30 Feb 2012

Golpes de ¿suerte?

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Tengo un problema. Bueno, tengo varios, pero uno en lo que concierne exclusivamente a este post. Verán: por algún motivo que yo mismo no acabo de entender, decidí ver la nueva serie juvenil de Telecinco: Un golpe de suerte. Hasta tres capítulos me he visto como quien no quiere la cosa, que es, de hecho, exactamente lo que pasaba.

A pesar de los flojos resultados de audiencia hasta el momento, sé que acabará despegando: hay carne fresca y juvenil en cantidades ingentes, hay conflicto, hay sexo, hay tensión sexual no resuelta, hay buenos y malos… y también hay una fuerte carga erótica. Incluso los guionistas han tenido la inteligencia de poner a unos personajes adultos con más de dos dimensiones de los que poder tirar si hay que aumentar el target de la serie. Es más, estoy seguro de que el personaje de Aníbal Soto acabará siendo un espía, para poder estirar la serie hacia otros cauces. Si no, no encuentro explicación a por qué parece que va disfrazado todo el rato:

 Anibal Soto como Luis

El caso es que aquí Aníbal Soto me recuerda a alguien

Si tenemos claro de qué formato estamos hablando, no hay nada, o casi nada criticable. Los guiones son tópicos, pero correctos, al igual que los actores. La producción no es un desmadre, pero se ha hecho un fuerte despliegue de exteriores para poder poner un elevado número de jóvenes en traje de baño. Es curioso como todos los veranos las teles nos enganchan con gente en bikini y bañador. Sobre todo porque no hace falta recurrir al voyeurismo catódico para tales visiones en estas fechas.

 Un golpe de suerte

Una serie funciona cuando tiene buenos argumentos

Todo es tan estándar que ese es el único riesgo que le veo a la serie: que no da en las tripas. Ni para bien, ni para mal. No es una obra maestra, claro, pero tampoco tiene, de momento, ni polémica en los temas ni cosas tan cutres que puedan enganchar a los espectadores más trash. Y les recuerdo que soy espectador habitual de El juego de tu vida.

El problema al que me refería al principio es que, en último término, no soy público objetivo, así que comento “de oído”.  Nunca seguí The OC, apenas me asomé a un par de capítulos de Gossip Girl y sólo veía Al salir de clase cuando algún colega hacía figuración en la serie. Vamos, que me faltan los referentes.

Menos mal que estoy seguro de que la bondad y sapiencia de mis amables comentaristas suplirá mis carencias.

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29 Feb 2012

No critico a Telecinco, ¿qué pasa?

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Desde que descubrí que soy accionista de la cadena amiga me he convertido en parte interesada y, por tanto, deben ustedes desconfiar de todo lo que diga (o calle) al respecto. Excepto de los chistes sobre Piqueras, que ya sé que no es más amarillista que Antena 3, pero tiene un apellido que hace más risa que el de Matías Prats. Las oclusivas, amigos.

Con estos datos por delante, deben ustedes entender que me mueve una intención plenamente interesada a la hora de comentar los últimos estrenos de Telecinco en el mundo de los concursos-reality. Y quien dice estrenos, dice El topo y Guaypaut.

En el primer nanosegundo de El topo dije en voz alta: “yo este programa ya lo he visto”. No es que tuviera un déjà vu (¿o sí?) sino que la mera disposición del decorado en el estudio ya sonaba a Supervivientes, La vuelta al mundo en directo, Sálvame, y otros grandes éxitos de la televisión humorística. “Bueno”, pensé. “Seguro que así se han ahorrado en creativos y mis acciones valdrán más”. He caído en una terrible dinámica capitalista.

El problema es que habían ahorrado en más cosas. Como el primer plano del concurso necesitó de tres helicópteros, la primera prueba para los concursantes consistió en un ejercicio de épica y heroísmo sin paragón en los anales (con perdón) de la televisión: ¡subir un montón de escaleras! Creo que la próxima entrega de La jungla de cristal tiene un argumento parecido. No me entiendan mal: trepar miles de escalones es un duro ejercicio, pero no es épico. Poner una música a lo Piratas del Caribe para ilustrar algo que hacen miles de ciudadanos de alquiler barato en este país, pues, qué quieren que les diga.

