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Traducción inversa

Joan Garí

El instante de Javier Cercas (y 2)

12 ago 2009
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  Les explicaba ayer mis impresiones sobre Anatomía de un instante, de Javier Cercas, su ensayo novelístico a propósito del 23-F. En un libro con muchas cualidades, no deberíamos olvidar la más importante: su convincente, emotivo, honesto y justo retrato de Adolfo Suárez.

  A Suárez, y a su obra, se los ha querido afiliar la derecha actual, aprovechando que la izquierda siempre ha mirado con suspicacia un período donde se tuvo que renunciar a demasiadas cosas. Pero si hay un “héroe” en febrero del 81, si hay un héroe de la construcción de la democracia, ése es sin duda Suárez. Lo que ocurre es que se trata, como bien explicó Hans Magnus Enzensberger, de un héroe ambiguo, un “héroe de la retirada” que se socava a sí mismo. Como Gorbachov en la URSS o Jaruzelski en Polonia, Suárez tiene que renunciar a todo lo que él era (un joven falangista adicto al franquismo) para alumbrar algo nuevo –algo que acabará por destruirle a él mismo.

  Para Cercas Suárez se parece mucho al Emmanuele Bardone de la película de Rossellini El general De la Rovere. Bardone es un pícaro sin escrúpulos al que los nazis convencen para hacerse pasar por el íntegro De la Rovere. Pero Bardone hace tan bien su papel que acaba dejándose fusilar como si realmente fuera el honesto militar italiano en que todos confían. De la misma manera, Adolfo Suárez, el joven trapacero de provincias que engañó a todo el mundo para colmar su ambición, acaba encontrando su auténtico papel el día que Tejero entra en el Congreso. Desde ese día –desde ese instante- Suárez entra en la leyenda. Y ahí está, tan alto que ni siquiera puede recordarlo.

El instante de Javier Cercas (1)

11 ago 2009
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  Como lectura estival Anatomía de un instante, de Javier Cercas, resulta más interesante que Stieg Larsson (y lo siento, corazones negros). Lo de Cercas es meritorio, porque escribe un tocho de 463 páginas que se leen con una ligereza pasmosa. Según él, este libro es el resultado de un propósito imposible: una novela sobre el 23-F. En realidad, y sin proponérselo, eso es exactamente lo que ha escrito: una prodigiosa novela proporcionada piedra a piedra por la realidad, y donde su intervención como Deus ex machina es tan sutil que se diría que forma parte del decorado.

  Anatomía de un instante, digámoslo ya, es el resultado de una minuciosa investigación que, a partir de las famosas imágenes de TVE que registran la irrupción de Antonio Tejero en el Congreso, da cuenta de los antecedentes, el desarrollo y las consecuencias del intento de golpe de estado en 1981. Cercas, en este sentido, privilegia tres actores en la narración: el presidente Suárez, el general Gutiérrez Mellado y el secretario general del PCE, Santiago Carrillo. Sobre Suárez, si me lo permiten, les hablaré mañana. Cercas, por otro lado, traza convincentemente los extraños paralelismos entre Gutiérrez Mellado y Carrillo, los otros dos diputados que, junto con el presidente, no se echaron al suelo cuando comenzaron los disparos.

  Carrillo y Mellado, representantes de las dos Españas liadas a garrotazos en 1936, ambos “traidores” para con sus respectivos pasados, acaban juntos defendiendo una democracia razonable mientras sienten en la nuca el aliento de una pistola inquietante. Y Cercas lo cuenta como en una novela de espías.