28 May 2012

Guía breve de franquismo para marcianos

Compartir: facebook twitter meneame delicious

Acabo de conocer a un marciano. A mí no me miren, son cosas de vivir en el extrarradio. El pobrecillo llegó anoche y nada más aterrizar se puso la tele a ver si se le pasaba el jet lag. Que es como pedirte un gin-tonic para que se te pase la borrachera.

Me contaba esta mañana que estuvo viendo una serie larguísima sobre un tal Adolfo Suárez. Aquí me corté de comentarle que el capítulo que emitió el miércoles Antena 3 fue más corto que el de una serie regular como Los protegidos. Criaturica.

La conclusión que sacó es que el protagonista era una especie de galán de cine que todo lo hacía bien, sobre todo cuando había alguien que le enchufaba, porque en realidad no tuvo que enfrentarse a ningún conflicto. “Normal”, me decía el marciano. “La historia transcurre en un mundo idílico. Fíjate que el mayor problema que tiene el gobernante, un abuelete muy simpático, por cierto, es que no hay carreteras en un sitio que se llama Segovia. ¿Este Francisco Franco tiene algo que ver con un tal Frodo?”.

Da la impresión de que las teles se montan las miniseries históricas como los suplementos dominicales se montan esas sesiones de fotos que consisten en disfrazar a actores de aquí en estrellas de Hollywood. El morbo consiste en ver a Ginés García Millán repeinado y fumando y a Fernando Cayo haciendo de rey. Una buena ambientación, una producción correcta y música de esa de “mira qué trascendente e histórico es todo”. Muy bonito el envoltorio, pero ¿hay chicha dentro? ¿Alguien dijo iPad? Me pareció oir, cosas mías.

Mira que hay un conflicto gordo en los últimos años del franquismo y el arranque de la Transición. Pues nada, oiga: el Adolfo Suárez de Antena 3 se pasea por allí pidiéndole a algún padrinín que le enchufe en un cargo chachi para seguir medrando mientras él sólo se ocupa de ser adorable con todo el mundo. Con lo hagiográfico que es el tono, yo no sé si se habrán dado cuenta de que han convertido a Suárez en el furby del tardofranquismo.

Hay un intento de hacer de Suárez una especie de Jed Bartlett, el presidente de El ala oeste. Sobre todo por el carisma que pretenden que desprenda y por el momento de la servilleta con el príncipe. Mis conocimientos sobre historia no dan para saber si esto ocurrió así. Luego llamo a Victoria Prego y le consulto.

El problema es que mientras el inquilino ficticio de la Casa Blanca se enfrenta a terribles conflictos y dilemas morales y políticos, aquí el amigo Suárez tira miguitas de pan. Y cuando parece que va a llegar a un momento crucial o algún enfrentamiento político, ¡zas! Le dan al fastforward en la narración como si fuera una porno.

Al final, todo acaba como un ejercicio estético que se deja ver porque no molesta ni a unos ni a otros, pero que ni genera fascinación por el personaje ni por el tiempo vivido. Sobre todo cuando el punto álgido de la tensión narrativa es el 23-F. Tejero no convencía como monstruo de la última pantalla ni en 1982, imagínense ahora.

Y que si van a insistir, ya podían por lo menos usar a los mismos actores, que yo a Armada ya me lo imagino con la facha de Juan Luis Galiardo, así no hay quien se aclare.

9 Comentarios en esta entrada

26 May 2012

Valientes faroleros

Compartir: facebook twitter meneame delicious

¿Qué es lo que mejor le funciona a los de esa hamburguesería con nombre escocés?”, se preguntaron aquellos cráneos privilegiados (en lo que a masajes y cortes de pelo se refiere). Les llevó no menos de varios años e ingentes inversiones económicas llegar a la conclusión de que lo que más vendían en el restaurante de comida rápida rival eran (ágarrense el píloro) ¡las hamburguesas! Ya, ya sé: ustedes son muy listos.

El siguiente paso fue evidente y pusieron manos a la obra para modificar de manera radical el menú propio y lanzarse a recaudar dinero como quien habla con un personaje de Gran Hermano: a lo bestia.

Así fue como Manolo’s Pizza se echó a sí misma del negocio.

