1 May 2012

Seis nombres, tres personas y un liderazgo

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Simplificando mucho, Telecinco ha ganado la batalla de la audiencia en septiembre gracias a seis nombres: Ana, Belén, Rosa, Javier, Esteban y Jorge. Curiosamente, corresponden sólo a tres personas y no los ordeno porque me lo tengo prohibido.

Debería de ser curioso que el mes que más palos le hemos metido a la cadena, sea precisamente en el que recupera el liderazgo. ¿Alguien que me lo explique? ¿En qué otro campo de la vida real es tan rentable el que hablen de ti aunque sea mal? He escrito de la vida real, así que no me vengan con políticas.

Triunfa la no-televisión. Los saloncitos de Ana Rosa, el ágora (con perdón) de Mujeres y hombres y viceversa y el circo de Jorge Javier tienen menos lenguaje televisivo que variedad léxica, no sé si me entienden. También triunfa la coherencia, la asunción de que puestos a hacer basura, se hace pero bien, la conciencia de que revolcándose en ella se deja de percibir el olor, en lugar de la hipocresía de taparse la nariz. Antena 3 me recuerda al capitán Renault con su escandalizada acusación a Rick de que en su café se juega, mientras recoge sus ganancias. Tiene más gracia visto en la película. Que en Antena 3, digo.

Pedante me pongo a veces, oiga

Mientras, La 2 vuelve a un mínimo histórico de audiencias. Normal. La segunda cadena pública se ha convertido en un canal temático sin temática, el refugio de garrafón para los sibaritas de la cultura en televisión. Que si es por salir del paso, te aprietas un segoviano con cola, pero si te lo puedes permitir, será mejor un escocés bien envejecido y sin aportes de las colonias. Ni de las que eran inglesas, ni de la se pone uno por el cuello.

El declive de La 2 tiene una explicación más allá de sus propios contenidos. Por ejemplo, ¿saben ustedes qué han programado hoy para la segunda cadena en el prime time?

Pues eso.

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18 May 2012

There’s no business like show-business

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Quizá ustedes recuerden como yo una época pretérita en la que las cosas, para ser verdaderas, no salían en la Wikipedia, sino en la tele. En aquellos años se acuñó la inscripción “Anunciado en TV” que garantizaba el éxito en cualquier bazar o tienda de discos si hablamos del Boom en sus distintas ediciones. Las nuevas generaciones que vienen pisando fuerte (especialmente a algunos de sus profesores, Espe no lo quiera) responderían a tal rótulo con un: “a mí, mientras no me lo diga una galletita de la suerte…”.

Esta reflexión me viene al hilo de los espectaculares resultados de audiencia del último episodio de Gran Hermano. Unas cuotas alcanzadas gracias a un concursante que decidió amenazar a otro, a la sazón, mujer y mayor. Horas después, Ana Rosa alababa la reacción de la dirección del reality, que había expulsado al presunto aspirante a maltratador (Teléfono de ayuda a las víctimas: 016). Desde aquí, les felicitamos también por una ética tan intachable y les animamos para que en próximas ocasiones no tarden varios días en ponerla en marcha. Que la gente es muy mala y va a pensar que lo hacen por la audiencia.

 Gonzalo de GH

El nuevo Dexter, mírenlo. Ains, lastimica…

Los mismos malpensados que creerán que Risto Mejide y Telecinco se inventan las polémicas con otros trabajadores de la casa. Después de los fotomontajes de Curry Valenzuela con cuerpo de actriz porno y De la Vega como Terminator y de llamar de todo a todo el mundo, ¿el gran escándalo es comparar a Ana Rosa Quintana con Hello Kitty? ¿Es Lydia Lozano uno de los 20 personajes más controvertidos de la actualidad? Lo de Ana Rosa sí, que ha salido en YouTube.

