29 Feb 2012

Sardá, ese gran comunicador

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Hace poco una persona muy importante del audiovisual español comentaba on background: “todo el mundo dice que Sardá es un gran comunicador. ¿Por qué?”.

Hombre, hizo Crónic… ya, vale. Bueno, pero antes ya trinfó con Moros y… ahm… bueno. Ejem. ¿Y Juego de niños? El presentó Juego de niños la última temporada antes de que desapareciera el programa. Er…

Recurrimos entonces a la radio, dónde La ventana fue un exitazo durante… ¿esto está bien? ¿Sólo tres años? ¡Pero si Gemma Nierga lleva más de diez! Bueno, pues volvemos a la tele. No sé, Dutifrí. ¡En Tú sí que vales estaba gracioso! Claro que si pensamos que le sustituyeron los Morancos, no sé a qué altura queda este buen hombre.

Javier Sardá

Este rápido repaso quizá nos sirva para entender un poco mejor el anuncio de la desaparición pactada de su último “experimento”, La tribu. Y el entrecomillado pueden leerlo pronunciando “clon de Crónicas marcianas”. No sé lo que esperaban en Gestmusic, en Telecinco, la audiencia o el propio Sardá, pero desde el minuto uno, estaba claro que lo que teníamos era un reboot. La palabreja, la última de moda en Hollywood, designa a los remakes que no son exactamente remakes, y que sirven para relanzar una franquicia en decadencia. Son reboots Star Trek, 90210 y María Teresa Campos en La mirada crítica. El problema es que en seguida se fue la Milá y entonces La tribu ya fue un remake como la copa de un pino (con perdón).

Estos días leeremos y oiremos cosas como “la audiencia ha madurado” para explicar el fracaso de Sardá. Sí, claro. Por eso Jorge Javier triunfa con un Tomate realiñado y a OT y Supervivientes no hay quién les baje de la burra. No, amigos. Nosotros seguimos siendo tan tontacos como el conde Drácula en un fotomatón. ¿Qué pasó entonces?

Hay quién da importancia a posibles imposiciones de la cadena, que coartaron la libertad creativa del gran comunicador. El ambiente entre Telecinco, Mainat y Cruz de Gestmusic y Sardá está ciertamente enrarecido y eso pudo afectar. Pero hay pocas posibilidades de encontrar mayor libertad televisiva  que el primer programa de La tribu. Y viéndolo se entiende por qué.

También se levantan muchos sombreros haciendo notar la mejora de share de las últimas semanas y que aún así el programa se retire. Da la impresión de un pacto entre caballeros y cierto savoir faire. Es cierto que los datos porcentuales han mejorado (levemente), pero tras seis programas, nunca se ha vuelto al 14,9% del día del estreno. Una cifra ya de por sí inferior a la media actual de la cadena (por poco, eso sí) y muy baja para competir en el late night. Pero si miramos con más atención, vemos que al hablar de número total de espectadores, la curva siempre se ha mantenido en descenso.

Todos llegamos a creernos que Sardá era una mala bestia de la comunicación, una apisonadora del share, un prestidigitador del espectáculo televisivo. Y lo que es peor: todo el mundo creyó que con eso bastaba. Nosotros, como espectadores, tenemos un pase: podemos cambiar de canal. Lo malo es que cayeron en esa misma trampa la cadena, la productora y el propio Sardá.

Si hasta Alonso sabe que hasta que no le den un Ferrari lo más que va a ganar son amigos. Y mira cómo ahora ya no va sólo con Lobato.

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28 Feb 2012

El anti Jack Bauer

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Sólo tengo una cosa que reprocharle a U.C.O. Todos conmigo, a coro: ¡los capítulos son demasiado largos! Hay películas que duran menos de los 70 minutos por episodio de esta serie. Incluso Los SopranoLos Soprano, por Tony!) duraban una hora por capítulo y ya se los planteaban casi como películas independientes. Pero en España los tenemos más grandes que en ningún sitio. Los metrajes, se entiende.

Por lo demás, me quito el cráneo. Un procedimental de libro y con buena nota. Nunca me interesó Desaparecida porque me parecía imposible que caminando tan al borde, no cayera por la pendiente del morbo baratero. Fíjense si es bueno este spin-off que hasta me dan ganas de retomar la original. El verano es muy largo, amigos.