La que parte el bacalao en las sobremesas es La 1 con su maratón de culebrones, seguida de cerca por el equivalente baratero que es Salvamé en Telecinco. Como no puede hacer la competencia a sus propios jefes, alguien en Cuatro pensó que era la hora de reeditar Pasión de Gavilanes y se sacó del eMule un exitazo argentino. Después rizó el rizo e hizo el equivalente a comprar tu pastel favorito para ponerlo en la cocina mientras intentas reproducir la receta con otros ingredientes. La serie es Valientes; los programadores, temerarios; los espectadores, inconscientes.

Actores sacados de un desfile de ropa interior de José Luis Moreno (da igual que sean los de serie original), producción baratera propia de serie diaria y guiones… guiones… ay, chico, desde que uno de los protagonistas amenazó a otro con arrancarle la cabeza si no iba a por unos papeles, perdí conciencia de todo por hacer la croqueta de pura risión. Los mejores diálogos desde Muchachada Nuí, se lo digo desde ya.

Para cuando me recuperé, el protagonista ya había seducido a la chica regalándole un café de máquina empezado y explicaba a sus hermanos el porqué de la venganza que sirve de macguffin a la novela. Resulta que su padre había malvendido unas tierras y para cuando se dio cuenta de lo tonto que había sido, las okupó. Y como el dueño le quería echar, dijo: “pues yo no me muevo”, con tan mala suerte que se ató del cuello a un árbol para que no se lo pudieran llevar y… Si mi versión les parece ridícula, no escuchen la original. Sólo espero que lleguen a hacer la secuela, cuando los hermanos vengadores oigan hablar de un tal Botín.

Mi momento favorito es cuando dice: “soy yo, tu hermano”. Chejov puro, oiga

Al final no sabe uno si está viendo comedia, melodrama o una conexión en directo con Estudio de actores, donde se rumorea que los concursantes siguen encerrados porque nadie ha tenido el valor aún de ir a contarles la verdad. En cualquier caso, si la serie es de humor, a los que más gracia les ha hecho ha sido a los de Sé lo que hicisteis.

O no, porque como cojan aire, van a tener que seguir haciendo el programa.

7 Comentarios en esta entrada

22 May 2012

Los huevazos de los guionistas

Compartir: facebook twitter meneame delicious

Esta vez no es un título trampa, amigos, siento decepcionarles. O no. En las últimas horas he decidido cambiar de ídolo en lo que a cuestiones de valentía y arrojo se refiere. El lugar que hasta ahora ocupaba el novio de la duquesa de Alba lo ocuparán desde ya mismo los guionistas de Globomedia. Les espero mientras dicen algo de Globomedia, La Sexta y Público, me llaman vendido un ratito y se unen a nosotros para continuar.

¿Ya? Se preguntarán ustedes que por qué son mis héroes unos tipos a los que varios cuerpos de seguridad deberían perseguir por crear Los hombres de Paco y Médico de familia, formatos que, no olvidemos, se han exportado a varios países. En la ONU todavía no han creado un tribunal adecuado.

Pues les admiro porque son una gente que, como decía Small Blue Thing en un Twitter, trabajan al compás del “¿a que no hay güevos?”. Y vaya si los hay. El final de Los Serrano prueba que los tienen más grandes no ya que una cabeza de recién nacido, sino que  la cabeza de Pepe Navarro (toma referentes fresquitos que les traigo). Y, sobre todo, Águila Roja.

Aún si consideramos que lo de meter canciones contemporáneas puede no ser atribuible al guión, los escritores cascaron en el último capítulo un momento glorioso en el que el protagonista se cuela en un lugar de máxima seguridad para robar unos documentos. Lo hace descolgándose con unas cuerdas desde el techo. ¿Les recuerda a alguna película de Tom Cruise? Pues el criado del ninja cañí cierra la secuencia anterior con un: “¿pero cómo vamos a robarlo de ahí? ¡Eso es Misión imposible!“. Olé sus gónadas toreras y del tamaño de helipuertos.

