19 Feb 2012

Por mis Globos de Oro

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Mi televisión y otros animales se adecua por una vez al ritmo de publicación de sus primos de papel para comentar con ustedes un evento de hace dos noches. Menos mal que no estoy en la redacción para recibir casual-collejas.

Quizá recuerden (y quizá no), que hace unas semanas hice mi propia quiniela de los famosos Globos de Oro, que como bien sabrán, son la antesala de los Oscar. Una expresión que al mundillo televisivo le deja con la misma cara que se le queda a Punset viendo las Matrimoniadas. Aproximadamente.

Ahora vamos a comparar mi quiniela con los resultados reales. Les recuerdo que, como soy un listo, propuse quién debía de ganar (apuesta) y quién creía que se llevaría la estatuilla en realidad (elección). Si Ana Rosa puede tener un programa de cotilleo en cada una de las grandes cadenas, yo también puedo hacer eso. Comentemos las categorías más importantes, va:

Mejor actriz secundaria


Elección de Anómalo: Jane Lynch, Glee, Fox

Apuesta de Anómalo: Jane Adams, Hung, HBO

Ganadora: Chloë Sevigny, Big Love, HBO

Nada que decir a esta categoría, puesto que no sigo Big Love. Con el bombo mediático que está teniendo Jane Lynch, parecía una apuesta segura. Como Afinsa, en su momento.

Mejor actor secundario


Elección de Anómalo: Neil Patrick Harris, How I Met Your Mother, CBS

Apuesta de Anómalo: John Lithgow, Dexter, Showtime

Ganador: John Lithgow, Dexter, Showtime

Algo parecido me ocurrió con el arrollador Neil Patrick Harris, que últimamente parece estar en todas partes. A lo mejor a los críticos les pareció poco coherente llamar secundario al personaje que sostiene toda la serie. John Lithgow, al que mi mente retiene como el atolondrado alienígena de 30 Rock, está brutal en la cuarta temporada de Dexter. Literalmente. Inquietante, con aristas… Un papelón compuesto con brillantez. Para que se hagan una idea: un tipo que habitualmente da risa y de repetente provoque tanto miedo es lo mismo que cuando uno ve las encuestas de intención de voto.

Mejor actor de comedia


Elección de y apuesta de Anómalo: Alec Baldwin, 30 Rock, NBC

Ganador: Alec Baldwin, 30 Rock, NBC

Indiscutible. Para un Baldwin que hace algo bien en el mundo de la interpretación, ¿cómo no reconocérselo? Además, nos ha dado penica que este año ha dicho que se siente un fracasado como actor y que en un par de años se retira. La penica es mucho más rentable que cualquier escuela de interpretación, créannos a mí y a Liberto Rabal.

Mejor Actriz de comedia


Elección de y apuesta de Anómalo: Toni Collette, The United States of Tara, HBO

Ganadora: Toni Collette, The United States of Tara, HBO

Los continuos cambios de registro de la protagonista son, de largo, lo mejor de la serie. Un premio justo, nada más que añadir.

Mejor actriz en drama

Apuesta de Anómalo: Glenn Close, Damages, FX

Elección de Anómalo: January Jones, Mad Men, AMC

Ganadora: Julianna Margulies, The good wife, CBS

Sorpresón. Confirmado: tengo que enchufarme The good wife. No tengan en cuenta lo mal que ha sonado eso. Ya les contaré.

Mejor actor de drama

Apuesta de Anómalo: Michael C. Hall, Dexter, Showtime

Elección de Anómalo: Hugh Laurie, House, Fox

Ganador: Michael C. Hall, Dexter, Showtime

¡Qué rabia me da este premio! La interpretación de Michael C. Hall en la cuarta temporada de virtuosismo es posible que haya hecho llorar a Javier Bardem como un niño pequeño (o como Alec Baldwin). Está tremendo. Pero unos días antes de la entrega de premios se supo que padecía un cáncer y, sabiendo lo moñas que puede llegar a ser la gente que vota estas cosas, huele un poco a factor penica. Si no ha sido así, las circunstancias han empañado esta elección igualmente. Una lástima.

