a un dudoso negocio como Los Soprano, vendemotos como los Mad men, una realización (sólo la realización, claro), que por momentos nos recuerda a The office. Hasta algo de Flashforward tenemos, porque visto el discurso un año, es como si vieras el del año siguiente. Es un producto televisivo impecable, sólo le falta… bueno, ella. No me extraña que todas las cadenas lo quieran para levantar sus cuotas de audiencia. Se ve que la TDT ha bajado las cifras de la ETB, que también a tenido que recurrir al mejor personaje de ficción jamás creado.

Espero que no les pase como a mí, que cuando leí que el rey quería que renovaran su escenografía y que se preparaba un especial de Nochebuena de Reforma sorpresa, me emocioné. Me imaginaba a Felipe con Nuria Roca explicándole que quiere arreglarle el despacho para cuando se jubile. A ver si se anima. Ejem. Aunque al rey lo veo más con el de barbas de Bricomanía. Y con Arguiñano. Mulder mía, creo que acabo de inventar la tertulia perfecta.

Para hacer tiempo hasta que llegue la retransmisión de las prácticas de teleprompter de nuestro querido jefe de Estado, les dejo con el vídeo manipulado que más lo está petando estos días. Con él, y lleno de orgullo y, sobre todo satisfacción, doy por finalizado este post de relleno tan descarado:

Otro año hablamos de mi emisión de fantasía favorita de las navidades: la misa del gallo. Diviértanse todo lo que puedan y recuerden que un cuñado no es familia.

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21 May 2012

Muerte a la cabra

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Estamos de acuerdo en que las diversiones que implican maltratar a un animal están mal (coro de taurinos: “nosotros no nos divertimos”. No entro en valoraciones, entonces). Lo que no entiendo es por qué seguimos tolerando las diversiones en las que somos nosotros los maltratados por un animal.

Por tanto, considero que no estaré solo cuando robe a mi amiga Rebeca su mensaje de estado en gtalk y grite: ¡muerte a la cabra!, referido al personaje virtual que copresenta un sección del nuevo Vaya tropa. ¿Es que no aprendimos nada de los personajes virtuales “graciosillos” con Jar Jar Binks y Gonzalo Miró?

Si quitamos a la cabra, y si somos productores ejecutivos con criterio lo haremos, Vaya tropa es un programa más que digno. El formato de Vaya semanita en el que se basa está muy bien trasplantado, tanto que dicen algunas malas lenguas que algún sketch es el mismo. ¡Vamos! ¿Cuatro haciendo otra vez sketches de otra cadena? ¿Y por qué no lo hicieron con Saturday Night Live? Oh, esperen…

Me sé de más de un lector de Público que se va a identificar con este sketch

Hablando de SNL, ¿confirma el estreno de Vaya tropa la defunción del formato importado? Aquí ya defendimos en su día que no hacía ninguna falta pagar por un logotipo conocido como ese cuando aquí tenemos nuestros productos de marca blanca, que rinden igual y son más baratos.

Tampoco crean que mi pasión por el Mercadona me ciega. Hay fallos, claro. Se nota que actores y guionistas aún no han encajado perfectamente y que queda trabajo por delante. En un mundo ideal, habrían grabado varios pilotos con público para ver cómo funcionan las cosas, pero ese mundo ideal no existe. Salvo que trabajes en Estados Unidos. Aquí estrenas con el piloto prácticamente tal cual. Las pruebas habrá que ir haciéndolas sobre el terreno y cruzar los dedos porque la gente siga queriendo ver nuestro trabajo. A algunos cirujanos estéticos les va bien con este método.

Y con un poco de suerte, con el método prueba-error en directo, además de mejorar los chistes, ofenden a alguien en el proceso. Si Berlusconi les deja, claro.

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17 May 2012

Las fusiones me importan un pito (del sereno)

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En realidad no, porque cuántos más se fusionen, menos empresas habrá que quieran quitarse de en medio a un crítico por el sencillo procedimiento de contratarle para que haga otra cosa. Es muy sencillo, de verdad.

