27 Feb 2012

Palabra clave: porno

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Me gustaría reconocer que últimamente llevo cierto retraso, pero siendo ustedes lectores de este blog, serán muy de chiste fácil y me dan miedo. Lo que sí es cierto es que acabé de ver la miniserie de El pacto cuando los hijos de las protagonistas estaban yendo al Parque Warner, que es como hacer la comunión, pero en laico. Cómo las lía Zapatero.

Me he decidido a ponerle coto a esta situación. En minúsculas, porque en mayúsculas sería: a) liarme a hostias con ella o b) amenazar con suicidarme para cobrar más. No descartemos antes de tiempo, no obstante. Así, cual miembro del grupo de Facebook Señoras que planchan mientras ven Perdidos (pueden crearlo, no me chivaré a Ramoncín), me he visto la cosa esa del porno y lo nuevo de Password.

Si hubiera una palabra clave maestra para la nueva etapa del concurso de Cuatro, sería crisis. Alguien ha hecho cálculos y ha pensado que en lugar de hacer dos fases finales por programa, sale más rentable hacer los premios acumulables y que sólo haya un finalista cada día. Mejor Pasapassword que Toma cero… y hazme un programa.

Lo (poco) que pierde en dinamismo, lo gana en empatía con el concursante que repite de programa en programa y por lo demás mantiene la mecánica, así que me sigue pareciendo la mejor opción para ese rato tonto que te pilla a media tarde sin nada que hacer. Ana Milán es fiel al espíritu de Luján Argüelles, pero con un estilo propio, más cañera por un lado, más cercana por el otro. En cierto modo es como si Pepe Blanco te insulta, que te ríes.

También me tragué (con perdón) 21 días en la industria del porno. ¿Qué? ¿El chiste les ha parecido facilón? Pues miren, es la esencia del programa. Evidentemente, nadie esperaba que Samanta Villar se dejara introducir tanto en este mundillo como los titulares de decepción han dado a entender. Pero el reportaje fue malo, malo. Mucha valoración personal, mucho cogérsela con papel de fumar y muy poco que no haya aparecido hasta la saciedad en programas especializados como Todos ahh cien o las múltiples incursiones televisivas de Lorena Berdún. Me hace gracia cuando cuenta su escena a los actores y usa la expresión “la comedia es…” sin haberla explicado a los espectadores en ningún momento. Yo sé lo que es porque… bueno, un amigo… Céntrense, caramba.

 

De este palo, pero poniendo voz de periodista intensa de vez en cuando

Oportunidad fallida, pues. Sobre todo cuando después de “vivirlo” durante 21 días (que es mucho mejor que contarlo), la Villar dirige una escena porno con la intervención estelar de ¡un butanero! ¡Venga ya! Hubiera sido mucho más enriquecedor para todos que se hubiera pasado tres semanas en el rodaje de Los bingueros 2. Y mucho mejor documento social.

A ver si mañana tengo calcetines para zurzir y puedo ver la de Adolfo Suárez. Questrés, oigan.

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2 Feb 2012

Para los más jóvenes

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Un lugar común entre los personajes que denostan el medio televisivo es decir que cuando ellos eran niños, al llegar a casa después del cole había Barrio Sésamo y ahora no hay programación infantil. Que es como si vas a comer al Telepizza y te quejas de la poca variedad de las ensaladas. Porque si bien es cierto que las televisiones generalistas, en su mayoría, se revuelcan en el lodo a esas horas de la tarde, los niños de ahora disponen también de Clan TV o Canal Disney, dos temáticos gratuitos en TDT.

Así con todo, la televisión pública aún hace esfuerzos y se desmarca con estrenos como El club de Pizzicato. Dicen que es un programa sobre música clásica para niños y, ¡maldita sea!, lo es. Si quitamos a la señora que hace de hacker porque dice cosas como uesebé todo el rato pero en realidad recuerda a Karmele Marchante, es un formato ejemplar.

Salen niños haciendo música, una cantante de ópera vestida de otaku, una marioneta y un violinista con el pelo largo. Todos muy majos y nada listillos, a pesar de hablar de sinfonías de Beethoven como quien menta pokemons. Es como volver a Barrio Sésamo pero con sonatas en lugar de Soy Ana.