Mejor Drama

Apuesta de Anómalo: Dexter, Showtime

Elección de Anómalo: Mad Men, AMC

Ganadora: Mad Men, AMC

Deberían haber propuesto para este galardón a la NBC como cadena, por el lío con Jay Leno y Conan O’Brian y por unos datos de audiencias que desatarían los nervios hasta en La Sexta (no). Repitan conmigo: Mad Men es la sucesora de Los Soprano. Con este mantra bien gestionado, lo ganas todo.

Mejor comedia o musical

Elección de y apuesta de Anómalo: Glee, Fox

Ganadora: Glee, Fox

Si te hueles que un premio puede ser polémico, pones a Jack Bauer a entregarlo

Si el género musical les provoca arcadas y no son capaces de ver más allá de la lógica absurda de gente que se pone a cantar sin que venga a cuento, aborrecerán Glee. Pero si les divierte, más allá del karaoke es una serie muy interesante que trata con bastante poca conmiseración temas como la salida del armario en el instituto, los embarazos adolescentes y la vida de mierda a la que se han visto abocados muchos de los personajes sin comerlo ni beberlo. Está envuelta de caramelo, pero rellena de ácido (en más de un sentido). Los guionistas se han metido en tales jardines que no sólo nos tienen en ascuas, sino que en cualquier momento se encuentran por ahí a Tarzán. La resolución de Perdidos va a ser una mierda comparada con el momento paritorio que se espera a final de temporada.

Hum… Perdidos, ¿eh?

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13 Feb 2012

Los heroicos Serrano

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Cualquier cosa que diga en este post es susceptible de que cambie totalmente de idea en siete días. Alguien dijo que juzgar una serie por su piloto es como valorar un libro por su cubierta. Salvo los de Ana Rosa, que es lo único diferente respecto a otros.

El punto de partida de Los protegidos es absolutamente marveliano (de Marvel, los de La Patrulla X): niños y adolescentes mutantes, perseguidos, temidos y potencialmente rechazados por la sociedad, y un par de adultos que intentan guiarles. No sé si se han pasado últimamente por algún instituto público, pero vaya, que sé de varios en los que no sobra ni el “mutantes”.

Con esto que les digo, no sé si habrán ustedes relacionado con el post que le dedicamos hace unas semanas a Misfits. ¿Sí? Pues no. El referente de los guionistas es claramente Heroes. Lo malo es que el de los productores tiene pinta de que va a ser Los Serrano.

La referencia a la serie americana es que, en general, parece que la escritura se ha centrado más en el hecho de que cuentan historias de gente con poderes que en la historia de una gente que, por casualidad, tiene poderes. Esto era el punto fuerte de Misfits. Mírenlo así: la trama de misterio o se resuelve rápido o acabará por aburrir. En el primer caso, sólo quedarán los personajes, y en el segundo, éstos serán necesarios para que aguantemos el tirón. Es como Salvamé, que en realidad no pasa nada y sólo sobrevive porque tiene a… oh, vaya. Maldición. ¿No podía haber puesto el ejemplo de Perdidos, yo?

A pesar de todo, el primer capítulo está bien contado y tiene un buen ritmo para presentar personajes y la trama principal. Hay actores que están mejor y otros peor. Por ejemplo, Antonio Garrido encuentra el punto justo que le faltaba en La chica de ayer. También es uno de los intérpretes que tienen algo más sólido que defender. Los niños de siete años no van a hacer a Travis Bickle, oiga.

Ojalá me equivoque, pero lo que realmente echa para atrás es que acaba con la sensación de que nos están engañando: nos han contado una historia de intriga y fantasía con potencia. Sin embargo, todo hace pensar que acabará por convertirse en un rollo costumbrista con pinceladas de los géneros apuntados en el estreno.

Y al final todo será un sueño de Antonio Resines

Off-topic total: me he abierto una tontería de esas de hacer preguntas. Y no me refiero a una reportera de la S… na, no me atrevo. Si tienen algún interés, visítenla antes de que me dé vergüenza y la borre.

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15 Feb 2012

No es culpa de los ricos

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Carmen Lomana estaría de acuerdo conmigo. Aunque dejaría de entender cuando empezara a hablar del último estreno de Telecinco: De repente, los Gómez. Parece ser que el título iba a ser simplemente Los Gómez, pero decidieron hacer un homenaje a la técnica de programar de Telecinco.