Por lo demás, poca variación vamos a tener. Convénzanse: se fusionarán las empresas, pero las marcas (Antena 3, Cuatro, Telecinco y La Sexta) seguirán operando como hasta ahora. O quizá no tan mal.

La ventaja que tendrá el espectador es que se reducirá la contraprogramación salvaje a los niveles de principios de los 90 (los veteranos sabrán captar la ironía de mis palabras). El mercado generalista de la televisión española tiende a dibujar de nuevo las dos espadas, separadas por esa gran fractura social que es DEC contra Salvamé. Y luego los hippies de TVE sin anuncios ni nada. ¡Comunistas!

En cuanto al contenido, me da pena Juan Pedro Valentín, que huyó de Telecinco para acabar en ¡Telecinco! Es decir, en una Cuatro cuyo jefazo máximo de contenidos parece que va a ser un tal Paolo Vasile. En casa ya estamos haciendo porras sobre qué va a ser de Gabilondo. En cuanto a otros programas de actualidad, Cuatro ya se estaba telecinquizando poco a poco, así que poco cambio va a haber. Y ni soñemos con que la cadena de Berlusconi se vaya a atemperar con sus nuevos amiguitos. Piensen en cómo cobra ahora sentido el ondas de Jorge Javier. Esto es como cuando dos del grupo reconocen que llevan tiempo saliendo a escondidas de los demás. Sólo que en este caso en lugar de acabarse el morbo, empieza.

La otra fusión, la de Antena 3 y La Sexta también tiene su eterno retorno: ¿cómo será la cena de Navidad con Carlotti y Buenafuente? En cuanto a contenidos, a los de Planeta siempre les ha parecido que las bromas de sé lo que hicisteis eran una forma de coqueteo y se dejaban querer. Un intercambio de cromos y por fin podrán consolidarse ambas como la “cadena triste”, como la llama Bob Pop, y la casa de la risa.

En realidad, cuanto más lo pienso, más preocupado estoy por las fusiones. Los programadores tendrán que preocuparse por no perjudicar a terceras partes y ellos no tienen costumbre. Ni aunque esas terceras partes seamos habitualmente los espectadores. Hay un riesgo cierto de que las “pequeñas” se conviertan en La 2 de las grandes. Y si eso les parece terrible, imaginen lo que serán los segundos canales de las segundas cadenas. ¡No hay Crímenes imperfectos suficientes en este mundo!

Para acabar, les señalo una “serendipia” impactante: 3+6=9. Pero 4+5=9. Eso y que Berlusconi tiene la cara que parece una de las de Bélmez.

De nada, Iker.

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14 May 2012

Regreso al pasado (vía montañas)

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La noche del domingo fue dura para los que vivimos en el presente, que por otra parte es el instante en el que el pasado se cristaliza en el futuro. ¡Eh, los del blog de ciencias! Sigo esperando las ofertas de intercambio. Mientras en La 1 ponían una película en la que Keanu Reeves vive en un tiempo distinto que Sandra Bullock (¿y quién no?), el Follonero hablaba con Barrionuevo y Cuatro volvía a un tiempo en el que todo era más puro y sencillo: hace un año.

Tampoco dije que fuera mucho más puro y sencillo.

Viendo el estreno de Desafío en Himalaya tuve las mismas sensaciones de buen rollo que me dio el estreno de Pekín express. Con premisas que prometen mucha más dureza, han conseguido recuperar el espíritu de sorpresa, de novedad y de aventura de la primera edición, última antes de la era de Alazne. Me pregunto si ha sido casualidad o pura inteligencia maquiavélica el que el estreno tuviera tanto de un programa de Calleja como del concurso de viajes al que sustituye. Y conste que en televisión “maquiavélico” es un adjetivo sumamente positivo. No hay más que ver a… na, no me atrevo.

¡Y con concursantes que no dan (muchas) ganas de estrangular!

Además del aire puro del programa, en todos los sentidos posibles hasta que un señor se pee en la tienda de campaña, la narrativa es tremenda. Si por algo destacan los programas de Cuatro, y Desafío en Himalaya no se queda atrás, es por la selección y usos de la música; motivo por el cual no triunfó Factor X, y que cada no lo interprete como quiera.