En su día ya comenté que uno de los lastres de Guante blanco, que comparte productora con esta UCO, era la excesiva continuidad entre capítulos. La novata opta por todo lo contrario y se lanza a la trama autoconclusiva. ¡Maldita sea, es CSI! O Sin rastro. O Mentes criminales. O Navy. En cualquier caso, lo mejor de todas ellas.

Esto es lo que hay: lo más parecido al FBI que tenemos en España, la Guardia Civil (no quiero risas, ¿eh?), resolviendo casos más o menos complicados con el ritmo y las maneras de una fuerza de seguridad de verdad. Con un jefe de unidad “un poco raro pero muy bueno”, díscolo pero eficaz. Si Jack Bauer resolviera los casos hablando en lugar de dando hostias, se parecería al capitán Sierra.

El guión es sólido y no hay concesiones al abuelo y el niño. Se me saltan las lágrimas al escribir este párrafo. Hay subtramas familiares y, parece, románticas, pero están donde deben: dándole volumen a los personajes, no fagocitando la serie, no cortándonos el ritmo.

El reparto encabezado por Miguel Ángel Solá es para empezar a hacer grupos en Facebook y no parar. Soy tannnnn fans de Celia Pastor desde los tiempos del club Zed (maldición, no encuentro nada de esto en YouTube)… Permítanme que me deje llevar, pero creo que series como UCO demuestran que en España tenemos unos actorazos de un nivel impresionante (aunque sean argentinos) y que lo único que necesitan son guiones de verdad.

También demuestra que hay guionistas que conocen su oficio y pueden hacerlo cuando los productores y directivos están más preocupados en hacer una buena labor de producción que en meter marcas de leche o rellenar el share a base de muestras de todos los tramos de edad. Ay, que si UCO se convirtiera en una revolución para el sistema audiovisual en España.

Jmp.

Jjjffff.

¡¡¡JAAAAAAAAAAJAJA!!!

Perdón, perdón. Va, me centro: Lo malo es que no tendrá las cuotas de pantalla de Águla Roja y mañana el titular será algo así como “La 1 aterriza con UCO” o parecido. Y además los niños no querrán ir de capitán Sierra en Carnaval.

A ver cuántos se disfrazaron de The wire, no te fastidia.

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27 Feb 2012

Hasta yo hablo de fútbol

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La programación de televisión es la técnica por la cual se rellena el tiempo comprendido entre partido y partido. Según las ramas más fundamentalistas, habría que añadir un “de fútbol” al final de la definición. Bah, ¡panda de retrógrados! ¿No han oído hablar de Rafa Nadal o qué?

Según nos cuenta hoy mismo Marta Hualde en Público, el 75% de las emisiones más vistas en los últimos 16 años han sido partidos de fútbol. El resto de las emisiones hasta llegar a la veintena han tenido que ver con Eurovisión, Operación Triunfo y debates entre Zapatero y Rajoy. ¿Soy el único que ve el elemento común? Pues recuerden estos datos la próxima vez que vayan a afirmar que los programadores son unos necios (o algún epíteto más de los dos últimos siglos).

En términos televisivos, lo más interesante de noches como la de este miércoles no es Antena 3, sino las demás. ¿Cómo se enfrentarán el resto de programadores a la apisonadora? En la sala Galileo de Madrid, Faemino y Cansado actúan dos días al mes y uno de ellos es indefectiblemente un miércoles. Los responsables afirman que son los únicos que pueden competir contra la Liga de Campeones. No hace falta ser Punset para imaginar quién actúa esta noche. Sí que hace falta no ser Begoña Alonso.

Google futbolero

Et tu, Google?

En las teles, La 1 mantiene su Comando Actualidad, que se estrellará, pero da igual porque el mes lo van a liderar igual y es un programa barato. Hubiera sido interesante ver qué hubiera pasado si tocara un episodio de Águila Roja. Pero no crean que es casualidad que TVE reserve sus apuestas más fuertes de ficción para los jueves. Las Mujeres desesperadas de La 2 podrían interpretarse como una inteligente jugada de programación complementaria, pero fuentes de la cadena contestaron “¿qué?” al ser preguntadas por este tema.