La cosa empeora cuando los comentaristas en plató y el presentador ponderan el tremendo espíritu aventurero subyacente en la prueba. Y ya cuando sale Carlos Latre (¡!) comentando que El topo va a ser sin duda el reality más espectacular de todos los tiempos, pues…

El (d)efecto sobreépico es el mismo que sufre Guaypaut. Son las mismas pruebas que Humor amarillo o Grand Prix. ¡Las mismas! Sólo cambias a Takeshi Kitano o una vaquilla por Carmen Alcayde, pero por lo demás es el mismo formato. La diferencia fundamental es que, en lugar de hacer coñas con el Chino Cudeiro o emocionarse con el sampler de los efectos de sonido a lo dibujo animado, nos lo venden como una lucha mitológica con la que Hércules se hubiera hecho caquita.

¡Nos importa un bledo que el concursante quiera el dinero para salvar a su hamster con una operación a pulmón abierto! ¡Queremos trompazos! ¡Repeticiones a cámara lenta! ¡Cachondeo con los participantes! La chica que me roba las sábanas mientras duermo apunta a alguien como Miki Nadal como el presentador ideal del formato. Y, oye, tiene razón. Vasile, tienes los días contados como consejero delegado.

En la próxima junta de accionistas, además de mis propuestas para la directiva, tengo que comentar que con lo que se gastaron grabando en Argentina, se hacen el programa en algún lugar de Extremadura y en vez de un par de docenas de aspirantes, tienen un par de cientos. Y muchos más golpes.

Mis queridos empleados (léase “ejecutivos de Telecinco”), la épica está muy bien cuando quieres hacer Braveheart. Pero si lo que tienes entre manos es más bien La víbora negra o Águila Roja, cambia el chip, hombre.

Y aprovecho para felicitar a Jesús Vázquez, que, sorprendentemente, no ha tenido que presentar ninguno de los dos programas. A él o al departamento de contabilidad que no aprobó la partida presupuestaria.

Unos genios.

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26 Feb 2012

Descanso

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Se acerca el fin de semana y como ya me imagino que a estas horas la audiencia está por los suelos, aprovecho para poner un anuncio.

Sí, amigos: es el descanso. Y nunca mejor dicho.

 

El anuncio, como subrayan en TV Squad, no es una parodia de Saturday Night Live. Lo que más me gusta del spot, además del pijama tipo fiesta medieval de fantasía que podemos ver en la captura, es que el producto está disponible en tres colores: “desnudo”, “moka” y “ébano”.

De esto podemos sacar varias deducciones. La primera es que los responsables de marketing de la empresa no consideran que las mujeres no caucásicas puedan llegar a estar desnudas (o creen que la piel oscura la tienen pegada encima de la “normal”).

Por otra parte, o bien los mismos responsables de marketing o bien algunas mujeres consideran más preocupante que no combine en colores que el mero hecho de tener un tocón (valga la redundancia) entre las tetas.

Y por último, destacamos desde aquí que kush es como se conoce a una variante afgana del cannabis que empezó a comercializarse en Estados Unidos en la década de los 70.

Pero eso ya lo sabía el departamento de marketing. ¿Verdad?

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Feb 2012

La tele de mayores no es para niños

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Seguimos con la semana de las pataletas. No sé si es que la actualidad está por la labor de tocarme las narices o si debo ir comprándome una cachaba para cuando sea un viejo cascarrabias. Lo espero con impaciencia, no lo duden.

Les voy a explicar por qué no soy cronista deportivo: porque no me gusta. No sigo ninguna competición y me cuesta distinguir una canasta de Nadal de un podio de Gasol. Así que si me viene Lissavetzky y me pide un estudio sobre la situación actual del combinado nacional de petanca, declino amablemente la invitación y me voy a comer un helado. Lo del helado no tiene nada que ver, es que hace calor.