Pero, además, la edición… ¡qué edición, amigos! Se me ponen los frames como escarpias de pensarlo. Los “flashforward” que nos muestran a los concursantes más puteados que un hobbit atravesando el Caradhras son puro Hitchcock. Apedréenme, que lo merezco, pero no pierdan de vista que lo que crean es un suspense y una narrativa épica que no consigue ni media tonelada de cebos de Salvamé.

Por último, Jesús Calleja, el Arguiñano montaraz. Genial, oigan. Miren que se me hacía un poco pesado en otros programas. En Desafío en Himalaya está muy atemperado por sus aprendices, que le restan omnipresencia. O eso, o que como ya me sé de memoria Los Simpson, me estoy arguiñizando, yo qué sé. Está simpático, informativo y poco pesado. Pobre Raquel Sánchez Silva, he llegado a pensar que prefiero a Calleja a ella.

Y si a todo esto le sumas que necesitaba una excusa para no tragarme el estreno de Sandra Daviú en Antena 3, entenderán lo que es la contraprogramación perfecta.

Salvo por un pequeño detalle: ¿hacía falta clavarnos dos capítulos seguidos en el estreno? Curioso que en el último tramo Desafío en Himalaya coincidió con El aprendiz. Calleja contra Bassat. Menudo crossover les montaba yo.

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26 May 2012

Ver el futuro es una mierda

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Que ver el futuro es un zurullazo canino en toda la faz es algo que saben desde hace muchos años Rappel y Aramís Fuster. Y por eso ya no volvieron a ver el futuro.

En lugar de escarmentar en tanga ajeno, la ABC decidió hace unos cuantos meses pegarse el trastazo ellos mismos y se tiraron al monte con FlashForward. Si a estas alturas no sabe usted que han tenido que parar la producción de la serie para ver si se puede arreglar el guión, es que no le interesa a usted este tema en lo más mínimo. Enhorabuena.

Algunos seguimos viendo la serie por inercia, porque nos pareció al principio que podría ser algo grande o por lo mismo que nos leemos los artículos de Javier Marías cada domingo. No entraré en detalles. Nos la quisieron vender como la sucesora de Perdidos y debió ser pensando en que en la isla no se explica nunca nada. Pero eso es más falso que el Facebook de Ben Linus: en la isla se explican muchas cosas, aunque sólo sea para dar paso a líos más monumentales. La gracia está en enredar al espectador cada vez más, contando para ello no sólo con la trama principal de ciencia-ficción, sino también con unos personajes bien pensados y con unos pasados más oscuros y enrevesados que el sobaco de mr. Eko.

Los protagonistas de FlashForward son demasiado normales para constituir el andamiaje que sustente una trama de ciencia-ficción. Y pueden sustituir normales por cursis en los más de los casos. Con lo que prometía al principio, cada nuevo capítulo se convierte en una aburrida espera para llegar a los tres minutos finales donde los guionistas meten un cliffhanger como diciendo “ah, sí, oye, lo de los desmayos y eso”. Creo que ya están pensando en cambiar FlashForward por FastForward, que es cómo se pueden ver la mayor parte de los episodios.

A todo esto, yo venía a hablarles de Paradox, una serie inglesa que también va sobre ver el futuro. De alguna forma, un científico encuentra en su ordenador varias fotos que muestran de manera imprecisa una explosión que ocurrirá unas horas más tarde. Lía a unos policías para que le ayuden a evitarlo y ¡ta-chán! ya tienes una trama de procedimental. A falta de ver más capítulos, tiene pinta de ser una fórmula que podríamos resumir en un “qué pasaría si le dejan a Grissom una bola de cristal medio defectuosa”.

Como se imaginarán por el título del post, tampoco me ha convencido mucho, aunque visto que mis habilidades a la hora de predecir el futuro están a la altura de las de la ABC, vaya usted a saber. A lo mejor es por ser el arranque, pero me pareció demasiado procedimental. Si FlashForward va demasiado lento, en Paradox todo es demasiado rápido, los policías van atando cabos perfectamente y avanzando sin torcerse hacia la resolución del “caso”. Porque ellos van al caso. Y que si a los personajes de la serie no les importa cómo es que se ha podido atisbar el futuro, imagínense al espectador. Sigan atentos a su twitter (mejor al mío) y les avisaré si la cosa mejora, no obstante.