 El club de Pizzicato

Es un programa para todos los públicos porque la cantante ¡enseña piernaca!

Seguí el fin de semana de la juventud el domingo por la noche zampándome el prime time juvenil de Antena.Neox. Menos mal que me dio tiempo a ver antes la cumbre Follonero-Losantos-Zapatero-Pedrojota. Porque Hablar de sexo con papá y mamá es el enésimo Supernanny reloaded y Meeting point es como Vidas anónimas pero… na, no hay pero que valga. Encontré especialmente educativo en el primero que todos rieran cuando el papá dijo queél en su vida había usado preservativo. También, en el segundo, la señorita que se saca cosas de muy adentro (de muy adentro, si me entienden) y luego se las restriega al reportero por la cara. Muy higiénico todo.

Y esto nos lleva de vuelta a los personajes refractarios a la tele con los que abríamos el post. Porque podemos rebatirles con argumentos demoledores como El club de Pizzicato; pero si cuando les tenemos casi convencidos nos vienen las privadas y les enseñan cuál es su concepto de programas juveniles, al final acabarán creyendo que el ondas de Jorge Javier es un premio coherente.

Y ojo, que hace una semana lo era. Pero ahora parece que Cuatro y Telecinco no se fusionan.

Por último, la tristeza: nos ha dejado José Luis López Vázquez y La 1 lo recordará esta noche con Todos a la cárcel. En la web se lo montan mejor y han recuperado La cabina.

Aunque no podían compartir párrafo porque hay que salvar muchas (MUCHAS, ¿eh?) distancias, también nos despedimos de Bob Pop TV, uno de los blogs sobre televisión de referencia. Como de esto me enteré primero, llevo un día in crescendo, oigan.

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10 Feb 2012

Sácame la lengua, nena

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De vez en cuando le pido a alguien que abandone su cinismo y que vea televisión. Ya no lo hago, porque me he enterado de que ser cínico no es estar enfermo de cine iraní. Resulta, además, que cine iraní tampoco es una enfermedad, aunque visto lo visto, es posible que cause más bajas que la gripe A.

Es difícil convencer a la gente de que la tele no es tan mala como la pintamos a veces. El talento del pintor también influye, ¿saben? Pero déjense ustedes caer por una librería cualquiera y empiecen a abrir libros al azar, a ver si no es para decir que la literatura es una mierda. Con todo el respeto para César Vidal, que, en virtud de la probabilidad, sería el autor del que más volúmenes cogeríamos aleatoriamente.

Sin embargo, entre la caca (ver el ejemplo de la propia RAE), pueden aparecer pequeñas joyas que nos hacen reconciliarnos con la lectura y, quizá, con una novia a la que tenemos que regalarle un libro por un quítame allá esas pajas. Expresión, por cierto, muy mal traída en este caso.

Me he puesto tan metafórico después de descubrir una de esas maravillas que también nos pueden recuperar para la televisión generalista: Sacalalengua. No tengo palabras.Un programa de servicio público sobre el lenguaje que no me aburrió. ¿No les basta eso? Aprender, entretenerse y mantener la cohesión del Estado. ¡Maldito sea si este no es el paradigma de la televisión pública! ¡Ah, rtve, ahora sí te perdono ¡Mira quién baila!! Creo.

 Sacalalengua

 De las chicas, se ve quién usa Mikolor y quién no (Foto: rtve.es)

La estructura es muy básica: una recopilación de reportajes más o menos relacionados con un mismo tema e introducidos por una presentadora en un plató central, que no podía ser más sencillo que una calle de Madrid. Menos mal, porque la alternativa hubiera sido un Nosolomúsica de esos de zoom parriba, zoom pabajo. O, no me atrevo ni a pensarlo, ¡un decorado virtual!

Además, tengo especial debilidad por la maestra de ceremonias y desde aquí te digo, Ana Solanes, que queremos de vuelta El ombligo de la luna a RNE. Un programa capaz de aunar a Paco Clavel con Berto Romero, entre otros, en la madrugada radiofónica es digno de ser revisitado.