Detrás de estos gestos puede estar la chulería o una increíble complicidad con el espectador, una forma libérrima de decirle: “te la estamos colando con toda la serie. Tú sabes que te la estamos colando. Nosotros sabemos que tú sabes que te la estamos colando” y así ad infinitum.  Me inclino a pensar por esta segunda opción, la del profesional que sabe que está jugando. Que se ríe a la cara de los que achacan a la serie “falta de rigor” y le guiña el ojo a su público para que se unan a su risa. Es algo tan parecido a un mitin político…

Hay más guionistas “suicidas” en el mundo. Hay unos que están haciendo una serie llamada a decepcionar a la mayoría de sus fans. Porque hagan lo que hagan, sólo los más acérrimos van a perdonarles que el desenlace no se ajuste a la perfección a lo que ellos sueñan. Desde Mi televisión y otros animales queremos permitirnos la osadía de sugerirles a los guionistas de Perdidos un final. Total, uno coherente tampoco les va a gustar:

Porque, amigos, a veces, sólo a veces, es sólo televisión. Y haríamos bien en recordarlo.

10 Comentarios en esta entrada

13 May 2012

Los heroicos Serrano

Compartir: facebook twitter meneame delicious

Cualquier cosa que diga en este post es susceptible de que cambie totalmente de idea en siete días. Alguien dijo que juzgar una serie por su piloto es como valorar un libro por su cubierta. Salvo los de Ana Rosa, que es lo único diferente respecto a otros.

El punto de partida de Los protegidos es absolutamente marveliano (de Marvel, los de La Patrulla X): niños y adolescentes mutantes, perseguidos, temidos y potencialmente rechazados por la sociedad, y un par de adultos que intentan guiarles. No sé si se han pasado últimamente por algún instituto público, pero vaya, que sé de varios en los que no sobra ni el “mutantes”.

Con esto que les digo, no sé si habrán ustedes relacionado con el post que le dedicamos hace unas semanas a Misfits. ¿Sí? Pues no. El referente de los guionistas es claramente Heroes. Lo malo es que el de los productores tiene pinta de que va a ser Los Serrano.

La referencia a la serie americana es que, en general, parece que la escritura se ha centrado más en el hecho de que cuentan historias de gente con poderes que en la historia de una gente que, por casualidad, tiene poderes. Esto era el punto fuerte de Misfits. Mírenlo así: la trama de misterio o se resuelve rápido o acabará por aburrir. En el primer caso, sólo quedarán los personajes, y en el segundo, éstos serán necesarios para que aguantemos el tirón. Es como Salvamé, que en realidad no pasa nada y sólo sobrevive porque tiene a… oh, vaya. Maldición. ¿No podía haber puesto el ejemplo de Perdidos, yo?

A pesar de todo, el primer capítulo está bien contado y tiene un buen ritmo para presentar personajes y la trama principal. Hay actores que están mejor y otros peor. Por ejemplo, Antonio Garrido encuentra el punto justo que le faltaba en La chica de ayer. También es uno de los intérpretes que tienen algo más sólido que defender. Los niños de siete años no van a hacer a Travis Bickle, oiga.

Ojalá me equivoque, pero lo que realmente echa para atrás es que acaba con la sensación de que nos están engañando: nos han contado una historia de intriga y fantasía con potencia. Sin embargo, todo hace pensar que acabará por convertirse en un rollo costumbrista con pinceladas de los géneros apuntados en el estreno.

Y al final todo será un sueño de Antonio Resines

Off-topic total: me he abierto una tontería de esas de hacer preguntas. Y no me refiero a una reportera de la S… na, no me atrevo. Si tienen algún interés, visítenla antes de que me dé vergüenza y la borre.

8 Comentarios en esta entrada

11 May 2012

Jovencitas y jovencitos

Compartir: facebook twitter meneame delicious

Voy a hacer un pedazo de putada (spoiler) que me acabo de inventar: ya sé cuál es el secreto que se esconde detrás de El pacto: todas las niñas fueron a la psicóloga de La pecera de Eva. Que a su vez, empieza su serie en un trabajo nuevo porque la echaron del otro colegio, después de que las siete adolescentes de la tv movie se quedan preñadas. Porque los de Telecinco son unas máquinas de hacer sinergias.

Más allá de esta tontería, que además sólo entenderán los que se hayan pegado la misma sesión de tele que yo, no sé qué comentarles de la noche temática de adolescentes tocados de la cabeza que se ha marcado Telecinco. Será la nevada que nos está dejando aislado el Valle de los Gallardones, pero ambas propuestas me han dejado un poco frío.