Ahora voy a mirar que dice el FMI. Puestos a ver predicciones de futuro chungas…

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26 May 2012

Los concursantes que leían demasiados periódicos

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Le tomo prestado el concepto del título a Mauro Entrialgo, creador de El niño que leía demasiados periódicos (Mauro, tu concepto lo tengo yo. En seguida te lo devuelvo). Después de pasarme la mañana leyendo acerca de la “agresión” a Alazne en Pekín express, entré a la web de Cuatro esperando encontrarme a otro concursante acometiéndole para matarla, herirla o hacerle daño. Es que yo soy muy de la RAE, ¿saben?

“Nopei” significa en nepalí “amables caballeros, arranquen el autobús a fin de que adquiramos cierta ventaja en la carrera”

En el vídeo me encuentro un cachete a una niña respondona y maleducada. Maaaaal. Está mal. Uno sólo puede dar cachetes a los niños respondones y maleducados después de hacer una considerable donación a su fondo genético (normalmente el equivalente al 50% del mismo). Y aún así, con cuidado.

Lo que vi en las reprimendas de la organización me dio mucho asco. La participante que le dio la cachetada (que está mal hacer eso, ¿eh? Maaaaal) dejó pasar la oportunidad de ser elegante, de pedir perdón por perder los estribos (qué bella aliteración acabo de hacer). Cuatro dejó pasar la oportunidad de parecer una cadena con cierta ética… cuando hizo el casting. Toda la elegancia de la primera edición se pierde en el momento en que eligen a Meritxell y Alazne para que la líen en el trascurso de la carrera. Es como si Zapatero dijera: “uy, fíjate cómo eres Pepe Blanco. Voy a tener que echarte si sigues diciendo cosas del PP, ¿eh?”.

Pero la que dejó pasar una oportunidad mayor fue Meritxell, que pudo hacer ver que se preocupaba por la educación de su hija y pasó de todo. Después de arrearle sendos puntapiés a otra concursante, esta señora afirmó: “no le he dado ninguna patada, lo voy a negar hasta la muerte. (al cámara) Eso no está grabado, ¿verdad?”. Sé que llegados a este punto, el post parece cada vez más el sumario de la Gürtell. Es más, les propongo un juego. A continuación trascribo tres frases, deberán ustedes averiguar cuáles pertenecen al tandem Meritxell-Alazne y cuál a Paco Camps. Las declaraciones son estas:

a) “En ningún momento nosotras hemos agredido verbalmente a nadie”

b) “Yo no he hecho nada malo, no me arrepiento de nada”

c) “Hay una campaña de desprestigio [...] manipular es un arte y aquí hay artistas”

Si yo fuera de la ejecutiva del PP, y si Josemari quiere algún día lo seré, me plantearía presentar a alguna de las dos como cabeza de lista en las próximas generales. Para cuando Rajoy reaccione será tarde.

Como muchos de los padres de Curso del 63 y Curso del 09 (desde septiembre en sus mejores aulas), la culpa siempre es de otros y yo por mi hija mato. Nunca será a causa de un progenitor que no le haya enseñado nada sobre honradez, sobre juego limpio, respetar a los demás o tener un tono de voz que no resulte irritante.

De todas formas, espérense, porque como alguien encuentre la forma de demostrar que la culpa de los desmanes adolescentes no es de profes y coles, el siguiente sospechoso en la lista es la tele.

O las cosas que leen en Internet. Que les tienen manía.

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17 May 2012

¿Querían novedades? ¡Pues… ah, pues no

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¡Maldita sea! Ya tenía medio escrito un post instando a Antena 3 a analizar el fracaso de Los exitosos Pells para no repetirlo y convertir un éxito Somos cómplices. Era un plan sencillo, sin posibilidad de error, que nos hubiera catapultado a lo más alto. Tan sólo había que… na, pero para qué, también se los han cargado.