Podría seguir por mencionar el tinglado de Mujeres y hombres y viceversa o dar el salto y comentar la parrilla de Antena 3 (con la poco sutil diferencia de la audiencia de unos y otros), pero no lo voy a hacer porque respeto su tiempo. No porque haya quedado a comer y llegue tarde. Para nada. Lo que me gustaría saber es si los millones de espectadores que tienen todos estos programas creen que están viendo “realidad” o si todo el mundo es muy listo y se lo miran como quién, Ricky Gervais me perdone, ve un falso documental a lo The office. Porque o somos muy listos, o somos muy tontos. Los informativos de casi todas las cadenas me hacen decantarme peligrosamente hacia una de ambas opciones.

Lo peor es que con todo esto se me han revalorizado las acciones de Telecinco una barbaridad. No sé si gastárme la pasta en deuvedés o en un billete para Reikiavik. ¡Y, maldita sea, no me gusta el pez!

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11 May 2012

¡Buenafuente en el prime time!

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Como ustedes sabrán, una exclusiva de este calibre sólo puede significar una cosa en esta humilde bitácora: que es mentira. Estoy casi seguro de que nadie en La Sexta se lo ha planteado seriamente. De momento.

Este lunes, la NBC va a revolucionar el mundo de la televisión o a dejarlo como está, con muy poca opción al término medio. En el horario en el que pasadas temporadas emitieron El coche fantástico y otras series que sí tuvieron éxito, a partir del día 14 de septiembre los espectadores americanos se encontarán The Jay Leno Show. ¿Y eso qué es lo que es?, preguntan al fondo. Se me van al siguiente párrafo y se lo leen, ansiosos.

Lo que aquí es una excepción, Buenafuente, en Estados Unidos es la norma. David Letterman, Conan O’Brian, Jimmy Fallon, Craig Ferguson, Jimmy Kimmel, Ellen de Generes y sobre todo Jay Leno conducen espacios con la misma estructura que el de Andreu, cubriendo la parrilla entre el final de prime time y el “no puedo más, me voy a dormir”. Ahora la NBC, la cadena con peores audiencias de las cuatro grandes americanas (no haré comparaciones con Antena 3, no haré comparaciones con Antena 3, no haré…), ha decidido sustituir a Leno en The tonight show, que es su programa de late night, para ponerle a dar el callo en el prime time. ¡De lunes a viernes! ¡Dos días más que Risto y encima trabajando de verdad! Maldito workoholic.

Habrá cambios, pero no sustanciales. Al contrario de lo que pasa en España, NBC alarga el late night hacia el prime time. ¿Y por qué? Porque el capítulo de una de las series que normalmente ocupaba ese tramo puede costar fácilmente tres millones de dólares. Y eso que las explosiones y las balas de fogueo en Estados Unidos se deben comprar en el Lidl.

 

 Esto es más barato que un accidente aéreo, aunque necesites guionistas que hablen inglés

El programa de Leno será mucho más barato, lo que permitirá a la cadena mejorar su margen de beneficios sin necesidad de aumentar su cuota de pantalla. Recuerden esto cuando se pregunten por qué Antena 3 mantiene las cosas que mantiene en su franja de tarde. O cuando empiecen a tomar las medidas en el aparcamiento de Telecinco para la estatua a Jorge Javier.

Al margen de lo puramente económico, si eso es posible, la filosofía que sustenta esta jugada es que a la gente ya le van bastante mal las cosas como para encima enchufarse a ver más asesinatos y conspiraciones en el salón de su casa. La audiencia, dicen autoconvenciéndose, está pidiendo algo más ligero.

Si están en lo cierto y Leno triunfa en su nuevo horario, verán qué poco tardan las demás grandes networks en lanzarse a la piscina con sus propios formatos “barateros”. Las series desaparecerán de las teles generalistas americanas y se refugiarán en el cable, con menos presupuesto pero más margen para no tener que hacer series para el abuelo y el niño. Si fracasa, NBC seguirá siendo la última en los rankings y todo sigue igual.

