Publicidad

Traducción inversa

Joan Garí

Despedida y cierre

25 feb 2012
Compartir: facebook twitter meneame delicious
Etiquetas:

Amigos, se acabó. Escribí hace unas semanas un artículo por si no podía despedirme, pero el jefe de opinión -ese gran profesional que es Marco Schwartz- me aconsejó no publicarlo. Lo hago ahora. Entonces no sabíamos si el final estaba próximo o no. El final ha llegado. Sobra decir que os agradezco la atención prestada, que supongo ha sido superior a mis méritos. Echaremos de menos a este jodido diario. Y aquí, sin más preámbulos, está el artículo:

Balance provisional

  Los he contado. Desde 2008 he publicado, sin contar este, exactamente 333 artículos bajo el epígrafe de “Traducción inversa”, a los que habría que añadir otras piezas (perfiles, reportajes, crónicas) que iba proporcionando a la caldera según me las iban demandando los fogoneros. He escrito todo lo que me han pedido, y con la regularidad que me han pedido (cada día o –como ahora- cada semana), y no puedo sino estar agradecido por el privilegio de haber participado en este fantástico proyecto que es el diario Público. Que nadie se haga ilusiones, sin embargo. Es obvio que esto no es ninguna despedida: voy a seguir dando guerra hasta el último momento y, cuando el agua llegue –si llega- por la rodilla, entonaré Take this waltz de Leonard Cohen con mi más voluntariosa afinación.

Soy consciente de que, igual que mis artículos podían parecer necesarios, interesantes o quizá indispensables, en cualquier momento se hubieran podido convertir en prescindibles. La novedad, lógicamente, es que la situación actual, tan zozobrosa y escurridiza, dibuja una realidad ineludible: la de que en cualquier momento un artículo se convierta en el último. Y por eso quiero asegurar mi epitafio dentro de su correspondiente botella, si no les importa, aunque sólo sea por si acaso.

Otro día deberíamos reflexionar sobre cómo es posible que un proyecto como el de Público no encuentre acomodo en una sociedad como ésta, donde los progresistas son mayoría. Algo falla y no es sólo la crisis. Y si al final nos salvamos… tiren esta pieza a la basura. Así sea.

 

 

Ya llega Grecia

22 feb 2012

Las imágenes de esos indefensos antidisturbios siendo asaltados impunemente por una salvaje horda de estudiantes de instituto en Valencia nos van acercando al Partenón. Nada más puro y armónico que ver a un gorila de dos metros, lector de Platón en sus ratos libres, ante la dentadura perfecta de un jovenzuelo de catorce años que protesta sin miedo porque le han robado el futuro. El gorila, claro, está –platónicamente- acojonado. Y no tiene más remedio que llevarse al muchacho a comisaría después de tocarle el hocico si hace falta.

Son varios los observadores que se han referido al País Valencià como la Grecia de España. Al fin y al cabo, la Generalitat está en bancarrota y, sin la ayuda del Estado, ya sería pasto de los tiburones. La analogía, sin embargo, se perfecciona ahora con esa imagen de los armarios policiales repartiendo estopa entre los adolescentes. “Sí que sou valents, que pegueu als xiquets” les cantaban (“Sí que sois valientes, pegando a los niños”), y las fotografías de la gesta daban la vuelta al mundo y se plantaban en todos los medios, comenzando por The New York Times. Pero la prensa conservadora y patriótica (valga la redundancia), siempre tan escrupulosamente deontológica, prefería difundir el bulo de que los profesores prometían aprobado general a los alumnos que participaran en las protestas (sic). Eso decía ABC, porque ya se sabe que no hay que dejar que una triste verdad te arruine un hermoso y hediondo titular.

Ya llega Grecia, y aún no entendemos muy bien a Platón. Quizá necesitamos más porrazos.

Tàpies

15 feb 2012
Compartir: facebook twitter meneame delicious
Etiquetas: ,

Sobre el arte contemporáneo a veces se vierte, brutalmente, un juicio lapidario: “Eso lo hace mejor mi hijo de tres años”, masculla un castizo con el palillo entre los dientes. “Eso” es un cuadro no figurativo, con signos raros, con manchas, quizá con objetos adheridos. Esta aserción, paradójicamente, es verdadera en dos sentidos muy diferentes. Por un lado, es obvio que muchos artistas actuales se aprovechan del esnobismo o de la ignorancia de críticos y espectadores para hacer pasar por arte monigotes y bagatelas. En ese campo, un chaval de tres años mejoraría sin duda el producto. Por otro lado, hay indagaciones estéticas que van más allá de lo que la inteligencia y la sensibilidad habituales son capaces de proveer. Descienden a un abismo tocadas por una ancestralidad que sólo un muchacho inocente entendería.