Con la cancelación de Somos cómplices, en lo que va de temporada (que son dos semanas, tampoco nos hagamos los estupendos), parece que sólo han sobrevivido Sacalalengua y 90-60-90. Ojo, que esta serie al ser semanal ha dado aún pocas referencias y del estreno al segundo capítulo ya ha perdido un punto y pico de cuota de pantalla. Por cierto, no cuento como novedad G-20, que es un Pecado original estilizado. Ya está, ya lo he dicho.

Independientemente de que nos gustaran o no las series, la noticia es terrible. Los ejecutivos de las cadenas celebran ahora mismo una orgía de “yatedecíayos” mientras se enrocan en su conocida postura de sólo experimentar con mentos y coca-cola y ya si eso. “Mira,” dirán a los creativos y productores, “arriesgamos y nos la pegamos. ¡Nunca más estrenaremos nada que no haya triunfado antes en 125 países. Y menos todavía si no tiene niños y abuelos”. Más aún, parece ser que la única ficción nueva que ha funcionado en los últimos meses ha sido Salvamé, que no deja de ser un spin-off de Aquí hay tomate y La noria. Entre esto y Jay Leno emitiendo a la hora de las series en Estados Unidos, la puntilla, oiga.

Haciendo leña del árbol caído, Los exitosos Pells derraparon por una cuestión de programación y promoción. Parece que no era la hora ideal para su emisión y además nos vendieron una serie distinta a la que ofrecieron. Cuando nos topamos una sucesora pasada de vueltas de Yo soy Bea, alucinamos y nadie se la tomó en serio. Lo que era en sí misma la idea, pero no se entendió. Me da la impresión de que Cuatro tropieza por segunda vez en la misma gominola.

El caso de Somos cómplices es distinto. Aquí es que a los programadores de Antena 3 les han entrado unas cagarrinas tremendas. Retirar una serie tras dos capítulos y sin intentar ninguna estrategia de programación para reflotarla es como volverte a casa temprano un sábado por la noche porque la camarera te ha dado mal el cambio con la primera copa. Espero que el equipo no haya recibido notificación de despido y que esto sólo sea un parón de replanteamiento. A lo mejor se le puede dar una vuelta y convertirla en un prime time. O promocionarla con algo más que “va a salir JR”. Explicando el argumento y dejando ver el tono, quizá. Locuras que se me vienen, oiga.

Aún pendientes del estreno, creo que los del equipo de De repente, los Gómez, saturaron la tarde del jueves el acceso a Infojobs. Las que lía este Zapatero…

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14 May 2012

Fibrilando con Pekín Express

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Hace unos meses, en la sede de cierta cadena de televisión.

- Ha sido un éxito, ¿no?

- Sí, claro, pero…

- ¡Nada de peros! ¡No podemos permitirnos un pero! ¡O el pero o yo!

- Tengo que decirlo.

- Oh, ya está el encantador de peros.

- Hay que sacar los peros.

- No hace falta: Te digo que lo que hay que hacer es mantener los personajes y, simplemente, llevarlos a otro sitio.

- ¿En serio? ¿Eso quieres hacer con Pekín Express?

Y es lo que han hecho: vuelve a haber un par de señores mayores, una pareja de chicos homosexuales, un par de buenorras (infinitamente menos chonis, eso sí), etc. Incluso han decidido fotocopiar a Paula Vázquez encima de Raquel Sánchez Silva. El resultado es el mismo que cuando compras la ropa de marca en el rastrillo: abrigar, abriga, pero no luce tanto. Vaya, yo que me había propuesto no hablar de Belén Esteban…

Seré yo, como espectador, el que está maleado, pero no me gustó nada el tufillo a “sabemos lo que os gusta y os lo vamos a dar”. ¿Me lo parece a mí o hubo muchos más malos rollos que hace un año? ¿Hay que jugar esa carta tan pronto? ¿Por qué la anterior temporada me emocioné cuando los campesinos rusos acogían a los concursantes y este año me pareció que una de las parejas se aprovechaba de una pobre señora que les acogió en su hogar?