Como ya comenté en Twitter, el comentario de La pecera de Eva podía haberlo hecho sin ver la serie. Cuando un guionista puede tirarse horas para pulir dos líneas de guión y que aún así haya diálogos fallidos, parece extraño hacer hincapié en la promoción en que éstos son improvisados. Hay actores capaces de dar grandes cosas con este sistema, pero, suponiendo que sea el caso, para lograrlo hay que darles un tiempo y un margen de trabajo que no me parecen muy los de la producción en España. Tenía un profesor de radio que siempre nos decía: “no hay mejor improvisación que la escrita”. También sentenciaba: “no  me gusta un pelo cómo caza la zorrilla”, que ahora mismo no viene al caso, pero muchas veces que lo decía él tampoco y así le rindo homenaje.

Por lo demás, se nota ese aire de los productos pensados para “los canales jóvenes” de la TDT de las grandes cadenas. Traduzco: baratero y pseudorrompedor. Mucho malote y mucho sexo. La serie parece aspirar a ser un cruce entre In treatment y Skins, pero está hecha con el presupuesto de un anuncio del Lidl y se nota a todos los niveles.

El relevo en la parrilla vino con mucha mejor factura. De El pacto firmado por Fernando Colomo no tengo nada malo que decir. En serio. Bueno, seguro que si me paro a pensar, algo saco, que para algo soy español, pero en general está muy bien hecha. El guión está bien, la producción es tan buena como permite el formato tv movie y el elenco hace lo que puede, que ya está bien. El conjunto es mucho mejor que la mayor parte de las películas de Antena 3 a mediodía en las que a Sabrina la acosan, Zach Morris es un violador y Tori Spelling tiene (más) superpoderes.

Pero, será que no soy público objetivo, a mí lo de las siete adolescentes que se quedan preñadas a la vez y a propósito me dejó con una sensación de “pues vale”. No debí ser el único porque seguía enganchado a Twitter y a mi “no sé qué voy a contaros sobre El pacto”, recibí sólo la siguiente respuesta de @vanesuki: “el profe está buenorro XDD”. Yo no sé mucho de tele, pero dudo que ése fuera el comentario tipo el día que se estrenó Los Soprano.

Si la premisa les llamó la atención, hínquenle el diente con ganas, porque no les defraudará. Si vieron el culete de las jovencitas en las promos, les advierto de que la cosa no va por ahí. Y si tienen curiosidad por el susodicho profe, aquí le tienen:

Sergio Mur

No se me vayan a quedar ustedas con la intriga. Se llama Sergio Mur, por cierto.

Ahora ya pueden decidir si quieren ver la segunda parte o no. Me río yo del servicio público de TVE.

9 Comentarios en esta entrada

31 May 2012

Fracasos del mundo, uníos

Compartir: facebook twitter meneame delicious

Pst. Oigan. Mantengan este post entre nosotros, no lo vayan contando por ahí, que les voy a enlazar un artículo de El Mundo. No se chiven, ¿eh? No es porque me vayan a echar de Público. ¡Qué va! Pero me da mucho miedo que me quiera contratar Pedro Jota (guiño, guiño, codazo, codazo).El artículo del que les hablo dice Dos de cada tres estrenos fracasan. Y no tiene nada que ver con sexo, sino con el tema de este blog. Que es la tele, no el sexo. ¿Alguien pensaba lo contrario? Qué raros son ustedes.

Dejando aparte que el primer párrafo contradice el título (“en los estrenos el número de fracasos siempre será, al menos, tres veces superior al de los éxitos”), repasan alegremente los estrenos de la temporada en las cadenas españolas. Ahora sé lo que siente mi abuela al mirar las esquelas del ABC. Las esquelas, qué género publicitario. ¿Qué sentido tiene anunciar a unos señores que ya están muertos? Por lo menos cuando Telecinco promocionó De repente los Gómez todavía pensaban que tendría recorrido. Los pobres.

Lo primero que llama mi atención es el escaso número de estrenos de este año. Y yo que pensaba que me estoy hinchando a ver series de la BBC por un ataque de cultura… Pero lo que destaca sobre todo en el capítulo de fracasos son las series: según el artículo, ningún título nuevo ha sobrevivido más allá de unas pocas emisiones. Quizá eso explica que las que funcionan como tiros son las miniseries. Mi teoría es que hemos abandonado la familia tradicional por culpa de los gays y hemos perdido la capacidad de compromiso para sustituir éste por relaciones de una sóla noche que acaban, idefectiblemente en aborto. ¿Ven por qué no debo leer otros diarios? Soy tan influenciable…

Y así termina otro post de relleno para esos días en los que están todos ustedes más pendientes de rellenarse a sí mismos en cenas pantagruélicas que de nosotros, pobres juntaletras sin proteínas. Si pretenden rellenar a otros después de las campanadas, es cosa suya. Lo único que no se olviden de hacerse la manicura antes de salir, que luego vienen los disgustos.