Cuatro da por perdida la noche y deja a Pablo Motos para los niños a los que no les gusta el fútbol y Tiempo de matar, una película que les sobró de un domingo a mediodía. Mientras, Telecinco confía en recuperar share después del partido, que para algo OT dura hasta la una y pico. Verán como no hay valoraciones de Risto hasta un buen rato después de que acabe la final de Roma.

La Sexta sin duda alargará a Wyoming todo lo que pueda para proteger en lo posible a Bones. De todas formas, es una de las pocas ofertas realmente complementarias al fútbol esta noche y a lo mejor no se estrella demasiado. Pero los que más penica me dan son los de TV3. Van a poner películas lo mismo que podrían sacar un especial protagonizado por Federico Jiménez Losantos Curri Valenzuela y Pedrojota glosando el Estatut. Tendría el mismo impacto mediático.

Sería una buena noche para probar formatos, para dejar caer pildorillas de televisión experimental. Como una serie española de menos de cuatro horas o una sitcom sin ningún tipo de homenaje a ficciones americanas. Ya no digo algo cultural, que tampoco es cuestión de volvernos locos.

¿Y ustedes? ¿Qué programarían contra la final de la Liga de Campeones?

No vale decir un libro. Que les conozco, culturetas.

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26 Feb 2012

¡Acaben con los guionistas!

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Esa maldita raza inmunda, ese sumidero de valores intelectuales, ese desperdicio de neuronas. Allá donde hay un guionista, hay la oportunidad desaprovechada de contratar algo útil como medio becario para plantarlo en la casa de Belén Esteban. De precio andan por el estilo.

Antes de que alguien me haga un monumento por estas declaraciones, ¡alto! Estaba ironizando. Para saber por qué debemos retroceder en el tiempo a hace unos meses, a una reunión creativa (denominación que demuestra que las televisiones también pueden ser irónicas). Se estaba pariendo Bicho malo, la nueva apuesta por la ficción de Neox.

Despacho de gente creativa (en contabilidad). Int. Día

Ejecutivo1: Oye, ¿te acuerdas de Impares y Generación DF?

Ejecutivo2: Uf, no. Todavía me duraba la resaca del día que firmamos para hacerlas.

Ejecutivo1: Lo normal. Pues que vamos a volver a hacer lo mismo.

Ejecutivo2: ¿Pero no era ya una copia de la otra y fue un fracaso?

Ejecutivo1: ¡Pero hombre! ¡Antena 3!

Ejecutivo2: ¡Jajaja! ¡Es verdad! Vale, pues tira.

Ejecutivo1: Pero será para Neox.

Ejecutivo2: ¿Y eso qué es?

Ejecutivo1: En lo que trabajarán los que nos sustituyan cuando alguien se dé cuenta de que no tenemos ni idea de qué hacer con el TDT.

Ejecutivo2: Ah, vale. ¿Y qué pasa?

Ejecutivo1: Que casi no hay presupuesto.

Ejecutivo2: Bah, ni que fuera para un canal serio.

Ejecutivo1: Ya. Yo había pensado en poner a los mismos actores que en las series anteriores y a Edu Soto.

Ejecutivo2: ¿Por qué Edu Soto?

Ejecutivo1: No sé. Pero mola. El problema es que habría que recortar de otro sitio.

Ejecutivo2: Bueno, algo que no se note mucho…

Ejecutivo1: … que no se vea…

Ejecutivo2: … que no nos caigan bien porque sean unos listillos…

Ejecutivos: ¡Guionistas!

Así que la serie se define por contar con “historias generalmente breves y autoconclusivas, en las que entra en juego siempre la improvisación de los actores”.  Es decir, si los guionistas siempre se quejan de que les joden los guiones… no se escribe nada y así no hay queja. Otras palabras del comunicado de presentación fueron “punto de vista alternativo”, “fresco” y “descarado”. Podrían haber puesto: “chirimoya”, “zoroastro” o “pamplona”, que son más graciosas y tampoco dicen nada.

Por cierto, la serie es sobre un grupo de amigos que comparten la casa de otro que se ha muerto y que se les va apareciendo. Éste es Edu Soto, que es lo menos malo de la serie. Seguramente porque es el más acostumbrado a improvisar humor en televisión o porque su tono increíble es el más creíble de todos.