Concursantes de Pekin Express

Estos dos, los polis de Coslada, me dan miedo. Sobre todo el que es una mezcla entre Nacho Vidal y Coque, de La que se avecina (Foto: Cuatro.es)

En cuanto a estructura del programa, propiamente dicha, faltó una mejor presentación de personajes. Sin caer en el Celebrities que hacen en Telecinco con los concursantes de Gran Hermano,  se echaron de menos piezas de los personajes hablando más de sí mismos que de lo mal que les cae el resto de concursantes o su propia pareja. Al final era como si Fernando Alonso volviera a correr en McLaren.

Y ya que está en el título, un apunte para Fibrilando. El arranque me pareció correcto. Aunque sean los mismos personajes que en Camera Café, como en toda sitcom necesitan un margen para crecer y asentar sus dinámicas antes de desplegar todo el potencial cómico. Que lo hay. Tienen muchas puertas abiertas hacia algo tan español como es el humor negro, tan poco explorado sin embargo en la pequeña pantalla.

Además, me encanta que digan que es el pirmer spin-in de la televisión. Aunque se olvidan de la trayectoria de Belén Esteban.

Lo he vuelto a hacer.

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8 May 2012

Ciencia-ficción y series de sobremesa

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Este lunes hemos estrenado semana a la vez que dos series que traen a España un género tan poco habitual en nuestro país como es la ciencia-ficción. ¡Y una de ellas es un serial diario, nada menos!

Ahora es cuando yo hago como que me dicen que no y finjo sorpresa. ¡Qué predecible me vuelvo, por el amor de los Power Rangers!

Los estrenos que rozan los argumentos de lo increíble son Los exitosos Pells y 90-60-90. Me explico: cualquiera que haya pasado por un informativo de televisión en esta bella realidad plurinacional nuestra, habrá limpiado hoy el suelo con los pelos de la perilla al ver presentadores de noticias bebiendo agua de a 750 euros la botella. Que una vez Pepe Ribagorda trajo jamón del bueno cuando se fue del Telediario Fin de Semana, pero no es lo mismo. Sin mencionar los besos en directo de la pareja de bustos parlantes o algo que no pasaría ni por la mente de Philip K. Dick, ahíto de psicotrópicos, pasando la gripe A durante una aparición mariana: otras cadenas cubriendo noticias sobre estrellas de una televisión rival. Noticias que no les arrastran por el fango, se entiende.

Por lo demás, Cuatro ha reeditado el estilo de Yo soy Bea y demás seriales melodramáticos con carga humorística (léase Lalola, y el resto de encarnaciones de Betty, incluida la Missiego). Esto significa amores más o menos imposibles, personajes exagerados, interpretaciones esperpénticas (a veces para esconder carencias actorales) y mucho colorinchi. Si alguien se incorpora aquí al post, que sepa que no hablamos de los Pokemon. ¡Empiece a leer desde arriba, no me sea!

El arranque derrapó por lo increíble pero el público tampoco pide un Los Soprano para la hora de la siesta. Funcionará para los que quieran ficción, un poco más refinada que en Salvamé y robará audiencia joven a Amar en tiempos revueltos. Fíjense lo que les digo: si Estados alterados asumiera con todas sus consecuencias su naturaleza de serial, funcionaría mejor. Saber y ganar, también.

La ciencia-ficción saltó luego a Antena 3 (¿aires de fusión?) con 90-60-90, título que de alguna forma debe hacer referencia a la duración del primer capítulo. Ahora entiendo lo que sienten las parejas no iniciadas de los fans de El señor de los anillos.

Como yo creo que es moda cualquier cosa que no salga de un rastro, el retrato de ese mundillo en la serie me parece tan irreal como cualquier modelo de Victoria’s Secret. Quiero decir que a lo mejor es un dibujo mucho más fiel que el de Betty, pero yo no lo compro.

Así que la historia de amor, ni les cuento.

Y estoy dispuesto a darle un puñetazo en la nariz a cualquiera que mencione a Lolita. He escrito.

90-60-90

¡Pagafantas! (Foto: Antena 3)

La pobre chica protagonista sería mejor modelo que actriz, si no fuera porque como modelo también va justita y el pobre Jesús Olmedo no tiene un gran personaje que defender, así que ahí se queda. Los diálogos entre ambos parecen descartes de el manual de ligar de Anakin Skywalker y como ni siquiera cabe jugar al morbo de la tensión sexual no resuelta (por aquello del “no”), los guionistas tendrán que ser unos auténticos fieras para salir del punto muerto en el que deja a la serie el primer capítulo.