Se ve que no todo el mundo es tan humilde como yo, que soy un tío grande. Así que el Defensor del Menor de Madrid, que no es el guardaespaldas de Losantos, le ha encargado a la Asociación de Usuarios de la Comunicación que le cuenten cómo está el tema en las teles con lo suyo. Y ellos, pizpiretos y dicharacheros, le han colado un tocho titulado Qué menores ven nuestros menores en televisión. No sé si es un título brillante o… o no. Comprenderán que no me voy a meter en el jardín de hacer chistes sobre una gente que no sé quiénes son. El nombre de la asociación no da muchas pistas: mi gata también es usuaria de la comunicación. Sólo que en lugar de ondas herztianas usa las garras y los colmillos con una locuacidad que para sí quisiera Gaspar Llamazares.

De la nota de la agencia Efe publicada por El Mundo, destaco un par de fragmentos. Dice que una de las conclusiones del estudio es la banalización del consumo de dorgas, sobre todo alcohol, “que se convierten en un rasgo imprescindible y rutinario de las relaciones entre iguales, sin que suelan aparecer referencias a las consecuencias que pueden provocar estas prácticas”.

Se refieren a Física o Química y HKM, por citar un par. No se refiere a Informe Semanal o el Telediario, no. ¡Habla de ficción! Les preocupa que las series reflejen la realidad social. Porque a mí esto que dicen me recuerda mucho a cuando la chica que me quita la sábana por las noches me habla de sus alumnos del instituto. Ya no voy a decir nada sobre la gran influencia social que puede ejercer una serie con el arrollador éxito de HKM.

La prueba definitiva de que la  Asociación de Usuarios de la Comunicación todavía creen que podrán coger la TDT con el Telepick (al final no he podido resistirme) es que caen en el habitual argumento de la imagen deformada de la infancia que ofrecen los niños de Los Simpson, Padre de Familia y Padre made in USA. Se dejan South Park, claro. Y Carrie, que también da una versión poco realista de la juventud. Ah, no, pero Carrie es cine. Que si no…

Desde aquí les señalo otras deformaciones que pueden ser malas para los niños y que pueden verse en los programas infantiles que ven ellos:

  • Ana Obregón y Belén Esteban no son ejemplos a imitar.
  • Si llaman a un call tv, es posible que en realidad no ganen dinero.
  • En la vida hay que trabajar. Los habituales espectadores de tres años de Gran Hermano podrían no entenderlo así.
  • Si alguien les está regalando con una buena sesión de sexo oral y aparece su pareja, ésta no se unirá a la fiesta.
  • La gente envejece. Jordi Hurtado puede confundir el cerebrín de los más pequeñuelos.

Como caiga en manos de estos señores una cinta de hentai, se quedan en el sitio.

Sí: no se van a mover de él.

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25 Feb 2012

Visión de futuro

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Imagínense que yo ahora vengo y les digo que soy la leche porque me he comprado un traje espectacular para el otoño-invierno… de 2010. Que, bueno, en realidad todavía no lo han hecho. Y lo cierto es que la tela es buena, pero a lo mejor no es el material que va a estar de moda. Lo mismo que el corte. Y a lo mejor el patrón no tiene nada que ver con lo que se va a llevar. Vale, lo cierto es que adquirí un traje muy bueno en Zara (no es publicidad, es sólo una llamada al cohecho) y ahora me obligan a comprar todo lo que vendan en sus tiendas. Incluido Lefties.

Del párrafo anterior habrán deducido ustedes dos cosas: la primera es que hoy he pasado demasiado tiempo en las rebajas. La segunda es que soy un poquito imbécil. Les confirmo que aciertan en, al menos, el 50%.