Por lo demás, como los guiones son de aquella manera, los actores no tienen nada que defender y se desinflan, la producción no sabe que tiene que producir y el realizador no sabe por dónde le van a venir. Por eso mismo y porque si gastaban en ambientación había que recortar en cenas, no es que la iluminación, la decoración y esas cosas sean mejores que la casa de los adolescentes de De patitas en la calle. O se la encargaron a los que hacen la función de fin de curso en algún cole y les dijeron que eran prácticas para no pagarles. Vamos, que había que rellenar media hora entre capítulo y capítulo de Los Simpson y a alguien se le ocurrió esto. Y como los guionistas ya pueden sobrevivir con el pastón que se sacan del canon, que les contrate Rita (Irasema, a ver si hace algo de una vez).

Desde aquí les digo que si la TDT es esto, casi que mi paso a digital será comprarme un Kindle.

Y sí, amigos de Amazon, desde aquí les digo también que acepto cohechos.

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25 Feb 2012

Fuentes y la lluvia de ideas

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El punto de partida de cualquier programa de televisión es un brainstorming o tormenta de cerebros.  Es lo que les pasa cada año a los concursantes de Gran Hermano, para que vean que no siempre funciona.

La técnica antes mencionada (el brainstorming, no Gran Hermano), consiste en un montón de gente diciendo lo primero que les pasa por la cabeza a ver si de ahí sale alguna buena idea. Como en el Congreso, pero en teoría no vale echarle la bronca al que diga una chorrada.

Pensándolo bien, como en el Congreso, punto.

Se supone que en el proceso surgen ideas mejores o peores y por lo general inconexas de las que se empieza a tirar hasta seleccionar una línea clara con unos cuantos puntos coherentes que serán los puntales del programa. Es un punto de partida para que los guionistas tengan por dónde a empezar (o dicho de otra forma, para que esa raza vil no tenga excusa para escaquearse).

De todo lo dicho hasta ahora las palabras clave son “punto de partida” y “coherentes”. El problema de Malas compañías, el nuevo programa de Manel Fuentes en La Sexta es que salieron tan crecidos del brainstorming que se quedaron con todas las ideas y tira p’alante.

Es difícil saber si me gusta el programa porque no sé de qué va. Tenía un reportaje larguísimo de Raúl Peña aprendiendo a ser un monje shaolín que molaba, pero que no estaba claro de a qué venía. Sobre todo porque antes habían puesto una cámara oculta sobre la piratería (con la enésima repetición del chiste de la ministra y Mentiras y gordas) y después leyendas urbanas sobre cómo pasar un control de alcoholemia. Y otro destapando el timo de los videntes.

No estaban mal planteados, si acaso con los típicos y excusables fallos de primer programa. Pero todo el rato la misma sensación de no saber a qué venía. Llegué a pensar que era culpa mía, que estoy demasiado acostumbrado a programas pegados a la actualidad como para entender otra cosa. Pero, claro, como también metieron cosas de “actualidad” (los bocadillos comiqueros a los políticos, lo más flojo del programa con diferencia).

Sospecho que tenemos una nueva traducción coja, sólo que en lugar de inglés yanki, el original es argentino. Se dice que nadie ha logrado hacer caso a un argentino el bastante tiempo como para crear una equivalencia entre su idioma y el español.

No he visto mucha televisión de Argentina, pero con una productora de ese país (Cuatro Cabezas)  y los cuatro formatos de ashá que he visto, me da la impresión de que hay un intento de traer un estilo rioplatense, descafeinándolo para que los españolitos no flipemos demasiado. Y que ha quedado una cosa así como… y claro… con todo y… eso.

Ya sé lo que están pensando: que no me voy a mojar. ¡Pues claro que no! Si no lo han hecho los productores con sus guionistas, no seré yo el primero. Potencial para salir algo grande, tiene. Ahora, con tan poca personalidad, no está claro que vaya a haber nadie allí para verlo.

Como los que ganan OT cada año, para que vean que no siempre funciona.

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22 Feb 2012

¿Es TVE antimonárquica?

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Y si con este título de post no consigo clics, me tendré que dedicar al encaje de bolillos, mi vocación perdida.Verán cuántos comentaristas me invitan a ello.

El caso es que he estado viendo Águila Roja y no me avergüenzo de ello. Tampoco me pregunten por qué, ¿eh? Y estaba yo pensando que el aspirante a ocupar el trono tras la conspiración contra Felipe IV (o asín) es un francés de la casa de Valois. Y también un cabrón con pintas que mata niños y no se zumba a la marquesa, que es la mayor ofensa concebible en esta serie.