Lo mejor es Nadia de Santiago, como actriz y como subtrama. Esta chica, que ya tiene un goya donde sea que se guardan los goya estuvo propuesta al goya, algo que, créanlo o no, es algo bueno, interpreta a la hija del asaltacunas protagonista y se come con patatas a cualquiera que se le ponga por delante. Su arco argumental, siendo otra historia de adolescentes, tiene un puntín más de interés. Pero justito, ¿eh?

En resumen, Antena 3 ha hecho un serial de sobremesa y nos lo ha colado en el prime time. O grabó una serie para tirar el verano y alguien patinó y acabó en la temporada.

Estoy deseando ver las audiencias para ver cuánto me equivocó. Porque desde Julio Verne, no quedan visionarios en esto de la ciencia-ficción.

No, Pedro Jota: no quedan.

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7 May 2012

El doctor Mateo reforma por sorpresa la casa de GH

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Será mejor que no vuelva a repetir estos experimentos de comentar tres estrenos a la vez. Me siento como Zach Morris teniendo varias citas a la vez, pero sin las mechas. Visto así, tengo ventaja.

Empiezo la noche en Cuatro, con el preestreno de Reforma sorpresa. En primer lugar, ¿qué significa “preestreno” cuando lo ve todo el mundo? ¿Vale decir eso en El tajo sajón?

- Tenga, le devuelvo el traje sin estrenar.

- Pero… pero… ¡si lo lleva puesto!

- Ya, pero es un preestreno.

- Ah, bueno, entonces sí.

Por lo demás, en casa nos planteábamos llamar al programa. Sobre todo la chica que me oye roncar cuando dije que no se preocupara, que el despacho lo pinto yo (¡cualquier excusa para pedir el paint runner!). Pero no, oiga. La mitad del programa solucionando problemas al grito de: “no llegamos, así que pinta por encima” nos convenció. Lo bueno es que eso demuestra que tienen auténticos profesionales del gremio en el equipo. Y la ilusión que le hará a la señora que llevaba cuarenta años sin cambiar el salón porque no tenía dinero, cuando se le empiece a caer el techo a cachitos. Seguro que esto es cosa del Plan E.

El segundo motivo es el decorador. Por atizar dos habitaciones de Ikea en la casa de una señora de 71 años (el resto del piso se quedó con sus tapetitos de ganchillo). Por cosas del tipo “no vuelvas a decir “problema”. Di “situación””. Por salir con la hija de la sorprendida a comprarle a ésta un regalo y soltarle un “eso se lo compras si quieres el día de la madre, hoy no”… antes de adquirir ¡una vela!

 Reforma sorpresa

 En cuanto se quite el de azul, soltáis la bola (Foto: Cuatro)

Por lo demás, espero que este episodio haya sido atípico, porque ese ritmo tan agobiante es el antisiesta. El horario de sobremesa pide algo más tipo Bricogarden que un episodio de 24, con Jack Bauer contratista. Me gusta este concepto, por cierto.

Con la señora explorando la nueva república de su casa, salto a Doctor Mateo. Un valor seguro. La verdad, poco que añadir a lo que comenté en el estreno de la serie. Como mucho, que han mejorado el “asturianismo” de los personajes, con lo que mis padres tienen menos de lo que quejarse. Esto no sé si es bueno o malo.

Guiones inteligentes, humor, ternura, grandes actores (casi todos) y una gran ambientación. Da la impresión de que es un producto muy cuidado, muy mimado. Aunque no vengan a revolucionar la industria audiovisual española, necesitamos más series como ésta. Quizá por eso mismo.

Acabo la noche sintiéndome muy mal. Porque en Gran Hermano explican unas normas que no entiendo. Es muy duro sospechar que los concursantes de Guadalix me sacan algún tipo de ventaja intelectual en algo. Es que este año unos espían a otros y ocultan secretos y… y en el fondo sospecho que no lo he entendido porque me importa un pimiento. Y van once.

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