¿Y por qué Buenafuente no puede ir en el prime time? Porque Wyoming se moriría de rabia tener al tener que darle paso. Por lo demás, como estrategia sería arriesgada, pero los resultados podrían sorprendernos. ¿Y si Andreu recogiera a todos los ciudadanos hartos de series multigeneracionales e hiperinfladas y de realities patilleros? He escrito “ciudadanos” porque lo hemos dicho muchas veces: las generalistas españolas se conforman con repartirse a los telespectadores en lugar de atraer además a la gente que no ve la tele.

Verás la que me lían los guionistas de El Terrat cuando se enteren de que propongo que madruguen un poquito más.

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3 May 2012

Cuando Risto hizo bueno a Losantos

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Hay una versión alternativa al título de este post, sustituyendo al ínclito Federico por el prosélito Paquirrín. Figúrense.

Imaginen el laboratorio de un científico loco que coge la inteligencia y la mala leche de Federico y el atolondramiento (por decir algo) y el buenapersonismo de Kiko Rivera. Con lo mejor de ambos te sale una especie de Iñaki Gabilondo y con las sobras, el Risto que vimos en el estreno de G-20.

El problema del nuevo programa no es que se meta con la gente. Eso lo hacen prácticamente todos los programas de humor de la tele, con la posible excepción de Bricomanía. Soy muy raro, lo sé. El problema es que lo hizo sin gracia, sin ironía y sin acidez. Porque llamar a Losantos bajito no es mala baba, es falta de recursos.

 

Lo mismo opino de calificar a Cristina Tárrega de “Divina foca” o hacer bromas de mal gusto sobre la boda de Dolores de Cospedal. Vean a qué personajes defiendo, para hacerse una idea de cómo fue la cosa. ¡A esto me empujas, Mejide!

Falta de ritmo, amagos de monólogo que harían sonrojarse a Urdaci… sí, verán, uso referentes pasados como éste para que los responsables del programa sepan a qué me refiero. Por la boca de Risto pasaron el miércoles hits de la actualidad como el propio Urdaci, Carlos Sainz o Ángel Acebes. Le faltó soltar un “jarl”.

Además se le vio el plumero. Por un lado el corporativismo y por otro la desesperación con la que busca el enfrentamiento. Éste se percibe sobre todo en las “críticas” a personajes de la propia cadena o del mundo rosa. ¿Lo peor que se puede decir de Ana Rosa es que vende cosas? ¿De verdad entre los personajes más lamentables de la actualidad está Yola Berrocal y no hay hueco para, no sé, Ahmadineyad? ¿Está más presente Anasagasti en la política española que la gripe A?

Se trata de que las “víctimas” llamen (al rótulo del teléfono de aludidos sólo le faltaba un “porfa”) o respondan desde sus respectivas tribunas para entrar en la bronca dialéctica, donde es posible que Risto se crezca y saque lo mejor de sí mismo. O no, que dirían algunos de sus buscados oponentes.

En cualquier caso, difícilmente conseguirá una respuesta del ministro de Trabajo o de Zapatero. Sobre todo si al primero se le recrimina el cheque bebé y al segundo que los alcaldes gasten de forma “extravagante” el dinero del Plan E. Y esos gastos reprochables incluyen el acondicionamiento de pistas deportivas. Los muy pérfidos y saludables.

Risto, como imagino que vas a responder a las críticas y que en parte te basarás en los números, te adelanto que entre ese 21,9% de cuota estuve yo. Claro que también estoy entre las estadísticas de Corbacho y no por eso me hace gracia. Más que nada, te lo comento para que no caigas en la tentación de la demagogia el populismo, con lo poco que te gustan.

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1 May 2012

Ese vicio solitario

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Leo con estupefacción y con las gafas de leer que Antena 3 planea estrenar la nueva temporada de Física o Química los jueves, en lugar del lunes habitual. ¿Cómo me puede pasar esto a mí? ¿Por qué siempre me preocuparé así por series como esta? Y donde dice “como esta” pueden leer “que no sigo”.

