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El fanatismo viste de Prada

30 sep 2009
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Nos lo habían contado mal. No es Nacho Villa quien ha sustituido a Jiménez Losantos en COPE. El escalador con tonillo de xilófono infantil ocupa -de acuerdo- el programa que antes conducía Federico, pero el nuevo ultra titular de la cadena episcopal es Juan Manuel De Prada. Y a diferencia del turolense, que no solía salirse de su cortijo, el recién investido guardián de la fe espolvorea su doctrina rancia por toda la programación. Caten el caldo grumoso: “En el Matrix progre se admite sin empacho la paradoja de que una persona que carece de derecho a vivir pueda ser agasajada en un festival de cine. A estos extremos de podredumbre moral hemos llegado. Mientras aplaudimos llorosos el logro de Pablo Pineda, miles de niños con síndrome de Down son triturados en los abortorios y el eco cínico de nuestros aplausos acalla el estrépito sangriento de la trituradora”. Fin de la cita. Ya pueden vomitar.

Esa soflama de monje templario con hemorroides la soltó en La Mañana. En La Linterna, pastoreada ahora por el tibio Juan Pablo Colmenarejo, el autor de Coños, librejo con portada ginecológica, nos mostró cómo sus conocimientos en materia sexual no llegan más allá del onanismo. Atiendan a la metáfora del chisgarabís tratando de justificar al infalible Ratzinger: “Lo que hacen los progres con el SIDA al repartir condones es exactamente igual que si a un pirómano le dicen que no se preocupe, que queme el monte, porque luego le van a dar un extintor para apagar lo que ha quemado”. Prada: el extintor es para después del fuego; los condones se ponen antes de que haya fuego… de otro tipo, claro. Luego, ya no sirven.

González Ferrari reivindica el landismo

Tal vez sea a estas gañanadas a las que Javier González Ferrari se refería ayer en el comienzo de su columna en La Razón: “La España de Alfredo Landa, pero sin talento ni gracia, ha vuelto”. Ya sé; el presidente de Onda Cero iba por otros derroteros. Sólo he transcrito la frase porque no doy crédito a que alguien reivindique el landismo como algo caracterizado por la gracia y el talento.

Tampoco debería sorprendernos. Tales cualidades se le atribuyen también a Alfonso Ussía, que en su última deposición en La Razón plagió al otro Bigotes, la luminaria de Georgetown: “Se tiene que ir, Zapatero. De nuevo, han demostrado los socialistas que no respetan el sufrido dinero de los contribuyentes. Necesitan más. No se sabe para qué. España no se merece este Estado ladrón y caprichoso”.

Tercer grado a Zapatero

29 sep 2009
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Como aquel conejo del chiste que acabó confesándose elefante, hacia el minuto cincuenta del interrogatorio al que le sometió ayer Carles Francino en la SER, Zapatero cantó La Traviata: “El Grupo Prisa es un grupo que ha aportado a la Democracia un valor muy importante que está en el sentimiento de todos los demócratas, y para mi será así hoy y mañana, igual, exactamente igual, gobernando o sin gobernar”. Con tono de doblador de Bogart sobreactuado, Francino concedió, un tanto despreciativo: “Que sí, que sí…”, y el presidente comprendió que debía ir un poco más allá. “Quiero recordar”, prosiguió, “que además fui tertuliano en la SER con Gemma Nierga y, por tanto, me queda ahí una lealtad, escondida en el corazón”. Los oyentes imaginamos un estudio mal iluminado por un balanceante flexo mortecino.

Si ya tenía acreditadas sus dotes de gran entrevistador, el director de Hoy por hoy se reveló ayer como un eficiente inquisidor. “Poderoso es usted, que es presidente del Gobierno”, le hizo saber casi de saque, y a partir de ahí no hubo tregua para el inquilino de Moncloa. Ni siquiera cuando salió a relucir el asunto Gürtel pudo decir el leonés que se alegraba de que le hicieran esa pregunta, porque lo que le espetó Francino en ese punto fue: “Usted hace años, como militante socialista, cuando estalló el escándalo Filesa, ¿qué sintió? ¿Sintió vergüenza?”

Y cuando el reo estaba lo suficientemente reblandecido, llegó el momento de pedir cuentas: “Lo de ‘los dos editoriales y las tres tertulias’, ¿iba por nosotros?”, interpeló el comunicador. “No… O sea, sí”, terminó admitiendo Zapatero. El resto ya se lo hemos resumido al principio.