Creo que Antoni Tàpies fue un pintor perteneciente a esta segunda corriente. Sus telas más decisivas son simples esgrafiados en un muro infinito, y es a través del desconchado y la ruina por donde accedemos a un nivel moral que sólo podría emular un niño. Con Tàpies se va el último de una estirpe de pintores que serían incomprensibles sin la ciudad de Barcelona. Picasso, Miró y él mismo son universales en tanto que se formaron en la atmósfera de una ciudad irrepetible. Y todo lo que han pintado ha sido, en el fondo, una larga reiteración de cierto espíritu que, a falta de mejor rótulo, llamamos vanguardia.

Ahora que Tàpies se ha muerto, muchos le lloran. También, sin saberlo, los niños de tres años –especialmente ellos.

Empezamos bien

08 feb 2012
Compartir: facebook twitter meneame delicious
Etiquetas: , ,

Del congreso del PSOE se pueden sacar diversas enseñanzas. Parece que no es aún tiempo de que una mujer –y una mujer ¡catalana!- rija los destinos del partido que se enorgullece de ser el que “más se parece a España”. Pues en España hay mujeres, hay jóvenes y –lo siento mucho- hay catalanes. Lo que se ofició el otro día en Sevilla se asemeja al eterno retorno y eso, traducido, significa que vienen años muy duros. Rubalcaba fue enviado al combate en un último servicio, ante unas elecciones que estaban perdidas de antemano. Luchar por la secretaría general y conquistarla en Sevilla era más de lo que  se le pedía y muchísimo más de lo que se necesitaba. Aún siendo un tipo magnífico, con la cabeza tan bien amueblada, es obvio que Alfredo no es el líder de futuro que necesita la socialdemocracia española. Chacón, al menos –por género y por edad-, podría haber instaurado, aunque fuera brevemente, la ilusión de la novedad. No se ha querido así y lo que ahora toca es poner rumbo al desierto y prepararse para las cuarenta jornadas bíblicas de sangre, sudor y lágrimas. Tenemos PP para rato. En un tiempo en que la izquierda baja los impuestos y  la derecha los sube alguien podría pensar que da igual quién gobierne. Claro, claro. Que se lo pregunten a las mujeres, a los homosexuales, a los profesores y a los médicos o a los dependientes. Pronto la lista de los damnificados de Rajoy saldrá de la Moncloa y dará la vuelta al ruedo celtibérico. Y el PSOE enrocado entre las nieblas de un pasado que no le deja ver el futuro. Empezamos bien.

Las actas

01 feb 2012
Compartir: facebook twitter meneame delicious
Etiquetas: , ,

El periódico El Mundo ha publicado las actas de votación del Jurado Popular en el juicio a Francisco Camps. Son 16 folios escritos a mano, con una caligrafía vacilante y llenos de faltas de concordancia, sin acentos, con frases mal puntuadas, mayúsculas aleatorias y otras delicadezas sintácticas. He aquí la crestomatía del jurado “faborable” (sic) a Camps. Sorprendentemente, la revelación ha pasado con poca gloria. A mí, en cambio, me parece la metáfora más pertinente de lo que ha ocurrido con estos alegres muchachos, Camps y Costa. Ambos se han encontrado con un jurado a su medida, con líderes de ideas muy particulares sobre lo alfabético, que ha decidido absolverlos.  Pasa cada día. No olvidemos que Francisco Camps, siempre que se ha presentado a las elecciones, las ha ganado con mayoría absoluta, incluso (¡o sobre todo!) cuando ya se conocían todos sus turbios manejos con los amiguitos del alma de la Gürtel.
Siempre he pensado que el gran tema con Camps no era si sería o no condenado, sino qué tipo de mayorías sociales le toleraban, le disculpaban y finalmente le encumbraban a pesar de las evidencias (esto es, las “ebidencias”). Eso es lo escandaloso, lo que huele mal, como diría el clásico: “Something is rotten in the state of Valencia”. ¿Carlos Fabra? No tengan ninguna duda de que también será absuelto. Al fin y al cabo, es otro especialista en generar amplias mayorías que le declaraban inocente con su voto. Camps o Fabra no son más culpables que sus electores. Por eso los jurados se embelesan ante su belleza moral. ¡Qué “vonito”!

