8 Feb 2012

Me cambio de cadena

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Si aún se preguntan para qué sirven las moscas de los distintos canales, es que hace tiempo que no ven ustedes la televisión. O que manejan un pensamiento diacrónico que les capacitaría incluso para guionizar Perdidos. O, cuando menos, para entender algún capítulo suelto.

Sí, amigos, en esta era de sextas temporadas y posicionamientos en buscadores, cualquier excusa es buena.

 

Y como Telecinco tiene capado el YouTube, os pongo un vídeo de PostLost, que me hace más risa que el tema de hoy

Les digo yo esto de las moscas a raíz del estreno este domingo de Me cambio de familia en… esperen que lo mire… en Telecinco. Entenderán mi confusión si han visto cualquier reality o coaching en Cuatro y ojearon, aunque fuera casualmente, el nuevo producto de casa Vasile. Perdón por la redundancia.

La idea es coger a dos señoras, lo más diferentes posibles y trasplantar la una a la casa de la otra para ver qué pasa. Señoras, sí, aunque no como las del Facebook. Yo espero que sea otro el primero que lance un pedruscón con la palabra “machismo” escrita en él, no vaya a ser que tengan sorpresas grabadas. En todo caso, sí podemos destacar que la excusa del programa recurre muy poco al habitual y cínico argumento de “experimento sociológico”, “superación personal”, etc. Se menciona, pero menos que a James Joyce en la casa de Generación Ni-ni.

Sin presentador, con narración en off casi plana, con poca sangre… Puede que el capítulo del estreno fuera el más ligero y que Telecinco se acerque más a su estilo a medida que avancen o que la audiencia no responda, pero podría haber colado como la última ocurrencia de la cadena de Supernanny, Ajuste de cuentas y demás. Como la última ocurrencia de la cadena de Callejeros, no.

¿Habrá tenido un ataque de coherencia Telecinco? Antes de responder a esta pregunta, aunque sea en su fuero interno, piensen que a la misma hora que estrenaban Me cambio de familia, Cuatro, el otro canal fuerte del grupo, ofrecía Perdidos en la Tribu. Si me permiten, mismo concepto, distintos colorines.

¿Qué será lo próximo? ¿Ofrecer un magazine a la hora de Salvamé? ¿O probarán otro tipo de contraprogramación y pondrán su oferta más fuerte contra el estreno más esperado de y por Cuatro?

Ups.

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5 Feb 2012

Lo que diga la audiencia

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Imaginen que yo les invito a unos cuantos de ustedes a leer un post en exclusiva y se lo envío por correo electrónico con el asunto: “A ver pajilleros”. Básicamente este fue el brillante comienzo del preestreno en Internet de Lo que diga la rubia Perdonarán ustedes que después de presentar a los espectadores de este número cero exclusivo para la Red como una panda de nerds y frikis grasientos, Luján Argüelles y equipo no cuenten con mis prejuicios más positivos. ¡Yo no soy una panda!

Intentaré ser ecuánime, aunque para ello tenga que averiguar qué significa esa palabra. Pongo por delante que me parece que hay un equipo muy solvente delante y detrás de las cámaras del nuevo magacín de Cuatro. Sin duda, y esto es vital, lo que más me gustó fue la rubia titular. Luján está suelta y cómoda con el formato, con sus colaboradores, con las secciones y hasta con los taconazos. Me estoy haciendo más fans de la Argüelles que de las cañas de chocolate blanco.

Estoy con la duda de si la expresión existía antes de El informal

Otro punto positivo es la apuesta por hacer un programa de tarde no basado (no mucho) en el cotilleo. Llámenme loco, pero Cuatro apostando por un magacín diferente es un concepto que se me hace familiar. El problema es que esto les hace navegar por las aguas del programa híbrido, que están llenas de audímetros explosivos. Y suelen explotar haciendo “¡este-bang!” o “¡paqui-rin!”.