Millás se desmarca

Otro apunte del asedio con Prisa y sin pausa a Moncloa: ¿Una deserción? ¿Una disidencia? Vean cómo comenzaba el gran Juan José Millás su última columna en El País: “Tropecé en la calle con un amigo de izquierdas. ¡Voy corriendo a la cacería!, dijo invitándome a seguirle. ¿A qué cacería?, pregunté. A la de ZP, coño, vamos a darle una lección”.

¿Que de ahí no se puede extraer ninguna conclusión? A ver qué les parece el final: “Como yo no había recogido ninguna piedra, me preguntaron si era un estómago agradecido y dije que no, que no me había dado nada, pero no me creyeron. Escapé aterrado por un callejón, llegué a casa jadeando, cerré las puertas y las ventanas y hasta hoy. Joder, que no me atrevo a salir sin piedras por miedo a parecer un flojo”. Más claro…

La foto

26 sep 2009
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¿Qué color sale al mezclar obscenamente el amarillo bilis con el rosa víscera? Vean la portada de ayer de ABC y se harán una idea. “El presidente del Gobierno, su esposa y sus dos hijas, Laura y Alba, posan el miércoles por la noche en el Metropolitan de Nueva York con los Obama”, decía, como quien silba a las nubes, el pie que acompañaba ya saben ustedes qué fotografía a tres cuartos de plana. ¿Derecho a la intimidad? ¿Protección del menor y la infancia? Eso es para estrechos deontológicos y mingafrías de la ética periodística. Se pixelan los rostros, y ¡a correr! Y esta vez el tamaño sí importa, porque poniendo la imagen tan grande no queda sitio para la cloaca valenciana. Se siente…

Más apañadito en el reparto de espacio, El Mundo sí traía en primera el Gaviotagate bigotudo, pero su reclamo fotográfico era el mismo, con regalito añadido en un editorial en el interior. “Ya dijimos que fue imprudente que Zapatero llevara a sus hijas en el viaje oficial, pues podía crear conflictos por su intención de proteger su intimidad”. No contentos con este “Te lo advertimos, José Luis”, en la edición digital del diario de Pedro Jota, una tal Sara Sáez nos ponía al borde del vómito con un alarde de redacción pedorra. Lean: “Como nunca las vemos, ahora nos damos cuenta de que las hermanas Zapatero han dado un estirón de los (muuuy) grandes y, como otros muchos adolescentes, ya despuntan maneras rebeldes y contraculturales. ¿Estarán pasando una mala época?” Literal.

Los obispos, la paja, y la viga

Y ahora, un misterio: El Parlamento tira la iniciativa de regañar a Benedicto XVI por decir en África que el Maligno se viste de funda de látex, y en lugar de celebrarlo, la Conferencia Episcopal se coge un rebote. Le faltó tiempo al portavoz del club de obispos, Juan Antonio Martínez Camino, para salir a su púlpito herciano, la COPE, a proclamar que llevar unas palabras del Papa a sede parlamentaria “contradice seriamente el principio de no intervención y lesiona el derecho de libertad religiosa”.

Si son los purpurados los que meten sus casullas en las decisiones de los elegidos en las urnas, no pasa nada. ¿Por qué? He ahí otro misterio. Y aquí, un chiste: dice el vocero de los de la mitra sobre ICV, proponente de la reprobación, que es “un pequeñísimo grupo político español con una dudosísima tradición democrática”. ¿No le explicarían en el seminario el chascarrillo bíblico de la paja en el ojo ajeno y la viga en el propio?

El padrecito José Luis

25 sep 2009
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Pónganse a salvo. El día menos pensado les meterán en un tren con destino a la estepa y acabarán en un gulag sin agua caliente, banda ancha ni, por supuesto, TDT de pago. ¿Que no están tan feas las cosas? ¡Quia! No conocen ustedes al Usain Bolt leonés de la crueldad. Menos mal que tenemos a Herman Tertsch para abrirnos los ojos desde su siempre mesurada -ejem- columna en ABC: “Resulta curioso que, con métodos por supuesto incomparables, a Stalin le costara más años que a Zapatero acabar con los órganos de control del partido. Y del Estado, porque la unanimidad vergonzosa del Consejo de Estado, con miembros que destacaron en su oposición al aborto aplaudiendo la nueva ley demuestra que en las instituciones también se ha consumado la operación. Tenían más conciencia y dignidad los soviéticos”.