El caso es que algunas de estas características me recuerdan a una dinastía reinante en la Europa moderna (con perdón). Una familia emparentada precisamente con los Valois. Y no digo más, que yo me dedico al humor inteligente. Ya saben: a hacer chistes y a la vez evitar las demandas.

Ah, bueno y el comentario televisivo: miren si quieren rigor histórico, se me van a Saber y ganar o a Los mejores años de nuestras vidas, que hacen espritismo. ¿Verdad? Aquí se trata de ver a unos señores dándose espadazos, a otros diciendo tonterías y unos señores malos, malos, que conspiran para matar al rey, con el que extrañamente empatizamos. Di tú, que para poner a otro rey, mejor Xavier Elorriaga, que salía en Canguros.

Con todo esto han cumplido y han hecho una serie de entretenimiento sin más pretensiones, a la que sólo le sobran unos veinte minutos por capítulo (lo que ya tiene mérito en el contexto español). Y me ha gustado hasta el cliffhanger que han dejado, momento Obi-Wan y los Skywalker incluido.

Ay, lástima que después de este post, Gómez Pumpido vaya a secuestrar la serie. Y los moldes, ¿eh? Que no se deja nada, el tío.

Y que me lee, claro.

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21 Feb 2012

A las barricadas

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Hubo un tiempo en el que si no te gustaba un programa de televisión, cambiabas de canal. Pero como sólo había uno, tenías que dedicarte a buscar mensajes extraterrestres en la “nieve” televisiva. Después vinieron tiempos mejores y, si no te gustaba un programa, te abrías un blog y hale, a descargar bilis.

Ahora, si no te gusta algo, exiges el cambio. Salvo que hablemos de política. O de economía. O de derechos laborales. O de… En fin, que me ha llegado un comunicado de un grupo de fans de Los hombres de Paco muy chinados con el aire que ha cogido la serie en las últimas entregas.

Su principal motivo de queja es el protagonismo ganado por Mario Casas, el intento descarado de convertirlo en el nuevo Hugo Silva. No sigo la serie, pero me da la impresión de que pasa lo mismo que cuando el rubio de Cruz y Raya se empeñaba en imponer un latiguillo de los suyos.

La lectura en positivo de esta iniciativa la ha hecho estupendamente El guionista hastiado en su blog, con la ventaja de dar una visión laparoscópica de la industria y de los creativos de televisión. Coincido plenamente con su análisis de los cambios que suponen Internet y la TDT para el paradigma del desarrollo de la ficción televisiva. Vale, con eso ya he acabado con el párrafo pedante de hoy.

Dicho esto, y que no tengo ningún tipo de relación con Globomedia, un par de consejos a los chavales que han puesto en marcha la protesta. El primero es que petar el servidor de correo de una empresa es una buena forma de llamar su atención… y de que cojan tirria a cualquier cosa que les digas. Además, desconozco la consideración legal de este tipo de “ataques” informáticos, pero parece que no es muy buena, por lo que dicen en su comunicado: “hoy hemos recibido respuesta a nuestras sugerencias limitándose a “reafirmarse” en su derecho a hacer lo que crean conveniente y amenazando con el código Penal si persistiera nuestra política de seguir mandando correos de forma masiva”.

Por otra parte, os aclaro que las televisiones viven de vender audiencias a los anunciantes y las productoras de generar los contenidos que sirvan como “cebo” para captar esos espectadores. Así, cuando habláis del “cambio de rumbo de la serie propiciado por los intereses económicos de su productora GLOBO y de la cadena que la emite A3”, olvidáis que por esos mismos intereses, ellos son los primeros que no quieren que perdáis el interés en la serie. De verdad, es como la cherry coke, que te puede dar asco, pero seguro que Coca-cola no la hizo pensando: “ya verás qué asco les da, mwajaja”. Como mucho, esto lo pensaron los que desarrollaron La caja, y así les fue.