Para huir de lo que hacen de las demás televisiones, el programa arrancó con un formato totalmente radiofónico: Santi Rodríguez haciendo como Buenafuente en esa sección de llamadas del público. Se salva porque el cómico está gracioso, pero falta por ver qué pasa cuando las llamadas sean de verdad.

Inmediatamente después, Eugeny Alemany vuelve a intentar hacer Xq no te callas. ¿Se acuerdan? Si la respuesta es “sí”, preocúpense. Tenía un personaje muy bien montado en CQC y no sé por qué se empeña en falsearlo. Le damos margen. En cuanto eliminen el personaje de Titulilla, una especie de “hada” incrustada vía chroma que canta los titulares. ¿Qué pasa con Cuatro? ¿Cabras, hadas, Rafa Méndez? ¿Les da cosica poner gente normal como presentadores?

La actualidad se hace estilo late night, con titulares, comentarios jocosos y “pelucas”: esos personajes que hacen los cómicos de guardia para improvisar sketches sobre la actualidad. Por lo que sea, este tipo de injertos en la sobremesa y tarde siempre me han parecido algo rancios. Seguramente porque los presentadores titulares no cuentan con cintura suficiente para jugarlos bien porque no son humoristas. No, Ana Rosa, no lo eres.

A falta de Alazne, en el preestreno web tuvieron la sección de Raquel Chamorro, que dice que nunca ha ido al mercado: “pero no es por mi clase social es porque estoy todo el día trabajando”. Y su sección va de eso, de que “haga cosas de pobres”. Como Carmen Lomana pero… ay, no, pero nada. No les diré lo que opino para que no me digan “ordinario”.

No faltó el saloncito para hablar de celebrities con el clásico tonito faltón para el reportaje de la Duquesa de Alba. Si esta señora fuera Ramoncín (y nada parece indicar que lo sea), sería rica por derechos de imagen. Por paradójico que suene en su caso. ¿Ven? Ni yo puedo evitarlo.

La última sección corrió a cargo de Lorena Castell, que cada día me parece más una poor man’s Loles León, haciendo una autopromo brutal de Perdidos. Amenaza con sección diaria de autopromo.

Resumo, que con este trozo que les he soltado, buena falta hace: el programa tiene lo más importante, que es una buena presentadora que sirva de pivote a todo lo demás. También tiene buenas intenciones que, con paciencia y haciendo caso al bueno del tito Anómalo, pueden cuajar en un buen programa y una digna competencia a las demás cadenas. Lo que, por otra parte, tiene el mismo mérito que enseñar a bailar la macarena a Ángel Corella.

Lástima que Valientes vaya a lastrarles hasta la muerte. O, al menos, hasta el susto.

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28 Feb 2012

Guía breve de franquismo para marcianos

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Acabo de conocer a un marciano. A mí no me miren, son cosas de vivir en el extrarradio. El pobrecillo llegó anoche y nada más aterrizar se puso la tele a ver si se le pasaba el jet lag. Que es como pedirte un gin-tonic para que se te pase la borrachera.

Me contaba esta mañana que estuvo viendo una serie larguísima sobre un tal Adolfo Suárez. Aquí me corté de comentarle que el capítulo que emitió el miércoles Antena 3 fue más corto que el de una serie regular como Los protegidos. Criaturica.

La conclusión que sacó es que el protagonista era una especie de galán de cine que todo lo hacía bien, sobre todo cuando había alguien que le enchufaba, porque en realidad no tuvo que enfrentarse a ningún conflicto. “Normal”, me decía el marciano. “La historia transcurre en un mundo idílico. Fíjate que el mayor problema que tiene el gobernante, un abuelete muy simpático, por cierto, es que no hay carreteras en un sitio que se llama Segovia. ¿Este Francisco Franco tiene algo que ver con un tal Frodo?”.