Ahora les digo que Cuatro anuncia a bombo y platillo que en otoño estrenará Flash-forward. Es una serie que nos venden como la sucesora de Perdidos. Nos la venden así los de la ABC, la cadena americana que también la estrenará allá por septiembre u octubre. Sólo ellos. Porque no la ha visto nadie más. Entre otras cosas porque todavía no se ha grabado.

Sí hay un piloto, claro, y parece que tiene muy buena pinta. Yo espero que sea tan buena como promete. A los mandos está David S. Goyer, el guionista de las nuevas de Batman, Blade, la peli de Nick Furia cuando en lugar de Samuel L. Jackson lo interpretaba ¡David Hasselhof! y… bueno y Kickboxer 2 porque todos hemos sido jóvenes y había que comer. Con perdón. También tenemos por ahí a Joseph Fiennes dando lacara y a otro productor llamado Bannon Braga. No sé quién es, pero me hace gracia el nombre.

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Buenas perspectivas, sin embargo, no son garantías. Y me sigue pareciendo ridículo comprar las series americanas tan pronto. Por eso mismo, este año, varios ejecutivos se han puesto a mirar con cara de idiotas las cajas con las betacam de La hora 11 o la Life on Mars americanas, dos productos que no sobrevivieron a la primera temporada. Porque tenían buena pinta pero o no al público no les interesó o el desarrollo no fue todo lo bueno que se esperaba. Por Seinfeld, si hasta he visto por ahí que en algún canal van a poner The ex-list.

Retomo mi clásica perorata sobre jugar menos a la ruleta con la ficción americana y apostar más por la española. Pero lo hago por pura demagogia: de sobra sé que Cuatro tiene un acuerdo firmado con ABC-Disney y que seguro que se tienen que traer hasta los vídeos de la comunión de los sobrinos del señor Iger, a la sazón presidente de la corporación multimedia.

Lo peor es que en Cuatro tienen una serie sobre gente que se asoma al futuro de la que no saben nada más y cuya promoción dice: “Una catástrofe que no te puedes perder”.

Para que luego digan que yo soy el agorero.

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23 Feb 2012

Una noticia que les importará un bledo

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Este martes murió en Los Ángeles Ed McMahon. No se culpen si no saben quién era. Según G. K. Chesterton: “el periodismo consiste esencialmente en decir ‘Lord Jones ha muerto’ a gente que ni siquiera sabía que Lord Jones estaba vivo”. El caso es que ustedes no lo han notado aún, pero el mundo es un poco menos divertido hoy.

De sus 86 años de vida, McMahon dedicó tres décadas a ser el sidekick de Johnny Carson, el hombre que inspiró a Andreu Buenafuente para convertirse en Buenafuente. Para que me entiendan, Ed era a Johnny como Berto es a Andreu. Salvando las distancias. El tipo que arrancaba The tonight show desde un micrófono ante el que aullaba con su voz de barítono un “aquíiiiiiiii está Johnny”. También le acompañaba en sketches y delirantes conversaciones mediadas por la clásica e inevitable taza sobre la mesa. Y reía sus bromas hasta el punto de que más de uno le llamaba la risa de lata humana.

Tal vez no lo crean, pero lo han leído bien: ¡treinta años! McMahon también ejerció como presentador durante doce años en Star Search, uno de los pocos talent shows que (creo) todavía no han aterrizado aquí. Pero lo que quiero destacar es que estuvo más de un tercio de siglo como más que digno “número dos” del genial Carson. No he calculado mal, es que ya habían compartido programa cinco años antes de llegar a The tonight show. Y no pasó nada. Nada.

Es una de las muchas rarezas de la televisión americana: los programas que funcionan, duran. Qué locurón, ¿no? O tienen un público más maduro o más fiel o con más posibilidades de renovación que permite mantener los índices a buen nivel. O sus ejecutivos son más listos. ¿Se lo pueden creer? O sus estrellas son capaces de batirse el cobre y seguir creyendo en sus proyectos durante años. Quédense con la explicación que les disguste menos.