Volviendo a la tele y al presente, me gustaron los reportajes. Fueron dinámicos, con buen tempo y, sobre todo, sencillos y sin pretensiones. En plan: “mira, hay un pueblo en Sevilla con una estatua de un samurai. Y te explico por qué” (creo que esto fue una forma subliminal de darle credibilidad a Águila Roja). Un gusto ver a gente normal de la calle contando cosas normales. ¡Hay vida más allá de los freaks de Callejeros! Se confirma así que es posible la vida inteligente en nuestro país.

En el apartado negativo situamos la entrevista a Juan Pedro Valentín y Juan Ramón Lucas, porque no tenía sentido más allá de la broma de “dos hombres, seis nombres”. La salvó Juan Pedro con una anécdota que, de simple, provocaba la risa.

Por cierto, como sé que me lo va a decir alguien en los comentarios, el formato está basado en el Caçadors de paraules de TV3. No sé si las comparaciones serán odiosas o no, pero al menos por una vez entendemos que no se haya trasplantado el formato original tal cual. No como pasó con Fichados. Ejem.

Y esto es lo que hay, señores. Sacalalengua comparte horario de emisión con otros programas como El juego de tu vida. Podemos elegir lo que queramos, pero luego no vale quejarse. Ni chivarse a Risto.

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3 Feb 2012

Hazlos reír

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No sé ustedes, pero yo creo que si no fuera por Las noticias del Guiñol, El intermedio, Polònia o (negaré haber escrito esto) Los clones, hace tiempo que nos habríamos lanzado a las barricadas. Como dice George Schlatter en la serie de las que les vengo a hablar hoy: “deberíamos atesorar a nuestros cómicos mucho más de lo que hacemos, ya que contribuyen a la sociedad mucho más de lo que parecen”.

Claro, que Schlatter es productor, así que a lo mejor se refiere a una cuestión fiscal.

Los americanos tienen más clara la importancia fundamental de sus cómicos, tal y como demuestran las administraciones Bush, Reagan y Schwarzenegger. Es por eso que la PBS les ha dedicado una bella serie documental: Make ‘em laugh. Por aquello del sentido del humor, en España se ha traducido como Los reyes de la comedia y se estrena en Canal + el domingo 5 de julio a las 21:30. ¡Un documental en prime time! Estos sí que son unos cachondos.

Tengo sentimientos encontrados con esta serie. Es una oportunidad estupenda para profundizar en la comedia americana y entender fenómenos como Steve Martin. Nunca había entendido la fama de este señor hasta que le he visto actuar en directo ante un estadio lleno hasta la bandera. Es el mismo fenómeno que ha ocurrido con otros cómicos como Will Ferrell, Eddie Murphy o Chris Rock, por citar algunos. Gente supuestamente graciosa, pero que aquí sólo hemos visto hollywoodizados y que no entendemos de dónde viene su prestigio. Resulta que te partes de risa con ellos hasta que dejan los chistes en manos de otros y se limitan a llevárselo muerto.

Merece la pena que esta serie se emita en España aunque sólo sea porque podamos descubrir personajes como Phyllis Diller (¡la voz de la madre de Peter Griffin!), que desde los años 60 nos da una lección de humor inteligente y trasgresor. O series como All in the family, que, producida en los 70, haría sonrojarse a cualquier guionista actual de South Park.

Lo malo de esta serie sobre el humor de los últimos cien años en Estados Unidos es que es americana. Eso significa que todas las personas de las que se habla son maravillosas. Esa costumbre tan yanki de hacer hagiografías en lugar de documentales. Si hicieran algo parecido con Charles Mason oiríamos cosas del tipo: “oh, era un gran asesino en serie. Quiero decir: transmitía… ya sabes, tenía toda esa pasión que contagiaba a los demás. Era imposible estar con él y no querer mater gente”.

Y luego que sí: que Seinfeld es la leche y que Robin Williams no necesita hacer de actor serio para ser uno de los grandes. Vale. Pero vosotros nunca tuvisteis a Gila.

Plebeyos.