¿Exageraciones? Ya, ya… Pues sepan que Cristina López Schlichting y Nacho Villa también se han dado cuenta de las aviesas intenciones del inquilino del Kremlin madrileño. Contaba ayer la Agustina de Aragón de COPE: “Que un gobierno procure la ruptura de los lazos familiares es uno de los ejercicios más peligrosos de irresponsabilidad social”, a lo que el sucesor de Federico apostilló: “Ese es, efectivamente, uno de los grandes objetivos del nuevo modelo de sociedad del Gobierno de Zapatero”. La maldad se llama José Luis.

Nacionalismo y autoridad en las aulas

Y si no, será Josep-Lluís, porque -según hemos aprendido en años de empaparnos en la doctrina verdadera- también son finos esos vampiros impíos del norte y el nordeste peninsular. Por su culpa, los maestros del suelo patrio viven en una congoja permanente y vamos a tener que poner cimarrones de Prosegur en las aulas. ¿Se han perdido? Lean a Iñaki Ezkerra en La Razón: “Aquí las últimas generaciones no han visto más que a unos señores talluditos que decían que se pasaban por el arco del triunfo ‘lo que dijera el Gobierno central’. Los hijos que hoy amenazan y maltratan a sus padres no son más que la traslación de ese modelo político a la vida cotidiana y privada”. ¡Malditos nacionalistas periféricos!

Para terminar, una prueba de agudeza mental. Tienen diez segundos para decirme qué dato no cuadra con la verdad en el comienzo del editorial que dedicó ayer El País a la bochornosa pantomima de Benidorm: “Las imágenes del pleno en que se consumó la sustitución del alcalde de Benidorm, del PP, por uno del PSOE…” Si alguien se da de baja de un partido, ¿sigue militando? Ya.

Basket, épica y delirios

24 sep 2009
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Convertido en pigmeo junto a Pau Gasol, Zapatero improvisó (¿dónde habré oído eso antes?) que la selección española de baloncesto era un ejemplo a seguir. Sin saberlo, el presidente comparte sentimiento emulatorio con Cristina López Schlichting, que henchida de gozo patrio-basketero, escribía ayer en La Razón: “Mi sofá se convirtió en una fiesta cuando la televisión brindaba las imágenes de todos esos muchachos –los Gasoles, Navarro, Garbajosa, Llul, etc– con apellidos de toda la geografía nacional que se enorgullecían del himno común y sacaban pecho con la bandera. En fin, quiero dar las gracias a la selección. Me parece un lugar interesante al que mirar, un sitio donde aprender humildad, esfuerzo, disciplina, trabajo en equipo, tesón y patriotismo. Saldremos de ésta, lo ha demostrado un grupo de jóvenes que ha barrido las canchas europeas con su hombría, su honestidad y su buen hacer”. ¿Y si llegan a haber perdido? “España se desintegra”, recuerdo que tituló El Mundo tras la derrota ante Turquía. Nos van los extremos.

Ezkerra, épico; Anson, patético

También Iñaki Ezkerra pasa de cero a infinito y viceversa. “¡Cómo nos gusta alimentar la épica ridícula de ETA!”, protestaba con aspavientos en La Razón, molesto por el alias Txeroki del ex-mandarín de la banda terrorista y por la costumbre periodística de presentarlo como “jefe militar”. Curioso, que fuera él mismo hace un mes quien dejó escrito este párrafo: “Lejos están los tiempos en que mataban generales al salir de misa. Del tiro en la nuca al militar recién comulgado, que encerraba cierto riesgo de detención, ETA ha pasado al bombazo retardado, al atentado en diferido, al taller electrónico dirigido por ingenieros titulados”. Seguramente pretendía otra cosa, pero le salió una pieza del género épico. ¿De qué se queja?

Va de veleidades literarias. En su última Canela Fina en El Mundo, Luis María Anson recrea un hipotético diálogo entre la ministra Elena Salgado y el presidente Rodríguez Zapatero. En un momento de la falsa charla, dice ella: “¿Tú crees que en el Ejército caerá bien que nombres ministro de Defensa a un hombre [Pedro Zerolo] que es rojo y maricón?”. Imagínense el resto del vodevil, que termina con estas palabras de la ministra inventada por el académico: “Tiene razón Luis María Anson cuando escribe que eres el faro de la Alianza de las Civilizaciones y, como Mao para los chinos, el sol rojo que calienta nuestros corazones”. Decidan ustedes si lloran o ríen.