Por proteger en el lunes a 90-60-90, de la que predigo un sonoro batacazo, ponen en peligro su serie adolescente consolidada, enfrentándola a Cuéntame. ¿O no? Hay varias posibilidades: la muy manejada estulticia de algunos, el muy probable hecho de que la mía no sea la única estupefacción que haya circulado en este evento o que sean muy listos. Descartemos las dos primeras para que no se acabe el post ya.

Recuerdo, porque no hace tanto, los tiempos en que cada hogar tenía un sólo televisor y el ocio televisivo se decidía mediante la democracia familiar. Es curioso como ésta se parecía a la nacional: bipartidismo, líderes de las principales fuerzas usando argumentos que no tienen nada que ver con el tema en debate y fuerzas minoritarias que sólo servíamos de excusa para que nuestros padres pudieran echarle la culpa a un tercero.

El siguiente paso surgió con la aparición de los nacionalismos. Los dormitorios empezaron a contar con sus propios receptores que sirvieron de alternativa o premio de consolación para los grupos de presión desalojados de la sala de estar. No sé cómo seguir con la analogía para introducir el visionado por Internet, que es el siguiente paso, en el que nos encontramos ahora.

La cuestión es, ¿se la juega Antena 3 al poner un producto adolescente a competir con uno destinado a un público más crecidito? ¿O mueven la ficha de la contraprogramación y confían, no en desalojar a la generación paterna del cuarto principal, sino en dominar los demás receptores de la casa? ¿Computarán esos otros televisores los actuales audímetros? ¿Hay algún adolescente que no esté de botellón los jueves?

 Fisica o Quimica

 AÚrsula Corberó le han llamado y le han dicho que ponga La 1, que en Cuéntame ya casi son los 80

Esto, que no pasa de ser una anécdota (¿acnédota?), apunta hacia un nuevo consumo del producto televisivo en el que cada espectador será una batalla. Y un prescriptor. Cada cual hará su elección, de la que podrá recomendar emisiones completas o fragmentos que circularán por Internet y que sumarán nuevos puntos al rating de cada programa.

O acabaremos todos viendo Salvamé, que también puede ser.

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31 May 2012

Educación para la ciudadanía

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“La gente, en general, es bastante gilipollas”. Como pongo las comillas, es una cita textual y la culpa es de otro. Y así funcionan los periódicos, amigos.

Con el comienzo de la nueva temporada, encendí mi televisor esta mañana dispuesto a que me sorprendieran y a informarme sobre el mundo y su devenir. Es que estoy resfriado y la couldina me coloca. Porque, más o menos, teníamos lo de siempre: Ana Rosa haciendo de Ana Rosa, Susanna Griso haciendo de Ana Rosa, pero menos, y Los desayunos de TVE. Es difícil confiar en un programa informativo que se titula así y no tiene ni un mal croissant encima de la mesa. ¿Así quieren construir una imagen de credibilidad?

El argumento común era la preocupación por la gripe A, que al parecer está en la calle. Como yo no salgo de casa, no sé, igual es verdad. Lo más que veo por la ventana es gente preocupada porque no se note que no recogen las caquitas del perrete o porque no hay san Pancracio que aparque en esta calle, pero será verdad.

Como puede ser que mi barrio sea raro y que nadie se preocupe de la gripe A porque no entienden el español y no saben lo que dicen en los telediarios, decidí enterarme. Cometí el error de empezar por La 1. Allí estaba Trinidad Jiménez explicando que está todo bajo control, que la nueva gripe tiene una tasa de mortalidad de un tercio con respecto a la clásica (ya no hacen gripes como las de antes…) y que vacunar a todo el mundo es una locura. Puaj. La ciencia y los datos sólo sirven para arruinarnos una buena pandemia.

Trinidad Jiménez

¡Pincharruedas!

Lo bueno es conectar en directo con la madre de una chica con complicaciones por un presunto mal diagnóstico. De ahí es de donde la población sacamos la información de la buena. Si no es por Ana Rosa, nos quedamos sin alarmismo social. ¿Y qué sería entonces de los medios de comunicación?

