Para que no se note que no está Javier
“Se dedicó con gran entusiasmo a cultivar el noble género del panfleto. Sin parar. A diario. Año tras año.” -Javier Ortiz, periodista. De su obituario autógrafo-
Fiel a su estilo, Javier dejó escrito un obituario burlón para su propia muerte, para ahorrarse la típica necrológica “burocrática y de circunstancias”, llena de lugares comunes: la que escribiríamos quienes apenas le conocimos personalmente, por mucho que quisiéramos honrarle en su despedida.
Y en efecto, si intento escribir una columna de homenaje, donde expresar todo lo que admiré en él –su independencia, su constancia, su inteligencia, su curiosidad y su desconfianza-, en cada línea oigo su risa. Sé que él sería capaz de escribir, sólo un día después de su entierro, una columna contra sí mismo, en la que desmarcarse del dolor por la pérdida, de la tristeza general y del recuerdo emotivo, para poner el dedo en la llaga, incluso en la propia.
Se va y nos deja mucho trabajo pendiente, pues pocos periodistas ha habido con esa capacidad de trabajo, preocupado siempre por dejar lista la columna de mañana, incluso cuando en los últimos días estaba ya hospitalizado.
Javier contaba que alguna vez hizo de negro para otros. Pienso que el mejor homenaje que podemos hacerle es convertirnos en sus negros, escribir por él, para que no se note que no está, para que no vivan tranquilos los muchos corruptos y necios a quienes señaló, y para que no se alivien las llagas sobre las que siempre puso su dedo afilado.













Comentario por Javier D.
29 Abril 2009 @ 7:55
Javier Ortiz fue la razón por la que comencé a leer Público, para disfrutar del café de la mañana con su columna. Es algo que he hecho en los últimos, qué se yo, cinco o seis años mínimo. Lo descubrí por casualidad y ya nunca dejé de disfrutar de su mordacidad y su sentido común, tan escaso éste entre el común de los mortales.
Por eso, Isaac, a partir de hoy, Publico tiene una columna en blanco.
Comentario por Julio Z
29 Abril 2009 @ 8:26
Javier Ortiz, es, sin duda, de lo mejor que he conocido en el noble arte de dar sentido a las palabras.
Comentario por teophrastus
29 Abril 2009 @ 8:28
Muchas gracias, Isaac, de la misma manera que se las debemos a Javier.
Debo decir que empecé a leerte por consejo directo de Javier a una amiga, y no me defraudaste…ni creo que le defraudes a él en el futuro.
Qué tristeza empezar el día sin su columna, y qué alegría saber que aún podemos buscar algo en el plúmbeo panorama de la prensa actual.
Un abrazo para ti, y gracias por este homenaje que le dedicas.
Mil abrazos para Javier y los que le quieren. Será muy difícil que le olvidemos.
Comentario por bemsalgado
29 Abril 2009 @ 10:06
Me ocurre lo mismo que tan bien expresa Javier D.
Anteriormente, cuando escribía en Mundo, sólo lo compraba los días en los que aparecía su columna.
Para mí es una gran pérdida.
Y, a mayores, con él perderé a muchos comentaristas habituales de su columna y de su web personal, cuyas opiniones merecían mi más alta consideración. Por citar dos, por si la casualidad, ¿dónde podré seguir leyendo a EGO, o a Antonio Gil?.
Yo pediría también, si fuera posible, que no se cerrase su pagina web.
Comentario por rafa
29 Abril 2009 @ 12:09
A Público llegué por Escolar e Íñigo, me generó confianza que Ortiz se sumara al proyecto y le seguí en Público y he conocido gente que se ha convertido en habituales como Isaac Rosa, Antonio Orejudo o Rafael Reig. Me conforta el leer esta columna de Isaac hoy, como las que leí ayer de Escolar y de Íñigo. Me gusta mucho el final de la columna, ya que la única forma de vida eterna que conozco es la de permanecer en la memoria de las personas. Muchas gracias, Isaac.
Comentario por yo
29 Abril 2009 @ 13:03
No dejes de escribir nunca Isaac. Porque no sólo te leeremos a tí. A través de tus líneas también leeremos a Javier
Comentario por Pep
29 Abril 2009 @ 13:16
A pesar de saber que lo tenía muy mal, me he llevado un mazazo. Conocí a Javier hace más de treinta años. Ultimamente nos vimos en una visita a Valencia con motivo de una conferencia que dió en Rector Pesset. Y como siempre nos reímos un buen rato con su fina (a veces de forma consciente, no tan fina) ironía y nos dijimos hasta la vista.Ya no nos veremos más y eso no tiene solución pero has dejado mucho poso para que en muchas ocasiones o como diria el -en no pocas ocasiones- le recordemos en las tertulias, las manifestaciones, los cafés, las asambleas o las audiciones de buen rock and roll.
Adeu Javier, me alegro de haberte conocido.
Bon vent i barca nova
Comentario por Yahvé
29 Abril 2009 @ 14:14
Gracias tío. un buen homenaje al compa desaparecido.