Jo, me siento como Antonio Gasset.

6 Comentarios en esta entrada

10 May 2012

Matrimoniadas reloaded

Compartir: facebook twitter meneame delicious

Estoy confuso como Rajoy en un congreso de su partido. Literalmente, porque he visto una cosa con la que no creo estar a favor, pero tampoco muy en contra y estoy seguro de que diga lo que diga, mucha gente se me pondrá en contra.

El estreno de la semana ha sido Padres, la tira diaria de Antena 3, cadena también conocida como “por mis cojones que lo acaban viendo”. No sé si les admiro la insistencia o me caen un poco pesados ya. Son como Gallardón con las olimpiadas, pero sin agujeros. En eso me resultan simpáticos, ¿ven?

Tras múltiples intentos con jóvenes solteros, en pandilla y alguno muerto, ahora se lanzan a los jóvenes padres con hijos aún más jóvenes (menos mal). Mi teoría es que esto era una serie para Neox o Nova que de repente dijeron: “¡anda, qué maja! Venga, vamos a ponerla en el canal de verdad”. Con las esperanzas que tengo yo en el TDT, miren a lo que me han arrastrado. ¡Os maldigo, oh, seres de la programación!

Porque  veo una serie de producción baratera y la asocio al TDT, cosa que no debería ser. Esto significa unos decorados de Ikea y muy pocas tomas, demasiadas pocas para sacarles algo a los actores infantles. Aún así, la imagen genera una atmósfera que me gusta. Se ve que la cámara es buena.

Padres

Fascinante ejercicio de product placement. Alguien de decorados no confía mucho en su serie y quiere irse a otro programa más infantil

Ahora viene lo que me confunde: el humor. Dejando aparte algún diálogo que ya he escuchado en otra parte (juro que la explicación de los besos de la hermana mayor a la pequeña ya la he visto yo en algún sitio), hay algo que recuerda a Escenas de matrimonio pero infinitamente más blanco. Y, será por llevar la contraria, como espectador me hace que añore a las matrimoniadas. Porque el enésimo chiste sobre mujeres coordinando la regla o el padre orgulloso de que su nene se meta en peleas porque el otro era más grande, si ni siquiera tiene mala baba, ¿qué le queda?

Está claro que no soy el público en el que pensaban los creadores de Padres y que el objetivo es robarle audiencia infantil de cualquier edad a Pablo Motos. Mi duda es: ¿por qué ponen una serie apta para los niños a la hora en la que deberían estar acostándose y luego los fines de semana azotan Impacto total casi dentro del Club Megatrix?

Sospecho que pretenden formar nuevos espectadores para sus informativos.

6 Comentarios en esta entrada

30 May 2012

TVE y la cancelación preventiva

Compartir: facebook twitter meneame delicious

Disculparán que hoy asuma un tono periodístico, pero es que tengo un scoop: en TVE no hay un duro (“ni un euro”, para los lectores jóvenes y víctimas de la inflación). Sé que esta información sabrá a poco novedosa a los más avezados, pero esténse en calma, que todavía no les he contado todo.

Fuentes de la producción confirman que eso significa que La señora no se renueva. Y no me refiero a Rita Barberá, sino que lo que está grabado de la serie histórica de TVE es lo que hay y ya. Las tramas acabarán en su tercera temporada (ya preparada para emisión) con un final cerrado, así que si tiene familia en el equipo y ve la serie para que les renueven, ya pueden cejar en el empeño. Aunque más bien debería decir final “entreabierto”, porque parece ser que se dejan algún camino para poder retomar la historia tras un hiato de un par de años.

¿Y por qué un par de años de barbecho?, se pregunta el amable lector. Pues porque en TVE no hay un duro. Los presupuestos de 2009, que son con los que se han rodado las últimas temporadas, están muy claros, pero los de los próximos años, sin publicidad, sin haber firmado el contrato-programa y sin poder meter product placement en algunas de las series estrella complican mucho la previsión de compras. Ah, el product placement, qué grandes esperanzas depositadas en él y qué difícil de  colar en una escena de La señora. O de Cuéntame. O de Águila Roja. O de la próxima serie sobre Isabel la Católica.