Siempre está la opción de consultar con otro señor normal, convertido en líder de opinión. Así el profesor Neira nos dará las claves de por qué el apocalipsis será culpa “del señorito de la Moncloa”. Resulta que los rojos se han gastado el dinero en tonterías como subsidios sociales y planes para reflotar la economía y ahora no hay para vacunarnos a todos.

Espejo Público gana la partida, porque mucho mejor que la señora de Ana Rosa es un señor que siempre tiene razón en todo porque una vez fue un héroe. La heroicidad da más puntos de inteligencia que el estar informado. ¡Y que alguien le de un ribera del Duero ya a este hombre, por Baco!

La Griso no se quedó ahí en su afán informativo. Porque mucho mejor que un héroe es ¡una embarazada! A ver quién le lleva la contraria si ella dice que hay que cerrar los coles por la gripe A. O que hay que vacunar a todo el mundo. ¡Es una madre! Si ella dice que hay que ponerse la chaquetina porque refresca, nos la ponemos. Y si hay que pincharnos todos una vacuna en contra de lo que dice la UE, también.

Susana, que sepas que aún con todo, te admiro mucho. Sobre todo desde el lunes pasado, cuando coincidimos en el cine viendo esa película. Te hizo ganar muchos enteros.

La gripe A pasó en el contenido matutino, como pasará en el mundo real: sin solución de continuidad. Nacho Abad, Albert Castrillón, Arangüena, Capitán… Apagué cuando apareció en Telecinco José Luis Moreno contándonos lo del robo en su casa. Prefiero la versión original de la historia, con Bruce Willis de prota.

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27 May 2012

Otra vez: qué hacemos con la tele pública

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Elucubrábamos la otra noche acerca del futuro de TVE como servicio público sin publicidad. Esta es la charla desde el punto de vista del Anómalo:

- Será difícil que mantengan un perfil claro si ni la corporación define de una vez por todas qué entiende por servicio público.

- O bien los poderes ejecutivo y legislativo.

- Sin duda.

La charla desde cualquier otro punto de vista:

- Eres mi mejor amigo.

- Su tabaco, gracias.

- ¡Mi mejor amigo!

Si ellos toman decisiones legislativas los sábados de marcha, yo reflexiono sobre ellas los sábados de marcha. La pregunta que subyace en todo esto es la de siempre: ¿es Águila Roja servicio público? Por lo que sea, éste es un tema que nos tiene a todos muy preocupados.

¿Cuál es el criterio de audiencias que va a seguir TVE? Dentro del concepto servicio público, parece extraño competir con otras cadenas por productos con grandes posibilidades comerciales. Si las privadas quieren una serie de éxito, ¿por qué no cederla al mejor postor? La ciudadanía va a tener acceso a esta ficción, el servicio está garantizado y una tele pública arrasando en audiencia sin rentabilizarla sí que va a ser una anomalía (jijiji) en el mercado. Vasile, Carlotti, ¿a que no habíais pensado en eso?

Imagínense que en el campo de ficción, TVE tuviera que apostar siempre a la calidad en lugar de a la cantidad y acabara convirtiéndose en una especie de HBO pública. ¡Como escarpias se me ponen las calandracas! Y cada vez que algo funciona, hale, a subastarlo a las privadas. Esta idea de financiación os la regalo, Luis Fernández, pero a partir de ahora cualquier otra os la facturo como consultor, que es la ilusión de mi vida.

El caso es que la corporación ya tiene un modelo de servicio público sin publicidad para seguir. Y lo tiene en su misma casa: Radio Nacional. Claro, que es un modelo muy sui generis. Porque ¿qué hace la radio pública? Exactamente lo mismo que las privadas generalistas. Pero exactamente, ¿eh?: magacín mañanero, informativos mediodía, magacín de tarde, más informativos y programas raros por la noche. Lo único que no hacen programa de deportes, cosa que apreciaba mucho cuando tenían El ombligo de la Luna. Ahora no tanto.