Comentario por Aristophanes
29 Abril 2009 @ 16:07
Pues a mí el obituario de Javier Ortiz me ha recordado, aunque sea remotamente, la autobiografía que el dibujante Álvarez Rabo repite en casi todas sus obras. En ese que dice haber nacido en Monforte de Lemos pero haber sido ”inmigrado” a Euskadi en su tierna infancia, haber estudiado en un colegio del Opus donde fue sometido a tocamientos, y haber luchado (poco) por la libertad de todos, ya que muy rápido perdió la suya propia…[y todo lo demás también (A. Calamaro)]
De cualquier modo, un fenómeno era Javier. Isaac, tío, ponte las pilas porque ahora sólo nos queda leerte a ti.
Comentario por carmen
29 Abril 2009 @ 16:09
Me gusta mucho tu articulo. Efectivamente yo también entré en Público por Javier. ayer leyendo su diario me di cuenta de toda la fortaleza de animo que tenía porque es muy díficil tener, en una enferdad de higado, animos para encontrar algo en la vida que te ilusione y él escribía diariamente una columna.
Comentario por Izarrazi
29 Abril 2009 @ 16:11
Yo embién empecé e leerm Público por Javier. Me salen las lágrimas escribiendo estas palabras. Desde que le descubrí, cuando escribía en El Mundo no pude ni quise dejar de leerle. Ya nada será lo mismo sin Javier. Ya te echo de menos.
Comentario por eneko
29 Abril 2009 @ 16:36
ojalá todo el mundo consiguiera ser tan fiel a uno mismo como lo fue Javier Ortiz.
agur, jauna!
Comentario por hastiado
29 Abril 2009 @ 17:33
En tu obiutario dices que eras pequeño, pero realmente eras grande. Calvo no se puede remediar, lo eras. De todas formas se nos va un Javier Ortiz, pero se nos queda aquel que recuerdo que protestaba porque Pedro J. te mantenia en el mundo. (Ese gran directorzuelo de un residuo de revista), estos otros que aullan por la cope, otros que gastan tinta en otros medios. En fin, ojala hubiera mas Javieres y menos Federicos, Cesares, Stilings, cadenas como Veo, Intereconomia,(que a pesar de todo, son necesarias en pequeñas dosis, aunque sea para comparar) y un largo etc (por supuesto todo ello dicho con el mayor de mis respetos). Que triste y vacio se me hacer leer la prensa. Yo por ti leia el mundo y conoci el periodico Publico. Como puedes suponer, he hechado de menos un recuerdo tuyo en los periodicos del grupo Vocento de Donosti, pero ya sabes que tu siempre fuistes un caballero, y ellos no te tenian gran aprecio. En fin, lo dicho se nos va un grande, Calvorota pero grande en todos los sentidos, menos en la estatura. Un Donostiarra al que le has enseñado muchas cosas.
Comentario por hastiado
29 Abril 2009 @ 18:30
En poco tiempo dos grandes donostiarras, referentes de muchos de nosotros, se nos van. Esto es de Mikel Laboa, traducido al Castellano. No se si Mikel te habria dedicado esto, o alguna otra composicion suya genial pero a mi me parece adecuada para ti.
El cautivo; ¿quién lo liberará?
Oir a los que están en la cueva,
Oir tus llantos
Los cautivos te liberaran
Todos o nadie, todo o nada
solo no se puede
fusiles o la cadena
todos o nadie, todo o nada.
Los hambrientos;¿quién los saciará?
A quien quiera el pan,
los que están hambrientos, daran el pan
les enseñaran el camino
Todos o nadie, todo o nada
solo no se puede
fusiles o la cadena
Todos o nadie, todo o nada
El perdedor;¿quién se vengará?
Juntandose con los heridos
Nosotros los heridos, los perdedores
te vengaremos
Todos o nadie, todo o nada
solo no se puede
fusiles o la cadena
todos o nadie, todo o nada
El hombre perdido;¿quién lo ayudará?
Los que no sufren la miseria
Hoy no, para que mañana sea el día
que nos juntaremos con los perdidos
Comentario por david García
29 Abril 2009 @ 20:37
http://residenciaenlared.blogspot.com/
Comentario por Joana
29 Abril 2009 @ 21:40
Una cuestión de ADN
Este es el poema que me dedicó Javier cuando nací.
Han pasado 32 años desde entonces y a pesar de que últimamente no teníamos relación, hay sentimientos que ni la distancia los cura….
Para Joana
Tenue roza va leve la serpiente
gualda venal silente por tus venas
rayas breves apuntes nada apenas
dígome en fin qué suave va la muerte
hacia el final viral fatal qué pena
He de decir qué mala fue la suerte
de aquel parto de abril a manos llenas.
Ay cuánto amor para llorarme el verte.
Cuánto ay porque hay que me desvela.
Te quiero.
Comentario por juan
29 Abril 2009 @ 21:55
Me sumo al comentario de Izarrazi. Yo también he llorado y no soy de lágrima fácil. Javier consiguio algo realmente difícil como es ser querido de verdad por gente que sólo le conocía a través de sus escritos. Yo tampoco me he perdido una sola columna suya desde hace unos cinco años. Un abrazo a toda su familia. Le vamos a echar mucho de menos.
Comentario por Miguelo Arencibia
30 Abril 2009 @ 1:28
http://tartardesalmon.blogspot.com/2009/04/javier-ortiz.html
Comentario por Mendeleev
30 Abril 2009 @ 2:54
Que le den por el culo!!