Da la impresión de que las teles se montan las miniseries históricas como los suplementos dominicales se montan esas sesiones de fotos que consisten en disfrazar a actores de aquí en estrellas de Hollywood. El morbo consiste en ver a Ginés García Millán repeinado y fumando y a Fernando Cayo haciendo de rey. Una buena ambientación, una producción correcta y música de esa de “mira qué trascendente e histórico es todo”. Muy bonito el envoltorio, pero ¿hay chicha dentro? ¿Alguien dijo iPad? Me pareció oir, cosas mías.

Mira que hay un conflicto gordo en los últimos años del franquismo y el arranque de la Transición. Pues nada, oiga: el Adolfo Suárez de Antena 3 se pasea por allí pidiéndole a algún padrinín que le enchufe en un cargo chachi para seguir medrando mientras él sólo se ocupa de ser adorable con todo el mundo. Con lo hagiográfico que es el tono, yo no sé si se habrán dado cuenta de que han convertido a Suárez en el furby del tardofranquismo.

Hay un intento de hacer de Suárez una especie de Jed Bartlett, el presidente de El ala oeste. Sobre todo por el carisma que pretenden que desprenda y por el momento de la servilleta con el príncipe. Mis conocimientos sobre historia no dan para saber si esto ocurrió así. Luego llamo a Victoria Prego y le consulto.

El problema es que mientras el inquilino ficticio de la Casa Blanca se enfrenta a terribles conflictos y dilemas morales y políticos, aquí el amigo Suárez tira miguitas de pan. Y cuando parece que va a llegar a un momento crucial o algún enfrentamiento político, ¡zas! Le dan al fastforward en la narración como si fuera una porno.

Al final, todo acaba como un ejercicio estético que se deja ver porque no molesta ni a unos ni a otros, pero que ni genera fascinación por el personaje ni por el tiempo vivido. Sobre todo cuando el punto álgido de la tensión narrativa es el 23-F. Tejero no convencía como monstruo de la última pantalla ni en 1982, imagínense ahora.

Y que si van a insistir, ya podían por lo menos usar a los mismos actores, que yo a Armada ya me lo imagino con la facha de Juan Luis Galiardo, así no hay quien se aclare.

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26 Feb 2012

Valientes faroleros

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¿Qué es lo que mejor le funciona a los de esa hamburguesería con nombre escocés?”, se preguntaron aquellos cráneos privilegiados (en lo que a masajes y cortes de pelo se refiere). Les llevó no menos de varios años e ingentes inversiones económicas llegar a la conclusión de que lo que más vendían en el restaurante de comida rápida rival eran (ágarrense el píloro) ¡las hamburguesas! Ya, ya sé: ustedes son muy listos.

El siguiente paso fue evidente y pusieron manos a la obra para modificar de manera radical el menú propio y lanzarse a recaudar dinero como quien habla con un personaje de Gran Hermano: a lo bestia.

Así fue como Manolo’s Pizza se echó a sí misma del negocio.

La que parte el bacalao en las sobremesas es La 1 con su maratón de culebrones, seguida de cerca por el equivalente baratero que es Salvamé en Telecinco. Como no puede hacer la competencia a sus propios jefes, alguien en Cuatro pensó que era la hora de reeditar Pasión de Gavilanes y se sacó del eMule un exitazo argentino. Después rizó el rizo e hizo el equivalente a comprar tu pastel favorito para ponerlo en la cocina mientras intentas reproducir la receta con otros ingredientes. La serie es Valientes; los programadores, temerarios; los espectadores, inconscientes.

Actores sacados de un desfile de ropa interior de José Luis Moreno (da igual que sean los de serie original), producción baratera propia de serie diaria y guiones… guiones… ay, chico, desde que uno de los protagonistas amenazó a otro con arrancarle la cabeza si no iba a por unos papeles, perdí conciencia de todo por hacer la croqueta de pura risión. Los mejores diálogos desde Muchachada Nuí, se lo digo desde ya.