Les pongo al día rápidamente: un ladronzuelo y su hijo son testigos del asesinato perpetrado por unos mafiosos. Para evitar represalias, el programa de protección de testigos les realoja junto al resto de su familia en un chalet en la misma ciudad, que coincide que es Madrid. Ustedes se imaginarán lo increíble que es esto. ¿Programa de protección de testigos? ¿En España? En menos de lo que baja un share habrían sido perfectamente rastreados por Susanna Grissom. O por Ana Rosa. Sobre todo los niños.

Se supone que De repente, los Gómez es una adaptación de The Riches. Miren, yo no he visto la serie americana, pero por lo que he leído por ahí es como decir que Los bingueros es una adaptación de El color del dinero. Por poco que me hayan gustado estos Gómez, deben tener tan poco que ver, que me dan ganas de enchufarme a sus primos los Ricos americanos, no les digo más.

La versión española ha optado por una dramedia. Es lógico: la trama es tan increíble que al final acabará siendo un sueño de Resines. Como Perdidos. Una vez más, volvemos al clásico lastre de serie en la que tienen que haber abuelos, adultos, adolescentes y niños. Seguramente es por eso que en el primer capítulo da la impresión de que no pasa nada, por el exceso de personajes que había que presentar.

Eso o que había que rellenar hora y media con el argumento que un piloto americano (con perdón), se ventilaría (ay, el “con perdón” iba aquí) en unos 42 minutos. En realidad, 40, que no hay que meter el “anteriormente en…”. Consecuencia de esto, el montaje parecía avanzar a cámara lenta y con exceso de planos. Curiosamente, en uno de los descansos, La 2 repuso el sketch del médico en Muchachada nui y por el ritmo de edición, me pareció que no había cambiado de canal.

Ahora tocaría hablar bien del trabajo de Alicia Borrachero, que se lo tiene ganado. Pero ¿por qué estropear un post destroyer tan bonito? Otros blogs de la competencia, con los que estoy bastante de acuerdo, ya han destacado los puntos positivos.

Además, tampoco estaría bien recomendarles la serie. No digo que no tenga posibilidades de crecer. Las tiene y muchas si dejan que los guionistas se suelten el pelo y derrapen hacia la comedia sin complejos. Pero vistos los resultados de audiencia, seguro que en Telecinco ya están pensando cómo deshacerse de ella. Sin avisar. De repente.

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15 Feb 2012

Los cómplices de Antena 3

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Que no. Que no voy a hablar de Belén Esteban, pesados. Ni de Mariñas y Patiño. En realidad, voy a hablaros de su sustituta, la serie Somos cómplices. Al principio yo también creí que era el nuevo programa de Nacho Abad.

Cabe la posibilidad que alguno de vosotros haya confesado este verano en un susurro que “en ocasiones… veo a Larry Hagman”. No se preocupe, no es grave. Es sólo que en algún momento sintonizó Antena 3. Puede que lo hiciera durante la fracción de segundo que transcurre entre La 2 y Cuatro al hacer zapping con la tecla de “canal más” (que no Canal +) de su mando a distancia. Fue tiempo suficiente.

El mítico actor americano… va, lo voy a decir: el famoso J.R. De Dallas, pasó por España para algo más que para cambiar su sombrero tejano por una boina en presencia de Massiel. Y juro que esto ocurrió en Espejo público además de en sus pesadillas. En realidad, este hombre vino en principio a nuestro país a grabar su participación en la serie. Ya saben: el típico serial diario con vocación de durar cientos de capítulos en el que Hagman aparece un total de ¿diez minutos? Pero se ha comido mucha más promoción que su protagonista, Cristina Peña. Así es. Menos mal que Hagman es un artista para el que el público español es muy importante. Y lo es, sobre todo para artistas como él, que todo lo hacen ¡por la pasta!

El argumento, va, que me pierdo: una timadora de poca monta debe lidiar con su familia de verdad y con la de mentira que monta para estafar a un millonario americano. Si esto no suena a comedia de enredo, que baje Billy Wilder y lo vea.

Con un formato diario de una hora, se pueden imaginar que se busca más la comedia a través de la situación que el bombardeo de chistes. Dentro de lo que cabe, se consigue. No es hilarante, pero entretiene. Mejor esto que pobrecitas huérfanas buscando el amor del ricos hacendados que acaban renunciando a todo por ellas. A todo menos a su dinero, claro.