Si tenemos en cuenta todos los programas “parecidos” que ha hecho Andreu Buenafuente en España, lleva menos de una docenita de años. Y hay quien cuestiona la validez de un formato que por otras latitudes lleva reuniendo millones frente al televisor durante más de cinco décadas. Y no como fenómeno aislado. En la parrilla americana conviven David Letterman, Jay Leno (el sustituto de Carson desde 2002), Conan O’Brian (el sustituto de Leno), Jimmy Fallon, Jimmy Kimmel… y como unos señores, oigan.

A Berto le llevan diciendo que cuándo va a echar a volar del nido desde el día siguiente a que empezaran a reconocerle por la calle. La lógica es que si algo funciona, lo mejor es desmontarlo para que cada pieza siga haciendo lo mismo por su cuenta. Esperemos que los ejecutivos televisivos nunca se hagan cargo del Consejo de Seguridad Nuclear. Claro, que ¿por qué iban a hacerlo?

Pero Berto tiene de listo más que las gafas y no renunció a su aventura en solitario, pero quiso seguir formando parte de ese engranaje que ha logrado acoplarse perfectamente como ninguna otra versión anterior del mecanismo. Qué asco de frase, ¿no? Parezco el niño ese que sale en 20P.

Y sé de buena tinta que cada vez que alguien le vuelve con la matraca de cuándo deja el programa, se acuerda de Ed McMahon.

Será macabro…

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22 Feb 2012

Barra libre de insultos

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Después de lo que voy a decir a continuación, entenderé, y tendré bien merecido, que me dediquen los más imaginativos y ofensivos epítetos. Me lo habré ganado. Prometo no borrar ninguno de los comentarios (salvo que se dirijan a terceras personas o pongan en riesgo de demanda a este periódico). Ahora que estamos listos: llevo desde el 2 de junio esperando que alguien empiece a hacer chistes relacionando el vuelo de Airfrance con Perdidos.

Todos hemos hecho comentarios en petit comité, pero me refiero a algo más organizado.  Suponía que, como decía Alan Alda en Delitos y faltas (parafraseando a Carol Burnett): “comedia es tragedia más tiempo”. Sí, los cómicos también merecen que se les cite en tono pedante. Lo que en España siempre hemos sido más laxos a la hora de medir esos tiempos y ya estamos tardando.

La noticia es que los primeros en generar humor con esta base han sido unos informativos. Los de la cadena boliviana P.A.T. (¿”Pa abérsela tragao”?), que recogieron un par de fotos de Perdidos que andaban circulando por Internet y se comieron con papas que eran del Airbus siniestrado. Para que me entiendan, es como si Lorenzo Milá abre el Telediario contando que Nokia le regalará un móvil si le cuenta a diez personas que Nokia está regalando móviles. O que La oreja de Van Gogh financia a ETA.

El vídeo demuestra un par de cosas: la primera es que la clave de una buena mentira son los detalles. Si la cadena de correos te dice el nombre del señor que tomó las fotografías y el modelo de cámara usado, te lo crees. ¿Quién se va a inventar la localidad brasileña en la que se encontró la tarjeta de memoria con las instantáneas? Eso tiene que ser verdad. ¿Qué más da que el avión se perdiera en medio del océano? Es lo mismo que si te dicen que hay, no ya armas de destrucción masiva, sino que te indican de qué tipo son y te enseñan fotos de los supuestos laboratorios móviles y… na, en realidad esa no nos la tragamos ni así.

Lo que nos lleva a la segunda conclusión: los informadores se han vuelto vagos. Llega un mail con una información y se da por buena porque ya se sabe que si está en Internet… Algo parecido ocurre (o no) con la información que nos llega estos días de Irán. Nos creemos todo lo que escupen los blogs, el twitter o hasta el Facebook; cualquier cosa que no provenga del mentiroso Ahmadineyad. Pues vale.

Ahora imagínense que, por lo que sea, hay un bloqueo informativo en nuestro país y en el extranjero se informan de España por los mismos medios. La primera visión que tendrían es que estamos todos de resaca o con mal de amores y que la mitad de la población sería Carrie en Sexo en Nueva York, según un fiable test de personalidad.