Para cuando me recuperé, el protagonista ya había seducido a la chica regalándole un café de máquina empezado y explicaba a sus hermanos el porqué de la venganza que sirve de macguffin a la novela. Resulta que su padre había malvendido unas tierras y para cuando se dio cuenta de lo tonto que había sido, las okupó. Y como el dueño le quería echar, dijo: “pues yo no me muevo”, con tan mala suerte que se ató del cuello a un árbol para que no se lo pudieran llevar y… Si mi versión les parece ridícula, no escuchen la original. Sólo espero que lleguen a hacer la secuela, cuando los hermanos vengadores oigan hablar de un tal Botín.

Mi momento favorito es cuando dice: “soy yo, tu hermano”. Chejov puro, oiga

Al final no sabe uno si está viendo comedia, melodrama o una conexión en directo con Estudio de actores, donde se rumorea que los concursantes siguen encerrados porque nadie ha tenido el valor aún de ir a contarles la verdad. En cualquier caso, si la serie es de humor, a los que más gracia les ha hecho ha sido a los de Sé lo que hicisteis.

O no, porque como cojan aire, van a tener que seguir haciendo el programa.

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21 Feb 2012

¿Y la Iglesia no dice nada de Generación Ni-ni?

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Me parece increíble que tengan todo el día el preservativo en la boca (con perdón) y los prebostes clericales no digan ni mu sobre lo último en propaganda anticonceptiva. Se conoce que hubo madres que vieron el estreno de Generación Ni-ni y acabaron siendo vistas por las calles al grito de “¡sácamelo, sácamelo!”. Aunque es posible que esto último sea una burda exageración.

El miércoles, La Sexta estrenó su segunda gran apuesta de la temporada 2009-2010: Generación Ni-ni. Un reality-coaching. Teniendo en cuenta que la primera había sido El aprendiz, una especie de coaching poco reality, nos hacemos a la idea de que sí, la crisis nos afecta a todos.

Permítanme que no hable de esos pequeños aspirantes a delincuentes que la productora (Bainet, ¡la de Arguiñano!) ha introducido en esa zona de sombra que es el concepto de generación ni-ni. De igual manera, obviaré a esos padres que creen que castigándose a sí mismos imponen disciplina a los niños. Estos matices los dejo para el apasionante blog de sociología que algún día abriré. Sé que todos ustedes lo están esperando.

Por un momento pensé que los chavales ya venían pixelados de casa, pero no: en el programa se les ve normal

Centrados en la cosa televisiva, nos queda claro que el señor Roberto Ontiveros no ha perdido ni un poquito de mano con los realities. Este hombre, una de las maquiavélicas mentes maestras detrás del Gran Hermano español, logró repetir formato sin parecer redundante en el estreno de su nueva criatura. Una sensación muy parecida a la que produce la alternancia política.

Se supone que los chavales que protagonizan este nuevo experimento sociológico tienen que salir a trabajar, lo que rompe la dinámica de reality al uso. Como el primer día pasan más del despertador que de un coloquio sobre el Ulises de Joyce (no saben vivir la vida loca), tenemos unas primeras 24 horas totalmente granhermanísticas. Por sus protagonistas, por la realización, por la edición… Salvo por un detalle: unos pequeños chyron (los cartelitos) que le dan la vuelta a todo y convierten las imágenes en una poco velada crítica, en lugar de la mirada cómplice que el Gran Hermano dedica a los habitantes de la casa de Guadalix.

La temática nos puede interesar más o menos y los realities nos pueden parecer más o menos deleznables, pero tenemos que admitir que Generación Ni-ni es un programa impecable. Al contrario de lo que me pasa en las galas en directo con las que Mercedes Mila nos presenta a sus nuevos acólitos, gracias a la grabación previa acabé el capitulo sabiendo quién era quién entre los participantes. Los personajes empezaron a construirse bien, el relato se puso en marcha con coherencia y acabaron con un giro argumental que dice a gritos: “¡hasta aquí el primer acto! ¡Comeros esa, guionistas de ficción! ¡Y sí: esa última frase la podéis interpretar de modo obsceno!”. Así de expresivo, oigan.