No han entendido nada

25 ene 2012

Amable lector, te explico: aún sufriendo mucho, no sufro tanto por esta crisis como por la siguiente. Así es. Acabarán los años malos, llegará una nueva bonanza y los mismos tipos que ahora están mesándose los cabellos y asegurando, con voz de plañidera, que han captado el mensaje volverán a poner sus sucias zarpas en el tarro de la miel.
¿No lo crees? Pon atención a la siguiente frase, pronunciada hace muy poco por José Ciscar, vicepresidente del Gobierno valenciano. “Estoy convencido –asegura el muchachote- de que si, por ejemplo, les dijéramos a los ciudadanos que si desaparece la Ciudad de las Ciencias, desaparece la deuda, la gente querría conservar la Ciudad de las Ciencias”.
La Ciutat de les Arts i de les Ciències es un viejo proyecto del socialista Joan Lerma que retomó Eduardo Zaplana con sus hechuras de nuevo rico, y que Francisco Camps culminó con un coste total de 1.282 millones de euros. Efectivamente, he dicho 1.282 millones, estás en lo cierto. Te preguntarás para qué sirve la susodicha ciudad. Pues alberga un oceanográfico, un palacio de ópera y un planetario. Te seguirás preguntando si para eso era necesario gastarse 1.282 millones del ala. La respuesta, obviamente, es no, pero lo importante es que, según Ciscar, “los valencianos” preferimos tener la mayor deuda de España (20% del PIB) antes que renunciar a esta barroca fantasía arquitectónica.
Su problema no es la corrupción, ni la grandilocuencia ni la poca sustancia: su verdadera desgracia es que no han entendido nada. Y volverán a pecar. Al tiempo.

Obituarios

18 ene 2012
Compartir: facebook twitter meneame delicious
Etiquetas: ,

La muerte de Manuel Fraga ha vuelto a poner en solfa ese género tan peculiar y tan fascinante que es el obituario. Es evidente que, salvo extrañas excepciones, casi nadie se aventura a trazar una necrológica corpore in sepulto que vaya mucho más allá de la alabanza genérica y las buenas palabras. Siempre hay desalmados, por supuesto, especialistas en hacer leña del árbol caído, pero incluso para eso hay que tener la autoridad moral de aquel director de cine que, cuando murió Klaus Kinski, explicó con mucho detalle el infierno en que el actor alemán convirtió el rodaje de su película, terminando con estas palabras: “Fue un hijo de puta. Descanse en paz”.
Tiene su lógica el tono hagiográfico que tiñe habitualmente los obituarios. Al fin y al cabo, nadie es nada y, si alguien tiene alguna duda al respecto, sólo hay que esperar al último suspiro para comprobarlo. La muerte nos pone a todos la misma etiqueta colgando del dedo gordo del pie, y no importa si ambicionamos conquistar el mundo o sólo quisimos pasar las tardes de invierno en un ático con sol.
Ya se ha dicho todo sobre Manuel Fraga. Con Franco pasó por ser un liberal y con la democracia un conservador recalcitrante. La contradicción en sí no es punible (es simplemente humana), y su interpretación política es más que evidente. No creo que sea mi misión ni indultar ni condenar a Fraga. Ahí están los hechos. Ahora mismo, sólo es un cuerpo que inicia su corrupción. En vida expresé claramente lo que pensaba de él, y no es este el momento de repetirlo. Ahora empieza el silencio.

Vuelve Dickens

11 ene 2012
Compartir: facebook twitter meneame delicious
Etiquetas: , ,

En apenas un mes, el próximo 7 de febrero, vamos a celebrar el bicentenario del nacimiento del novelista inglés Charles Dickens. Como sus libros gozan aún de amplia difusión y hay muchas películas que los han adaptado (la última, el Oliver Twist de Roman Polanski), es difícil que cualquier ciudadano medianamente culto no identifique alguno de los argumentos más característicos del novelista de Portsmouth. Su crítica de la sociedad victoriana dibujó personajes inolvidables –burgueses, prostitutas, niños marginados- con los que la revolución industrial tejió sus primitivas injusticias y sus ásperas insalubridades. Incluso se podría decir que eso que ahora llamamos “los mercados” dan sus primeros zarpazos en las páginas de este agudo pintor realista.