Con estos mimbres y lo que pesa el funcionariado en sus estructuras, tienen la audiencia que tienen, que no es mucha pero está creciendo. Supongo yo que a base de rellenar el cada vez más amplio hueco que queda entre las polarizadas emisoras privadas. Ocupan la tierra de nadie en el dial. Sobre todo si tenemos en cuenta que, efectivamente, cubren más territorio que ninguna otra cadena.

La mañana de La 1 ya ha iniciado ese recorrido en televisión. Ya es el magacín que las privadas no quieren o no pueden hacer. Aunque yo mataría por tener a Belén Esteban en Saber vivir. Por las tardes sólo se saltan esa vía con Amar en tiempos revueltos y el culebrón que le sigue.

¿Y el prime time? Ah, el prime time, el eterno prime time

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7 May 2012

Los comentaristas salvan el día

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En ocasiones veo a Michael Jackson. Y quien dice “en ocasiones”, dice “cada vez que me acerco a un televisor encendido”. Como ponen imágenes retrospectivas, estoy todo el rato dudando de si tengo bien configurado el color de mi receptor. Y además no consigo baj… sintonizar mi antena mágica para pillar el segundo capítulo de Hung.

Con todo esto, no me queda más remedio que echarle morro y hacer como cualquier programa escaso de presupuesto y tirar de los comentarios de la audiencia para rellenar. Es mi forma cariñosa de decir que veo que el tema de la TVE sin anuncios les ha tocado de lleno y creo que merece la pena contestarles desde un nuevo post. Y si no cuela, pues ya mañana hago uno de verdad:

Mike, Platon y Ziklia creen en las cortinillas de autopromo como solución sintáctica y para acudir al migitorio. Los dos primeros también son favorables a la implantación de un canon. Franco también lo era. No pretendo insultarles, sólo quiero hacerles ver que ni él lo consiguió. Y en cuanto a las autopromos… pocos canales temáticos se limitan a ellas y el caso que conozco con esa práctica en estado más puro es RNE. Lo crean o no, la oigo. Y lo crean o no, en Radio 1 se echan de menos las maravillosas cuñas del butterfly vibro master clander y los métodos de limpieza dental de Mar Flores.

 Prohibido mear

Otro tipo de cortes relacionados con la descarga de la uretra

Y no me acostumbro, pese a lo que apunta Entrambosmares, que también tiene sus dudas respecto a cómo gestionar la financiación de TVE. Le preocupa que sus impuestos sirvan para patrocinar España directo. Peliagudo. ¿Y si alguien de lo que está en contra es de Saber y ganar? ¿O de Aquí hay empleo o Redes? A mí me aburre Los mejores años de nuestra vida, pero parece que a un importante sector social le entretiene o lo que sea y además se autofinancia con los ingresos publicitarios. ¿Por qué es menos servicio público que cuando La 2 programa la película Shoah y sólo le interesa a 35.000 espectadores? ¿Podemos dejar a TVE operar en el mercado libremente y que el Estado se haga cargo únicamente de las emisiones que se consideren servicio público en sentido estricto, como un cliente (patrocinador) más? Yo lo lanzo.

El pobre Turuk identifica publicidad con consumismo (¿y los anuncios de la DGT o de ONGs?) y afirma que el consumismo no es servicio público. Tengo entendido que muchos de los economistas del New Deal y algunos de los que intentan sacarnos de la actual crisis tendrían muchas cosas que comentarle. Me preocupa más que los concursos telefónicos de TVE sean un coñazo que el hecho de que existan y recauden dinero.

María nos propone que visitemos una página de tías en bolas. Es extraño que los moderadores de comentarios borren los míos y dejen casos tan flagrantes de spam. Lejos de quejarme, lo interpreto como una forma metafórica de proponer una solución para el futuro de la televisión pública.