Resumen para los que sólo leen el título y el último párrafo antes de ir a comentar: un programa irreprochable en lo formal, bordadín, planchadín, con su camisita y con su canesú. Ahora, no esperen encontrarme viéndolo más veces.

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18 Feb 2012

Me abu-rro

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Tengo un dilema moral. No puedo nombrar a la-que-no-debe-ser-nombrada (ni a Voldemort ni a Ramoncín), pero ¿puedo mencionar a su parodia y ser fiel a la vez a los principios que rigen este blog? Es más: ¿tiene principios este blog? ¿Es que me creo mejor que los demás? Llegado el caso, creo que aplicaré la doctrina Rajoy.

El último estreno de una semana cargadita ha sido La escobilla nacional, de Antena 3. Y señores, voy a hacer mías las palabras de Yolanda Ramos travestida en la-que-no-debe-ser-nombrada y diré lo más duro que se puede decir de un programa de humor: me aburrió. Sus comentarios (de ustedes) demostrarán si es cosa suya (de ellos) o mía (de mí).

Hubo un tiempo en el que me dediqué a hacer parodia del líder de opinión marxista de las ondas españolas: Federico Jiménez Losantos. Marxista tendencia Groucho, bajo el lema acuñado por el bueno de Julius: “estos son mis principios, si no le gustan, tengo otros”. En lo que va de post, diría que hay al menos dos nombres propios intercambiables.

Como les decía, tenía una dura labor. Porque hacer parodia normalmente implica liarte a hiperbolazos con la gente, exagerarla hasta el humor. Y créanme que es difícil darle otra vuelta de tuerca a algo que ya está más que pasado de rosca. Lo mismo les pasa a los pobres guionistas de La escobilla nacional. El material con el que trabajan es tan esperpéntico que es difícil rizar el rizo y algunos de sus personajes no dijeron nada que no hubiera podido firmar el original. Menos Ángel Llácer, quizá. Ehm… un momento…

Otro lastre que arrastró este primer capítulo es que no tuvieron una actualidad a la que agarrarse. El equipo de Minoría absoluta hace auténticas virguerías con el humor surgido de la última hora. La sátira política de Pòlonia en TV3 está a la altura de la mejor etapa de Los guiñoles del Plus. En La escobilla tuvieron que tirar de generalidades en lugar de hacer chistes con el cotilleo de la semana. A lo mejor no se atreven por lo que pueda pasar después de grabar su programa en los DEC y Salvamé del viernes noche. Este sentido de la coordinación me lleva a pensar que Antena 3 y Canal 9 comparten programadores (*).

Otra posibilidad es que tengan miedo de perder espectadores potenciales que no estén al día de la prensa del corazón. Que es como decir que Gol TV tiene miedo a de no atraer a la gente a la que no le gusta el fútbol.

Hubo destellos divertidos, claro, pero casi todos ocurrieron en los vídeos que no mostraban el plató del supuesto programa del corazón. Es decir, el humor surgió de dónde se podían parodiar situaciones reales, algo que no ocurre en un estudio de televisión. Tan real como el apartamento de Jorge Javier, viendo la tele con Kiko Hernández, entiéndanme.

Si me permiten la osadía, la chica que me despierta con el ruido del sacador y yo comentábamos que más económico que parodiar las “tertulias” emitidas, sería imaginar cómo son los tramos que no salen al aire. Poner a los guionistas a imaginar de qué hablan durante los intermedios unas personas que antes y después de los mismos están dispuestos a sacarse los ojos. Nosotros sospechamos que de Dostoievski. O de los consejos de ministros, porque nunca hay que perder de vista los referentes.