Doscientos años después, la vigencia de Dickens es incuestionable. No hay más que leer el informe “El impacto de las medidas de austeridad en los hogares con niños”, del que se hacía eco hace unos días el corresponsal en Londres de este mismo periódico. En cinco años, y gracias a la “austeridad” de Cameron y a la reducción de las prestaciones sociales, Gran Bretaña contará con medio millón más de chavales viviendo en la más absoluta pobreza. Como en un pasaje de Oliver Twist, un millón de manos se agitarán en el tercer país más rico de Europa reclamando comida o en algún caso birlando carteras para poder comprarla.

De pronto Dickens, que era una pieza ilustre del pasado, se resuelve en una suerte de lúcido profeta. La historia se repite. Y siempre pagan los mismos los platos rotos.

Nosotras y las zorras

04 ene 2012
Compartir: facebook twitter meneame delicious
Etiquetas: , ,

Nosotras, las gallinas, estamos muy contentas porque han nombrado un gobierno de zorras. Zorra es Luis de Guindos, como también Pedro Morenés, por citar sólo a las más destacadas. No hay nada como empezar un año nuevo y descubrir que el gallinero está más seguro que nunca, puesto que el titular de Economía y el titular de Defensa son dos mamíferos feroces que no permitirán otra rapiña que la que ellos mismos dispongan. Al fin y al cabo, ¿qué mejor currículum para el responsable de solucionar la crisis que haber trabajado en Lehman Brothers? Del mismo modo, el mejor ministro de defensa es el más fogueado en las labores de ataque: nadie como el fabricante de armas para organizar los armisticios. Parece la vieja fábula del escorpión y la rana. El primero ayuda a la segunda a cruzar el río, prometiendo que no la matará; por supuesto no cumple su promesa, porque clavar el aguijón es “su naturaleza”. Y es que en el reino animal se nace con dos caras, pero muchos se obstinan en ignorarlo.

Las ventajas de estar a cargo de las zorras son innumerables. Nadie como la zorra para saber las necesidades rituales del gallinero, el reparto del pienso (escaso), las verdades relativas esgrimidas para no suscitar la rebelión. Y, en su momento, administrar el último sacrificio con rapidez y eficacia. Morir hay que morir igual, así que, ¿quién mejor que la zorra para las tareas de Caronte?

Las gallinas tendemos a quejarnos por vicio. Menos mal que las zorras nos comprenden, nos cuidan y nos asesinan con tanta delicadeza. No sé qué haríamos sin ellas.

Valencianos en el mundo

28 dic 2011

¿Alguien conoce a Avel·lí Corma? ¿Y a Francisco Camps? Son extraños los dictados de la fama, porque ambos tienen reconocimiento mundial, pero sólo uno lo ejerce. La revista GQ declaró a Camps (en el 2009) uno de los hombres mejor vestidos del planeta, pero para entonces el caso Gürtel ya mordía los talones al marido de la farmacéutica. Frente a la nombradía instantánea y golosa que ha atesorado Camps en este tiempo, el químico Avel·í Corma sólo puede presumir de ser el investigador español más citado en el mundo. La revista Science considera que su descubrimiento de una nueva molécula -la zeolita- con aplicaciones ecológicas es uno de los diez mejores hallazgos del 2011, a la altura de la vacuna contra la malaria.

Que Corma sólo sea popular entre sus colegas del Instituto de Tecnología Química de Valencia indica bien a las claras qué clase de maleficio pesa sobre los valencianos. Nuestra fama de adictos al espectáculo vacío, al derroche instantáneo e inútil –una falla, una mascletà, un desfile de Moros y Cristianos- nos convirtió en reos de un presidente que destiló todo eso a la perfección y, además, aceptó presuntamente sobornos de sus ya clásicos amiguitos del alma, usted y yo sabemos a cambio de qué.

El año termina y el careto de Camps con su media sonrisa hueca en el banquillo de los acusados simboliza perfectamente el fin de una época. Es la corrupción, la desmesura, el despilfarro y la poca vergüenza lo que se juzga allí. En un mundo mejor, nadie sabría quién es Camps, pero Avel·lí Corma sería uno de nuestros héroes.