De habaneras y milongas

23 sep 2009
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Yoani Sánchez, referente de la disidencia con la Cuba oficial desde el interior de la isla, se emocionó en el histórico concierto de hace tres días en La Habana. “Al menos esta tarde de domingo vivimos algo diferente. En un sitio donde se ha sembrado sistemáticamente la división entre nosotros, Juanes -al caer el sol- ha gritado ¡Por una sola familia cubana!”, escribe en su frecuentadísimo blog Generación Y. Sin embargo, a miles de kilómetros, los columneros diestros de la ex-metrópoli -siempre Plus Ultra- no dudan en enmendarle la plana a quien lo vive a pie de obra. “Juanes ha cambiado la camisa negra de su canción del verano de hace ya años, por la verde oliva de los hermanos Castro”, sentenció ayer en La Razón Javier González Ferrari.

La bofetada para el promotor del acto era, de todos modos, una excusa. A quien quería atizar de verdad el presidente de Onda Cero era a artistas más cercanos. Véanlo: “Se concentraban el sábado algunos cantantes, también españoles de esos de la ceja que discriminan entre guerras según envíen a los soldados los del PP o los socialistas, en un concierto, según ellos, por la paz”. Y por si no se le había visto suficientemente la oreja, remataba: “En la Habana sólo faltó Pilar Bardem haciendo tintinear toda la quincalla con la que se adorna cada vez que sale a alabar las bondades de Zapatero y a denigrar a la ‘derecha fascista y clerical’ que representa el PP. ¡Hay que joderse!”. Pues sí.

Las redacciones silenciosas

¿Y no hay hoy parte de la guerra neodigital?, se preguntarán. Poca cosa, tensa calma, aunque sí nos han dado mucho que pensar unas palabras del brillante columnista de El País Enric González: “Antes, las redacciones de los periódicos eran un guirigay muy entretenido. Había gritos, risas, lágrimas, discusiones: un ambiente ruidoso, industrial. Se hacían diarios bastante malos, pero amenos. Ahora es distinto. Las redacciones son graves y silenciosas. El silencio físico es atribuible a los ordenadores. Las causas del silencio mental se resumen en tres palabras: Bolsa, sinergias, multimedia”.

Interesante reflexión, que tal vez no cuadre con el final del texto: “Sean cuales sean las razones (sé tanto como cualquier lector), me gusta que El País sea crítico con Zapatero. Primero, porque manda. Segundo, porque lo merece. Tercero, porque prefiero el periodismo rabioso, aunque esté encadenado a la Bolsa, las sinergias y las concesiones televisivas”. ¿Seguro del todo en lo tercero?

Fuego, sí, pero no amigo

22 sep 2009
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La palanca de la bota malaya gira un cuarto de vuelta. Aunque la portada de El País venía ayer limpia de esquirlas antizapateriles, el editorial contenía la correspondiente dosis de recuerdo del fuego ya definitivamente enemigo. “Todos a una” era el título de una pieza resentida con los socialistas que perdieron la oportunidad para colgar de los pulgares a su secretario general en el último Comité Federal. “Prefirieron hacer un alarde de unidad en torno al líder que una reflexión sobre las causas”, dice el editorialista, antes de hacerse el sueco respecto al recado que dejó el presidente del Gobierno a sus hostigadores: “Zapatero se presentó como un paladín frente a unos imprecisos ‘poderosos’…” ¿Imprecisos? Pues todo el mundo leyó “Prisa” en los labios del leonés.

Más paisista que El País, Enrique Gil Calvo entraba en la melé con lenguaje prestado de la legión que acosa por el frente derecho: “Un veleidoso promiscuo de geometría variable que no practica el bipartidismo por consenso, como pretende Obama, sino la bigamia más versátil y voluble”, definía al presidente. Una líneas más abajo escribía: “Es un peculiar ejercicio del divide y vencerás, que Zapatero aplica preferentemente a sus aliados antes que a sus adversarios. Así acaba de hacerlo también con el principal grupo de prensa español (al que pertenece este periódico), al que no ha dudado en penalizar para ganarse a cambio otro pírrico apoyo”. Prisa, retratado por uno de sus pintores de cámara como aliado -ahora ex- del Gobierno. ¡Toma confesión!