(*) Sé que los blogueros ponemos enlaces para que el azúl del hiperlink haga bonito y que ustedes no siguen uno a menos de grave equivocación. En este caso, para que mi velada crítica surja efecto, deben seguirlo. Por si no quieren volver arriba, se lo repito aquí.

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15 Feb 2012

En Cuatro tiran el dinero

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Hola, amigos, y bienvenidos todos los jefes que habéis decidido pasaros por esta humilde bitácora a raíz del osado titular. Les invito a darse un garbeo por el blog y reconsiderar lo beneficioso que sería para la edición de papel un tipo como yo. Escribo en casa, desnudo o con ropa, precio a convenir.

La cadena de… alguien, porque con esto de la fusión con Telecinco no me aclaro, ha decidido hacerse a sí misma una reforma sorpresa. A los brutales cambios de la franja de tarde, se ha adelantado el nuevo informativo matinal presentado por Ana García Siñeriz. Un derroche. No es que tenga más medios que nadie, que para eso los informativos de TVE han estado pagados entre todos tanto tiempo. La cuestión es que se han dejado unos cuartos en decorados, iluminación y peluquería de la Siñeriz ¡para hacer en tele el primer tramo del Hoy por hoy! ¿Tan feo es Francino?

A raíz de la polémica del vídeo que se le coló a TVE, comenta Roberto Enríquez en la contraportada de Público: “En SLQH […] demuestran -sobre todo- cómo en la muchos de los casos las imágenes que acompañan las noticias televisivas no aportan información, solo adornan”. En muchos no, en la mayoría. Sobre todo desde que muchos de los redactores editan sus propios vídeos y con gran criterio narrativo describen con palabras exactamente lo mismo que vemos en la pantalla. Lo que podríamos llamar el efecto Pocoyó.

Lo comentamos en su día con La mañana de TVE y vuelve a ocurrir. Con todas las décadas de recorrido que lleva a sus espaldas, la tele sigue siendo la hermana pequeña y luminiscente de la radio y aún es incapaz de hablar con lenguaje propio y copia descaradamente el de su pariente mayor. Lo que podríamos llamar el efecto Baldwin.

Todo es radiofónico menos el señor que hay a la derecha de Siñeriz. Porque en radio es raro un señor que no habla

Los reportajes tienen soporte de vídeo y los periodistas e invitados tienen que pasar por maquillaje, pero por lo demás, Matinal Cuatro es un programa de radio. No uno especialmente brillante, pero se sobrelleva con facilidad. El diálogo con el que se contstruye la información, tan emparentado con el tono del Hoy por hoy de la SER, permite una digestión más ligera que el hierático Telediario de La 1. Otra cosa es la credibilidad que tengan sus respectivas presentadoras.

Lo que podríamos llamar el efecto Ana Rosa.

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13 Feb 2012

Los heroicos Serrano

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Cualquier cosa que diga en este post es susceptible de que cambie totalmente de idea en siete días. Alguien dijo que juzgar una serie por su piloto es como valorar un libro por su cubierta. Salvo los de Ana Rosa, que es lo único diferente respecto a otros.

El punto de partida de Los protegidos es absolutamente marveliano (de Marvel, los de La Patrulla X): niños y adolescentes mutantes, perseguidos, temidos y potencialmente rechazados por la sociedad, y un par de adultos que intentan guiarles. No sé si se han pasado últimamente por algún instituto público, pero vaya, que sé de varios en los que no sobra ni el “mutantes”.

Con esto que les digo, no sé si habrán ustedes relacionado con el post que le dedicamos hace unas semanas a Misfits. ¿Sí? Pues no. El referente de los guionistas es claramente Heroes. Lo malo es que el de los productores tiene pinta de que va a ser Los Serrano.