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21 Feb 2012

Un infiltrado follonero (sin relación con Évole)

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Si es usted un lector normal, deje de leer. Sigue sólo si eres responsable de los servicios informativos de alguna cadena de televisión. Ignora la contradicción en los términos de esa frase ¿Ya? ¡Nos han pillado, troncos!

Todos pensábamos que nadie se había dado cuenta de que los noticiarios están casi vacíos de contenido y que ofrecen una versión sesgada y distorsionada del mundo. En fin, nadie se ha quejado hasta ahora; como mucho hacemos chistes sobre Pedro Piqueras. Hasta ahora, insisto. Charlie Brooker nos está poniendo en evidencia en su programa Newswipe. ¡Por el amor de Ana Blanco, si hasta se ha dado cuenta de las chorradas que se dicen en cuanto caen cuatro copos de nieve!

Ved este vídeo. Comprendo que como ejecutivos de cierto nivel, no habláis inglés, pero haced un esfuerzo, que no he encontrado subtítulos ni nada.

En lo que lleva de emisión, al menos lo que está en YouTube, Brooker ha repartido collejas sobre el pesimismo de los informativos (aquí me tienta hacer una broma sobre Piqueras, ¿ven?), el llamado “periodismo ciudadano” o la evolución de los bustos parlantes. Sin mencionar secciones de actualidad como La semana en gilipolleces, donde repasa las tonterías informativas de los últimos días. Un título de sección coherente, eso hay que concedérselo.

Si alguien está pensando en paralelismos con El intermedio, Sé lo que hicisteis o Estas no son las noticias, que se olvide. El nivel de crítica y sarcasmo sonrojaría a los directores de Intereconomía. Y lo más importante: hay estopa para todos y lanzada desde la mismísima BBC. ¿Os imagináis un programa de TVE poniendo a parir a Lorenzo Milá? ¿O a Matías Prats, aunque sea desde La 1? ¡Maldita experiencia democrática británica!

Y maldita también la propia trayectoria del propio Brooker. Hace unos años escribió y presentó Screenwipe, un análisis de lo más certero sobre el mundo de la televisión y sus diversas profesiones y contenidos. Con la misma mezcla de humor, rigor y mala leche se atrevió incluso a desglosar lo que cuesta hacer el plano más tonto de cualquier programa de televisión. Menos mal que aquí somos más de ver remakes americanos, porque el día que nos fijemos en la programación de la BBC, tenemos un motín.

Hay una vía para la esperanza. Aún podemos subrayar sus contradicciones. Si critica eso de que sólo las malas noticias encuentran hueco en televisión, tiene una posición muy débil para luego atacar noticias como las de las nevadas y las bellas estampas que, en forma de fotografía, los espectadores envían para ilustrar los mantos blancos que cubren nuestro país y tanto alegran a los empresarios del ski. Vale, es sutil, pero podemos señalar su demagogia.

Aunque si algo nos da esperanza es el hecho de que este individuo se atreva a comparar el circo mediático en torno a la muerte de Jade Goody con ¡el gato de Schrödinger! Mientras mantenga ese nivel, seguro que estáis tranquilos.

Como pensáis que el público es idiota…

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17 Feb 2012

Ya no hacen la gente como antes

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Tengo una abuela que es capaz de decir cosas como que no va de viaje con el imserso porque eso está lleno de viejos o su última perla: “fiu, llegar a vieyu ye lo último (pausa reflexiva). Bueno, ¡claro que ye lo últimu!”. Por eso, veo la promo de Casal rock, el próximo estreno de TV3, y estoy seguro de que cuando TVE haga la versión nacional (y la hará, ya verán) y estoy seguro de que ella no formará parte de su audiencia:

 

Y también les digo que ella nunca participaría en un proyecto así. Mi güeli es más de hacerse una gira en solitario.

Al margen, me encanta que TV3 programe esto a la misma hora que Antena 3 emite Física o Química. Imaginen que lo hubieran puesto los martes, a la vez que Los mejores años de nuestra vida. ¿Cómo hubiéramos distinguido un programa de otro?