Este tipo de actitudes apasionadas por las series son estupendas y los guionistas que conozco están bastante pendientes de la reacción de los fans en Internet. Sería tonto no hacerlo. Pero sin equivocarse en dos cosas: la primera es que aunque tu ruido tape el de los demás, no significa que estés solo. Si así fuera,  podríamos pensar que este periódico sólo lo leen radicales de derechas e izquierdas. A lo mejor a este colectivo de fans no le gusta nada lo que ven, pero son una parte mínima de los 2.272.000 espectadores que vieron el episodio de este miércoles.

Y luego que unos guionistas también pueden pensar que su trabajo se está estancando y decidir tomar riesgos. Por captar nuevos públicos o porque prefieren que se les acuse de equivocarse y no de repetirse.

Que luego nos quejamos de Jorge Javier.

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20 Feb 2012

Mentalizándome

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Empezó muy bien, pero a base de hacer siempre lo mismo, consiguió aburrirnos un poco y hacernos dudar de si debíamos seguir dándoles votos de confianza. Vaya, otro post que parece que estoy hablando de política.

El estreno de la temporada en Estados Unidos de América y Naciones Picadas de España fue The mentalist (El mentalista, para los de Opening y los espectaodores de La Sexta). Si no recuerdo mal, fue el primero de la larga lista de procedimentales que se nos vino encima estos meses y quizá por eso me sorprendió y me convenció en principio. Y por el personajazo de Patrick Jane.

Ahora se suma también a la lista de las temporadas que acaban y tampoco tengo muy claro cómo reaccionar. Está claro que el éxito pilló a contrapié a los propios creadores de la serie, que, entre otras cosas, tuvieron que producir más capítulos de los previstos inicialmente. Incluso da la impresión de que lo que pretendía ser un producto minoritario tuvo que adaptarse a las audiencias masivas, suavizando al personaje principal. Porque si Jane es más majo que Ramón García, no acaban de cuajar las ganas que tiene de arrancarle el bazo a Red John, su antagonista. O uno de ellos, porque hacia los últimos capítulos se encuentra con una mujer que podría ser su segunda némesis.

Es ese gran enemigo del mentalista lo que se echa de menos. Los capítulos autoconclusivos están bien, es la baza de cualquier procedimental, pero me falta algo más, esa trama horizontal que se apuntaba en los primeros episodios. El propio Sherlock Holmes, en el que se inspira Jane, ha tenido a Moriarty enfrente en la mayor parte de adaptaciones cinematográficas y televisivas (no tanto en las novelas originales de Conan Doyle).

Otro lastre es la rutina en la que han caído, lo que yo llamo el síndrome Biomán: pasa algo, avanzamos en un argumento más o menos original y al final caemos siempre en la misma solución (el robot gigante en el caso de Jane, el engaño de los japoneses… er… ya me entienden). Alguien debió decirles algo, porque en el último tramo han logrado saltarse su propio canon y conseguir grandes momentos, como el episodio en el que el protagonista sufre una ceguera momentánea.

Vamos, que nos han ido dando una de cal y otra de arena. Me gustaría pensar que la segunda temporada podrán prepararla en condiciones, teniendo claro por dónde la van a llevar y dándole más dimensiones a todos los personajes. Si van a seguir copiándose a sí mismos, que no deja de ser lo que hacen los demás, tendremos que buscarnos otras alternativas.

Y sigo sin estar hablando de política.

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19 Feb 2012

Se acabó el cachondeo

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Mayo. El mes de las flores. El mes de la virgen (por mucho que le moleste al Gobierno, empeñado en lanzar a  nuestras jóvenes a una vorágine de sexo y drogas poscoitales). También es el mes en el que se acaban las temporadas de las principales series yankis y, por lo que sea, es en ese aspecto en el que nos vamos a centrar aquí.

La semana pasada ya comentamos que todos deberían ver The Big Bang Theory (y varios comentaristas me amonestaron muy justamente por no recordarles los horarios de emisión en TDT y temáticos). En esta ocasión vamos a repasar el resto de las comedias que han terminado. También por lo que sea, vamos a centrarnos en las que yo suelo ver.

The Office. Enorme. Mira que estoy esperando para poder decir: “esto ya no es lo que era”, “mejor la retiran antes de que siga decayendo” o “prefiero Gossip Girl”. Que es la típica cosa que no tiene nada que ver, pero que se dice.