La referencia a la serie americana es que, en general, parece que la escritura se ha centrado más en el hecho de que cuentan historias de gente con poderes que en la historia de una gente que, por casualidad, tiene poderes. Esto era el punto fuerte de Misfits. Mírenlo así: la trama de misterio o se resuelve rápido o acabará por aburrir. En el primer caso, sólo quedarán los personajes, y en el segundo, éstos serán necesarios para que aguantemos el tirón. Es como Salvamé, que en realidad no pasa nada y sólo sobrevive porque tiene a… oh, vaya. Maldición. ¿No podía haber puesto el ejemplo de Perdidos, yo?

A pesar de todo, el primer capítulo está bien contado y tiene un buen ritmo para presentar personajes y la trama principal. Hay actores que están mejor y otros peor. Por ejemplo, Antonio Garrido encuentra el punto justo que le faltaba en La chica de ayer. También es uno de los intérpretes que tienen algo más sólido que defender. Los niños de siete años no van a hacer a Travis Bickle, oiga.

Ojalá me equivoque, pero lo que realmente echa para atrás es que acaba con la sensación de que nos están engañando: nos han contado una historia de intriga y fantasía con potencia. Sin embargo, todo hace pensar que acabará por convertirse en un rollo costumbrista con pinceladas de los géneros apuntados en el estreno.

Y al final todo será un sueño de Antonio Resines

Off-topic total: me he abierto una tontería de esas de hacer preguntas. Y no me refiero a una reportera de la S… na, no me atrevo. Si tienen algún interés, visítenla antes de que me dé vergüenza y la borre.

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12 Feb 2012

El día de los no estrenos

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No me van a creer, pero los de la tele nos han engañado a todos. Y no me refiero a los pechos de nadie. Resulta que el lunes nos lo vendieron como el día de las novedades, pero si algo pareció nuevo fuimos nosotros, que nos lo tragamos.

Abrió fuego La Sexta, con Periodistas F.C. ¿Qué quieren? Me da cosa comentarles que Sé lo que hicisteis ha empezado una sección nueva sobre deportes. Fíjense si es así que hasta se hace en el mismo decorado. No en el mismo plató, no: en el mismo DECORADO. Globomedia hace suyo el concepto camas calientes. Nada que ver con lo que hacen en Gran Hermano.

La sección El programa es divertido aunque les falta bastante rodaje. Tienen grandes hándicaps, como el no poder pinchar imágenes de Cuatro, dónde los Manolos son sólo la punta del iceberg. Aunque dado el estilo de los deportes de la cadena de Telecinco, dificultaría (más) el distinguir Periodistas F.C. De Sé lo que hicisteis. No suelo verlos, pero este sábado me quedó claro qué fue de los profesionales que se fueron de Aquí hay tomate, válgame Carmen Lomana.

Mi duda es: ¿pueden poner cortes de audio de la SER? Porque después de oír a De la Morena ligar el atentado contra la selección de Togo con lo malo que es Ángel María Villar, estoy convencido de que con este tipo tienen el programa hecho. Y si no les dejan poner el sonido original, siempre pueden contratar a José María García, que le imita muy bien.

Yo sólo digo que el hecho de que lo hayan lanzado como un programa aparte me da que pensar sobre la confianza de la cadena en la continuidad de Sé lo que hicisteis. Esperen, no, que sí digo más cosas, que la pública también nos la ha colado.

Porque se suponía que El tiempo iba a mejorar un montón, pero sigue haciendo frío. Me he liado. Quería decir el programa ese que antes hacía José Antonio Maldonado con su naricilla roja. Ahora dura un poquito más y tiene dibujines más chulos. Que dicho así podría estar hablando de las presentaciones de cualquier director de marketing desde que se inventó el power point. Igual de apasionante, porque más allá de esos detalles, sigue tan interesante como siempre. Verán cuando no haya temporales y tengan que rellenar. Desde aquí sugerimos que monten una tertulia y que fichen a María Antonia Iglesias, antes de que le dé otro chungo.