Casal rock está basado en Power to the people,  una serie de documentales emitidos en la BBC sobre una banda de rock con una edad combinada de más de tres mil años, The Zimmers, éstos:

Nosotros no seremos así a su edad. Yo ya no soy así a mi edad, lo tengo claro. Especialmente después de ver su versión de Firestarter de The Prodigy. Servicio público, señores.

Y sí: este es un post de relleno porque esta semana les regalaré un extra. El sábado comentamos La tribu. Les espero.

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31 Feb 2012

Noche de miedo

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El lunes por la noche la televisión volvió a hacer gala de su amplio espectro en programación y metió miedo en todas las cadenas. No tengo claro que esto sea novedad, pero déjenme que me explique.

En Cuatro pusieron su Hay alguien ahí. Bueno, miedo, miedo… No sé hasta dónde van a poder alargar la trama de la casa embrujada. A mí cada vez me interesa menos y me gusta más ver a los miembros de la familia en sus historias no sobrenaturales, que están a cada cuál más desquiciado. Empiezo a sospechar que todo esto es una metáfora de Ambiciones (no, no lo sospecho, pero me preocupaba no hacer ningún intento de chiste en este párrafo).

El turbio personaje del hijo y los tejemanejes de su novia, digna heredera de Carmen Orozco; el padre, cada vez más cabronías, la madre cada vez más zumbada… En serio, por mí que resuelvan la trama esotérica en dos patadas y que se centren en lo que más asusta: la gente. Un fantasma cuyas acciones consisten en jugar con una niña pequeña y robar pimientos… no sé, me da más miedo el cocinero de La Sexta (a lo mejor es él).

Otro formato de miedo que pudimos ver anoche fue Tengo una pregunta para usted. Miedo para su protagonista, al que volvieron a preguntar por sus emolumentos y terror para los espectadores, seguros de que nos iba a pintar el apocalipsis. Como lo vi a saltos, me pareció que Rajoy no estuvo mal. Aunque me sobraron los momentos “yo estuve allí”. En plan:

- El agro está muy malamente en Almería, señor Rajoy.

- ¡Hombre, Almería! Qué bonica, con su sol y sus tomates. ¡Y pimientos! -en este momento un fantasma cambiaba de cadena en una casa de la sierra madrileña.

- Sí, sí, pero a mí me dan cuaranta pasata… no séntimo, pasata, por los tomate y luego los cobran a cuatrosientah.

- A mí de Almería me gustan mucho los espectáculos del Oeste ese que hacen. Yo iba mucho con Josemari, que siempre le hace ilusión.

- Pero…

- Me gusta mucho también el anuncio de Telepizza.

- Pero…

- Lalala.

Luego le preguntaron por Jaen y la señora acabó por invitarle a Martos en una clara maniobra de márketing. Los preguntadores empiezan a irnos resabiados, Lorenzo.

El último formato de miedo que pudimos ver anoche (Terror en estado puro NO entra en este género) fue el reportaje de Gonzo sobre El valle de los caídos. Me alegra un montón que le dejen hacer estas cosas. No son nada del otro mundo, pero al menos se dejan ver y tienen cierto interés. Correcto. Ahora, vale que el Valle de los Caídos era la obsesión de Franco, pero empieza a parecer que no era el único, ¿eh? Queremos más temas.

Y de Gonzo queremos también más destellos de humor, que deje aflorar más su ironía. Supongo que es el precio a pagar por volver a parecer serio después de pasar por la sobremesa. En cualquier caso, del reportaje de esta semana me quedo con un momento glorioso: “la impaciencia de Franco aumenta. Lo ve todo empantanado”.

Unos cuantos más como éste y vuelves al prime time, amigo.

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18 Feb 2012

La muerte tenía un precio

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¿Qué mejor que un titular estilo periódico deportivo para contarles en directo la decadencia de occidente? No hace ni una semana desde que Ferrán Monegal presagiara en este mismo periódico que llegaríamos a ver un suicidio instigado en directo. Casi, casi.