Pues nada. Esta quinta tanda ha tenido momentos realmente gloriosos, como todo el asunto de The Michael Scott Paper Company. Me sigo desternillando con secundarios como Creed, la incorporación de la nueva telefonista ha sido de lo más pertinente y, sobre todo, cada día tengo más cercanos a los protagonistas. No es sólo que Jim y Pam sean como unos colegas de toda la vida, el mismo Michael está ganando una profundidad inmensa como personaje. Hay un par de planos en el último capítulo emitido en los que Steve Carrell demuestra con unos gestos mínimos que es un actor como la copa de un pino. Me quito el cráneo, oiga.

El único que me empieza a caer pesado es Dwight. ¿Será culpa de Obama?

Parks and recreation. El parecido con The Office es demasiado grande como para evitar las (odiosas) comparaciones. Sin embargo, van muy pocos capítulos, todavía no ha habido tiempo para que la serie coja vuelo propio y el cliffhanger de final de temporada ha dejado abiertas grandes posibilidades. Si le dimos otra oportunidad a Terelu…

Better off Ted. ¿Nunca les han pensando: “no me acaba de convencer, pero seguro que la semana que viene mejora”? Y hablo de series, no de relaciones de algún tipo con otras personas. Es exactamente lo que me pasa a mí con Ted. Me da la impresión de que les falta rumbo. Como si ellos mismos no acabaran de creerse que tienen una serie. En cuanto decidan por dónde quieren llevarla, mejorará. Lo que no garantizo es que yo esté allí para verlo. Lo mejor, los spots de Veridian Dinamics. De lejos.

30 Rock. La tercera ha sido la temporada más irregular de las emitidas hasta la fecha. Pero ha tenido momentos tan enormes… El cameo de Oprah merece entrar en la historia de la comedia televisiva. Hubo un bajón en varios capítulos hacia la mitad de esta tanda, pero lograron recuperar muy notablemente y recuperar a los secundarios, que tenían un poco perdidos. A pesar de todo, sigue siendo una de las imprescindibles. Eso sí, en el último capítulo (NO es spoiler), Jack le dice a Liz: “¿cuánto crees que le queda a TGS?” y pronostica un año o dos, como mucho. Una vía interesante y un revulsivo que tal vez estén necesitando. Me gustaría ver qué pasaría con los personajes si tuvieran que cambiar de trabajo. La misma sensación que tengo con Belén Esteban, por otra parte.

NBC significa: “Nunca hay Bastantes Cameos”

Águila Roja. Ah, no. Esta no, que acaba el jueves.

Y por suerte seguiremos teniendo la cita semanal con algunas comedias de calidad. Como (ejem) Superegos, que esta semana viene con el mejor capítulo que hemos visto hasta la fecha. Qué bien traído todo, ¿eh?

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18 Feb 2012

Perdidos y Eurovisión

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Y no, el post no va sobre fenómenos inexplicables.

Mucho se me ha acusado este fin de semana de centralista que se coge vacaciones sólo porque es fiesta en Madrid. ¡Falso! Vamos, que es falso que se me acusara de nada.

Sin embargo, como bloguero vuestro que soy os debo una explicación y os la voy a dar: el viernes no hubo post porque estaba recuperándome psicológicamente del final de temporada de Perdidos. Tras una profunda meditación he decidido no hibernar hasta el estreno de la sexta temporada lo que era mi intención inicial y lo más parecido a mi estilo de vida actual, por otra parte. En su lugar, venceré la impaciencia con textos sencillos como el Ulises de Joyce o los manuscritos del Mar Muerto. Cualquier cosita que me ayude a relajarme del esfuerzo intelectual de intentar adelantarme a estos guionistas del infierno. Por cierto, tengo un documento de YouTube en exclusiva (ejem) que demuestra cómo se crea un capítulo de Lost. Para lo que no sois de Opening:

Y no digo más, que se me escapan los spoilers. Si aún no os habéis enganchado a la serie, ¡rápido! Todavía estáis a tiempo de llegar con los demás al desenlace.

Y lo de Eurovisión. Miren, el año pasado driblamos un encuentro familiar para ver a Rodolfo Chikilicuatre liarla de buen rollo. Lo que vimos este año fue una ración de croquetas, una de empanadillas coreanas, lomo bajo de buey a la mostaza y una tarta de queso que se me saltaban las lágrimas.

Y eso.

Actualización: Por si alguien echa de menos que comente El internado, ahí va un análisis poco ortodoxo.

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