La senora

¿Y lo caros que van los gayumbos de época? (Foto: rtve.es)

¿Y si no tienen dinero, se conformarán con cargarse La señora?, pregunta ahora el lector, que cada vez me parece menos amable y más cabroncete. Los rumores apuntan a que sí caerán más. Pelotas sería una de las damnificadas según el runrun maledicente, aunque en El Terrat dicen que no saben nada. Y Águila Roja es otra, acabando por fin con el debate de si una serie así entra dentro del epígrafe servicio público o no. Mientras tanto, además, la corporación anda a tortas con Ida y Vuelta para ver qué pasa con la segunda temporada de Los misterios de Laura.

Insisto: son rumores, háganles el caso que crean que les tienen que hacer. Globomedia, por ejemplo, confirma que se está grabando un chorraco de episodios para la segunda temporada de la serie española más vista la temporada pasada (con el permiso de la supuesta no ficción de los programas rosa). La productora no sabe nada de eso de que no les vayan a renovar Águila Roja más allá de lo firmado e independientemente del resultado de audiencia. Esperemos. Porque, nos guste o no la serie, si los jefazos de la tele de todos se cargan un programa con un veintimuchos de cuota de pantalla por cuestiones presupuestarias, la cosa está mucho peor de lo que todos suponíamos. A ver si lo de quitar la publicidad no ha sido tan buena idea como parecía…

Me veo a Punset encabezando el contenido de acción de TVE.

6 Comentarios en esta entrada

17 May 2012

¿Querían novedades? ¡Pues… ah, pues no

Compartir: facebook twitter meneame delicious

¡Maldita sea! Ya tenía medio escrito un post instando a Antena 3 a analizar el fracaso de Los exitosos Pells para no repetirlo y convertir un éxito Somos cómplices. Era un plan sencillo, sin posibilidad de error, que nos hubiera catapultado a lo más alto. Tan sólo había que… na, pero para qué, también se los han cargado.

Con la cancelación de Somos cómplices, en lo que va de temporada (que son dos semanas, tampoco nos hagamos los estupendos), parece que sólo han sobrevivido Sacalalengua y 90-60-90. Ojo, que esta serie al ser semanal ha dado aún pocas referencias y del estreno al segundo capítulo ya ha perdido un punto y pico de cuota de pantalla. Por cierto, no cuento como novedad G-20, que es un Pecado original estilizado. Ya está, ya lo he dicho.

Independientemente de que nos gustaran o no las series, la noticia es terrible. Los ejecutivos de las cadenas celebran ahora mismo una orgía de “yatedecíayos” mientras se enrocan en su conocida postura de sólo experimentar con mentos y coca-cola y ya si eso. “Mira,” dirán a los creativos y productores, “arriesgamos y nos la pegamos. ¡Nunca más estrenaremos nada que no haya triunfado antes en 125 países. Y menos todavía si no tiene niños y abuelos”. Más aún, parece ser que la única ficción nueva que ha funcionado en los últimos meses ha sido Salvamé, que no deja de ser un spin-off de Aquí hay tomate y La noria. Entre esto y Jay Leno emitiendo a la hora de las series en Estados Unidos, la puntilla, oiga.

Haciendo leña del árbol caído, Los exitosos Pells derraparon por una cuestión de programación y promoción. Parece que no era la hora ideal para su emisión y además nos vendieron una serie distinta a la que ofrecieron. Cuando nos topamos una sucesora pasada de vueltas de Yo soy Bea, alucinamos y nadie se la tomó en serio. Lo que era en sí misma la idea, pero no se entendió. Me da la impresión de que Cuatro tropieza por segunda vez en la misma gominola.

El caso de Somos cómplices es distinto. Aquí es que a los programadores de Antena 3 les han entrado unas cagarrinas tremendas. Retirar una serie tras dos capítulos y sin intentar ninguna estrategia de programación para reflotarla es como volverte a casa temprano un sábado por la noche porque la camarera te ha dado mal el cambio con la primera copa. Espero que el equipo no haya recibido notificación de despido y que esto sólo sea un parón de replanteamiento. A lo mejor se le puede dar una vuelta y convertirla en un prime time. O promocionarla con algo más que “va a salir JR”. Explicando el argumento y dejando ver el tono, quizá. Locuras que se me vienen, oiga.