La última novedad llegó de La 2 y no era un peinado de Jordi Hurtado. La 2 Noticias pasa a emitirse a las ocho y… y… y ya. Parece que de momento sólo estrenaban horario, porque el formato permaneció inmutable. Veremos que pasa la semana que viene cuando se fundan con Tras La 2.

Mientras no fundan a Carlos del Amor, no tengo muchas esperanzas.

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11 Feb 2012

Jovencitas y jovencitos

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Voy a hacer un pedazo de putada (spoiler) que me acabo de inventar: ya sé cuál es el secreto que se esconde detrás de El pacto: todas las niñas fueron a la psicóloga de La pecera de Eva. Que a su vez, empieza su serie en un trabajo nuevo porque la echaron del otro colegio, después de que las siete adolescentes de la tv movie se quedan preñadas. Porque los de Telecinco son unas máquinas de hacer sinergias.

Más allá de esta tontería, que además sólo entenderán los que se hayan pegado la misma sesión de tele que yo, no sé qué comentarles de la noche temática de adolescentes tocados de la cabeza que se ha marcado Telecinco. Será la nevada que nos está dejando aislado el Valle de los Gallardones, pero ambas propuestas me han dejado un poco frío.

Como ya comenté en Twitter, el comentario de La pecera de Eva podía haberlo hecho sin ver la serie. Cuando un guionista puede tirarse horas para pulir dos líneas de guión y que aún así haya diálogos fallidos, parece extraño hacer hincapié en la promoción en que éstos son improvisados. Hay actores capaces de dar grandes cosas con este sistema, pero, suponiendo que sea el caso, para lograrlo hay que darles un tiempo y un margen de trabajo que no me parecen muy los de la producción en España. Tenía un profesor de radio que siempre nos decía: “no hay mejor improvisación que la escrita”. También sentenciaba: “no  me gusta un pelo cómo caza la zorrilla”, que ahora mismo no viene al caso, pero muchas veces que lo decía él tampoco y así le rindo homenaje.

Por lo demás, se nota ese aire de los productos pensados para “los canales jóvenes” de la TDT de las grandes cadenas. Traduzco: baratero y pseudorrompedor. Mucho malote y mucho sexo. La serie parece aspirar a ser un cruce entre In treatment y Skins, pero está hecha con el presupuesto de un anuncio del Lidl y se nota a todos los niveles.

El relevo en la parrilla vino con mucha mejor factura. De El pacto firmado por Fernando Colomo no tengo nada malo que decir. En serio. Bueno, seguro que si me paro a pensar, algo saco, que para algo soy español, pero en general está muy bien hecha. El guión está bien, la producción es tan buena como permite el formato tv movie y el elenco hace lo que puede, que ya está bien. El conjunto es mucho mejor que la mayor parte de las películas de Antena 3 a mediodía en las que a Sabrina la acosan, Zach Morris es un violador y Tori Spelling tiene (más) superpoderes.

Pero, será que no soy público objetivo, a mí lo de las siete adolescentes que se quedan preñadas a la vez y a propósito me dejó con una sensación de “pues vale”. No debí ser el único porque seguía enganchado a Twitter y a mi “no sé qué voy a contaros sobre El pacto”, recibí sólo la siguiente respuesta de @vanesuki: “el profe está buenorro XDD”. Yo no sé mucho de tele, pero dudo que ése fuera el comentario tipo el día que se estrenó Los Soprano.

Si la premisa les llamó la atención, hínquenle el diente con ganas, porque no les defraudará. Si vieron el culete de las jovencitas en las promos, les advierto de que la cosa no va por ahí. Y si tienen curiosidad por el susodicho profe, aquí le tienen:

Sergio Mur

No se me vayan a quedar ustedas con la intriga. Se llama Sergio Mur, por cierto.

Ahora ya pueden decidir si quieren ver la segunda parte o no. Me río yo del servicio público de TVE.

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