Al profundizar, encontrarían información útil, eso es cierto. Pero les llevaría un rato y tendrían que hacer algo tan tedioso y poco edificante como es contrastar.

Podría ser peor. Imagínense que la única fuente de información sobre nuestro país fuera el telediario de Piqueras. O la COPE. O… (inserten aquí su medio favorito. En el fondo, es lo mismo).

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19 Feb 2012

Las muñecas se hinchan

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A este paso acabaré titulando como “Sexo” un post sobre Aquí hay trabajo. Soy lo peor, lo sé.

En realidad debería haber dicho algo así como “Las muñecas  se crecen” o algo parecido. ¿Recuerdan el comentario que hice cuando empezó Dollhouse? Pues lo mantengo y además lo cambio. Sí, estoy pensando meterme en política (si no lo recuerdan, disimulen siguiendo el enlace sin ningún rubor, que para eso está).

La línea general del post de marzo la mantengo: la base fundamental de las series está en que el espectador se interese por los personajes y es muy difícil lograrlo cuando el protagonista cambia de personalidad cada semana. Y los secundarios tampoco sabes muy bien por dónde cogerlos, hasta el punto de que es difícil no acabar por tenerles manía en base a distintos motivos. Cielo santo, sigue pareciendo que hablo de política, ¿verdad?

Sin embargo, el concepto de la Casa de muñecas de alquiler es muy poderoso. Parece que los últimos compases de la temporada los responsables de la serie se han dado cuenta y han empezado a exprimirlo de verdad. No se trata sólo de jugar a poner la esencia de los protagonistas de distintas producciones de acción en el cuerp(az)o de Eliza Dushku. También podemos meterle a Jessyca Fletcher. O a la buenaza de un drama social. Lo que queramos. Y mientras se puede seguir la trama de ciencia ficción en horizontal, dándole definición a los personajes que la sustentan.

En los últimos capítulos, Joss Whedon y su equipo han sabido combinar conceptos filosóficos tan complejos como la indisociabilidad del cuerpo y el alma en la determinación del yo con un fumeta paranoide que explica su huerto de marihuana con un combo de todas las excusas conocidas por el hombre. Acción, concepto y diversión. ¡Toma ya! Además se han marcado unos cuantos giros de guión bastante llamativos y ¡coherentes! Sólo eso ya se merece un par de puntos de share extra.

Sigue sin ser una serie imprescindible y no es ni para los paladares más ramplones ni para los más selectos. Pero los tres últimos capítulos de la temporada me han dejado con ganas de seguir adelante con la serie.

La suerte es que parece que a los programadores de la Fox también.

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18 Feb 2012

La enfermera de House

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La gente normal sabe que en cine y ficción televisiva, por lo general, se contemplan dos géneros: drama y comedia. El género idiota suele aparecer disfrazado como uno de los anteriores. La gente más culta (también conocida como “putos enfermos”) ha aprendido a usar el término dramedia para referirse a esos productos híbridos nacidos bajo el noble lema: “¿cómo carajo vamos a rellenar hora y media con una sitcom?”.

Como en Estados Unidos son así, ellos  no crean formatos por motivos tan genuinos, sino que lo hacen por cuestiones baladíes como “decisión artística” o “innovación”. Incluso los hay tan osados que pretenden seguir los gustos y necesidades de los espectadores. Vendidos.

Así nació Mujeres desesperadas y así le sigue la estela Nurse Jackie, uno de los estrenos de Showtime para este verano. Apabullante, oiga: con un capítulo emitido ya consiguió renovar para una segunda temporada. Ni que la tele de pago americana fuera TVE.

La Jackie del título es una enfermera que resulta de cruzar a House con Don Draper, el de Mad men. Esto es una boutade, porque no he visto tantos capítulos de Mad men como para afirmar eso, pero síganme el rollo, que les sale económico. La serie va de lo que le pasa a la protagonista en el hospital en el que trabaja y… hasta aquí puedo leer para no chafarles un simpático giro argumental.

