La mesa del diálogo social tendrá brasero

29 Oct 2010
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“Durante años el diálogo social español fue una referencia en Europa; queremos ser un referente también en reconstruir rápido las relaciones sociales.” -Valeriano Gómez, Ministro de Trabajo-

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Mientras la mayoría disfrutamos del puente, el nuevo ministro de Trabajo dedicará el largo fin de semana al bricolaje: tiene que dejar como nueva la mesa del diálogo social, que tras varios puñetazos en la mesa y un hachazo por decreto quedó hecha unos zorros. Debe dejarla como nueva para la semana que viene, pues ya ha citado a sindicatos y empresarios.

Ya que la repara, igual le pone hasta brasero, para que los sindicatos se den cuenta del frío que hace en la calle para andarse con manifestaciones. Aunque lo que necesitan es calor del otro, calor humano, un poco de cariño del gobierno, y para eso está Gómez.

Habrá que ver con qué cuerpo llegan los sindicatos a la mesa, de la que se levantaron hace unos meses tras años atornillados a la silla del diálogo social. Y claro, tanto sedentarismo sindical hace que eches barriga, te quedas fofo y te fallan las fuerzas cuando toca echar un pulso sobre la mesa. Y lo mismo cuando sales a la calle, como le ha pasado a los sindicatos: echaron un par de carreritas, una huelga y dos manifestaciones, y todavía les duran las agujetas.

En Francia, por ejemplo, también hay llamadas para volver al diálogo social. Y los sindicatos franceses llegarán a la mesa cansados, sí, pero una cosa es venir reventado y sudoroso tras varios meses exhibiendo músculo, y otra entrar pidiendo la silla porque no puedes con tu alma tras sólo una huelga.

Encima, a poco que recuperen el aliento, se van a encontrar con una agenda cerrada que cansa sólo de leerla. Según el ministro, el diálogo se centrará en cuatro ejes: políticas activas, reforma de la negociación colectiva, pensiones y desarrollo de la reforma laboral. Es decir, cuatro puntos donde los sindicatos llevan las de perder, visto el resultado del anterior diálogo social.

Otra cosa sería si a la mesa se sentaran también otros que el 29S demostraron estar en mejor forma física que las dos grandes centrales: organizaciones sociales, plataformas de vecinos y sindicatos minoritarios, sin los cuales la huelga habría sido mucho menor. Y éstos no necesitan brasero, vienen ya calentitos de la calle.