Solemos dar por sentado que la gente va a la tele por la pasta (y no me refiero al rancho del comedor). Aunque en general sea cierto, hay notables excepciones como Julián Me-van-a-embargar-y-no-veré-un-euro-por-contar-mi-mierda Muñoz. Otra a la que podríamos situar entre las salvedades es Jade Goody. Esta británica ya se hizo famosa por insultar a otra concursante de origen hindú en la casa de Gran Hermano. Con esto provocó un conflicto internacional y me convenció de que cuando hablo de la decadencia de occidente, peco de etnocentrismo.

Por lo que este pequeño animal televisivo ha vuelto al centro de la polémica es porque ha vendido a una cadena la exclusiva de su muerte. Para que luego a los tacaños nos digan chorradas de ser los más ricos del cementaerio. La joven sufre un cáncer terminal y una televisión ha pagado por sus últimos minutos de vida por nada menos que 100.000 libras. Y luego yo digo que me mato a trabajar para llegar a fin de mes.

Además de la exclusiva que te mueres, también ha vendido su boda a una revista. Una fecha muy especial tras la que, si todo va bien, podrá afirmar con poco margen de error que ha sido “el día más feliz de su vida”.

¿Creen que me paso con el humor negro? Sólo digo que no soy yo quien vendió su muerte a una cadena que se llama LivingTV. ¿Pondrán el clásico rótulo “live” para la emisión en directo? Sólo deseo que si en España hay contrapartida se la encarguen a La noria, ese programa capaz de afirmar que el asesino de la ballesta y su mujer se enamoraron por “un flechazo”.

Más allá de su sentido del humor (británico, sin duda), prefiero no juzgar a la pobre Jade, que bastante tiene con lo que tiene. Dice, además, que quiere dejarle el dinero a sus hijos. Será para que paguen los años de terapia que les llevará superar que cada poco aparezca su madre muriéndose en los zapping.

El canal LivingTV tiene también sus razones para emitir este espectáculo tan único en el devenir de las personas. Antes de criticar, ¿nos parecería mal presenciar un nacimiento en directo? ¿Y una concepción? Si hablamos de exclusivas pagadas, es que no eran los únicos interesados en producir el programa. Iba a cobrar Antonio Lobato lo que cobra si no fuera por la sacrosanta ley de la oferta y la demanda.

Por último, el público también tendría sus propios motivos: el morbo, la curiosidad, el miedo a la muerte, que en los demás canales pongan un rollo…

La ética me da un terrible dolor de cabeza. Voy a ver si le vendo mi jaqueca a una tele local.

Actualizado: Vaya, parece que al final lo de que vendía su muerte era un simple rumor y sólo vende la boda. Tendremos que conformarnos con la “bazofia” autóctona.

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11 Feb 2012

Cazadores de fantasmones

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¡Adivinen qué blog leen los programadores de Cuatro! Y en cuanto lo sepan, me lo dicen, porque  les sugerimos las mismas ideas (nótese que doy por supuesto que los directivos de televisión no gastan neurona).

Hace unas semanas solté una buena rajada contra los programas tipo Espacio en blanco y Cuatro milenio y acabé endosándoles un vídeo de Cazadores de mitos, el reverso luminoso de toda la pseoudciencia que enfanga los medios. Casi tanto como algunas palabras enfangan mis posts. La idea era usar mi infinita influencia en las televisiones de este país para que alguna generalista sacara la serie del ghetto de Discovery Channel (con todo el cariño y el respeto).

Mis palabras han sido leídas, aunque seguramente no por quién tomó tan sabia decisión y Adam Savage y Jamie Hyneman llegarán a Cuatro este mismo sábado, 13 de diciembre para echar por tierra leyendas urbanas y mitos populares. Iker Jiménez ya tiene más miedo que las caras de Bélmez frente a un bote de Titanlux.

La dinámica del programa es sencilla: Savage y Hyneman se proponen comprobar la veracidad de alguna afirmación popular y la someten a distintas pruebas valiéndose de la ciencia y sus habilidades como expertos en efectos especiales. Así determinan si la voz humana puede realmente romper un cristal, si un tanque de gasolina explota al dispararle o si la llegada del hombre a la Luna tuvo que ser necesariamente un montaje.