Sí, llevamos dos capítulos y ya hay giros. ¿Cómo se quedan? Aunque los  productores tiendan a no creerlo, una serie se construye con guiones y en eso Nurse Jackie no va a poner nada de pladur. La comedia de este formato pertenece a ese complejo subgénero en el que el humor no procede de ametrallar al espectador con chistes, sino en meterle de lleno en situaciones tan absurdas que resultan tan verosímiles como divertidas. Luego te das cuenta de que el fondo no es nada gracioso y te quedas virojo. Y viceversa.

Y si el guión hace los muros de carga, los cimientos son los personajes, porque son los que soportan todo. En este caso, al menos de momento, la  fundamental es la Jackie titular. Drogadicta, alienada, hastiada, pero a la vez con unas ganas de vivir que para sí las quisiera Marujita Díaz y con un regusto a idealista naïf que convierte esta frase en algo más pedante de lo que personalmente puedo soportar.

Y si ya hemos hablado de ladrillos y cimentaciones, los actores son… er… son… miren, me estalló la burbuja inmobiliaria ya, ¿vale? Los actores de Nurse Jackie están bien menos la protagonista, Edie Falco. La recordarán como Carmela Soprano y la novia demócrata de Jack Donaghy en 30 Rock. Creíamos que era buena y cómo nos equivocamos. Es buenísima. Tremenda  Huele a Emmy (con perdón). Un leve movimiento de cejas suyo dice mucho más que media hora de Punset doblándose a sí mismo del inglés. Y mira que Punset dice cosas.

Antes he comparado Nurse Jackie con Mujeres desesperadas. Mentí. ¿Qué le vamos a hacer? A veces miento al principio para que se tengan que leer el post entero. ¿O por qué creen que pongo esos títulos que suelo escribir? El tono, en realidad,  me recuerda mucho más a su compañera de cadena Dexter. Tiene ese deje de humor negro, esa sonrisa cómplice y esa capacidad de identificación con el personaje aún sabiendo que no todo lo que hace está bien. Aunque sean cosas que deban hacerse.

Nurse Jackie, Buddy Christ

Guiño sólo para los más observadores

Na, es mentira. Pero hubiera estado bien, ¿no?

Ahora estoy deseando que la estrenen en abierto en España para que alguien se escandalice. Quién sea. Para que vean lo reales que son las situaciones tan absurdas como risibles con un trágico trasfondo.

¡Sé el primero en comentar!

17 Feb 2012

Apoyo al sol para que salga cada día

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¿Por qué? Hombre, porque es importante que el sol salga cada día para poder ver las cosas, para que las plantas fotosinteticen, que sea posible la vida en la Tierra, que los paneles solares nos den agua calentita y que se vayan acabando los programas de llama y gana con los que nos regalan tantas y tantas cadenas (algunas hasta bien entrada la mañana).

¿Qué es una estupidez? Probablemente, pero esos programas les salen rentables a las teles que… ah, lo de apoyar al sol, dicen.

Hum… puede ser.

Sí, es bastante probable que sea una tontería.

Qué cosas se me ocurren.

Porque, a quién más se le podría ocurrir una tontería así. En el fondo, apoyar algo que ocurre inevitablemente es casi tan tonto como manifestarse en contra de… no sé, de una catástrofe natural (sosiéguense los béticos, que no me refiero a Lopera).

Vale, me han convencido. Retiro mi apoyo explícito a nuestra estrella. Aunque lo mantengo implícito, claro, no vayamos a caer en extremismos opuestos. Bien, y ahora que me han hecho ver lo ridículo de mi gesto…

Convocatoria Academia TV

¿De verdad no había un verbo mejor, amigos? ¿O es que os hace gracia cómo suena “apoyar”?

… ¿se lo comentan a los reconocidos periodistas, presentadores y profesionales?

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