En el primer capítulo hay un buen apunte de cómo son los personajes y del tono un tanto disparatado de la serie. La alternativa perfecta a la realidad disparatada de Telecinco y a la ficción melodramática de La 1. Los pobrecitos Pells no la vieron venir.

Los actores están en el habitual registro pasado de rosca de los seriales diarios, pero no habría nada que objetar a eso. Y menos si no se lo reprochamos a los acólitos de Jorge Javier. Salvo por el actor que hace de Harvey Slater. Cuando alguien actúa en inglés y el españolito se da cuenta de que es peor que un grano en la parte de dentro del meñique del pie, es que es muy, pero que muy malo.

Será por ser el piloto y buscar el enganche, pero me ha dejado ojiplático a la par que mandibulidifuso el despliegue de producción del primer capítulo. Mucho exterior, barcos de lujo, campos de golf… Cabe esperar que a partir de mañana mismo los personajes se encierren en interiores construidos en algún estudio de Madrid, pero se agradece este arranque tan ventilado.

¿Ven lo que les digo de despliegue de producción? Aparente  es, no me lo nieguen.

Y hablando de arrancar y ventilar, la gran duda es cómo de geniales son guionistas. Porque el punto de partida está muy bien, es muy valiente. Pero qué pasa cuándo se hayan ventilado la trama del timo. ¿O cuánto tiempo se ven capaces de aguantar ese arco argumental? Lo cierto es que me tiene más intrigado saber por dónde van a llevar la serie que saber dónde fue a parar el bigote de Aznar. Y esto me tiene muy inquieto, no crean.

Si no les va bien de audiencia (espero que sí), propongo a Antena 3 que resuelvan las tramas en un crossover con El diario. En realidad creo que todos las series españolas deberían acabar en un crossover con Sandra Davui.

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1 Feb 2012

Pichón (por no decir poll…)

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Ay, qué difícil es titular un post sobre el nuevo estreno de la HBO. La serie es Hung, palabra que coloquialmente significa algo así como ansioso o nervioso. Y más coloquialmente aún, alude a una persona de grandes genitales. Pero como no iba a poner “pollón” en el título…

Lo suyo es esperar un par de capítulos antes de comentar una serie, pero a veces ocurre que el piloto es tan bueno que me lanzo a recomendárosla. Que no tiene nada que ver que tampoco hubiera otra cosa interesante que comentar hoy, ¿eh? Que es buena.

No sé si os pasa que los perdedores os parecen siempre los personajes más interesantes o no sois del Atleti. En Hung no sólo hay un gran perdedor, sino que además resulta que era el típico chico popular del instituto, el atleta, el que se llevaba a la reina del baile y que ahora está al borde de convertirse en un secundario de Me llamo Earl. Así que se unen el atractivo del perdedor y el revanchismo, que nos gusta. Un día, nuestro protagonista tiene que mirarse al ombligo para descubrir cuál era el secreto de su éxito. Y así ve de refilón que lo que le hizo grande sigue estando allí, listo para encabezar (en púrpura) su resurgir.

Lo que tenemos entre manos es una dramedia como la copa de un pino. Y aquí no pretendía hacer un juego de palabras, ¿eh?. Lo mismo que les comentaba el otro día con Nurse Jackie, es humor surgido de la situación y no de los chistes. Como la vida misma, ¿o no ven telediarios?

Si los cimientos de una comedia son los personajes, Hung tiene una buena base sobre la que crecer. Son patéticos en la justa medida para no dejar de ser creíbles, al contario que le pasa a Earl y familia. De alguna forma, te ríes con ellos, no de ellos.

Al guión, tan bien medido, se le suma en el piloto la dirección de Alexander Payne, el director de A propósito de Schmidt y Entre copas. Incluso el protagonista, Thomas Jane, está bien. Y eso que el anterior trabajo que le conocíamos era El castigador. Tampoco esto es un juego de palabras, ¿eh?

Con un capítulo, puedo decir que las perspectivas son grandes. Eso sí, tendremos que ver cómo crece para… argh, es imposible escribir este post. Sé que cada cosa que escribo la leen con su mente sucia buscando dobles sentidos. Y lo sé porque yo lo hago. Así que vean la serie y ya me cuentan si les llena o… Diablos.

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