La defensora de los lectores, incómoda

Y aquí va otra, la de Milagros Pérez Oliva, Defensora de los lectores de El País, que estos días ha tenido a la clientela de uñas por el viraje de su periódico, visble en el doble editorial de la semana pasada: “Este editorial ha causado inquietud en algunos lectores y claro enfado en otros”, reconocía el domingo, y aún añadía que sus comunicantes “se consideran traicionados”.

Ante tal incendio en la parroquia, la defensora cedía su puesto al director del diario. Javier Moreno, claro, negaba la mayor. Luego, la ombudswoman se cruzaba de acera para representar los intereses del patrón y, de propina, socializar el déficit de crédito de su medio con todo el gremio: “Cuando la sospecha se instaura en el ecosistema mediático, no sólo afecta a la credibilidad del medio que está bajo escrutinio, sino a la del periodismo en general”. O sea, los problemas de El País son los del país. Venga ya.

Vuelve la burra al trigo

19 sep 2009
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Como dos y dos son cuatro, y no seis, El País volvió a supurar en el editorial de ayer por su herida televisiva de pago. “Clientelismo digital. El Gobierno perjudica a los ciudadanos para beneficiar a un grupo de comunicación afín”, titulaba la pieza el periódico de la empresa que hace veinte años recibió de un Ejecutivo socialista un canal codificado y hace cinco -ya era presidente entonces Zapatero- el permiso para convertir en abierta la misma cadena. A modo de traducción gráfica de la consigna vigente (ZP está más solo que los de Tudela, ya saben), una instantánea oportunista del inquilino de Moncloa con seis escaños vacíos a su izquierda ocupaba todo el ancho de la página quince. Un pie de foto acusador remataba: “Los nacionalistas salvan al presidente”.

‘El Mundo’… ¿al revés?

¿Saben quién tuvo que acudir en auxilio del jefe del Gobierno? Los peor intencionados contestarán que Público, claro. Pues no: fue Pedro J. Ramírez en persona quien ayer mandó que El Mundo titulara en primera “Zapatero saca la TDT de pago pese a la coacción de PRISA”. En el interior, un editorial que el leonés guardará para enseñar a sus nietos, con el encabezado “TDT: al menos Zapatero no está en venta”, proclamaba para pasmo de propios y extraños: “Al defender con su actuación la primacía del interés general sobre el lucro económico de una empresa con fuerte capacidad de desestabilizar sus propias filas, Zapatero ha demostrado integridad personal y entereza política”. Sorpresas te da la vida, y las guerras entre medios, ni te cuento.

Cambio de tercio. Hemos tenido tanta plancha últimamente, que se nos habían quedado esperando turno algunas de las numerosas melonadas dichas o escritas sobre las recientes visitas consecutivas de Hugo Chávez y Evo Morales a España. Déjenme que les rescate, por lo menos, una de las más estentóreas y jacarandosas, parida en La Razón por la escritora Ángela Vallvey, y con el presidente boliviano como diana: “Así que llega Evo Morales a Madrid, un sindicalista cocalero, spot andante de la Coca que no es Cola, jefe indigenista del Estado Plurinacional de Bolivia, Apu Mallku –líder supremo como Túpac Amaru– con sudadera de alpaca de pitiminí andino, recién nombrado Héroe Mundial de la Madre Tierra por esa macana antidemocrática que es la ONU (un reflejo del mundo, claro), llega Evo Morales, el indio, el socialista, el revolucionario, el bolivariano”. Descartada como próxima embajadora en La Paz, me temo.

Otra vez es 11-M en ‘El Mundo’

18 sep 2009
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Seis páginas de interior y letra menudilla, editorial a tres cuartos de plana y, por supuesto, portada a todo trapo con la verdad verdadera: “La Justicia sentencia que ‘El Mundo‘ ha sido ‘veraz y riguroso’ sobre el 11-M”. Todo, porque un juzgado de lo civil -el 56 de Madrid, ya ven qué nivelazo- ha desestimado la querella interpuesta por un comisario contra los folletineros conspiranoicos. “Aval a El Mundo”, llevaban como pomposo encabezado las hojas del desmedido monográfico. Vayan a la hemeroteca y verán que cuando la Audiencia Nacional -Primera división de la Justicia española, se supone- desmontó las fantasías pedrojotescas, no hubo un epígrafe del tipo “Bofetada a nuestro periódico”.