Fran tampoco quiere que quiten la publicidad porque le gusta TVE tal y como está ahora y prevé un cambio más drástico que quitar cuatro pausas publicitarias. Además, teme por su vejiga con el nuevo sistema de financiación sin cortes. Esto me lleva a una de las frases más interesantes de sus comentarios, escrita por Small Blue Thing: “¿Queremos una BBC, una PBS?”. La piedra de toque: el modelo. Es muy raro, pero que muy raro, que una televisión pública ofrezca ¡Mira quién baila! o Águila Roja. Yo diría que casi tan raro como una privada que debe gran parte de su fama a coachings, como Cuatro con sus supernannys, adolescentes, hermanos mayores y demás lumpen.

La BBC es una televisión ejemplar, sin duda. El dinero lo ponen mayoritariamente los británicos, que están tan orgullosos de su tele que no les importa pagar unas 132 libras anuales (143,71 euros) por cada receptor que posean. Como decía más arriba, aquí no logró implantarlo ni Franco.

En el otro extremo está la PBS americana, con un complejo sistema de venta de programas y productos y dinero del contribuyente. Los americanos se ríen de ella y sus índices de audiencia hacen sonrojar hasta a La Sexta. No me pregunten qué hacen aparte de Barrio Sésamo y algunos documentales. Son buenos productos, claro, pero ¿bastarían para justificar la existencia de una infraestructura como la de la corporación RTVE en un país como el nuestro?

El problema con TVE, como apuntaba en el útlimo post, está en una indefinición del Gobierno, que sólo parece tener claros tres conceptos en cuanto a televisión: anuncios, fútbol e informativos. Y lo que ha pensado es: los anuncios molestan, el Telediario mola y el fútbol que lo ponga… er… na, esta frase me la guardo para una terraza, con cañas.

La conclusión es: menos prisas, propongan primero lo que quieren hacer y luego ya vemos cómo lo pagamos. Es más divertido discutir para ver quién invita cuando todos quieren pagar.

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6 May 2012

Alcántara, político fuera de la ficción

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Palacio de la Moncloa. Int/Día.

- Presi, nadie quiere que quites los anuncios de TVE.

- Hombre, María Teresa, digo yo que alguien querrá, que si no, no entiendo por qué lo estamos haciendo.

- No, ni tú ni nadie lo entiende. Pero que sepas que tenemos en contra a los trabajadores, a los anunciantes, a casi todo el Parlamento y a Imanol Arias.

- ¿A quién has dicho?

- ¿Casi todo el Parlamento?

- No, no. Importante.

- Ah, a Imanol Arias.

- Jo. Pues nada, habrá que darle marcha atrás.

- Vale. Y con Garoña, ¿qué hacemos?

- Yo qué sé. Pregúntale a Francis Lorenzo.

Este inquietante sketch proviene de las declaraciones de Imanol Arias que dice que si TVE quita la publicidad, él se va de Cuéntame. Creo que está el comité de empresa de la corporación ojiplático y no sabiendo si decir que “de qué va éste” u “olé sus huevos”.

Resumo: el bueno de Imanol dice que él se lo lleva muerto y no piensa cobrar ni una olivita de catering menos de lo que se levanta ahora. Con eso en mente, le preocupan dos cosas: por un lado ganar menos y por otro sacar la misma tajada y que los medios digan de él que es “un sinvergüenza y que me llevo tanto dinero del erario público”. El pobre Imanol debe hacer mucho rato que no mira cuestiones de deuda de RTVE y esas cosas.

Dejando de lado que lo del señor Arias huele a chamusquina lo mires por dónde lo mires, lo cierto es que pone de relevancia cuestiones fundamentales de la eliminación de publicidad de la corporación propuesta por el Gobierno. Por ejemplo, productos como Cuéntame que podrían ser sumamente rentables para la empresa privada y que por ello tienen su supervivencia asegurada, ¿tienen sentido en la nueva TVE? De hecho, ¿tiene sentido cualquier programa rentable que pudiera acoger una cadena de la competencia? ¿Algún político se ha parado a pensar que hay televisión más allá del Telediario y el fútbol?