Aún pendientes del estreno, creo que los del equipo de De repente, los Gómez, saturaron la tarde del jueves el acceso a Infojobs. Las que lía este Zapatero…

3 Comentarios en esta entrada

15 May 2012

Los cómplices de Antena 3

Compartir: facebook twitter meneame delicious

Que no. Que no voy a hablar de Belén Esteban, pesados. Ni de Mariñas y Patiño. En realidad, voy a hablaros de su sustituta, la serie Somos cómplices. Al principio yo también creí que era el nuevo programa de Nacho Abad.

Cabe la posibilidad que alguno de vosotros haya confesado este verano en un susurro que “en ocasiones… veo a Larry Hagman”. No se preocupe, no es grave. Es sólo que en algún momento sintonizó Antena 3. Puede que lo hiciera durante la fracción de segundo que transcurre entre La 2 y Cuatro al hacer zapping con la tecla de “canal más” (que no Canal +) de su mando a distancia. Fue tiempo suficiente.

El mítico actor americano… va, lo voy a decir: el famoso J.R. De Dallas, pasó por España para algo más que para cambiar su sombrero tejano por una boina en presencia de Massiel. Y juro que esto ocurrió en Espejo público además de en sus pesadillas. En realidad, este hombre vino en principio a nuestro país a grabar su participación en la serie. Ya saben: el típico serial diario con vocación de durar cientos de capítulos en el que Hagman aparece un total de ¿diez minutos? Pero se ha comido mucha más promoción que su protagonista, Cristina Peña. Así es. Menos mal que Hagman es un artista para el que el público español es muy importante. Y lo es, sobre todo para artistas como él, que todo lo hacen ¡por la pasta!

El argumento, va, que me pierdo: una timadora de poca monta debe lidiar con su familia de verdad y con la de mentira que monta para estafar a un millonario americano. Si esto no suena a comedia de enredo, que baje Billy Wilder y lo vea.

Con un formato diario de una hora, se pueden imaginar que se busca más la comedia a través de la situación que el bombardeo de chistes. Dentro de lo que cabe, se consigue. No es hilarante, pero entretiene. Mejor esto que pobrecitas huérfanas buscando el amor del ricos hacendados que acaban renunciando a todo por ellas. A todo menos a su dinero, claro.

En el primer capítulo hay un buen apunte de cómo son los personajes y del tono un tanto disparatado de la serie. La alternativa perfecta a la realidad disparatada de Telecinco y a la ficción melodramática de La 1. Los pobrecitos Pells no la vieron venir.

Los actores están en el habitual registro pasado de rosca de los seriales diarios, pero no habría nada que objetar a eso. Y menos si no se lo reprochamos a los acólitos de Jorge Javier. Salvo por el actor que hace de Harvey Slater. Cuando alguien actúa en inglés y el españolito se da cuenta de que es peor que un grano en la parte de dentro del meñique del pie, es que es muy, pero que muy malo.

Será por ser el piloto y buscar el enganche, pero me ha dejado ojiplático a la par que mandibulidifuso el despliegue de producción del primer capítulo. Mucho exterior, barcos de lujo, campos de golf… Cabe esperar que a partir de mañana mismo los personajes se encierren en interiores construidos en algún estudio de Madrid, pero se agradece este arranque tan ventilado.

¿Ven lo que les digo de despliegue de producción? Aparente  es, no me lo nieguen.

Y hablando de arrancar y ventilar, la gran duda es cómo de geniales son guionistas. Porque el punto de partida está muy bien, es muy valiente. Pero qué pasa cuándo se hayan ventilado la trama del timo. ¿O cuánto tiempo se ven capaces de aguantar ese arco argumental? Lo cierto es que me tiene más intrigado saber por dónde van a llevar la serie que saber dónde fue a parar el bigote de Aznar. Y esto me tiene muy inquieto, no crean.

Si no les va bien de audiencia (espero que sí), propongo a Antena 3 que resuelvan las tramas en un crossover con El diario. En realidad creo que todos las series españolas deberían acabar en un crossover con Sandra Davui.

12 Comentarios en esta entrada

Página siguiente »