El País, segundo asalto

Ya, que no les interesa, que les motiva más ver cómo va la suegra de todas las batallas contra el Gobierno emprendida por El País. No hay demasiado que contar. Después del obús del miércoles, ayer apenas hubo unas ráfagas de ametralladora dialéctica. “El embrollo fiscal” era el -para más de uno- decepcionante titular del segundo editorial a la yugular de Zapatero. También se pudo haber bautizado “Homenaje a Perogrullo”, a tenor de su contenido. Un ejemplo: “El objetivo fundamental de la política económica es sostener el bienestar de los ciudadanos”. Otro más: “Es pues indiscutible que sanear las finanzas del Estado es una obligación de cualquier Gobierno”. La gaseosa, redescubierta.

Como corolario y renovación del aviso, el editorial terminaba: “La diferencia entre las medidas populistas y la política social es más nítida de lo que parece entender Rodríguez Zapatero -ahí están los 400 euros-. De que lo entienda a partir de ahora dependerá en gran parte el futuro inmediato de este país”. Faltaba una voz ronca diciendo: “Capisci, Zapatero?

Por si el presidente tenía poco con el fuego presuntamente amigo, La Razón anda malmetiendo a Teddy Bautista contra él y los que le acompañaron en la rondalla roja de León. “La SGAE no cobró por La Internacional de Rodiezmo”, denuncia el periódico, que cifra en 92 euros los royalties escatimados. Eso, por el último festival, porque, según el delator que firma la noticia, el pufo viene de atrás: “Y no es cosa de este año: según un portavoz de la entidad, tampoco lo han hecho en ediciones anteriores. Su explicación es que su sistema de recaudación, basado en inspectores repartidos por toda España, no puede llegar a todos los sitios”. Cuidado con lo que silban.

‘El País’ saca la artillería

17 sep 2009
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Un mes y dos días después del decreto que dejó al grupo PRISA colgado de la brocha de la TDT de pago, El País ha emprendido la ofensiva final contra el Gobierno. Se acabaron los disparos de aviso. Es la hora de la artillería pesada o, lo que es lo mismo, de las portadas trufadas de metralla con editorial adosado, recurso periodístico que, como el frac, sólo se emplea para acontecimientos extraordinarios. “En la pendiente” era el apocalíptico título del de ayer, precedido de una cabecera que anunciaba una serie de scuds contra Zapatero: “El rumbo del Gobierno / 1”. Les escojo una frase al azar: “Si hasta ahora los electores y los miembros de su propio partido habían pasado por alto los modos presidencialistas exhibidos en el nombramiento del Ejecutivo y en la toma de decisiones, la creciente sensación de que Zapatero actúa con imprevisión y ligereza frente a una de las crisis económicas más graves de la historia está comenzando a pasarle factura”. “¿Arde Moncloa?”, preguntaría alguien.

Sobre esta suerte de declaración de guerra abierta, a modo de aliño informativo, el diario titulaba a cuatro columnas: “Chaves admite el debate interno por la crisis y pide más pedagogía”. Firmaba -¿Tú también, Bruto, hijo mío?- Luis Rodríguez Aizpeolea, tenido hasta anteayer no más como el exégeta oficial del presidente. Lo curioso es que, según el propio autor, las palabras del vicepresidente tercero eran, en realidad, un desmentido de la virulencia de la tal bronca interna: “Con esta declaración salió al paso del clima de preocupación existente en el partido por la gravedad de la crisis económica”. ¿A que parecía otra cosa?

Las claves, en el New York Times

La sorpresa por la inquina repentina que le ha entrado al buque insignia de PRISA ha cruzado el Atlántico. No es exageración. Tres días antes de la portada-molotov que nos ocupa, The New York Times titulaba: “El País, en una extraña ruptura con el líder socialista”. Con olfato, la autora del reportaje, Doreen Carvajal, cuenta que “dentro y fuera del Gobierno se sospecha que el recién emprendido tratamiento muscular [de la crisis] es el resultado de un conflicto de fondo entre el propietario del periódico, el Grupo Prisa, y un rival, Mediapro, sobre los derechos de la televisión digital”. Lo mejor del texto, su inicio: “Cuando los lectores habituales abrieron el periódico más vendido en España, El País, el pasado domingo, muchos pudieron derramar su café con leche”. ¡Pues anda que ayer!