No son las únicas preguntas en el aire, claro. Queda por saber qué pasará con las series que lleven product placement. ¿Y las películas? ¿Puede TVE emitir cualquier film de James Bond con sus coches, relojes y bebidas perfectamente emplazados? ¿Y qué pasa con los patrocinios de eventos deportivos como olimpiadas o Liga de campeones? No me refiero a los carteles en los campos, sino a los spots obligatorios que tiene que pasar la cadena propietaria de los derechos.

No sé si lo he comentado aquí alguna vez, pero yo también me opongo a la retirada de toda la publicidad. Soy así de chulo. ¿Por cuestiones económicas? En parte. Pero sobre todo porque debo de ser tontaco y creo que las pausas publicitarias forman parte de la sintaxis televisiva.

Como si a mí me quitaran los puntos suspensivos…

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12 May 2012

La contraprogramación es buena

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Hay palabras que usamos mal sistemáticamente. Mi profesor de inglés se partía de risa cada vez que oía que decíamos playback para referirnos a mover los labios mientras suena un disco. Luego decimos “dantesco” cada vez que a alguien se le olvida el grifo abierto en el piso de arriba y nos encharca el pasillo y mi abuela dice almóndrigas para hablar de esas deliciosas bolas de carne que hacen “chof” al caer en los jugos gástricos de mi estómago, donde se hacen fuertes durante horas y horas.

Y por último está “contraprogramación”. Como su propia morfología nos indica, esta palabra hace referencia a programar a la contra. Es decir, a dedicarse a la competencia lícita entre las cadenas de televisión. No tiene nada que ver con la desprogramación, que es eso de marear a la audiencia cambiando los horarios o días de emisión en el último momento y avisando ya si eso. Esto segundo, a lo que solemos llamar “contraprogramación”, lo llamaríamos “ser gilipollas” si un señor anunciara en un cartel que tiene una panadería y al entrar en su local nos encontráramos con una ferretería.

Así que la contraprogramación es buena para el espectador (palabra del Capitalismo, gloria a ti, señor Botín). Y, por mucho que les cueste creerlo, a las cadenas. Sobre todo si se hace con inteligencia. Me explico: imaginemos que Telecinco tiene un programa de corazón en cierto horario y que hace un 20% de share. Tú, como programador, puedes hacer otro programa de casquería famosil y repartirte esos 20 puntos de cuota con Berlusconi, que todos sabemos que es muy generoso y que comparte cosas que los demás apenas imaginamos. O puedes preguntarte que es lo que quiere ver, no ya el 80% restante, sino incluso la gente que tiene la televisión apagada y no está practicando sexo (a estos les damos por perdidos directamente).

Pues estas son las cosas que de repente hace Televisión Española sin querer, y le salen bien. La noche  del miércoles parecía que la gran batalla iba a ser entre Los hombres de Paco en Antena 3 y La que se avecina en Telecinco. Y así fue,sólo que lo que disputaban era la segunda posición. El primer puesto se lo llevó cómodamente La 1 con Comando actualidad. ¿Por qué? Dejando aparte el atractivo intrínseco del formato, que en algún sitio estará, porque era la única televisión que ofrecía una alternativa de verdad a la ficción española de sus grandes competidores y a la americana de las demás (Cuatro estaba con una película yanki y La Sexta con Bones).

Por las mañanas hay un fenómeno parecido llamado La ruleta de la suerte. Miren que no me gusta, ¿eh? Pues al final es el único refugio de anarroseos varios para más de un millón de espectadores diarios. Salvo en la capital del reino, que Telemadrid siempre deja un hueco a la esperanza y nos regala con las ocurrencias de Curri Valenzuela, la Stephen Colbert castiza.

Para que luego nos cuenten milongas de la oferta, la demanda y la mano invisible que les trajo a todos.

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